Freitag, 5. Mai 2017

Frente Revolucionario del Pueblo de Bolivia marxista-leninista-maoísta: ¡¡ VIVA EL DÍA INTERNACIONAL DEL PROLETARIADO Y LOS 100 AÑOS DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE



¡Proletarios y pueblos del mundo, uníos!
¡¡ VIVA EL DÍA INTERNACIONAL DEL PROLETARIADO Y LOS 100 AÑOS DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE !!


Este año nos toca a los comunistas, a los proletarios y a los pueblos del mundo conmemorar los 100 años de la Gran Revolución Socialista de Octubre, un acontecimiento sin precedentes en la historia de la humanidad que abrió la era de la revolución proletaria mundial. Y qué mejor fecha que el primero de mayo, el día internacional del proletariado, para celebrar tal acontecimiento.

Vivimos un momento histórico importante en que la revolución es una demanda urgente. La contradicción principal en el mundo, imperialismo por un lado y naciones oprimidas por el otro, se agudiza cada vez más y acicatea las contradicciones interimperialistas por el reparto del mundo.

El imperialismo yanqui, la mayor potencia reaccionaria del mundo, atraviesa un proceso de reaccionarización mayor. La elección de Donald Trump como presidente es el reflejo de su fascistización y una negación abierta de los llamados “valores americanos” en su propio país.

Las medidas de Trump de construir un muro en la frontera mexicana, expulsar a los migrantes inclusive separando a los niños de sus padres, la violenta retórica antimusulmana, el discurso xenófobo, etc. se realizan echando mano del discurso facho, del enemigo externo responsable de todos los males y de la crisis económica interna. A esto hay que sumar las acciones en política exterior; el bombardeo en Siria, la intervención en Yemen, las tensiones generadas en la península coreana, los conflictos en el mar del sur de China, el reimpulso de la OTAN, es decir, la resolución de los conflictos internacionales a través de la exhibición de armas modernas, señalan que estamos frente a una administración norteamericana fascista dispuesta a reafirmar violentamente su papel de primer gendarme mundial; pero también es reflejo de su crisis, pues ya no pueden mantener su dominio mediante formas “democráticas”.

La fascistización no es un asunto solamente yanqui, también está ocurriendo en Europa, en Inglaterra ahora fuera de la Unión Europea, en Francia, Alemania, Austria. Con la excusa de la guerra contra el terrorismo se aplican medidas que violentan los derechos fundamentales y libertades democráticas de sus pueblos y se promueven intervenciones a países considerados enemigos fuera del llamado derecho internacional.

Las intervenciones encubren otro problema, que tiene que ver también con la crisis económica mundial, y es el reparto del mundo, no sólo de zonas de influencia sino el reparto de recursos naturales, en particular los recursos energéticos. Los conflictos en Ucrania y Siria son claramente conflictos geopolíticos que encubren los intereses por recursos energéticos, como lo ha sido la intervención en Irak, por un lado los intereses rusos, como mayor proveedor de gas a Europa, y por otro lado el interés de las potencias europeas y el imperialismo yanqui para aislar a Rusia y extender su influencia sobre sus ex repúblicas.

También está la tensión generada en la zona de influencia China: Corea del Norte, un conflicto que presiona directamente la relación imperialista entre EEUU y China. Los yanquis están interviniendo en el conflicto en el mar del sur de China donde hay una disputa por territorio entre China y Japón que ha involucrado a Filipinas y Viet Nam, esta zona es sensible para China porque es el mayor circuito comercial marítimo de sus exportaciones. Por otro lado el imperialismo yanqui ve con desconfianza el fuerte avance de las inversiones chinas (y rusas) en América Latina, no sólo en comercio sino también en la industria militar.

Estas disputas están acicateando la contradicción interimperialista y son los pueblos del tercer mundo la arena de contienda. Siria está invadida por una coalición liderada por el imperialismo norteamericano con el objetivo hipócrita de “luchar contra el terrorismo” cuando en gran medida fueron los imperialistas yanquis y también los imperialistas europeos (en particular el imperialismo alemán), a través de sus testaferros regionales (Arabia Saudita, Qatar, Turquía) quienes han financiado a varios de estos grupos. El objetivo real es derrocar al dictador sirio Bashar Al Asad para colocar a un títere que sirva a sus intereses. Por otro lado, la potencia rusa, con el mismo pretexto se ha comprometido en el terreno sirio para mantener a su títere en el poder y salvaguardar sus intereses. La potencia imperialista rusa no ha dudado en hacer un gran despliegue armamentístico en Siria, incluso le ha servido para renovar su armamento militar y probar sus nuevas bombas. Quien soporta el peso de la guerra como siempre es la población pobre y explotada.

Lo mismo está ocurriendo en la península coreana, tradicional zona de influencia china, que ha puesto en tensión a Corea del Sur y Japón, un eventual ataque preventivo americano a Corea del Norte supondrá terribles consecuencias no sólo para la población de ese país, sino probablemente para Corea del Sur y Japón.

Todo esto se está produciendo en medio de una gran crisis económica mundial de la que no han salido los países europeos ni el yanqui, que ha alcanzado a China que sufre un proceso de desaceleración. Esto último ha afectado grandemente a muchos países de nuestra región, América Latina, en especial a los llamados gobiernos progresistas.

Los llamados gobiernos del “socialismo del siglo XXI” o “gobiernos progresistas” están frente a su bancarrota total. La salida de Cristina Krisnher en Argentina y de Dilma/Lula en Brasil, el caos político y económico existente en Venezuela, la deslegitimación del gobierno de Morales y Correa están marcando el fin de un ciclo económico dirigido por una facción de la gran burguesía de estos países.

Estos gobiernos han pregonado la lucha anticapitalista pero en los hechos no han dado ni un solo paso fuera del statu quo económico, se han llenado la boca de revolución y lucha antiimperialista pero en los hechos han convivido con los sectores más reaccionarios, es decir, la gran burguesía y los terratenientes, peor aún, le han producido ganancias históricas al capital financiero, y sobre la lucha antiimperialista basta mencionar que no han quebrado la relación de dominación imperialista más que en el discurso, en Bolivia las transnacionales legitimaron su presencia irregular manteniendo la explotación del gas y el sistema financiero obtuvo utilidades por más de mil quinientos millones de dólares durante el gobierno de Evo, en Venezuela jamás se dejó de pagar las deudas al imperialismo norteamericano y siempre fue un buen proveedor de petróleo, en Brasil todas las medidas económicas no hicieron mella alguna al capital transnacional, todo lo contrario, se aplicó una política entreguista; las medidas antipopulares del actual gobierno de Michel Temer, que despojan a los trabajadores de todos los beneficios laborales, se iniciaron ya en el gobierno de Dilma.

Estos gobiernos hablaron de la construcción de un gobierno nuevo con políticas nuevas pero no se han distinguido de las políticas reaccionarias de sus predecesores, han perseguido al movimiento popular clasista, han desarrollado una política social fascista y social corporativista para acallar la disidencia o la lucha revolucionaria, en muchos casos, como en Brasil no han dudado en aplicar el encarcelamiento y asesinato contra el movimiento campesino. Estos gobiernos hablaron de revolución institucional y moral, pero están sumidos en el enorme fango de la corrupción, nepotismo, tráfico de influencias, etc.

En esta bancarrota también se hunden el oportunismo y revisionismo que apoyaron a estos gobiernos en búsqueda de puestos de trabajo en el aparato estatal u otros beneficios en el reparto miserable del poder. Afirmamos que estos gobiernos no son ni revolucionarios, ni socialistas, ni mucho menos comunistas, son gobiernos que si bien sus líderes salieron del campo popular, forman parte del sistema establecido, del viejo orden reaccionario y están al servicio de las clases dominantes, la gran burguesía, los terratenientes y el imperialismo; son parte de esa burguesía reaccionaria que en nada beneficia al pueblo, todo lo contrario, son férreos opositores a la revolución que nace de la violencia revolucionaria, y pregonan el cretinismo parlamentario, es decir, venden ilusiones al pueblo de que la revolución se puede hacer mediante elecciones, y llaman a esto “revolución en las urnas”.

En Bolivia el gobierno no ha dudado en aplicar una política reaccionaria contra el movimiento popular, con una política corporativista ha destruido el movimiento popular contestatario, lo ha cooptado, controlado, golpeado o dividido. Sin embargo el gobierno de Morales atraviesa hoy su mayor momento de deslegitimación ante el pueblo, y esto es producto de la crisis que se siente porque la ilusión de bonanza gracias al crecimiento artificial ha llegado a su fin. Toda la política actual del gobierno se orienta en mantenerse en el poder y para ello no duda de usar todas las formas del control político corporativo en todas las instancias del Estado.

Pero toda acción genera una reacción, “es justo rebelarse” señaló el Presidente Mao Tsetung, y los pueblos del mundo no se han quedado quietos, la lucha en los países oprimidos se mantiene e inclusive en el corazón de los países imperialistas las protestas son muy duras. En EEUU los sectores contrarios a Trump están desarrollando luchas, lo mismo sucede en Alemania donde los sectores clasistas y otros sectores se plantan frente a la política reaccionaria de Merkel, el pueblo francés lucha en este momento contra la farsa electoral, también lo hacen pueblos de Europa del Este. En los países asiáticos las organizaciones clasistas y el movimiento popular pelean permanentemente contra las políticas reaccionarias de sus gobiernos, en América Latina hay un crecimiento de las luchas, las protestas contra el gobierno narco y reaccionario de México son grandes, en Argentina las masas se han convulsionado contra las medidas reaccionarias del presidente Macri, en Venezuela en medio de las complejidades políticas el pueblo lucha por zafarse del encorsetamiento del gobierno de Maduro y contra las intenciones de la oposición conservadora donde también están implicadas las potencias imperialistas, las luchas del pueblo brasileño van en gran aumento, particularmente la de los sectores clasistas y revolucionarios que están logrando imprimir una dirección proletaria contra las intenciones del oportunismo y de los sectores conservadores reaccionarios.

Las luchas de liberación nacional tampoco se han detenido, en Palestina, Irak, Afganistán, Yemen, Libia, Siria, los pueblos están haciendo frente a la ocupación imperialista, el problema de todas estas luchas es la falta de dirección proletaria, en todo caso es un problema nuestro, de los comunistas.

Los destacamentos comunistas se encuentran en combate por la revolución, la lucha revolucionaria dirigida por los partidos comunistas se aplica a través de la Guerra Popular y el frente principal en este momento se encuentra en la India. El Partido Comunista de lndia (maoísta) está levantando a obreros, campesinos e indígenas en la lucha revolucionaria contra el reaccionario estado Indio que ha declarado la guerra contra el pueblo y comete un sinnúmero de atrocidades. Para los maoístas indios este año no sólo se celebra los 100 años de la revolución bolchevique sino los 50 años del alzamiento de Naxalbari que supuso el primer levantamiento armado llevado adelante por el Partido Comunista y que tuvo una gran significación para el desarrollo de la Revolución Democrática de Nuevo Tipo en la India. El Partido Comunista de Filipinas es otro destacamento de combate que también está desarrollando guerra popular y una revolución democrática en Filipinas y en estos momentos propina duros golpes a los reaccionarios. Por otro lado en Turquía y Perú la guerra se desarrolla en medio de muchas complejidades. Los camaradas del Partido Comunista del Perú (PCP) están atravesando un proceso de reorganización y desarrollan acciones contra el viejo Estado, tienen en frente una lucha compleja que supone prepararse para enfrentar al Estado y combatir al revisionismo que pregona la conciliación de clases a través de su organización partidaria y su aparato de frente conocido como Movadef.

Los pueblos del mundo están luchando y los comunistas tienen que bregar por ponerse a la cabeza de esas luchas. Los pueblos quieren la revolución, siempre lo han querido, pero la falta de una dirección revolucionaria ha desviado sus luchas o las ha enmarcado en el círculo vicioso dentro de la mecánica del viejo Estado.

El revisionismo ha jugado en este sentido un nefasto papel, como parte de la avanzada de la burguesía en el seno del pueblo propaga el cretinismo parlamentario llamando a las masas a participar de las elecciones, “enseñándoles” que se puede hacer la revolución mediante las urnas o llamándolas a votar por un candidato del viejo orden bajo el pretexto del “mal menor”. En la actualidad el revisionismo y el oportunismo no se distinguen de las corrientes liberales pues llaman a la conciliación de clases, a defender el Estado de derecho, a la no violencia, al respeto a las instituciones; cuando el movimiento popular se levanta en lucha los llaman a la “comprensión” para no hacer “demandas exageradas”.

En Bolivia, la Central Obrera Boliviana dirigida por el revisionismo, anunció un acuerdo con el gobierno donde, además de reducir la lucha del proletariado a la lucha económica, firma un acuerdo de aumento salarial irrisorio y se libera de responsabilidades al gobierno del MAS señalando que éste deja “salvada su responsabilidad en el caso de presentarse efectos negativos sobre el empleo” responsabilizando a la clase por solicitar aumento salarial y en su D.S. 3161 de incremento salarial se dice que el Estado en todos sus niveles fijará el incremento salarial del 7% “de acuerdo a su disposición y sostenibilidad financiera”. En síntesis, más demagogia y más engaño al proletariado y el pueblo de un “aumento salarial” que no habrá, pero servirá para justificar el alza de precios y profundizar la crisis.

El revisionismo contemporáneo forma parte de una corriente archirreaccionaria que ha conseguido desmovilizar al movimiento popular clasista, que ha negado por completo en análisis de clase, que se ha concentrado en defender ciertas libertades del orden demoburgués y a luchar contra el “autoritarismo”, la democracia y otros derechos dentro del sistema. Está tan alejado del marxismo que se jacta de sostener posiciones social chovinistas, nacionalistas reaccionarias, alejadas de todo espíritu internacionalista.

En general, esa llamada izquierda legal o semi legal se ha desenvuelto, una, por un camino pequeño burgués reaccionario, de corte liberal, adocenada, acomodada y posicionada en algunos espacios de poder, esa izquierda a la que por ejemplo llaman “caviar” en el Perú, y, otra corriente, más semifeudal, con espíritu de chacra, mecanicista, que no ha superado su chovinismo nacional, acostumbrada a los pactos y alianzas entre bambalinas, dispuesta a transar con los sectores que detentan poder en busca de migajas y que generalmente tienen el control de algún sindicato o algún sector en el movimiento popular que le sirve como objeto de negociación.

La tarea de los comunistas revolucionarios es grande sin duda, pasa primero y principalmente por asumir la ideología del proletariado, es decir, el marxismo-leninismo-maoísmo, además de tomar posición sobre los aportes de validez universal del Pensamiento Gonzalo. La lucha también está por acercar a los elementos progresistas y revolucionarios conscientes y honestos de la clase para construir o reconstituir un Partido Comunista auténtico, basado en los principios leninistas y las experiencias históricas de la Reconstitución del Partido Comunista y los aportes actuales de la revolución peruana; la reconstitución del Partido no es un mero acto formal registrado en actas y conmemoraciones, se trata de un proceso consciente, en base a planes de desarrollo interno y su conexión con las masas, la organización de las luchas populares en medio de la lucha de clases y en medio también de una lucha de dos líneas, es un proceso que busca preparar el terreno de la revolución y no simplemente esperar que “las condiciones se den” como pregona el revisionismo como cuento para oponerse en los hechos a trabajar por la revolución, la culminación del proceso de reconstitución es para iniciar la revolución y no para otra cosa, es para iniciar la lucha por la toma del poder y no para enfangarse en alianzas oportunistas con fines electorales, es un proceso en el que se han construido los instrumentos de la revolución que abre la etapa de la lucha por la Revolución de Nueva Democracia (que es el caso en nuestro país) y futuramente la revolución socialista y revoluciones culturales hasta la meta comunista.

Aunque es una tarea titánica las condiciones son favorables porque tenemos ante nosotros la perspectiva de una gran ola revolucionaria, tenemos a la revolución como la tendencia principal y nos encontramos, dentro del proceso de la Guerra Popular Mundial, en el periodo de la Ofensiva Estratégica, proceso que se da por supuesto con avances y retrocesos, con marchas y contramarchas, en restauración y contrarrestauración, por ello, aunque el socialismo que existió en Rusia y China no existe hoy, debido a la restauración capitalista, no implica que no se de un proceso de contrarrestauración, además que las condiciones de desarrollo de la revolución en el mundo se da en forma desigual y en tiempos y momentos distintos.

En su momento el proletariado europeo, en particular el alemán comandó la lucha revolucionaria que luego pasó la posta un poco más al oriente con el proletariado y los revolucionarios rusos, que conquistaron el poder hace 100 años, un nuevo momento de impulso se dio con el proletariado y las masas en China durante la Gran Revolución Cultural Proletaria que removió al continente y al mundo entero como nunca antes; después de los periodos de restauración capitalista tanto en Rusia como en China, América Latina lanzó el grito de combate, en los Andes peruanos con su vanguardia organizada, y a pesar de grandes dificultades dio impulso a otras luchas revolucionarias en otros rincones del planeta, así el proletariado indio y filipino están jugando un papel importante como destacamentos de combate en la Revolución Proletaria Mundial, sin embargo el continente americano está atravesando un proceso de radicalización de las luchas clasistas y tiende a abrir otro frente de batalla contra la reacción y el imperialismo.

Celebremos los 100 años de la revolución de octubre como comunistas, no solo rememorando las luchas pasadas que nos sirven de experiencias y leyes, sino también, y principalmente, poniendo al día nuestras tareas actuales y futuras dentro del marco de la Revolución Proletaria Mundial.
¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!

 ¡Viva la guerra popular en todo el mundo!
¡Vivan los 100 años de la Gran Revolución Socialista de Octubre!

¡Viva el internacionalismo proletario!

 
Frente Revolucionario del Pueblo de Bolivia

marxista-leninista-maoísta

Mayo de 2017