¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡YANQUIS GO HOME!
¡CONDENAMOS AL IMPERIALISMO YANQUI Y AL RÉGIMEN TÍTERE POR LA CATÁSTROFE HUMANITARIA DEL PUEBLO VENEZOLANO!
Condenamos al imperialismo yanqui, a quien lo encabeza, el genocida Trump, por el nuevo crimen cometido en su condición de potencia de ocupación contra el pueblo de Venezuela, bajo la forma de incumplimiento de las normas de su propio Derecho internacional, el artículo 42 del Reglamento de La Haya de 1907 y el IV Convenio de Ginebra sobre disposiciones aplicables a territorios ocupados al no haber asistido en la situación de desastre a la población de siniestrada en forma presta, oportuna y eficiente por lo que creció significativamente el número de muertos, heridos y padecimientos de las víctimas del desastre natural.
Por la misma razón anterior, condenamos, aplastamos y marcamos a fuego al gobierno títere de Delcy Rodríguez y compañía establecido por el ocupante norteamericano. Miserables traidores que no representan a la nación venezolana.
Como resultado de la guerra de agresión imperialista el país está bajo ocupación o control potencia extranjera; en este caso, por la superpotencia imperialista hegemónica única , el imperialismo yanqui. En aplicación de su llamada “nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN)” y el dominio del hemisferio occidental (“Doctrina Donroe”).
El
3 de enero, tras cinco
meses de guerra contra
Venezuela, Donald Trump anunció que habían capturado a Nicolás
Maduro junto a su esposa, Cilia Flores mediante
la operación militar
“Resolución
Absoluta”,
imponiendo al país un
régimen títere como
“gobierno de
transición” bajo su control directo
como parte de su plan
de tres etapas —“estabilización, recuperación económica,
reconciliación y transición democrática”-Gobierno
títere presidido
por la Daisy Rodríguez y
que tiene como principales autoridades colaboracionistas a Cabello,
Padrino y jorge Rodríguez entre otros. Sobre
el actual estatus del país citamos, de un propio medio
imperialista, lo siguiente:
“Desde que las Fuerzas Especiales de Estados Unidos capturaron al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en enero, un flujo constante de funcionarios y ejecutivos petroleros estadounidenses ha visitado Caracas. Volaron allí para hacer lo que generaciones de administradores coloniales y empresarios han hecho antes que ellos: gobernar, en efecto, otro país. Como informó el Times hace poco, el secretario de Estado Marco Rubio dirige a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, mediante mensajes de texto y controla el acceso de su gobierno a sus propios ingresos petroleros. Ella le informa sobre posibles nombramientos, y él le dice a qué apparátchiks de Maduro purgar. Bajo la tutela de Rubio, Rodríguez abrió la nación a las empresas estadounidenses. Según el gobierno de Donald Trump, es demasiado pronto para hablar de elecciones democráticas; eso tendrá que esperar hasta que el sector energético de Venezuela sea estable y su economía se haya recuperado (…) el extraño estatus de Venezuela.
Entonces, ¿qué es exactamente Venezuela ahora? ¿Es una nación soberana? ¿Es un nuevo territorio del gobierno de Estados Unidos? ¿Es algo intermedio?
La toma de control de Venezuela por parte de Estados Unidos refleja la mecánica de la nueva era imperial, en la que se ha vuelto cada vez más innecesario, inconveniente, costoso e ilegal para las grandes potencias declarar ocupaciones formales de Estados pequeños. Como demostraron las guerras en Irak y Afganistán, “los costos de la ocupación han subido drásticamente”, dijo Tom Long, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Warwick. Como resultado, las naciones poderosas han encontrado maneras de establecer el control sobre otros países sin reclamarlos de manera explícita.
Esta relación asimétrica ha llevado a los observadores a recurrir a términos conocidos, aunque de algún modo anacrónicos: Venezuela ha sido descrita como el “régimen títere” del presidente Trump, como su “colonia”, como un protectorado estadounidense y un Estado cliente. El economista Carlos Mendoza Potellá, exasesor del banco central venezolano, sostiene que el país ha cedido su soberanía nacional. “Ya no somos una nación”, dijo. “Somos un territorio con algunos administradores delegados que implementan decisiones tomadas en el extranjero. ¿Quién decide? El emperador Trump, que tiene a su procónsul Marco Rubio”.” (The New York Times, “El contexto ¿Venezuela ahora es una colonia o un Estado soberano? La ambigüedad de los imperios modernos “, Linda Kinstler, 19 de julio de 2026)
Nosotros, no denunciamos al ocupante imperialista y a su gobierno títere por no haber prestado “ayuda humanitaria”, pues nunca puede existir tal “ayuda” por parte de los imperialistas para ningún pueblo.
Nosotros los denunciamos por crímenes de guerra, porque el dúo Trump-Rubio, en representación de la potencia de ocupación, no ha cumplido con sus obligaciones de asistencia inmediata y eficaz al pueblo de Venezuela ante la consecuencia de los dos terremotos subsecuentes devastadores del 24 de junio del presente año, causando 3,811 muertos y 16,740 heridos. Según proyecciones de propios medios estadounidenses hay un 44% de probabilidades que esta cifra crezca hasta los 10 mil muertos. El incumplimiento de las obligaciones que le impone el derecho internacional a a los Estado Unidos como potencia ocupante y a su gobierno títere es la causa directa de que la catástrofe natural se haya convertido en una catástrofe humanitaria de grandes proporciones para el pueblo de Venezuela.
Los millones de afectados directa o indirectamente, desde esa fecha, carecen de atención médica, de alimentos y de agua. Por los hechos dados a conocer por la propia prensa es meridianamente claro el abandono del pueblo de Venezuela a consecuencia del terremoto en los primeros días cruciales, lo que se suma a las ya existentes condiciones de catástrofe a que está sometido dicho país por la explotación y opresión del imperialismo y sus lacayos nativos de todos los gobiernos hasta el presente, por la crisis del caduco capitalismo burocrático, situación agravada por las sanciones impuestas por el gobierno yanqui desde 2017. Citamos de la BBC del 25 de junio, resumen informativo, lo siguiente:
"Los rescatistas no dan abasto. Están sacando a la gente con uñas y dientes". "No tienen maquinaria especializada". "Nos falta ayuda". En La Guaira, los equipos de rescate no habían llegado a muchas zonas del estado y que está lleno de personas atrapadas que no pueden ser socorridas por falta de medios. Bomberos y paramédicos, "están atados de manos". Muchos de los sobrevivientes están llegando a hospitales que no tienen la capacidad ni los insumos básicos para atenderlos."Estamos afrontando una situación desesperada y los hospitales en la Guaira están completamente desbordados", dijo el médico Franklin Rodríguez en conversación con la BBC. "Existe una escasez crítica de medicamentos y suministros médicos. Los centros de salud no tienen la capacidad para atender el enorme volumen de personas, y muchas siguen atrapadas bajo los escombros", añadió.”
Denunciamos también que el imperialismo yanqui está usando la llamada “ayuda humanitaria” para justificar el saqueo del país y su mayor ocupación militar.
El Comando
Sur de los EEUU ha desplegado en el puerto de la Guaira el buque
anfibio USS Fort Lauderdale y del buque de combate USS Billings,
además de helicópteros y aeronaves “que apoyarán las operaciones
de búsqueda y rescate”. Y con el pretexto de reparto de ayuda han
desembarcado marines en las playas de la Guaira disimulando tras
“operación cívica” una operación militar de desembarco.
Además, 900 soldados yanquis se han estacionado en el aeropuerto de
Caracas, que mantienen bajo el control del Comando Sur de los EEUU.
El mayor general Kevin Jarrard llegó a Caracas para coordinar el despliegue de fuerzas del Departamento de Defensa en el país. L presidente títere Delcy Rodríguez, confirmó además que se reunió con representantes del Comando Norte y que recibió una llamada telefónica de Trump y Rubio, quienes reiteraron el respaldo de Washington a las labores de emergencia.
Las autoridades estadounidenses están enviando los 300 millones de dólares en ayuda anunciados anunciado a través de grupos como la Cruz Roja, organizaciones religiosas y las Naciones Unidas. Esta cantidad de “ayuda” que ha anunciado el gobierno de Trump es solo una fracción de los 8 millardes de dólares que se estima que se ha llevado de Venezuela, desde el 3 en enero 2026.
Ante esta situación que esta viviendo el el proletariado y pueblo de Venezuela, la nación venezolana, les expresamos nuestra solidaridad internacional y nuestra plena confianza y total respaldo a los maoístas de ese gran país que están viviendo, trabajando y luchando junto a a las masas hondas y profundas para reconstituir su Partido Comunista como partido marxista-leninista-maoísta militarizado para elevar la resistencia nacional contra el imperialismo y su régimen títere a guerra popular para acabar con la ocupación imperialista, hacer la revolución democrática en Venezuela para liberarse de la opresión del imperialismo, el capitalismo burocrático y la semifeudalidad.
¡Viva la resistencia contra el imperialismo yanqui del pueblo venezolano!
¡ Por la guerra popular de resistencia nacional contra el imperialismo yanqui en Venezuela!
Movimiento Popular Perú
Julio de 2026