Freitag, 27. April 2018

FERP-CHILE: Corrupción y crisis en el Estado peruano


jueves, 26 de abril de 2018

Corrupción y crisis en el Estado peruano

Odebrecht es la multinacional brasileña que ha envuelto a varios países en casos de corrupción financiando campañas electorales a cambio del permisos corruptos para proyectos de construcción, como Argentina, Ecuador y Brasil, cuyo ex presidente, Lula da Silva se encuentra preso desde el 8 de abril por casos de corrupción con esta empresa.
Pero fue Pedro Pablo Kuzcynski (PPK), ahora ex presidente del Perú, el primer político de alto rango y en ejercicio del poder que cayó por este caso. El 22 de Marzo, día en que se realizaría la segunda votación en el parlamento para su destitución en tan solo 3 meses, este perro fiel del imperialismo yanqui se adelantó presentando su carta de renuncia, sin otra escapatoria, tras videos que lo mostraban comprando votos a parlamentarios para no ser destituido.
Ahora asume el vicepresidente Martín Vizcarra, que viene siendo atraido en secreto por Keiko Fujimori, hija del genocida, para asumir esta presidencia quebrando al ejecutivo.
Vizcarra asume un gobierno aún más frágil que el anterior sin tener apoyo parlamentario, siendo la mayoría fujimorista (Fuerza Popular).
Este hecho expresa la profundización de la crisis del capitalismo burocrático en el Perú, corrupto hasta el tuétano, situación similar a la mayoría de los países latinoamericanos.
De hecho, Perú es un país que no tiene ex mandatario vivo con prontuario limpio, estando Toledo exhiliado con una orden de extradición en su contra, García investigado, Humala en prisión preventiva junto a su esposa, y ya conocemos al genocida Fujimori, que el mismo PPK indultó.
Sin embargo, el viejo Estado peruano con estas condenas no busca hacer justicia, sino que persigue a estos delincuentes únicamente para lavar su imágen sin tener la intención de hacer real justicia.
Por ejemplo, Fujimori fue recientemente indultado, luego de estar años en una cárcel de cinco etrellas, dando cuenta que tan sólo fue condenado por un delito común y no por un crimen de lesa humanidad como correspondía, y hoy PPK se encuentra libre, aún con todos sus antecedentes de corrupción, con la mera orden de no salir del país por 18 meses.
Los revisionitas y oportunistas del FA y Movadef se aprovechan de la situación para llamar a una salida constitucional al problema, a nuevas elecciones y una “nueva constituyente”, como si no quedara más que comprobado que el problema es la esencia de clase del viejo Estado.
El pueblo peruano, sin dejarse engañar, aprovechará esta crisis del viejo Estado y la agudización de sus contradicciones para impulsar aun más luchas, reorganizando la revolución.