Samstag, 28. Januar 2017

Chile: Campaña por la unidad de los pobres del campo y la ciudad por la revolución de nueva democracia


 

LORENZA CAYUHÁN: “NINGUNA CONDENA, CÁRCEL, HOSPITAL O MUERTE DETENDRÁ NUESTRA LUCHA”

 

 


Hace pocos días fuimos a visitar a la lamngen Lorenza Cayuhán, comunera mapuche de la comunidad Mawidanche. Lorenza se encuentra en prisión desde septiembre de 2016, acusada por la empresa FUMIVAR por supuesto robo de una motosierra, un cooler, un GPS, una lima, un hacha y una cámara. Lorenza es una mujer mapuche que el día 14 de octubre de 2016 dio a luz engrillada y con la presencia de gendarmes durante el parto. Este hecho inaceptable despertó la indignación del pueblo y las mujeres populares, por la violencia ejercida contra ella por ser mapuche, mujer y por ser pobre.

 

Al llegar a su habitación en el hospital Sanatorio Alemán de Concepción fuimos recibidos cordialmente. Pudimos conocer a la pequeña Sayén, su hija quien tiene ya tres meses de vida. La conversación fluyó rápidamente, siendo el hilo de ésta la denuncia al Estado y todas sus medidas para aplastar la lucha que da el pueblo tanto en el campo como en la ciudad.

 

Mawidanche, comunidad en resistencia

 

Lorenza pertenece a la comunidad Mawidanche, ubicada en la VIII Región del Bío Bío, provincia de Arauco. Esta comunidad se formó el año 1998 con las familias que se quedaron luego de la venta de tierras en el sector. Prontamente iniciaron luchas por la construcción de caminos que los acercaran al pueblo más cercano y por el tendido eléctrico. Cuentan que para ellos es central la recuperación de tierras, pues a pesar de tener algo de su propiedad, el ambiente alrededor es hostil para el trabajo agrícola, del cual se sostienen.

 

La familia Cayuhán Llebul es parte fundamental en la dirección de la Comunidad Mawidanche, con esto explican el hostigamiento y persecución del cual se han sido protagonistas, pues los 7 prisioneros por el supuesto “robo” en contra de la empresa FUMIVAR, son miembros de la familia. Pero la persecución es cosa frecuente en la zona. Nos cuentan cómo niños y adultos han sido hostigados por carabineros “no como los que hacen ronda en Santiago, son pacos armados, con trajes especiales, blindados y armamento de guerra en las manos”.

 

Los comuneros denuncian que no se ve ninguna voluntad de arreglar las cosas por parte del Estado, más bien “siguen enviando blindados a la zona, en vez de apagar los incendios forestales”.

 

El caso de Lorenza fue altamente difundido por el nivel de brutalidad con que fue tratada en el alumbramiento de su hija Sayén. El caso fue difundido por agrupaciones como “ni una menos”, el Instituto Nacional de Derechos Humanos lo incluyó en su informe anual e incluso Bachelet hizo mención del caso, catalogándolo como “inadmisible”. Pero todo ha quedado solamente en palabras y demagogia, ya que aparte de hacer mención a ella, ninguna autoridad (ni la ministra del Ministerio de la Mujer, que se encontraba en la zona por estos días) se ha hecho presente. “Lo usan como para sacar partido de la situación, se mantienen al margen”.

 

Sobre la condena y la cárcel

 

La lamngen se encuentra hoy cumpliendo su condena en el hospital Sanatorio Alemán de Concepción junto a su bebé y es visitada constantemente por su familia. El Estado aún no decide trasladarla al recinto penitenciario en donde sufrió horas de incertidumbre, con dolores de parto e inestabilidad en su cuerpo antes de dar a luz prematuramente a Sayén. Saben que es menos costoso tener con vida a una mujer como Lorenza, que se ha atrevido a denunciar, que es mujer, madre y dirigente de una comunidad en resistencia, que mantenerla peligrando su vida y la de su hija en la cárcel, pues no quieren encender la chispa que puede incendiar la pradera de la lucha mapuche.

 

Lorenza está condenada por el delito de robo y receptación, debiendo cumplir una condena de 5 años y un día. Sobre esto nos puede decir con la tranquilidad que guarda con firmeza su convicción de que “ninguna condena, cárcel, hospital o muerte detendrá nuestra lucha. Lo que estamos peleando es algo justo, algo que necesitamos para nuestros niños el día de mañana. No van a apagar esta lucha” y como mensaje para nuestros lectores y compañeros señala que “debemos informarnos, ver la realidad de las cosas y denunciar. Estando callados nada sacamos, debemos hablar para buscar justicia. En nuestro país hay justicia para algunos, para nosotros no hubo justicia, para nosotros que somos mapuches menos la hay”.

 

La visita a la lamngen forma parte de la culminación de una campaña de apoyo impulsada desde el Frente de Estudiantes Revolucionario y Populares, en la que se recolectaron más de 200 pañales, siendo un gran aporte de los estudiantes que se sumaron a esta campaña para avanzar en la unidad de los pobres del campo y la ciudad. Por ello saludamos afectuosamente a todos aquellos que colaboraron con esta campaña y a quienes se suman al camino de la revolución de nueva democracia, como el único camino del pueblo en nuestro país, para liberarnos de la explotación de los terratenientes y grandes burgueses serviles al imperialismo.