Montag, 4. März 2013

¡Viva el CLXV aniversario del Manifiesto Comunista!


¡Proletarios de todos los países, uníos!


¡Viva el CLXV aniversario del Manifiesto Comunista!

Esta celebración, del CLXV aniversario del Manifiesto Comunista de 1848, es ocasión propicia para reafirmarnos solemnemente en su plena validez y vigencia; en los principios generales allí establecidos para el movimiento comunista internacional (MCI) –en cuanto a la ideología del proletariado, el programa y la necesidad de su aplicación práctica, de acuerdo a las condiciones específicas de cada país por el proletariado, constituido en un partido distinto y opuesto a todos los demás, para realizar la revolución comunista a través de la violencia revolucionaria, que hoy sólo puede ser guerra popular-,  expuestos por primera vez en este documento. Violencia revolucionaria así concretada para destruir el Estado burgués y sobre sus escombros establecer la dictadura del proletariado.

Nos reafirmarnos en que, el proletariado, como última clase de la historia, no tiene nada que perder, en la revolución comunista, más que sus cadenas; por eso, al liberarse a si mismo, libera a toda la humanidad de toda opresión y explotación de clase, eliminando la propiedad privada y las clases, el Estado, etc. Nos reafirmarnos en el futuro común de toda la humanidad, nuestra meta: el siempre dorado comunismo, al cual entramos todos o no entra nadie. El Manifiesto Comunista constituye el acta fundacional o partida de nacimiento del MCI y el programa común de todos los comunistas.

Hoy, después de 165 años de desarrollo de la lucha de clases del proletariado internacional y de su ideología, hasta alcanzar su tercera, nueva y superior etapa, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, es necesario reafirmarnos en el Manifiesto Comunista en su totalidad. Totalidad, que está constituida por el mismo Manifiesto,  tal como fue publicado a comienzos de febrero de 1848 (en alemán y luego traducido a varias lenguas), y por todos los prólogos escritos por sus autores, hasta el último de 1893 de Engels.

Escrito está en el prólogo de Marx y Engels a la edición alemana de 1872, que:
 „Por mucho que durante los últimos veinticinco años hayan cambiado las circunstancias, los principios generales desarrollados en este Manifiesto siguen siendo substancialmente exactos. Sólo tendría que retocarse algún que otro detalle. Ya el propio Manifiesto advierte que la aplicación práctica de estos principios dependerá en todas partes y en todo tiempo de las circunstancias históricas existentes, razón por la que no se hace especial hincapié en las medidas revolucionarias propuestas al final del capítulo II“ .

 Y, a ello nos tenemos que atener los comunistas. Desde su primera publicación, quedó establecida la necesidad de su aplicación concreta a la situación del momento,  internacional y nacional, por lo tanto la necesidad de su desarrollo, esto es, del desarrollo del marxismo. Aplicación y desarrollo que en medio de la práctica de la lucha de clases va a dedicar su existencia nuestro fundador: Marx. Con él se inicia ese nuevo tipo de hombres de pensamiento y acción. Así aparece el marxismo como la concepción del mundo de la clase para transformarlo, como la ideología del proletariado inseparable de la política para cambiar el mundo. Por tanto, la necesidad de aplicarlo a las condiciones concretas de cada país (necesidad de pensamiento guía). Por eso sostenemos que cada uno de los prólogos son la guía para la comprensión del cuerpo fundamental del manifiesto, para estudiarlo y encarnarlo para aplicarlo no para solazarse con elucubraciones intelectualoides.

NECESITAMOS UNIFICARNOS BAJO LOS PRINCIPIOS DEL MAOÍSMO

¿Por qué, como en los tiempos de Marx, insistimos, hoy, en todo lo que acabamos de decir?

Porque necesitamos unificarnos bajo los principios básicos del marxismo. Porque necesitamos una unidad de comprensión de lo que es el marxismo hoy, es decir el maoísmo. Porque si no tenemos esa unidad de comprensión no podemos alcanzar la unidad de comprensión en política y sin ellas no podremos alcanzar ninguna otra de las unificaciones para cumplir con el rol histórico mundial de nuestra clase y la tarea insoslayable y permanente establecida, hoy más necesaria que nunca, que constituye nuestro lema, es decir la unidad del proletariado internacional, que hoy no es otra cosa que la reunificación del MCI, que tiene que levantarse sobre la unidad ideológica y política en las cuestiones básicas del marxismo-leninismo-maoísmo; las mismas, que tienen que ser aplicada a la revolución en cada país de la Tierra, para hacer avanzar la revolución proletaria mundial y, como parte de ella, el movimiento de liberación nacional, para transformar esas luchas armadas contra la guerra imperialista de rapiña en guerras populares( contradicción principal),

Por lo dicho, anteriormente, resaltamos la importancia  de generar opinión pública internacional favorable a la guerra popular, con iniciativas como las de apoyo a la guerra popular en la India concretada en la Conferencia Internacional de Hamburgo (24 de noviembre de 2012).

La realización de la Conferencia, es un ejemplo de cómo servir a generar mejores condiciones para el desarrollo de la guerra popular no sólo en el sureste asiático sino en todo el mundo. Para servir a transformar esas luchas armadas de resistencia contra la agresión imperialista en guerras populares de liberación nacional. Para servir a la tarea pendiente de la reorganización general del Partido Comunista del Perú, de gran importancia, no sólo para la revolución en el Perú, sino también para la revolución mundial. Para, con acciones como ésta, arrinconar a la derecha en los propios Partidos Comunistas y, servir a fortalecer a la izquierda, para que se mantenga el color rojo del Partido, para que éste, esté en condiciones de seguir desarrollando la guerra popular para llevar la revolución hasta el fin. Porque sino, se impone el revisionismo y se produce la capitulación ante el imperialismo y la reacción nativa. En síntesis, y ésta es la lección positiva, está Conferencia, ha servido a desarrollar la coordinación entre los Partidos Comunistas y organizaciones revolucionarias para servir a la guerra popular, es un llamado concreto a unificarse en torno a una cuestión esencial y decisiva del maoísmo: la universalidad de la guerra popular.

¡SANCHO! ¡LOS PERROS LADRAN, ES SEÑAL QUE AVANZAMOS!

Por otro lado, no es difícil entender porque, el revisionismo y la reacción, pegaron el grito al cielo ante la victoriosa realización de la Conferencia de Hamburgo. Ellos usaron la ocasión para atacar en bloque a los Partidos Comunistas, tal como antes lo hizo la LOD, en los años noventa del siglo pasado, para negar la posibilidad y necesidad de la guerra popular.

Lo que acabamos de decir, es un ejemplo negativo, que nos permite comprender mejor la importancia del evento realizado. Esto explica el  rabioso ataque de la reacción peruana por medio de la página web de “Sol Rojo”, que usurpa a través de su agente el “ chu nativo”, contra la Conferencia de Hamburgo, la guerra popular en la India, el PCI (M), etc. Sobre este engendro, es necesario que se entienda, que no constituye ninguna tendencia originada en las filas del PCP o su organirmo generado, el MPP, como ya hemos demostrado en todos nuestros documentos anteriores; éste es, ni más ni menos, que un producto de la guerra contrarrevolucionaria para volar el trabajo internacional del Partido y sembrar confusión, para que no se cumpla la tarea de la reorganización general del Partido Comunista del Perú. Pero, ha fracasado en su intento contrarrevolucionario, por eso sus ataques desenfrenados. Además, ¿qué otra cosa pueden decir? Nada concreto, sólo generalidades sobre la "lucha contra el nuevo revisionismo", contra "Avakian y Prachandra", por la "verdadera unidad"; pero,no pueden exhibir ningún paso concreto, al igual, que nada concreto sobre la realidad del Partido comunista del Perú, la guerra popular, el nuevo Poder; no puede decir nada nuevo, no pude presentar nada concreto, salvo sacar algunas copias de documentos anteriores que han caído en mano del enemigo, en este caso de la policía, de la dincote o dircote, de su patrón el Coronel genocida de la PNP Benedicto Jimenez, ¡Sancho! ¡Los perros ladran, es señal que avanzamos!

Por el contrario, en lo internacional, la Conferencia realizada, muestra cual es la forma concreta de avanzar, dando pasos en la reunificación del MCI, bajo las banderas del maoísmo. Esto es lo que tenemos que hacer, luego de que el MRI -que fue un paso adelante en esa dirección-, fuera volado por el nuevo revisionismo de los Avakian, Prachandra, etc., basados en las condiciones generadas por la LOD con sus ataques al Presidente Gonzalo, el pensamiento Gonzalo y la guerra popular en el Perú, para levantar las negras y traposas banderas del revisionismo y la capitulación.

Prachandra y Avakian se coludieron para volar el MRI, porque no podían controlarlo y,  porque, como caudillejos, tenían intereses propios encontrados. El MRI adoptó el marxismo-leninismo-maoísmo en 1993, luego de dura lucha contra las posiciones de Avakian y el PCR-USA y otras opuestas. Esta lucha fue encabezada por el PCP y la guerra popular en el Perú; la izquierda también impuso la defensa del Presidente Gonzalo y su pensamiento; en la Reunión Ampliada del Co-MRI del 2000, se ratificó en ella y adoptó la Declaración: “Por un Siglo de Guerras Populares”; donde además, se asume, por el MRI, la universalidad de la guerra popular. Pero, no bien se había firmado esta declaración, Avakian y el PCR-USA, con el concurso de Prachandra, desconocieron el acuerdo adoptado.

EL MARXISMO ES LO NUEVO; LA IDEOLOGÍA CIENTÍFICA DE LA ÚLTIMA CLASE DE LA HISTORIA

Prosiguiendo con el Manifiesto, en el prólogo de Engel a la edición alemana de 1883, después de la muerte de Marx, éste consignó:

“La idea central que inspira todo el Manifiesto, a saber: que el régimen económico de la producción y la estructuración social que de él se deriva necesariamente en cada época histórica constituye la base sobre la cual se asienta la historia política e intelectual de esa época, y que, por tanto, toda la historia de la sociedad -una vez disuelto el primitivo régimen de comunidad del suelo- es una historia de luchas de clases, de luchas entre clases explotadoras y explotadas, dominantes y dominadas, a tono con las diferentes fases del proceso social, hasta llegar a la fase presente, en que la clase explotada y oprimida -el proletariado- no puede ya emanciparse de la clase que la explota y la oprime -de la burguesía- sin emancipar para siempre a la sociedad entera de la opresión, la explotación y las luchas de clases; esta idea cardinal fue fruto personal y exclusivo de Marx

En esta idea central está resumida la concepción materialista de la historia y el método dialéctico de Marx, el rol histórico del proletariado, el programa  y la meta, que como lo reconoce Engels pertenece a Marx, de ahí que sea marxismo y sobre esa base está sustentada la Jefatura de Marx. Con esta concepción el socialismo dio el salto de socialismo utópico a socialismo científico.

Lenin resalta la importancia del materialismo para conocer y cambiar la sociedad contra todos los que quieren retornar al pasado: “Es evidente que la idea fundamental de Marx sobre el proceso histórico natural de desarrollo de las formaciones económico-sociales socava hasta las raíces esa moraleja infantil que pretende llamarse sociología. Pero, ¿cómo llegó Marx a esta idea fundamental? Lo hizo separando de los diversos campos de la vida social el de la economía, separando de todas las relaciones sociales las de producción, como relaciones fundamentales, primarias, que determinan todas las demás… Y esta idea del materialismo en la sociología era una idea genial. …por primera vez hacia posible tratar de un modo rigurosamente científico los problemas históricos y sociales. Hasta entonces, como los sociólogos no sabían descender hasta relaciones tan elementales y primarias como las de producción, empezaban directamente por la investigación y el estudio de las formas político-jurídicas, tropezaban con el hecho de que estas formas surgían de tales o cuales ideas de la humanidad en un momento dado, y no pasaban de ahí; resultaba como si las relaciones sociales fuesen establecidas concientemente por los hombres.”

Esa fue la idea predominante en los ideólogos de la revolución burguesa, como por ejemplo Rousseau y  a esas ideas anteriores quiere retornar por ejemplo: el revisionista Avakian cuando parlotea sobre el “contrato social de la sociedad estadounidense” y enfila sus baterías contra el determinismo marxista. Por el contrario nos dice Lenin, que antes del marxismo era tan pobre la idea que de ellas tenía la gente “como relaciones sociales históricas especiales (…)El materialismo ha eliminado esta contradicción, profundizando el análisis hasta llegar al origen de estas mismas ideas sociales del hombre, y su conclusión de que el desarrollo de las ideas depende del de las cosas es la única compatible con la psicología científica. Hasta ahora los sociólogos distinguieron con dificultad, en la complicada red de fenómenos sociales, los fenómenos importantes de los que no lo eran (esta es la raíz del subjetivismo en sociología), y no supieron encontrar un criterio objetivo para esta diferenciación.

 Por último, en tercer lugar, esta hipótesis creó, además, por primera vez, la posibilidad de existencia de una sociología científica, porque sólo reduciendo las relaciones sociales a las de producción, y estas últimas al nivel de las fuerzas productivas, se obtuvo una base firme para representarse el desarrollo de las formaciones sociales como un proceso histórico natural. Y se sobrentiende que sin tal concepción tampoco puede haber ciencia social. (Los subjetivistas, por ejemplo, reconocen que los fenómenos históricos se rigen por leyes, pero no pudieron ver su evolución como un proceso histórico natural, precisamente porque no iban más allá de las ideas y fines sociales del hombre, y no supieron reducir estas ideas y estos fines a las relaciones sociales materiales.)

(… )Pero el caso es que Marx no se dio por satisfecho con este esqueleto, que no se limitó sólo a la "teoría económica", en el sentido habitual de la palabra; al explicar la estructura y el desarrollo de una formación social determinada exclusivamente por las relaciones de producción, siempre y en todas partes estudió las superestructuras correspondientes a estas relaciones de producción, cubrió de carne el esqueleto y le inyectó sangre (…) el Manifiesto comunista (…) en él se da una explicación materialista de los sistemas contemporáneos -- jurídicos, políticos, familiares, religiosos, filosóficos --, y que inclusive la crítica de las teorías socialistas y comunistas busca y encuentra el origen de dichos sistemas en determinadas relaciones de producción (…) ¿Pero en qué consistían las nueve décimas partes de esas teorías? En suposiciones puramente apriorísticas, dogmáticas y abstractas acerca de qué es la sociedad, qué es el progreso, etc.(…) El paso gigantesco hacia adelante que Marx dio en ese sentido consiste, precisamente, en haber arrojado por la borda todos esos razonamientos sobre la sociedad y el progreso en general, y en haber ofrecido, en cambio, un análisis científico de una sociedad y de un progreso: de la sociedad y el progreso capitalistas” 

En cuanto al rol o papel del proletariado como sepulturero de la vieja sociedad, Lenin nos dice en la obra citada: “Marx demuestra históricamente, y lo resume (...) que así como antes la pequeña producción, con su propio desarrollo, engendró necesariamente las condiciones de su supresión, ahora la producción capitalista ha engendrado ella misma las condiciones materiales que la llevarán a su hundimiento. Tal es el proceso histórico, (...)al mismo tiempo dialéctico” (Lenin,  ¿Quiénes son los amigos del pueblo y cómo luchan contra la social democracia?).

ENARBOLAR, DEFENDER Y APLICAR EL MANIFIESTO COMUNISTA CONTRA EL NUEVO REVISIONISMO

Hemos citado in extenso a Lenin por la importancia que tiene la brillante defensa que hace de la idea central del Manifiesto, para enarbolar, defender y aplicarlo contra el nuevo revisionismo. Una de sus tendencias acaudillada por Avakian (presidente del PCR-USA), ataca abiertamente nuestra concepción y presenta su revisionismo como una pretendida “nueva síntesis” dice que depurada de los errores de Marx, Lenin y Mao. Lanza sus ataques primero contra la concepción materialista del marxismo propugnando, así,casi sin disimulos, que la historia se rige por la “suma la voluntad de los hombres”, por la “casualidad” (1).

Avakian, como tenía que ser, enfila, también, sus baterias contra la dialéctica y niega la teoría marxista de la contradición, diciendo que no siempre sucede que las contradicciones internas son las que determinan sino que a veces es una contradicción externa la determinante, dice por ejemplo, viene un meteorito y acaba con la Tierra entonces ya no se desarrolla la sociedad hacia el comunismo. Como ven, sofistica barata tomada de los pensadores burgueses, del postmodernismo. Cuando el marxismo habla de la contradicción se refiere a que las contradicciones internas son las que determinan el desarrollo de los procesos, como por ejemplo del proceso de la sociedad de clases, actualmente de la sociedad capitalista, que la lucha de clases nos lleva al comunismo, como parte del proceso general de la materia. ¿Qué tiene que ver el meteorito u otra catástrofe, cualquiera sea su orígen, con la ley particular que rige el desarrollo  de la sociedad capitalista hacia el socialismo y el comunismo?  Nada, eso es, confundir contradicciones diferentes que se resuelven con métodos diferentes; la contradicción particular, interna de la sociedad, que sólo podemos resolver con la revolución proletaria, con la que se da entre la sociedad y la naturaleza, u otra, que se resuelve con el desarrollo de las fuerzas productivas, etc. Lo que hace Avakian, siguiendo a los ideologos burgueses, al no poder argumentar nada contra la ley de la contradicción, equivale a la actutud del tahur, que sabiendose perdedor, acaba por patear el tablero de juego. Avakian niega, así, la necesidad y posibilidad del desarrollo y triunfo de la revolución. Para Avakian como para otros pensadores burgueses, no debemos concentrar todos los esfuerzos de la clase en hacer la revolución, porque hay otros asuntos que nos deben ocupar más como son los peligros del progreso y cosmicos para el planeta y la humanidad. Es el mismo cuento de los verdes de los años ochenta, vuelto a contar.

        Más aún, se dedica a tratar de negar las verdades del marxismo repitiendo viejos dogmas del idealismo subjetivo y de la reacción, como es, que el marxismo no tiene  una gnoseología o teoría del conocimiento, que todo lo reduce a la verdad de clase, que no tiene una ética y que por eso hubo comportamientos mafiosos de los bolcheviques durante la Revolución del 17 (2). ¿Por qué dice todo esto? Porque él no tiene una posición de clase proletaria. Por eso, no está de acuerdo con que el proletariado tiene una ética, una moral de clase como lo demuestra su heroicidad en más de 165 años de lucha para llevar adelante la revolución proletaria. Para el proletariado, la vida es lucha y más lucha, como Marx sintetizó la moral comunista. Así deviene Avakian, de pretendido marxista y hasta maoísta, por propia definición en postmarxista, es decir en antimaoísta. Avakian es declarado o confeso postmarxista, es decir pretendido “superador del marxismo”. ¿A dónde apunta con esta corriente intelectualista del  nuevo revisionismo? Indudablemente a congeniarse con los intelectuales burgueses y pequeño burgueses de la llamada “izquierda liberal”, que quiere un “imperialismo más  benigno”, “multilateral” en política exterior, que respecte los derechos y libertades burguesas de sus ciudadanos y defienda los “derechos humanos” en el mundo. ¿Qué quiere? Buscarse un espacio político “contestatario” dentro del sistema, ver sus posiciones contra el boicot electoral en USA y contra el movimiento de liberación nacional contra el imperialismo yanqui, principalmente, en Iraq, Afganistan, etc., usando la bandera del antiislamismo de estos itelectuales yanquis; con esta propaganda de guerra yanqui sirve a crear opinión pública favorable a la guerra de agresión y debilita el movimiento antiguerra imperialista en su propio país. Avakian es declarado “superador del marxismo”, de los “errores de Marx, Lenin y Mao” y repetidor del “Libro Negro del Comunismo” . Por tanto, no se puede estar perdiendo el tiempo, tratando de demostrar que, Avakian, está en contra del maoísmo. Por tanto, frente a sujetos como él, lo que corresponde es un deslinde y toma de posición por el maoísmo y contra toda pretendida “superación del marxismo”; “superadores” que nunca podrán hacerle mella a la fortaleza que es el marxismo-leninismo-maoísmo. Combatiendo dentro de las filas maoístas toda convergencia con esta verttiente del nuevo revisionismo que tanto daño ha hecho al MCI.

La otra vertiente del nuevo revisionismo busca cabalgar sobre las amplias masas populares, con lenguaje revolucionario y pretendidamente marxista-leninista-maoísta, para integrarse en el Estado terrateniente-burocrático (como en Nepal), propugnando la capitulación nacional y de clase, via los llamados “acuerdos de paz”, como “tácica creadora”; pero, “acuerdos de paz”, que no son más que actas de rendición o capitulación, donde se entrega todos los logos de la guerra popular a cambio de “participación en la vida política”, via la “constituyente” para la reestructuración del viejo Estado y las elecciones como lo hizo Prachandra en Nepal y como lo proclama la LOD, esa de la patraña de los “acuerdos de paz”, en Perú. Todos sus matices están de acuerdo con esta “táctica” con “revuelta” o  sin “revuelta”. El hecho es que están allí sirviendo al viejo Estado para suprimir la revolución. Éstos, se tienen que reclamar marxista-leninista-maoistas, porque sino, ¿ cómo justificarian su existencia política?, ¿cómo cabalgarían sobre las grandes masas que están por la revolución y la guerra popular en Nepal, en Perú, etc.? Ellos se dirigen a una masa de adherentes muy diferentes a la que se dirige Avakian, por eso su diferencia de matices y de pretendidas identificaciones. Pero, entre ellos no se pudieron poner de acuerdo, ni lo podrán hacer, a lo máximo, nuevas colusiones; porque sus intereses de caudillos, de grupo, son contrapuestos, ellos como sus amos reaccionarios e imperialistas tampoco tienen amigos sino sólo intereses.

Para nosotros la clave sigue siendo la establecida por el Presidente Mao, que en la lucha contra el revisionismo la clave es aceptar o rechazar la capitulación, nosotros rechazamo, deslindamos y aplastamos la capitulación o traición al marxismo-leninismo-maoísmo que es el revisionismo como sirviente del imperialismo y la reacción, peligro principal al servicio del enemigo principal.
A 165 años de la primera publicación del Manifiesto Comunista nos reafirmamos en él, en todo lo que allí está establecido, enarbolando, defendiendo y aplicando el principio de la violencia revolucionaria, que sólo mediante la violencia revolucionaria se transforma el mundo y, que hoy, ésta sólo puede ser guerra popular, que de la guerra popular viene todo lo bueno para la clase y el pueblo.

¡Guerra popular hasta el comunismo!

AND
Alemania, Febrero 2013


(1) Avakian, recurre para ello a ejemplos que falsificar los hechos históricos, para citar uno, sostuvo el 2004 en una charla, que el gobierno de Bush no representa los interes del conjunto de la clase dominante yanqui, al igual que Hitler no representó, los intereses de conjunto de la clase dominante alemana. Para probarlo argumenta, que, ésta, despues de la Primea Guerra Mundial no queria volver aluchar en una guerra de dos frentes, pero Hitler tomó el poder a cachiporrazos y les impuso su programa. Que- en contra de lo que sostiene el determinismo, que según él ,. Cree que “la historia está escrita de antemano”-, los Nazis en la Segunda Guerra Mundial no querían luchar en dos frentes (oriental y occidental) pero terminaron luchando en dos frentes y perdieron la guerra.

Pura casualidad para él, para él, la guerra no es la continuación de la política por medios bélicos y la política no es expresión concentrada de la economía. Habría que preguntarle ¿cuál fue el caracter de clase de la Segunda Guerra Mundial? Para nosotros fue una guerra imperialista por el reparto del mundo, donde la contradicción prinicpal a resolver fue la contradicción interimperialista, donde las fuerzas imperialistas enfrentadas se agruparon en dos fentes, guerra imperiallista que fue transformada por los Partidos Comunistas en guerra antifascista de liberación dirigida por el PCUS bajo la dirección del c. Stalin y el PCCH,bajo la dirección del Presidente Mao. ¿A quiénes representaban Hitler y Bush? Ambos con sus respectivos gobiernos encabezaron y representaron el Estado imperialista yanqui y el Estado imperialista aleman, es decir el Estado de la dictadura de clase de la gran burguesía imperialista en ambos casos. Ambos asumieron el gobierno através de elecciones, como siempre y en todos los casos, fraudulentas, pero de acuerdo alas normas constitucionales de estos Estados burgueses. O puede decirnos este caudillejo, que el caudillo fascista Hitle y su partido nazi violaron alguna norma para ascender al gobierno, no. Puede decirnos que hubo una fuerte oposición burguesa al nombramiento de Hitler,  por parte del más conspicuo representante de la burguesía imperialista alemana, el Mariscal Hindemburg, como Canciller y jefe del gobierno. No, porque no la hubo, porque la mayor´´ia de los representantes de esta clase, estaban de acuerdo en un gobierno que asuma los “poderes de excepción” para enfrentar la “amenaza roja”, por eso recurrieron al “terror pardo”. Por eso el historiado burgués reaccionario Nolte viene reclamando “justicia para Hitler”. Porque según él, el genocidio nazi fue la respuesta a la amenaza del “genocidio  bolchevique”. Qué busca con ello Nolte, que se absuelva a la gran burguesía imperialista por el genocidio y todos los horrores cometidos por el imperialismo alemán, por ese Estado imperialista, durante la Segunda Guerra Mundial. Porque, la salida oficial de esta burguesía imperialista para tratar de eximirse de sus crimenes, es la tesis del “Hitler loco”, que tenia un partido que “electrizó”, “era un gran seductor de masas”, etc., y que los demás miembros de la clase dominante alemana, “no sabía nada”, pobrecitos los dueños de los bancos, de los seguros, de la industria química, del hiero y del acero, de la gran industria armamentista, las iglesias, los jueces y académicos. etc. Tesis que nadie en sus cabales le puede dar el mínimo valor. Pero esta tesis, Avakia, la hace extensiva a “Bush” y los “fascistas cristianos”que aquí Avakian prenta para eximir a la burguesia imperialista yanqui de todos los genocidios y crímenes cometidos por el gobierno de Bush, como cabeza del imperialismo yanqui,  en nombre del imperialismo yanqui. Se olvida Avakian de que en situaciones de crisis un sector de la clase dominante, una facción de ella, centraliza todo el poder en sus manos, en nombre y  representación del conjunto de la clase dominante para salvar el sistema de dominación de clase, para aplastar a la revolución proletaria y llevar a cabo sus planes de dominio mundial. ¿Y ahora qué puede decir Avakian al respecto, cuando Obama, elegido presidente por el Partido Democráta, asume la representación del Estado imperialista yanqui, y en su nombre continuan, corregida y aumentada, la guerra imperialista contra los pueblos del mundo? ¿Es o no en interés de mantener y ejercer la hegemonía única del imperialismo yanqui, y es esto en interés o no del conjunto de la clase dominante yanqui, pese a que por allí haya algunos más lúcidos que estén en contra de ello?

 Avakian es un pensador tramposo, con esto además, busca tergiversar la verdad histórica, así: primero, trata de negar el gran papel de Stalin y el Partido Comunista en la defensa de la patria socialista, de dictadura del proletariado, contra la guerra imperialista y la correcta política de frente antifascista mundial que el dirigió; segundo, trata de negar la realidad, la terrenalidad, de las contradicciones interimperialistas que dieron lugar a la Segunda Guerra Mundial (como también a la Primera), son esas contradicciones que pasaron a ser principal entre los imperialistas. Ese es brillante ejemplo de uso de la táctica para conseguir los objetivos estratégicos, como la que utilizó el camarada Stalín, y también el Presidente Mao en China, para su alianza táctica con los imperialistas Ingleses, norteamericanos, etc. El plan Nazi fue conquistar primero Belgica, Francia y Holanda para después irse con esta fuerza incrementada contra la Unión Soviética y luego sobre esta base estratégica imponer su voluntad a los demás imperialistas. Los imperialistas querian que primero se enfrenten los dos para después, con un costo menor solucionar su contradicción interimperialista y a la vez aplastar la revolución en el mundo. Todas las maniobras diplomáticas de Hitler estuvieron dirigidas a aislar a la Unión Soviética. Pero con la correcta dirección de Stalin y el PCUS y el heroismo a raudales de los comunistas, combatientes y masas de los pueblos de la ex Unión Soviética y del mundo se aplastó al fascismo alemán, italiano y japonés  e hizo fracasar las baratas esperanzas de los otros imperialistas. A continuación, con subrayados nuestros, consignamos la cita de Avakian que hemos criticado y la fuente:

”: …: ¿hasta qué punto ese grupo o núcleo fascista cristiano representa los intereses básicos y el rumbo de la clase dominante en este momento, y hasta qué punto hay lucha y debate, a la vez que, claramente, lleva la batuta? ¿Cómo verlo en relación con la posición e intereses del imperialismo estadounidense?

BA: Bueno, creo que en parte las dos cosas son ciertas. O sea, no creo que los fascistas cristianos como sector de la clase dominante "encajen perfectamente" con los intereses objetivos de esa clase. Eso sería mecanicista. Es mucho más contradictorio. Volvamos al caso de Alemania de los 1930. Tras la I Guerra Mundial, el alto comando militar e incluso la estructura política alemana sacó la conclusión de que ¡jamás nos meteremos a otra pinche guerra de dos frentes! En la I Guerra Mundial, tuvieron que luchar en dos grandes frentes y les fue bien por un tiempo porque la Rusia zarista se derrumbó y, con la revolución bolchevique, se retiró de la guerra. Sin embargo, terminaron luchando en dos grandes frentes. Por su parte, Hitler, contrario a sus propias inclinaciones y planes, acabó arrastrando a Alemania a otra guerra de dos frentes, cuyo desenlace no era inevitable, pero había razones de peso para no hacerlo y para que resultara como resultó.

No estaba predeterminado ni la historia estaba escrita de antemano. Hitler intentó evitar la guerra de dos frentes. Quería conquistar todo el occidente hasta Inglaterra, y después atacar el oriente, pero no salió así y, además, Estados Unidos entró a la guerra (algo que era de esperarse). Como dijo Mao, en la I Guerra Mundial, y también en la II, Estados Unidos observó la pelea de los tigres desde la montaña e intervino cuando le convenía.

Así las cosas, Hitler terminó arrastrando, por decirlo así, a la clase dominante alemana a una guerra de dos frentes, a pesar de sus intenciones. No creo que fuera porque el programa NAZI encajaba perfectamente en todo aspecto con las necesidades de la clase dominante. Más bien fue porque Hitler tenía un programa muy elaborado, organizó fuerzas, creó todo un movimiento y subió al poder a cachiporrazos. Los otros sectores de la clase dominante se quedaron pasmados y, como no encontraron la forma de oponerse, acabaron entregándole las riendas. Entonces, impuso su programa hasta donde pudo. Me parece que algo bastante parecido, algo de esa naturaleza, pasa ahora con las luchas internas de la clase dominante de este país, aunque no digo que sea exactamente igual, no quiero decir eso. Ni siquiera diría que es imposible que surja otro programa y se oponga al programa derechista. Solo digo que en este momento ninguno le plantea una oposición fuerte y coherente. Eso no quiere decir que la situación no podría dar otro giro; eso podría suceder. Pero por ahora las fuerzas derechistas llevan la batuta en el mundo y la sociedad estadounidense porque ciertos factores favorecen su programa: el derrumbe de la Unión Soviética y los cambios de la economía mundial, entre muchas cosas más, son favorables para algunos aspectos de su programa. Pero, por otro lado, hay factores que no lo favorecen y, para mí, lo más importante es que se han organizado y tienen una fuerza pujante. Prácticamente han conquistado el Partido Republicano y marcan la pauta en ese partido; en este momento tienen mucha iniciativa. Al menos por ahora, no hay otro sector de la clase dominante que los combata con un programa coherente”(Dictadura y democracia, y la transición socialista al comunismo. El núcleo sólido del enemigo,Bob Avakian, Obrero Revolucionario #1261, 12 de deciembre, 2004, posted at rwor.org.- En  preguntas y respuestas que siguieron a la charla titulada "Dictadura y democracia, y la transición socialista al comunismo". Bob Avakian, presidente del Partido Comunista Revolucionaria),

(2) Conversación de Bob Avakian con unos camaradas sobre epistemología:
Sobre conocer, y cambiar, el mundo

Obrero Revolucionario #1262, 19 de deciembre, 2004, posted at rwor.org