El crimen de Ceuta ha sido perpetrado por el imperialismo español
Equipo editorial de Servir al Pueblo

El jueves 31 de julio, más de 60.000 personas cruzaron la frontera entre España y Marruecos bordeando el espigón del Tarajal. Al menos 72 personas (confirmadas) murieron ahogadas, porque para bordear el espigón, hay que adentrarse antes en el mar. Poco después de su llegada a suelo español, el Estado imperialista envió al ejército, que junto a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, se dedicó a cazar a los migrantes. Con la rápida militarización de Ceuta, más del 95% de los migrantes fueron deportados a Marruecos en menos de 24 horas. En estos momentos, las fuerzas represivas del Estado están buscando a los pocos migrantes que han podido escapar la operación militar.
Es urgente poner los puntos sobre las íes. Es falso que la crisis de Ceuta haya sido provocado por Marruecos. No se trata de una “maniobra geopolítica” para “hacer presión” contra España. Tampoco es un castigo de Marruecos contra España por sus “recientes acuerdos con Argelia”. Cualquier motivo que parte de que la crisis haya sido orquestada unilateralmente por Marruecos contra España es falso.
Marruecos es un país semicolonial y semifedual, un país donde se desenvuelve el capitalismo burocrático y es oprimido por el imperialismo, principalmente por el imperialismo yanqui, seguido muy de cerca por el imperialismo español.
Aunque formalmente goce de independiencia, Marruecos no es un país soberano. Está política y económicamente atada a los imperialistas. Toda su economía pertenece, directa o indirectamente, a los monopolios yanquis y españoles, no habiendo nada que se le parezca a una industria nacional. Todas sus decisiones políticas (dentro del país, pero también en su política exterior) sirven a los imperialistas extranjeros. Todas las decisiones sobre la política exterior de Marruecos se toman en los despachos de Washington y Madrid, no en Rabat. Los dueños del país son los monopolios extranjeros, que colaboran con las clases reaccionarias de la sociedad (monarquía, terratenientes y gran burguesía burocrática) para manejar el país.
Esta es la razón de por qué antes hemos dicho que todas las explicaciones que parten de una supuesta maniobra de Marruecos, son falsas. ¡Marruecos no puede maniobrar contra España porque es un país lacayo de España! Marruecos no es un país soberano. Ningún país oprimido puede negociar en igualdad de condiciones con su opresor imperialista.
En este tipo de situaciones se aprecia muy claramente la bajeza moral y la indigencia intelectual del revisionismo. Ante un crimen genocida como el ocurrido durante los últimos días, que en lo fundamental es igual que el crimen perpetrado en la Valla de Melilla de 24 de junio de 2022, resulta obvio que lo correcto es denunciar al imperialismo español. Gracias a la política migratoria del Estado español, al menos 72 personas han muerto y cerca de 50.000 han sido identificadas y devueltos a Marruecos como perros.
Para los revisionistas, no es tan obvio. ¿Qué han hecho? Cerrar filas con el Estado imperialista y culpar a Marruecos. Todo tipo de partidos, organizaciones y colectivos presentes en el movimiento de masas, incluso algunos que se autodenominan comunistas, convergen con el relato de que el crimen ha sido perpetrado por Marruecos. Esto, además de ser una muestra de chovinismo imperialista desbordante (echan balones fuera), es negar el abecé del marxismo. Al afirmar que Marruecos tiene capacidad para maniobrar de esas forma, están negando su dependencia externa. Niegan que sea un país semicolonial y semifeudal, y por tanto, también niegan el rol de España como potencia imperialista. ¡Y tienen el valor de declararse antiimperialistas!
Hay que ser firmes y claro. La llamada “crisis de Ceuta” es un crimen del imperialismo español. No es ninguna maniobra diplomática ni geopolítica, eso es charlatanería barata de la prensa monopolista. Cualquier que defienda eso está colaborando con el chovinismo español y el racismo antimarroquí. El crimen de Ceuta forma parte de la guerra de las potencias imperialistas europeas contra los más pobres de África. El crimen de Ceuta es, en lo fundamental, igual que el crimen de Melilla del 24 de junio de 2022. Lo único distinto son las cifras y la dureza de las imágenes.
Es posible que en los próximos días publiquemos un nuevo artículo sobre el tema, a medida que se vaya conociendo más información de los migrantes asesinados y de la actuación del ejército.
Nuestra orientación, como periódico revolucionario, es clara: movilizar al proletariado junto a todo el pueblo contra la criminal política migratoria del imperialismo español. La guerra contra los más pobres de África debe terminar.