Mittwoch, 28. Februar 2018

El papel intermediario del social imperialismo chino en la explotación de los recursos naturales América Latina


El 11 de febrero de 2018 se publicó en el diario Página 12 de Argentina una entrevista bajo el título: La economista chilena Consuelo Silva explica las tendencias del comercio mundial “Hay una disputa por nuevos mercados”. El resumen que hace el diario de la entrevista, consecuente con su posición a favor de uno de los grupos de la facción compradora de Argentina, es: "El comercio mundial no se recupera desde la crisis financiera y la OMC no logra revertir este escenario ni avanzar en capítulos clave. “La cumbre de Buenos Aires fue un fracaso”, sostiene Silva en esta entrevista a Cash". Pero a nosotros lo que nos interesa destacar de esa larga entrevista es l a siguiente pregunta y respuesta:

Pregunta de Natalia Aruguete de Página 12: Frente a las limitaciones de Estados Unidos para avanzar en nuevos acuerdos comerciales, ¿China puede ser el “nuevo ganador” en el nuevo escenario de comercio mundial?

Respuesta de la ec. Consuelo Silva; China tiene mejores condiciones para establecer un mega-acuerdo en la zona Asia-Pacífico y de concretarlo. De hecho, la política que implementó China de relación con países menos desarrollados implicó una significativa demanda de materias primas. Eso hizo que nuestras economías empezaran a depender mucho de la demanda de China. Eso refleja un cambio de estrategia de desarrollo que redunda en una fuerte política industrial para incorporar valor a esas materias primas. Tiene una fortaleza distinta como economía, las empresas públicas chinas son muy importantes en términos de generación de empleo y en términos productivos. La diferencia como modelo de desarrollo es muy efectivo pero no por eso deja de suscribir acuerdos que podrían no ser tan beneficiosos para nosotros. Chile exporta a China materias primas, como cobre en bruto. Ellos procesan todos los metales que puedan extraer de ese cobre bruto y lo venden con valor agregado a Estados Unidos. Chile es uno de los países atractivos en tierras raras, que se usan para telefonía celular, telecomunicaciones muy refinadas y de alta nitidez, y eso está fundamentalmente en manos de los chinos. Es un modelo de desarrollo muy atractivo pero también es nocivo para nuestras economías si no cambiamos nuestras estrategias agregando valor a nuestros bienes. (Lo subrayado es nuestro)

En otra de sus respuestas la economista chilena dice: "Chile es una economía que exporta muchas materias primas, y todo lo que podía privatizar ya lo privatizó. Por otro lado, las inversiones norteamericanas ya están en México, incluso están replegándose. Mientras que el modelo que implementó Perú es parecido al de Chile".

Comentario: Hemos subrayado esa parte de la respuesta porque muestra cual es la relación económica de la China socialimperialista con nuestros países semicoloniales y semifeudales donde se desenvuelve un capitalismo burocrático (por un lado), y, por otro, también la dependencia del socialimperialismo chino con respecto al imperialismo yanqui, que actúa de intermediario en la región.  Donde nuestros países están sometidos al capital financiero socialimperialista que se lleva directamente nuestras riquezas naturales en bruto, asumiendo el procesamiento de este mineral en bruto (piedras) para transformarlo en insumos metálicos (papel intermediario) para la industria de los países imnperialistas más desdarrrollados, como en este caso son los Estados Unidos, el mayor beneficiario, cuyo capital financiero esta a la cabeza de esta cadena monopolista. Eso expresa las relaciones de sujeción y violencia que hay de parte de nuestras economías con respecto al imperialismo yanqui, actuando en este caso, como intermediario el capital finanaciero del socialimperialismo chino. 

Con este papel intermediario asunido por el socialimperialismo chino la situación del capitalismo burocrártico en América Latina, en este caso Chile, se ha degradado más porque ya no tienen la posibilidad de llevar a cabo ninguna transformación por mínima que sea de las materias primas que exporta, que se roban los imperialistas.

Ocasión para condenar a toda clase de oportunistas y revisionistas que tratan de hacernos creer que el imperialismo yanqui ya no es más el iperialismo principal que nos domina y que los chinos son los buenos de la película.