Wednesday, April 1, 2026

SITUACIÓN ACTUAL: NOTAS SOBRE LA CRISIS MUNDIAL ( 43. La guerra de agresión del imperialismo yanqui contra Irán)

 1. INTRODUCCIÓN

 

¿ Que nos muestra la situación internacional?


La cuestión internacional, su punto más candente la guerra de agresión del imperialismo yanqui contra Irán que desarrolla su guerra de resistencia nacional, nos lleva a la superpotencia hegemónica única del momento, lo sigue siendo. Es el enemigo principal de los pueblos del mundo y así hay que denuciarlo y diferenciarlo. Además, hay varios enemigos fundamentales, las potencias imperialistas como Rusia,China, Japón, Alemania, Francia, Inglaterra, etc.

En síntesis, hay un enemigo principal, varios fundamentales. Y frente a las superpotencia y potencias imperialistas en coluson y pugna, el primer y segundo mundos, las nacionales oprimidas: el Tercer Mundo.

El primer mundo esta en redefnición desde 1991, con la bancarrota del revisionismo y la disolución de la URSS. En ese momento, también, se constato que en su largo proceso de hundimiento, como todos los imperios del pasado, USA estaba en serios problemas y por eso, como hasta hoy,  sigue la política de señor, señor basado en poder bélico, hay otros más fuertes y agresivos y se preparan para asalto.  

Así, la superpotencia y potencias pugnan por el dominio mundial; potencias más poderosas cada vez quieren desplazar a las superpotencia pero éstas no han dejado de ser superpotencias, siguen siéndolo.

Así condensamos la situación política internacional centrando en su punto mas candente ubicado en el Golfo Pérsico (MOA). Debemos estudiar los hechos, analizarlos bien; y hacerlo partiendo de una interrogante: ¿qué implicancias y problemas plantean?

La primara y principal contradicción, entre naciones oprimidas por un lado, y el otro superpotencias y potencias imperialistas, se resuelve con Revolución Democrática, lo cual DEMANDA GUERRA POPULAR.

 La segunda contradicción Proletariado-Burguesía, se resuelve con Revolución  socialista y en perspectiva posterior y en periodos desiguales Revoluciones ulturales Proletarias, ahí también el problema es llevarlos a través de GUERRA POPULAR. 

La tercera contradicción es interimperialista, expresada a tres niveles: Superpotencias entre sí (USA- EN REDEFINICIÓN), que no pueden desarrollar sino colusión y pugna. Superpotencias-potencias imperialistas y entre las propias potencias imperialistas, porque el imperialismo no es uno solo, el PCP no habla de bloques, no hay supraimperialismo, ya que es Kauskismo (derechismo puro). Estas contradicciones interimperialistas se desenvuelven a través de tres formas: Guerras de agresión imperialistas, contiendas entre las potencias imperialistas y en guerra mundial imperialista, para el reparto mundial.

Todo este fenómeno, inevitablemente, lleva a la GUERRA POPULAR que es su respuesta. La GUERRA POPULAR mundial, la concibe el PCP, coma el gran proceso de las naciones oprimidas, de los pueblos oprimidos conducidos por Partido Comunista que a través de oleadas y de varias guerras, ya sea en áreas circunscritas, regiones y hasta mundiales llegará a cuajar en una GUERRA POPULAR MUNDIAL como respuesta a la guerra contrarrevolucionaria imperialista. El PCP, no entiende la GUERRA POPULAR MUNDIAL como una guerra librada al unísono, en todas partes, sería bueno pero así no es la realidad y se llegará en el futuro (Lenin: Inmensas legiones de hierro del proletariado). 

Recién allí, con la GUERRA POPULAR MUNDIAL empezaremos toda la construcción y el desarrollo, según el nivel de la sociedad, que esté cada quien, en todo el mundo, para que después de un largo trajín que será duro y nada fácil, entrar al comunismo que también requerirá de otra revolución. ¿Cómo será esa revolución?, lo dejaremos a las generaciones futuras, ya que no tenemos una bola de cristal. 

El Presidente Gonzalo advierte, que no podemos estar poniendo siempre los ojos en la guerra mundial imperialista, si se va a dar o no, la guerra es inevitable y la darán cuando estén en condiciones.

Nuestro problema es la guerra popular, en concreto es prepararse para ello, para convertir en guerra popular esas agresiones o esa guerra interimperialista o esa guerra mundial imperialista o para preparándonos aún sin guerra imperialista, sin agresiones directas del imperialismo enarbolar la guerra popular y atrevernos a combatir, que es el caso del Perú.

Nosotros no consideramos que el problema de la revolución devenga de la guerra de los reaccionarios. La revolución deviene de la guerra revolucionaria, de la guerra popular, otros andan soñando simplemente, en cómo convertir la guerra imperialista mundial en revolución. Teoría absurda.

 

COROLARIO: EL MEJOR SERVICIO DE UN PARTIDO A LA REVOLUCIÓN MUNDIAL ES DESARROLLAR LA PROPA GUERRA POPULAR.

 

2. NOTICIAS DE LOS MEDIOS IMPERIALISTAS

Como hemos dicho, debemos estudiar los hechos, analizarlos bien; y hacerlo partiendo de la interrogante: ¿qué implicancias y problemas plantean? Por eso para leer lo que  ienea continuación es muy importante nuestra introducción. Ésta puede parecer reiterativa preo es necesario que sea así.

Brevemente, antes de leer las noticias, lo siguiente: 

El genocida Trump dice que „se ha cumplido el cambio de régimen“ y que se va retirar pronto. Y sus declaraciones al respecto, como lasde sus ministros y asesores varián constantemente para tratar de confundir sobre el principal objetivo del imperialismo yanqui en su actualguerra de agresión contra Irán. Como no lo van a lograr, para salvar la cara, los imperialistas yanquis buscan escalar la guerra o empujar a Irán a la mesa de negociaciones ayudados por China socialimperialista y sus lacayos de Pakistán, Turquía, etc. Perola escalada de la guerra mediante acción terrestre  presenta graves peligros para el imperialismo y la economía mundial. No se ha producido el “levantamiento ciudadano contra el régimen”. La marcha de mercenarios kurdo desde Erbil choca con la resistencia de Erdogan, quien ha dicho que el uso de mercenarios kurdos es la línea roja para su apoyo a USA. Turquía es socia de la OTAN. Los yanquis no tienen salida, están en un atolladero.

Como en todos sus fracasos anteriores, los imperialistas yanquis comienzan cantando su victoria inical y terminan lamentando su fracaso, como Bush "Misión cumplida" (Iraq, 2003), luego enfangamiento, ffracaso.

La segunda noticia o informe que insertamos del instituto imperialista Husson, termina así:

"En última instancia, el desafío decisivo al tomar cualquiera de las islas es el de sostenimiento. Tomar terreno es factible, pero mantenerlo es más difícil. El reabastecimiento continuo, la evacuación médica y los esfuerzos de defensa aérea y antimisiles sobrecargarían la capacidad estadounidense, mientras que las bases estadounidenses en la región seguirían siendo vulnerables a los ataques iraníes. Las operaciones iraníes distribuidas, incluidas unidades descentralizadas de misiles y drones, permitirían a Teherán ejercer una presión persistente y multidireccional sobre cualquier fuerza opositora.


Sin embargo, si bien Irán conserva el control del Estrecho de Ormuz, conserva la influencia estratégica necesaria para ayudarle a prevenir la derrota geopolítica. El camino de Washington hacia la victoria pasa por el estrecho, de una forma u otra."


2.1 Hegseth distingue entre la Operación Furia Épica y conflictos anteriores

19 de marzo de 2026 | Por Matthew Olay, Noticias del Pentágono |


Durante una sesión informativa en el Pentágono sobre la Operación Furia Épica, el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó que el conflicto actual con Irán difiere de las largas guerras de Irak y Afganistán.


El Secretario de Guerra, Pete Hegseth, gesticula mientras se dirige a un público sentado desde un atril.


«[Algunas personas] quieren que ustedes [el pueblo estadounidense] piensen, a tan solo 19 días del inicio de este conflicto, que nos dirigimos hacia un abismo sin fin, una "guerra eterna" o un atolladero. Nada más lejos de la realidad», declaró Hegseth.

«Escúchenme bien, yo, uno de los cientos de miles que lucharon en Irak y Afganistán, que vimos cómo administraciones anteriores dilapidaban la credibilidad estadounidense: estas no son esas guerras», continuó.


El secretario continuó diciendo que la campaña actual en Irán es precisa y decisiva, y que los objetivos de Estados Unidos de destruir los misiles y lanzadores de misiles iraníes, erradicar la armada del país y garantizar que Irán nunca obtenga un arma nuclear permanecen inalterados.

 

Como prueba del progreso logrado en casi tres semanas, Hegseth afirmó que todos los ataques con misiles balísticos y drones unidireccionales iraníes se han reducido en un 90 % desde que comenzaron las operaciones de combate el 28 de febrero.

(...)

Ambos líderes estuvieron ayer en la Base de la Fuerza Aérea de Dover, en Delaware, para la repatriación de los restos de los seis militares fallecidos.


Hegseth afirmó que el sentimiento generalizado que él y Caine (residente del Estado Mayor Conjunto escucharon de los familiares de los caídos fue que la campaña en Irán debe completarse para honrar el sacrificio supremo que hicieron esos aviadores.


"Mi respuesta, junto con la del presidente Donald J. Trump, fue simple: Por supuesto que terminaremos esto. Honraremos su sacrificio. Su sacrificio solo refuerza nuestro compromiso", dijo Hegseth.

 

 2.2  Examinando las opciones militares estadounidenses para la isla Kharg y el estrecho de Ormuz

Instituto Hudson

Can Kasapoğlu

 

Mientras las fuerzas estadounidenses a bordo del USS Trípoli llegan a Medio Oriente, Can Kasapoglu, investigador principal del Instituto Hudson, analiza las opciones de Washington para atacar la coercitiva red de islas de Irán en el Golfo, incluido el principal centro de exportación de Teherán, la isla Kharg.


La perspectiva militar y geopolítica sobre la red coercitiva de islas de Irán


La actual campaña estadounidense-israelí contra Irán ha sido operativamente eficaz para degradar las capacidades militares destructivas de la República Islámica. Sin embargo, Washington enfrentará dificultades para obligar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) a retirarse mientras Teherán conserve la capacidad de perturbar la actividad económica marítima a través del Estrecho de Ormuz.


El estrecho, si bien sigue siendo susceptible a las amenazas iraníes, sigue siendo la vulnerabilidad central de la economía global. Antes de la Operación Furia Épica, una parte sustancial del transporte marítimo mundial transitaba por este estrecho corredor marítimo, incluido aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo mundial, una quinta parte del suministro mundial de petróleo, una quinta parte del gas natural licuado (GNL) del mundo y una amplia gama de otros bienes críticos, como fertilizantes. Esta concentración del tráfico marítimo a lo largo de rutas marítimas predecibles ha creado una exposición estructural: un actor disruptivo y hostil con acceso continuo al estrecho puede imponer efectos desproporcionados a escala global. El enfoque militar y estratégico de Irán ante el conflicto actual se basa directamente en esta cruda realidad geopolítica.


En cualquier esfuerzo potencial por alterar el control de Irán sobre el estrecho, la isla Kharg ocupa un lugar preponderante. Ubicada en lo profundo del Golfo Pérsico, a unas dieciséis millas de la costa de Irán y aproximadamente a cuatrocientas millas al noroeste del Estrecho de Ormuz, la isla se extiende sólo por unas ocho millas cuadradas. A pesar de su pequeño tamaño, Kharg funciona como el principal centro para las exportaciones de petróleo de Irán y sirve como centro de gravedad económico que sustenta el poder coercitivo del IRGC.


Cualquier esfuerzo serio para desmantelar la influencia de Irán sobre los flujos energéticos globales debe abordar la red más amplia de islas controladas por Irán en el Golfo en lugar de centrarse en un solo nodo. La isla Qeshm, situada más cerca de la entrada del estrecho, amplía el alcance de vigilancia de Irán y apoya las operaciones de aviones no tripulados navales y la cobertura de misiles antibuque. Las islas de Abu Musa, Larak, Greater Tunb y Lesser Tunb se encuentran a horcajadas en la entrada del estrecho, lo que proporciona a Teherán un alcance adicional a lo largo de este sensible corredor marítimo. Juntas, estas posiciones permiten a Irán mantener una vigilancia persistente, desplegar sistemas de misiles y realizar esfuerzos de interdicción contra los buques que pasan.


Incluso cuando los marines estadounidenses se dirigían al Golfo a bordo del USS Trípoli, Washington ya estaba dando forma al espacio de batalla y estableciendo las condiciones para la fase inicial de una posible campaña. Los ataques estadounidenses han tenido como objetivo infraestructura de defensa militar iraní de alto valor en islas costeras. Además, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el asesinato del almirante Ali Reza Tangsiri, comandante de la marina del IRGC. Aunque los ataques de decapitación tienen limitaciones inherentes, la muerte de Tangsiri podría tener un efecto perjudicial en los planes de defensa de las islas de Irán.


Una campaña coordinada contra múltiples posiciones iraníes podría alterar aún más la geometría de la guerra al comprimir el espacio operativo de Irán y complicar su capacidad para sostener la presión marítima. Tomar y mantener la isla de Kharg durante un período prolongado podría incluso servir como catalizador de la inestabilidad política interna o del cambio de régimen dentro de la República Islámica.


Sin embargo, la toma de terreno, ya sea dentro del Irán continental o en sus islas costeras, sería sólo un paso inicial. Mantener ese terreno en medio de persistentes salvas de misiles y drones y un aluvión de amenazas asimétricas probablemente requeriría una campaña prolongada. Sin una sólida protección de la fuerza, defensas aéreas y antimisiles en capas, capacidades contra drones y operaciones continuas de reabastecimiento, cualquier avance inicial podría erosionarse rápidamente, dejando a las fuerzas estadounidenses peligrosamente expuestas.


La acumulación militar


El USS Trípoli llegó a Oriente Medio el 27 de marzo con miles de marines de la 31ª Unidad Expedicionaria de los Infantes de Marina (MEU). Este paquete de fuerza está configurado para contingencias de respuesta rápida en entornos litorales y está diseñado para inserción, operaciones con objetivos limitados y respuesta a crisis.


El diseño del Trípoli determina cómo probablemente se utilizará. El barco está configurado sin cubierta de pozo, una opción que maximiza su capacidad de aviación naval y le permite operar como una plataforma de alta densidad para aviones F-35B. Como resultado, la embarcación funciona como un portaaviones ligero, priorizando la generación de salidas y la presión de aire sostenida sobre la capacidad de inserción en la superficie. El USS Boxer, un buque de asalto anfibio clase Wasp con la 11.ª MEU, también partió de San Diego hacia Oriente Medio. Las dos formaciones parecen moverse hacia la región en una línea de tiempo escalonada.


Una MEU proporciona una fuerza modular y multidominio diseñada para operaciones de combate rápidas. En una configuración de ataque frontal, los aviones F-35B Lightning II embarcados pueden ampliar el alcance de la fuerza tierra adentro mientras apoyan el control marítimo, incluidos los enfrentamientos contra naves de ataque rápido. Los helicópteros de ataque pueden ofrecer una cobertura persistente en las zonas litorales, reforzando la interdicción y la protección cercana. En una postura de asalto, una MEU puede insertar marines a través de distancias extendidas utilizando las plataformas MV-22 Osprey y CH-53E Super Stallion, lo que permite opciones de entrada distribuidas más allá de la costa inmediata.


Esta postura marítima se está desarrollando junto con señales de preparación paralela de las fuerzas terrestres. Los elementos asociados con formaciones de respuesta rápida, incluidos destacamentos de la 82.ª División Aerotransportada, se han descrito en informes de fuente abierta como parte de una postura de contingencia más amplia en la región. En conjunto, estos acontecimientos refuerzan la idea de que Washington está posicionando fuerzas escalables y desplegables en el Golfo para responder a la crisis en lugar de prepararse para una guerra inmediata a gran escala. Estos movimientos amplían el menú de opciones disponibles para los planificadores estadounidenses.


Un peligroso panorama de amenazas navales


Hasta la fecha, la campaña sostenida del CENTCOM ha obstaculizado las capacidades navales, de misiles y de drones de Irán, degradando la capacidad de Teherán para realizar incendios masivos y coordinar efectos a escala. No obstante, la República Islámica conserva graves amenazas residuales. Incluso en un estado debilitado, la arquitectura de negación en capas de Irán (minas, misiles y drones) continúa imponiendo riesgos operativos reales a cualquier fuerza que opere en el Golfo.


Fáciles de desplegar y altamente efectivas en los accesos estrechos al Estrecho de Ormuz que las unidades anfibias deben atravesar, las minas navales representan el medio menos costoso de amenazar una fuerza anfibia en movimiento. La República Islámica tiene una variedad de estas minas en sus inventarios. Si bien ninguno es de última generación, siguen siendo peligrosos.


Las minas no necesitan ganar la lucha para ser efectivas; sólo necesitan complicar los esfuerzos del adversario lo suficiente como para disuadir la acción. Este principio ha sido demostrado repetidamente en la guerra moderna. Durante la Guerra de Corea, densos campos minados retrasaron las operaciones anfibias estadounidenses en Wonsan en 1950 y despojaron al desembarco de su valor operativo. Después de esa operación, el almirante estadounidense Allan E. Smith identificó el impacto desproporcionado que pueden tener las minas con su característica acritud: “Hemos perdido el control de los mares a manos de una nación sin Armada, utilizando un arma anterior a la Primera Guerra Mundial, colocada por embarcaciones que fueron utilizadas en el momento del nacimiento de Cristo”.


Más allá de las minas navales, los misiles de crucero antibuque (ASCM) y los misiles balísticos antibuque (ASBM) de Irán plantean amenazas críticas en el teatro. Las imágenes satelitales sugieren que Irán ha instalado una parte importante de sus capacidades ASCM en posiciones de lanzamiento subterráneas en la isla de Qeshm.


La línea de base del ASCM de la República Islámica ha mostrado durante mucho tiempo evidencia de ADN chino. La Fuerza Quds, una rama del CGRI especializada en guerra no convencional y operaciones subversivas de inteligencia militar, ha transferido algunos de estos sistemas a los representantes de Irán en toda la región, incluidos los hutíes en Yemen y Hezbolá en el Líbano. En 2006, Hezbollah atacó con éxito una plataforma de la Armada israelí, el INS Hanit, con un misil Noor, un derivado del ASCM chino C-802.


Si bien los misiles de crucero antibuque iraníes históricamente se han limitado a categorías subsónicas, las evaluaciones de los expertos sugieren que el IRGC ha explorado recientemente opciones supersónicas, incluidas variantes equipadas con paquetes de energía ramjet: sistemas de propulsión que comprimen el aire entrante a alta velocidad antes de la combustión. Lo que es más alarmante, los informes indican que China pudo haber transferido misiles de crucero antibuque supersónicos YJ-12 a Irán antes de que comenzara la Operación Furia Épica. Si bien ninguna inteligencia de fuente abierta confirma que las fuerzas iraníes hayan utilizado tales armas hasta la fecha, esto marcaría un verdadero salto de capacidad para Teherán.

Sin embargo, los misiles antibuque sólo son efectivos como cadenas de destrucción que los habilitan. En 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos acusó públicamente a las empresas de satélites chinas de proporcionar a los hutíes datos sobre objetivos. Además, el seguimiento continuo sugiere que el IRGC ha buscado durante mucho tiempo acceso al flujo de datos de nivel militar de empresas vinculadas al Partido Comunista Chino (PCC).


Además, los informes de que Rusia ha proporcionado a Teherán datos sobre objetivos para respaldar sus operaciones contra las fuerzas estadounidenses ya han aparecido en los titulares. En cualquier escenario potencial de asalto marítimo, sería ingenuo suponer que China y Rusia permanecerían inactivas o se negarían a proporcionar a Teherán inteligencia procesable en tiempo real.


Los ASBM presentan un desafío adicional para las fuerzas estadounidenses en cualquier esfuerzo por apoderarse de la isla Kharg. A diferencia de los ASCM de alta gama, los misiles balísticos no se abrazan al mar ni maniobran mucho. En cambio, dependen de la velocidad. Algunos salen de la atmósfera y vuelven a entrar en una trayectoria terminal pronunciada, comprimiendo los tiempos de reacción y golpeando un objetivo a una velocidad extrema.


Las ventanas de interceptación contra tales proyectiles son estrechas y los efectos de las ojivas ASBM son, en consecuencia, graves. Sin embargo, la física actúa en ambos sentidos. Los barcos son objetivos en movimiento por naturaleza, y un misil balístico que carece de sensores terminales o actualizaciones en tiempo real puede fácilmente pasar por alto un barco en maniobras.


Una vez más, la variable decisiva en tales operaciones es la cadena de destrucción, un proceso sistemático y secuencial para identificar, rastrear, apuntar, atacar y destruir a un enemigo. La cobertura persistente de drones fusionada con inteligencia de señales disciplinada puede convertir la velocidad en precisión. En aguas confinadas, el volumen puede lograr lo que las armas imprecisas no pueden. Una salva coordinada que superponga ASBM con municiones merodeadoras y ASCM aumenta la probabilidad de un ataque exitoso y grava los cargadores defensivos.


La red proxy de Irán ha demostrado su voluntad de emplear ASBM. En 2023, los hutíes dispararon misiles ASBM contra el buque Maersk Hangzhou. Los destructores USS Gravely y USS Laboon de la Armada de los EE. UU. interceptaron los misiles entrantes, tras lo cual el enfrentamiento pasó a ser cuerpo a cuerpo. Los barcos hutíes se acercaron a pocos metros del buque mercante, lo que provocó que los helicópteros navales estadounidenses contraatacaran, destruyeron múltiples plataformas y mataron a diez combatientes enemigos.


En 2024, los hutíes también atacaron el granelero Zografia, de propiedad griega. La inteligencia de fuente abierta sugiere que el arma que empleó el representante iraní fue un ASBM, probablemente un Khalij Fars, el derivado antibuque del misil balístico de corto alcance Fateh-110.


Finalmente, Irán conserva drones navales o buques de superficie no tripulados (USV). Estas plataformas robóticas han matado a buques comerciales durante la Operación Furia Épica y también han constituido una parte clave de la campaña de los hutíes en el Mar Rojo. La evidencia visual sugiere que Irán ha desplegado drones navales en sitios subterráneos a lo largo de sus zonas costeras e islas. Las evaluaciones de daños de batalla de código abierto muestran que los repetidos ataques a estas instalaciones subterráneas reforzadas de ASCM y USV no han logrado destruirlas por completo, en parte debido a la penetración limitada en la arquitectura central que protege estas instalaciones.


Opciones de asalto aéreo y posibles conceptos de operaciones


Actualmente, el Pentágono está sopesando el despliegue de hasta 10.000 tropas terrestres adicionales en Oriente Medio. Una medida de este tipo ampliaría la gama de opciones militares disponibles para el presidente estadounidense, Donald Trump. Mientras tanto, el seguimiento de fuentes abiertas sugiere que drones estratégicos estadounidenses han realizado frecuentes vuelos de vigilancia sobre la isla Kharg.


Si bien las islas costeras de Irán ofrecen costas adecuadas para desembarcos anfibios, las fuerzas estadounidenses probablemente podrían insertar marines de manera más efectiva por vía aérea. En cualquier operación dirigida a Kharg o a otras islas de Irán, las fuerzas estadounidenses probablemente se acercarían a bajas altitudes utilizando aviones de rotor basculante como el MV-22, la variante del Cuerpo de Marines del V-22 Osprey. Elementos de la 82.ª División Aerotransportada y destacamentos selectos de las Fuerzas Especiales probablemente se unirían a estas incursiones.


Es casi seguro que cualquier campaña de este tipo estaría precedida o acompañada por una conmoción de escala estratégica en otras partes de Irán, incluyendo tal vez un ataque masivo a la red eléctrica del país que podría causar apagones generalizados. Además, si bien los ataques de decapitación a altos mandos no paralizarían al CGRI, atacar a los comandantes de sector en el área de Ormuz y a los altos líderes de las fuerzas navales de Teherán podría abrir una ventana para que las fuerzas estadounidenses ataquen Kharg.


Aunque los ataques estadounidenses han degradado en gran medida la red estratégica de defensa aérea de Irán, elementos residuales de los sistemas asimétricos de Teherán siguen activos y podrían atacar sin previo aviso. Los sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS) de alta gama continuarían representando una amenaza persistente para las aeronaves que vuelan a baja altura, mientras que los sistemas menos convencionales, como el dron 358 de “defensa aérea” merodeador, introducen una capa adicional de imprevisibilidad a cualquier esfuerzo de asalto aéreo estadounidense.


Juntas, estas amenazas complicarían las operaciones de asalto aéreo de Estados Unidos, particularmente durante las fases más vulnerables de inserción y reabastecimiento. En particular, a finales de 2025, Irán había tomado oficialmente la decisión de adquirir MANPADS rusos de alta gama Verba, sistemas capaces de imponer graves riesgos a las plataformas de asalto aéreo que operan a baja altitud.


Una vez en tierra, cualquier formación de entrada por la fuerza se dispersaría para asegurar la infraestructura crítica en la isla Kharg u otros lugares objetivo. Esta medida obligaría a las unidades de la Guardia Revolucionaria a tomar una decisión difícil: atacar la propia infraestructura económica clave de Irán para desalojar a las fuerzas invasoras, o suspender el fuego y correr el riesgo de perder el control de los principales nodos de exportación del régimen.


Si una fuerza expedicionaria completa con éxito las operaciones de entrada forzosa en Kharg y asegura la infraestructura de exportación de la isla, la campaña pasará de la incautación a la consolidación. La tarea principal en esta fase sería mantener la isla y prepararla para las fuerzas de seguimiento. Este esfuerzo daría prioridad a la protección de la fuerza bajo una interdicción iraní sostenida. En ese momento, el IRGC probablemente iniciaría fuegos estratificados, incluidos drones y misiles balísticos, para degradar el punto de apoyo estadounidense en la isla.


El IRGC podría entonces intentar trasladar sus esfuerzos de guerra terrestre a operaciones irregulares, utilizando a residentes y trabajadores petroleros como escudos humanos. Las operaciones recientes en Irak han demostrado este enfoque, donde los grupos paramilitares iraníes utilizan drones con vista en primera persona (FPV), lo que refleja una tendencia clave en la guerra entre Rusia y Ucrania. Debería anticiparse un concepto similar de empleo (CONEMPS) en los esfuerzos de defensa de las islas por parte de la Guardia Revolucionaria, junto con el uso de armas tácticas como los misiles guiados antitanque (ATGM) que podrían producir efectos asimétricos.


Sostenimiento bajo fuego: de la incautación a la vulnerabilidad


Si las fuerzas estadounidenses logran apoderarse de la isla Kharg u otros objetivos similares, su operación pasaría a la fase de mantenimiento. Durante este período, tres capacidades iraníes podrían amenazar a los marines y tropas aerotransportadas estadounidenses.


El primero es el suministro de misiles balísticos de corto alcance por parte de Irán: derivados del Fateh-110, móviles en carretera, de combustible sólido y relativamente precisos, incluidos el Fateh-313, el Zulfiqar y otras variantes optimizadas para atacar posiciones fijas, centros logísticos y aeródromos con una advertencia mínima. Irán también posee una variante antibuque de esta familia de misiles balísticos, una capacidad que no debe subestimarse.


La segunda amenaza proviene de la familia de drones Shahed de Irán. La experiencia de combate rusa en Ucrania ha demostrado cómo estas municiones pueden ser eficaces como sistemas de ataque ampliables. La actual adaptación ruso-iraní de los drones Shahed probablemente apunta a la aparición de variantes que pueden transportar cargas útiles ampliadas, incluidas ojivas termobáricas y más pesadas, en conceptos de operaciones innovadores (CONOPS).


En tercer lugar, las fuerzas estadounidenses que intentan controlar las islas costeras de Irán podrían verse amenazadas por pesadas ojivas de misiles balísticos equipadas con submuniciones. Estas armas están diseñadas para la saturación más que para la precisión. En un espacio de batalla insular, estos sistemas podrían cubrir áreas críticas, sobrecargar las defensas aéreas navales de Estados Unidos y degradar el ritmo operativo.


Frente a estas amenazas, la infraestructura energética de las islas de Irán sigue siendo al mismo tiempo el objetivo clave y la vulnerabilidad más aguda. Cualquier ataque iraní contra esta infraestructura en la isla Kharg no sólo daría forma a la lucha táctica a nivel local, sino que también transmitiría conmociones inmediatas a los mercados energéticos mundiales.


Acceso bajo fuego: caminos y compensaciones estratégicas en el estrecho de Ormuz


Cualquier operación dirigida a la infraestructura petrolera de la isla iraní comenzaría con una fase de configuración: esfuerzos de guerra cibernética y electrónica para alterar sensores y redes, seguidos de ataques de precisión para degradar las defensas aéreas y aislar el objetivo. Sin estos preparativos, las fuerzas estadounidenses entrarían en un espacio de batalla disputado con alta exposición. Cualquier campaña estadounidense en la región probablemente se centraría en dos islas decisivas: Kharg y Qeshm.


Kharg es el centro de gravedad económico de Irán. Tomarlo pondría las exportaciones de petróleo de Teherán bajo presión directa, generando influencia coercitiva en lugar de ganancias territoriales. El enfoque para tomar Kharg probablemente dependería de la inserción vertical desde bases regionales, minimizando la exposición de grandes plataformas anfibias en el Estrecho de Ormuz.


El beneficio potencial de capturar a Kharg es significativo, pero también lo es el riesgo de una escalada. Incluso si las fuerzas estadounidenses aseguraran la isla, el CGRI conservaría la capacidad de tomar represalias en todo el Golfo atacando la energía, la desalinización del agua y la infraestructura civil de la región. Esto podría expandir el conflicto hasta convertirlo en una guerra económica más amplia.


Qeshm, por el contrario, es el principal centro de negación del IRGC. Ancla la capacidad de Irán para amenazar el tráfico marítimo con misiles, drones, minas y naves de ataque rápido respaldadas por una infraestructura reforzada y, a menudo, subterránea. Tomar Qeshm también es probablemente la lucha más difícil. El tamaño, el terreno y la proximidad de la isla al continente favorecen al defensor. Los esfuerzos de refuerzo iraníes allí probablemente serían continuos. Incluso si fuera tomada, mantener Qeshm impondría una pesada carga para un retorno estratégico relativamente limitado.


En última instancia, el desafío decisivo al tomar cualquiera de las islas es el de sostenimiento. Tomar terreno es factible, pero mantenerlo es más difícil. El reabastecimiento continuo, la evacuación médica y los esfuerzos de defensa aérea y antimisiles sobrecargarían la capacidad estadounidense, mientras que las bases estadounidenses en la región seguirían siendo vulnerables a los ataques iraníes. Las operaciones iraníes distribuidas, incluidas unidades descentralizadas de misiles y drones, permitirían a Teherán ejercer una presión persistente y multidireccional sobre cualquier fuerza opositora.


Sin embargo, si bien Irán conserva el control del Estrecho de Ormuz, conserva la influencia estratégica necesaria para ayudarle a prevenir la derrota geopolítica. El camino de Washington hacia la victoria pasa por el estrecho, de una forma u otra.

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Continuará