En estas notas hacemos algunos agregados para precisar algunas
cuestiones a nuestra DECLARACIÓN EN APOYO AL PUEBLO IRANÍ (publicada el
07 de marzo 2026) y señalar la situación actual de la guerra, más
precisamente de la actual campaña militar del imperialismo yanqui y su
vasallo el Estado sionista de Israel (la potencia agresora) y la contra
campaña militar de Irán (el país oprimido agredido). Con lo cual,
respecto a estas cuestiones, señalamos claramente nuestra posición:
1. La contradicción principal y las naciones oprimidas base de la
revolución mundial. El centro de la contienda en el Medio Oriente
Ampliado (MOA) se ha desplazado al Golfo Pérsico.
El centro de la contienda bélica entre el imperialismo y los países
oprimidos del MOA se desplaza a Irán. Siguiendo el mismo eje su centro
ha pasado de Palestina (Gaza) a Irán, quien desarrolla una guerra de
resistencia nacional, guerra justa.
La guerra de agresión imperialista-sionista es parte de la ofensiva
contrarrevolucionaria general encabezada por el imperialismo yanqui, que
apunta contra las naciones oprimidas, base de la revolución mundial.
En ella se expresa la primaria y principal contradicción, es decir,
entre naciones oprimidas por un lado, y el otro superpotencias y
potencias imperialistas, que se resuelve con Revolución Democrática, lo
cual DEMANDA Guerra Popular. Con guerra popular se desarrolla la
contraofensiva revolucionaria marxista-leninista-maoísta, lo cual
DEMANDA Partido Comunista que la dirija.
En esta guerra de agresión del imperialismo yanqui y su actual
campaña militar genocida, también, se está expresando la tercera
contradicción, que es interimperialista; en su segundo nivel. El primer
nivel es entre superpotencias y este nivel está en redefinición.
La contradicción por el botín que es Irán, en este caso, se da entre
la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui, y las
potencias imperialistas, que según su alineamiento con la primera se
agrupan en vasallo y vándalos o bárbaros.
Los gobiernos lacayos de la región se han alineado con la agresión imperialista-sionista.
El petróleo del Golfo Pérsico va para Europa, China, Japón, India
entre otros. Tiene fuerte incidencia en la economía mundial, que se
alimenta del 20% del petróleo refinado y del 20% del gas licuado de esto
países. Por eso la contienda es clara por reparto.
La contienda bélica tiene como objetivos de gran importancia para los
contendientes: el control del Estrecho de Ormuz y la seguridad de los
pozos petrolíferos de la región.
Colusión y pugna imperialista
Para estabilizar el mercado mundial del petróleo, el imperialismo
yanqui ha suspendido las sanciones de venta de crudo al imperialismo
ruso, con lo cual también busca separar al imperialismo ruso de Irán, la
guerra de Irán beneficia al imperialismo ruso porque también suben los
precios y la atención imperialista yanqui pasa de Ucrania al Golfo.
China por su dependencia de los suministros de la región, está a
expensas del desarrollo de la guerra y sus resultados. Gran parte del
petróleo que importa de Irán y demás países del Golfo pasan por el
Estrecho de Ormuz y en menor medida del oleoducto saudí que llega al Mar
Rojo.
La cuestión de la seguridad de la producción del petróleo, el gas y
otros derivados para la industria y la alimentación humana y su
transporte es usada por las partes contendientes para sus propios fines.
Es un problema para ambas partes, que tiene que ver con el manejo de
las contradicciones que se les presentan. Los imperialistas yanquis
piensan apuntarse una victoria apuntando a la ocupación militar de la
isla clave para el control del paso marítimo por el Estrecho, la isa de
Kharg.
Esta es una región que entró en disputa desde finales del siglo XIX
con el proceso de hundimiento y disolución del Imperio Otomano (1).
2. La relación entre política-economía y guerra
La última parte del punto anterior nos lleva a ver la relación entre
política-economía y guerra. No sólo es problema de petróleo, el problema
de fondo que está por resolverse desde 1979 es que: quien avance y
controle Irán, asegura y manda en Medio Oriente y por lo tanto una
región clave para la economía mundial y de gran importancia estratégica
porque en el MOA se dan encuentro tres continentes. Este es el objetivo
estratégico de la guerra y de la presente campaña militar, por eso hemos
puesto en nuestra Declaración la cita del Presidente Gonzalo al
respecto.
Es importante tener claridad en este punto partiendo del análisis
histórico de la situación concreta que se da en el MOA, y de la relación
entre política-economía y guerra. Este OBJETIVO ESTRATÉGICO DEL
IMPERIALISMO YANQUI de su guerra de agresión, en colusión y pugna con
las demás potencias imperialistas, tiene su expresión concreta en el
CAMBIO DE RÉGIMEN EN IRÁN.
Si no alcanzan este objetivo estratégico principal en su guerra de
agresión, por más que logren algunos éxitos en lo que han denominado
Trump y Netanyahu sus “objetivos militares estratégicos”, imperialistas
yanquis y sionistas habrán fracasado en su guerra de agresión. Por eso
haciendo balance de lo que va del desarrollo de la guerra decimos que
están fracasando y se han empantanado en su guerra que ya va para tres
semanas.
Por tanto: no es que los imperialistas no tienen una estrategia clara
sino que fracasan y fracasan pese a todo su poderío militar, pese a
todo el genocidio que desatan. EL RÉGIMEN DE IRÁN que encabeza la guerra
de resistencia nacional contra la guerra de agresión
imperialista-sionista NO HA CAPITULADO. Al enemigo se le presenta una
trampa en la guerra presente como ya lo fue en sus guerras anteriores en
el presente siglo.
Pensaron que era fácil, que podían repetir el falso éxito venezolano
con la capitulación del régimen, pero se estrellaron de muelas. Al
interior de la dirección de la resistencia se ha aplastado a los
partidarios de la capitulación nacional ante el imperialismo.
El genocida Donald Trump ha declarado: “ahora no conocemos a nadie,
no hay con quien conversar”. Pese a que Trump y Netanyahu han proclamado
su “victoria militar”, dicen que la campaña militar va a proseguir
hasta alcanzar todos los “objetivos militares estratégicos”. Pero si la
guerra es la continuación de la política por otros medios, si fracasan
en su objetivo político de la guerra, cosecharán de todas manera su
fracaso militar.
Por lo anteriormente expuesto, los estrategas yanquis están hablando
de replantearse los siguientes pasos de su campaña militar ante la
posible entrada en una nueva fase de la guerra, del despliegue de
fuerzas terrestres que sería muy limitado y peligroso para Trump pues no
cuenta con el apoyo interno. Dentro de esto entra lo que han planeado
desde el comienzo, que es el empleo de mercenarios de la región como
“botas sobre el terreno” como veremos en el punto 5. En este punto queda
claro el carácter revolucionario de algunos movimientos nacionales como
Irán, Palestina y otros más, y el carácter reaccionario de otros
“movimientos nacionales”. Cuando no está presente el elemento proletario
a través de su Partido Comunista, es un problema siempre concreto y
relativo, que responden a la pregunta: ¿sirven para debilitar o sirven
para fortalecer el frente del imperialismo?
Una vez más, repetimos lo de la Declaración, está probado que lo principal en la guerra no son las armas sino el hombre.
3. El imperialismo yanqui está acosado por insalvables
contradicciones internas y externas. Necesita recurrir a tropas de sus
vasallos y lacayos.
El imperialismo yanqui se hunde en un largo proceso como todo los
imperios del pasado, imperialismos nuevos surgen para retarlo, unos
pierden el paso y otros entran en una carrera ascendente pero amenazados
por la bancarrota.
El imperialismo está en su proceso de hundimiento y de barrimiento
por la revolución mundial. El imperialismo es la etapa de la crisis
general del capitalismo, que parte de su esencia económica, el
monopolio. Es monopolista, parasitario o en descomposición y agonizante.
El imperialismo yanqui está en más avanzado estado de descomposición
que sus rivales.
Los imperialistas yanquis, la superpotencia imperialista hegemónica
única, pensaron que había llegado el momento de avanzar y tomar Irán con
su actual campaña militar en su guerra de agresión imperialista,
asistido por su vasallo el Estado sionista de Israel. Pero como estamos
viendo, va de fracaso en fracaso.
El resquebrajamiento del régimen seguido por la subversión interna
que sería provocada por su diluvio de fuego, destrucción y muerte no se
ha producido. Como está claro, un país no se conquista desde el aire o
el mar, se necesita “botas sobre el terreno”, para esto planearon usar
sus fuerzas especiales que apoyarían la subversión interna, a la que se
sumarían las fuerzas mercenarios de iraníes de la minoría kurda
acantonados en Erbil, el llamado Kurdistán iraquí. Un cohete iraní mató
en Erbil hace poco a un oficial imperialista francés que venía
entrenándolos. La alternativa de usar tropas yanquis para conquistar el
país, no es viable, por cuestión de tiempo y situación política en los
EEUU, ya que esta opción les demandaría desplegar entre 200 a 300 mil
soldados. Dicen: “opción limitada y peligrosa para Trump por la
situación política en el país” (información sobre este asunto en punto
5).
El imperialismo no solo está acosado por las contradicciones
externas, sino por sus propias contradicciones internas, como la
contradicción con la otra facción imperialista, por un lado, y la
contradicción antagónica interna con el proletariado y el pueblo
norteamericano, por el otro lado.
Los imperialistas vasallos no están dispuesto a ir en su auxilio
porque también se les presenta similares problemas. Además dicen Merz,
Macrón, etc. que esta “no es su guerra”, que no se les ha consultado
antes y, por tanto, tampoco tendrían una gran participación de los
“frutos de la victoria». Entonces con elecciones ad portas y peligro de
perder elecciones, no están dispuestos a arriesgar tanto por tan poco.
A través de esa contradicción entre los de arriba se ve, como por una
ventana, la contradicción burguesía-proletariado en los países
imperialistas. Por eso, necesitan centralizar en forma absoluta el Poder
del Estado imperialista, ya sea con absolutismo presidencialista o
fascismo, son dos las formas que toma la reaccionarización del Estado
burgués. Nosotros usamos sus contradicciones, pero no estamos por
ponerlos a la cola de ninguna de sus facciones, estamos por la
destrucción del Estado burgués mediante la Guerra Popular, con ella
aplastaremos al fascismo, lo contrario lleva a la defensa de la
democracia burguesa.
Pensaron que sometiendo al país a un intenso bombardeo y bárbaro
genocidio, el régimen se iba a resquebrajar y que el pueblo de Irán se
iba a levantar pensando que había llegado “el momento de su liberación”
como se desgañitaban Trump y Netanyahu. Pero se equivocaron, ni una ni
otra cosa ha sucedido y el frente interno, el frente nacional contra la
agresión imperialista sionista, se mantiene.
4. PROBLEMA ESTRATÉGICO Y DE PRINCIPIOS: ¿Quién es el enemigo principal de la nación iraní en la presente situación?
El imperialismo yanqui es el enemigo principal de los pueblos del
mundo y específicamente de las naciones oprimidas del MOA. El
imperialismo no es uno solo, considerarlo así es kautskismo, derechismo
puro, las contradicciones entre los imperialistas funcionan como fuerzas
de reserva de la revolución (Lenin).
El régimen que encabeza el Estado de Irán, pese a su carácter de ser
una teocracia mahometana, dirigida por clérigo chiita Khamenei, ha
pasado a encabezar una guerra justa.
El hecho anotado anteriormente expresa el doble carácter de la clase
que dirige ese Estado terrateniente-burocrático, que ante la agresión
imperialista pueden ser parte del frente nacional, como en este caso,
forma parte de la nación iraní.
La lucha del Ayatolla de Irán y sus partidarios por la resistencia
nacional contra la guerra de agresión imperialista, por la defensa de la
soberanía e independencia formal de su país es una lucha objetivamente
revolucionaria, porque esa lucha debilita al imperialismo, lo
descompone, lo socava, ya que están contra la revolución de nueva
democracia y su paso ininterrumpido al socialismo ( por su doble
carácter), funcionan como fuerzas de reserva de la revolución mundial.
Por eso el problema de la guerra de resistencia nacional de Irán, en
el momento presente, es que su desarrolla a revolución – de nueva
democracia contra el imperialismo, el capitalismo burocrático y la
semifeudalidad para seguir con su paso ininterrumpido a revolución
socialista – requiere la dirección proletaria a través de su Partido
Comunista, que transforme esa lucha en Guerra Popular. La condición para
el desarrollo victorioso de la nueva gran ola de la Revolución Mundial.
Lo expuesto anteriormente es de suma importancia no solo para la
lucha de resistencia nacional de Irán, Palestina, el Líbano y de toda la
región, sino para la revolución mundial para barrer al imperialismo y
la reacción de la faz de la tierra.
Por eso, como se ubiquen los partidos, movimientos y cualquier otra
fuerza en Irán o la región determina su carácter de clase, esto es si
son movimientos nacionales que sirven a la liberación de los pueblos
oprimidos y por tanto a la revolución mundial, o son “movimientos
nacionales” que sirven como puestos de avanzada del enemigo más
peligroso en Oriente.
5. El carácter reaccionario de un “movimiento nacional”
Los camaradas de Dem Volke Dienen (Servir al Pueblo) en días pasados
publicaron un artículo de “Komalah: Los intereses de los USA e Israel en
el Irán y los Curdos, que según dieron cuenta provenía del Blog
“Maoistdazibao” de Alemania, del cual queremos destacar solo la
información central que contiene, que es:
“Existen informaciones (en los medios de comunicación), de acuerdo a
las cuales los Estados Unidos e Israel enrolarían a las fuerzas armadas
de determinados partidos curdos para utilizarlas como tropas sobre el
terreno contra la República Islámica. De acuerdo a funcionarios
norteamericanos e israelitas como de algunas fuentes políticas que se
está considerando un plan, de acuerdo al cual las fuerzas armadas de los
partidos curdos de la región del Kurdistán marcharían en el Kurdistán
iraní y tomarían el control sobre parte de esa región.
Eso significa, que ese plan originario del gobierno israelí y de la
Mossad ha sido propuesto, el cual ha sido posteriormente tomado también
por la US-Central Intelligence Agency (CIA). Existen además informes
sobre contactos y conversaciones entre funcionarios norteamericanos y
algunos jefes de las coaliciones de los partidos kurdos. Según ese plan,
las fuerzas armadas de esos partidos serían utilizadas como tropas
terrestres para llegar a cabo los objetivos políticos y militares de los
EEUU e Israel.”
El artículo también menciona dos ejemplos históricos del empleo de
las fuerzas armadas de los partidos kurdos para el desarrollo de la
agresión imperialista en la región y nombra el caso de la Guerra del
Golfo 1990-91 y la más reciente la del empleo por los imperialistas del
movimiento kurdo en Siria.
Con respecto a la cuestión de fondo contenida en esta información queremos señalar claramente nuestra posición:
Para evaluar la información precedente, decimos: que como se ubiquen
los partidos, movimientos y cualquier otra fuerza en Irán o la región
determina su carácter de clase, esto es si son movimientos nacionales
que sirven a la liberación de los pueblos oprimidos y por tanto a la
revolución mundial o son “movimientos nacionales” que sirven como
puestos de avanzada del enemigo más peligroso en Oriente.
«La cuestión nacional es una parte de la cuestión general de la
revolución proletaria, una parte de la cuestión de la dictadura del
proletariado (…)
De aquí la necesidad de que el proletariado de las naciones
«imperiales» apoye decidida y enérgicamente el movimiento de liberación
nacional de los pueblos oprimidos y dependientes.
Esto no significa, por supuesto, que el proletariado deba apoyar todo
movimiento nacional, siempre y en todas partes, en todos y en cada uno
de los casos concretos. De lo que se trata es de apoyar los movimientos
nacionales encaminados a debilitar el imperialismo, a derrocarlo, y no a
reforzarlo y mantenerlo. Hay casos en que los movimientos nacionales de
determinados países oprimidos chocan con los intereses del desarrollo
del movimiento proletario. Cae de su peso que en esos casos ni siquiera
puede hablarse de apoyo (…)
En los años 40 del siglo pasado, Marx defendía el movimiento nacional
de los polacos y de los húngaros contra el movimiento nacional de los
checos y de los sudeslavos. ¿Por qué? Porque los checos y los sudeslavos
eran por aquel entonces «pueblos reaccionarios», «puestos avanzados de
Rusia» en Europa, puestos avanzados del absolutismo, mientras que los
polacos y los húngaros eran «pueblos revolucionarios», que luchaban
contra el absolutismo. Porque apoyar el movimiento nacional de los
checos y de los sudeslavos significaba entonces apoyar indirectamente al
zarismo, el enemigo más peligroso del movimiento revolucionario de
Europa.
Las distintas reivindicaciones de la democracia -dice Lenin-,
incluyendo la de la autodeterminación, no son algo absoluto, sino una
partícula de todo el movimiento democrático (hoy, socialista) mundial.
Puede suceder que, en un caso dado, una partícula se halle en
contradicción con el todo; entonces, hay que desecharla (v. t. XIX,
págs. 257-258).
Así se plantea la cuestión de los distintos movimientos nacionales, y
del carácter, posiblemente reaccionario, de estos movimientos, siempre y
cuando, naturalmente, que no se los enfoque desde un punto de vista
formal, desde el punto de vista de los derechos abstractos, sino en un
plano concreto, desde el punto de vista de los intereses del movimiento
revolucionario.”
J. Stalin. Los fundamentos del Leninismo, VI La cuestión nacional
Con la cita del c. Stalin damos por finalizada la presente nota adicional.
(1)
¿Qué entiende por equilibrio regional en el Medio Oriente Ampliado la doctrina estratégica de USA?
Recordar, que la orientación estratégica del imperialismo yanqui en
los años 60 del siglo anterior para la guerra nuclear y regular se
denominó estrategia de 1 ½. Estrategia que consideraba a la URSS y China
como un solo bloque y el medio era el Medio Oriente, cuyo equilibrio
estaba determinado por cuatro potencias, donde los EEUU y la URSS eran
los árbitros de ese equilibrio regional. Desde 1970, con el gobierno de
Nixon, la orientación estratégica de los norteamericanos para los
teatros de la guerra varía, pasando a conocerse como la estrategia de 2
1/2 por considerar a la URSS y a China separadamente, no como un solo
bloque. Esto es, que si uno de ellos entra en guerra con los EEUU, esto
no significaría que automáticamente la otra también lo haga.
El escenario de menor importancia estratégica, el ½ es el MO y se
mantiene las consideraciones de su equilibrio. Claro está que este
durante los 70 se inclinó a favor del dominio yanqui. Pero, en 1979
entra una nueva potencia en consideración pues el “perro faldero” de los
yanquis, el Sha de Irán, fue derrocado y estos pierden el dominio del
país, que pasa a llamarse República Islámica de Irán. El nuevo régimen
chiita cuestiona el papel de las superpotencias en el equilibrio
regional, afectando principalmente el dominio del imperialismo yanqui y
cuestionando la existencia del Estado de Israel.
Cuando la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de USA se refiere a
restablecer el equilibrio regional, se está refiriendo a la necesidad
del imperialismo yanqui de recuperar el dominio de Irán perdido en 1979 y
establecer el equilibrio regional entre las potencia de la región bajo
el arbitrio de la superpotencia hegemónica única. Este concepto de
“equilibrio” viene del equilibrio europeo del siglo XIX hasta la Primera
Guerra Mundial, que tenía como árbitro a la superpotencia imperialista
Inglaterra.
We hereby share an addition to the statement on Iran published by Association of New Democracy – Germany (Nuevo Peru).
You can read our publication of the original statement here:
Workers of the world, unite!
NOTES TO THE DECLARATION IN SUPPORT OF THE IRANIAN PEOPLE
In these notes, we add some points to clarify certain aspects of our DECLARATION IN SUPPORT OF THE IRANIAN PEOPLE
(published on March 7, 2026) and to address the current situation of
the war, more precisely the current military campaign of US imperialism
and its vassal, the Zionist State of Israel (the aggressor power), and
the counter-military campaign of Iran (the oppressed country under
attack). With regard to these issues, we clearly state our position:
1. The main contradiction and the oppressed nations are the
basis of the world revolution. The center of the conflict in the Middle
East has shifted to the Persian Gulf.
The center of the war between imperialism and the oppressed countries
of the Middle East has shifted to Iran. Following the same axis, its
center has shifted from Palestine (Gaza) to Iran, which is waging a war
of national resistance, a just war.
The imperialist-Zionist war of aggression is part of the general
counterrevolutionary offensive led by U.S. imperialism, which targets
oppressed nations, the foundation of the world revolution.
It expresses the primary and principal contradiction, that is,
between oppressed nations on one side, and superpowers and imperialist
powers on the other. This contradiction is resolved through a Democratic
Revolution, which DEMANDS a People’s War. With a People’s War, the
revolutionary Marxist-Leninist-Maoist counteroffensive unfolds, which
DEMANDS a Communist Party to lead it.
In this war of aggression by U.S. imperialism and its current
genocidal military campaign, the third contradiction, which is
inter-imperialist, is also being expressed at its second level. The
first level is between superpowers, and this level is being redefined.
The contradiction surrounding the spoils of Iran, in this case, lies
between the sole hegemonic superpower, Yankee imperialism, and the
imperialist powers, which, depending on their alignment with the former,
are grouped into vassals and vandals or barbarians.
The region’s lackeys governments have aligned themselves with imperialist-Zionist aggression.
The oil from the Persian Gulf goes to Europe, China, Japan, India,
among others. It has a strong impact on the world economy, which relies
on 20% of its refined oil and 20% of its liquefied natural gas from
these countries. Therefore, the struggle is clearly about division.
The military conflict has as its primary objectives for the
contenders: control of the Strait of Hormuz and the security of the
region’s oil fields.
Collusion and Imperialist Struggle
To stabilize the global oil market, US imperialism has suspended
sanctions on crude oil sales to Russian imperialism, thereby also
seeking to separate Russian imperialism from Iran. The war in Iran
benefits Russian imperialism because prices also rise, and US
imperialist attention shifts from Ukraine to the Gulf.
China, due to its dependence on supplies from the region, is at the
mercy of the war’s development and its outcomes. Much of the oil it
imports from Iran and other Gulf countries passes through the Strait of
Hormuz and, to a lesser extent, through the Saudi pipeline that reaches
the Red Sea.
The issue of the security of oil, gas, and other derivative
production for industry and human consumption, as well as their
transport, is being used by the warring parties for their own purposes.
It is a problem for both sides, related to managing the contradictions
they face. The Yankee imperialists intend to score a victory by aiming
for the military occupation of the key island for controlling maritime
passage through the Strait, Kahrgan Island.
This is a region that has been in dispute since the end of the 19th
century with the collapse and dissolution of the Ottoman Empire (1).
2. The relationship between politics, economics, and war
The last part of the previous point leads us to examine the
relationship between politics, economics, and war. It is not only a
matter of oil; the underlying problem that has remained unresolved since
1979 is that whoever advances and controls Iran secures and dominates
the Middle East, and therefore a key region for the world economy and of
great strategic importance because three continents converge at the MOA
[Greater Middle East—Trans.]. This is the strategic objective of the
war and the current military campaign, which is why we have included
Chairman Gonzalo’s quote on this matter in our Declaration.
It is important to be clear on this point, starting from a historical
analysis of the specific situation in the MOA and the relationship
between politics, economics, and war. This STRATEGIC OBJECTIVE OF
AMERICAN IMPERIALISM in its war of aggression, in collusion and conflict
with other imperialist powers, finds its concrete expression in REGIME
CHANGE IN IRAN.
If they do not achieve this main strategic objective in their war of
aggression, even if they achieve some successes in what Trump and
Netanyahu have called their “strategic military objectives,” they will
have failed in their war of aggression. Therefore, taking stock of the
war’s progress so far, we say that they are failing and have become
bogged down in their war, which is now approaching three weeks.
Therefore: it’s not that the imperialists lack a clear strategy, but
rather that they fail repeatedly despite all their military might,
despite all the genocide they unleash. The Iranian regime, which is
leading the war of national resistance against the imperialist-Zionist
war of aggression, has not capitulated. The enemy is facing a stalemate
in the current war, just as it did in its previous wars this century.
They thought it would be easy, that they could repeat the false
success of Venezuela with the regime’s capitulation, but they were
sorely mistaken. Within the resistance leadership, those who advocate
national capitulation to imperialism have been crushed.
The genocidal Donald Trump has declared: “Now we don’t know anyone,
there’s no one to talk to.” Although Trump and Netanyahu have proclaimed
their “military victory,” they say the military campaign will continue
until all “strategic military objectives” are achieved. But if war is
the continuation of politics by other means, then if they fail in their
political objective of the war, they will reap the consequences of their
military failure nonetheless.
Therefore, US strategists are discussing rethinking the next steps in
their military campaign in the face of a possible entry into a new
phase of the war, involving the deployment of ground forces, which would
be very limited and dangerous for Trump since he lacks domestic
support. This includes what they have planned from the beginning: the
use of mercenaries from the region as “boots on the ground,” as we will
see in point 5. At this point, the revolutionary character of some
national movements, such as Iran, Palestine, and others, and the
reactionary character of other “national movements” become clear. When
the proletarian element is not present through its Communist Party, it
is always a concrete and relative problem, which answers the question:
do they serve to weaken or strengthen the imperialist front?
Once again, we reiterate what was stated in the Declaration: it is
proven that the most important thing in war is not weapons, but man.
3. Yankee imperialism is beset by insurmountable internal and
external contradictions. It needs to resort to troops from its vassals
and lackeys.
Yankee imperialism is sinking in a long process, like all empires of
the past. New imperialisms are emerging to challenge it; some fall
behind, while others enter an upward trajectory but are threatened by
bankruptcy.
Imperialism is in the process of its collapse and being swept away by
the world revolution. Imperialism is the stage of the general crisis of
capitalism, which stems from its economic essence: monopoly. It is
monopolistic, parasitic, or decaying and dying. Yankee imperialism is in
a more advanced state of decay than its rivals.
The Yankee imperialists, the sole hegemonic imperialist superpower,
thought the time had come to advance and seize Iran with their current
military campaign in their imperialist war of aggression, assisted by
their vassal, the Zionist state of Israel. But as we are seeing, it has
gone from failure to failure.
The collapse of the regime, followed by the internal subversion that
would have been provoked by their deluge of fire, destruction, and
death, has not materialized. Clearly, a country is not conquered from
the air or the sea; it requires “boots on the ground.” For this, they
planned to use their special forces to support internal subversion,
which would be joined by mercenary forces of Iranian Kurdish minority
stationed in Erbil, the so-called Iraqi Kurdistan. An Iranian rocket
recently killed a French imperialist officer in Erbil who had been
training them. The alternative of using US troops to conquer the country
is not viable due to time constraints and the political situation in
the US, as this option would require deploying between 200,000 and
300,000 soldiers. They say: “a limited and dangerous option for Trump
due to the political situation in the country” (information on this
matter in point 5).
Imperialism is not only beset by external contradictions, but also by
its own internal contradictions, such as the contradiction with the
other imperialist faction, on the one hand, and the antagonistic
internal contradiction with the proletariat and the American people, on
the other.
The vassal imperialists are unwilling to come to its aid because they
also face similar problems. Furthermore, Merz, Macron, etc., say that
this “is not their war,” that they were not consulted beforehand, and
therefore would not have a significant share of the “fruits of victory.”
So, with elections looming and the danger of losing, they are not
willing to risk so much for so little.
Through this contradiction among those at the top, one sees, as if
through a window, the contradiction between the bourgeoisie and the
proletariat in imperialist countries. That is why they need to
centralize the power of the imperialist state absolutely, whether
through presidential absolutism or fascism; these are the two forms that
the reactionary nature of the bourgeois state takes. We exploit their
contradictions, but we are not in favor of aligning ourselves with any
of their factions. We are for the destruction of the bourgeois state
through people’s war; with it, we will crush fascism. The opposite leads
to the defense of bourgeois democracy.
They thought that by subjecting the country to intense bombing and
barbaric genocide, the regime would crumble and that the people of Iran
would rise up, believing that “the moment of their liberation” had
arrived, as Trump and Netanyahu shouted at the top of their lungs. But
they were wrong. Neither has happened, and the internal front, the
national front against Zionist imperialist aggression, remains.
4. STRATEGIC AND PROBLEM OF PRINCIPLES: Who is the main enemy of the Iranian nation in the current situation?
Yankee imperialism is the main enemy of the peoples of the world and
specifically of the oppressed nations of the Middle East. Imperialism is
not singular; to consider it as such is Kautskyism, pure right-wing
ideology. The contradictions between imperialists function as reserve
forces of the revolution (Lenin).
The regime that heads the State of Iran, despite its character as a
Muslim theocracy, led by the Shiite cleric Khamenei, has come to lead a
just war.
The fact noted above expresses the dual nature of the class that
governs this landowning-bureaucratic state, which, in the face of
imperialist aggression, can be part of the national front, as in this
case, forming part of the Iranian nation.
The struggle of the Ayatollah of Iran and his supporters for national
resistance against the imperialist war of aggression, for the defense
of their country’s sovereignty and formal independence, is an
objectively revolutionary struggle because it weakens imperialism,
disintegrates it, and undermines it. Since they are opposed to the New
Democratic Revolution and its uninterrupted march toward socialism (due
to its dual nature), they function as reserve forces of the world
revolution.
Therefore, the problem of Iran’s national resistance war at the
present moment is that its development into a revolution—a New
Democratic Revolution against imperialism, bureaucratic capitalism, and
semi-feudalism, to continue its uninterrupted march toward socialist
revolution—requires proletarian leadership through its Communist Party,
which must transform this struggle into a People’s War. This is the
condition for the victorious development of the new great wave of the
world revolution.
The foregoing is of paramount importance not only for the national
resistance struggles of Iran, Palestine, Lebanon, and the entire region,
but also for the world revolution to sweep imperialism and reaction
from the face of the earth.
Therefore, the positioning of parties, movements, and any other
forces in Iran or the region determines their class character; that is,
whether they are national movements serving the liberation of oppressed
peoples and thus the world revolution, or whether they are “national
movements” serving as outposts of the most dangerous enemy in the East.
5. The Reactionary Character of a “National Movement”
The comrades of Dem Volken Dienen (Serving the People) recently
published an article by “Komalah: The Interests of the USA and Israel in
Iran and the Kurds,” which, according to them, originated from the
German blog “maoistdazibao.” We wish to highlight only the central
information it contains, which is:
“There are reports (in the media) that the United States and Israel
would enlist the armed forces of certain Kurdish parties to use them as
troops on the ground against the Islamic Republic. According to American
and Israeli officials, as well as some political sources, a plan is
being considered whereby the armed forces of Kurdish parties from the
Kurdistan region would march into Iranian Kurdistan and take control of
part of that region.”
This means that a plan originating from the Israeli government and
Mossad has been proposed and subsequently adopted by the US Central
Intelligence Agency (CIA). There are also reports of contacts and
conversations between US officials and some leaders of the Kurdish
coalition parties. According to this plan, the armed forces of these
parties would be used as ground troops to carry out the political and
military objectives of the US and Israel.
The article also mentions two historical examples of the use of
Kurdish armed forces in the development of imperialist aggression in the
region, citing the Gulf War of 1990-91 and, more recently, the
imperialists’ use of the Kurdish movement in Syria.
Regarding the fundamental issue raised in this information, we wish to clearly state our position:
To evaluate the preceding information, we maintain that the position
of parties, movements, and any other forces in Iran or the region
determines their class character; that is, whether they are national
movements serving the liberation of oppressed peoples and thus the world
revolution, or whether they are “national movements” serving as
outposts for the most dangerous enemy in the East.
“The national question is a part of the general question of the
proletarian revolution, a part of the question of the dictatorship of
the proletariat. (…)
Hence the necessity for the proletariat of the ‘dominant’ nations to
support — resolutely and actively to support — the national liberation
movement of the oppressed and dependent peoples.
This does not mean, of course, that the proletariat must support every national
movement, everywhere and always, in every individual concrete case. It
means that support must be given to such national movements as tend to
weaken, to overthrow imperialism, and not to strengthen and preserve it.
Cases occur when the national movements in certain oppressed countries
come into conflict with the interests of the development of the
proletarian movement. In such cases support is, of course, entirely out
of the question. (…)
In the ’40s of the last century Marx supported the national movement
of the Poles and Hungarians and was opposed to the national movement of
the Czechs and the South Slavs. Why? Because the Czechs and the South
Slavs were then ‘reactionary peoples,’ ‘Russian outposts’ in Europe,
outposts of absolutism; whereas the Poles and the Hungarians were
‘revolutionary peoples,’ fighting against absolutism. Because support of
the national movement of the Czechs and the South Slavs was at that
time equivalent to indirect support for Tsarism, the most dangerous
enemy of the revolutionary movement in Europe.
‘The various demands of democracy [writes Lenin] including self-determination, are not an absolute, but a small part of
the general democratic (now: general socialist) world movement. In
individual concrete cases, the part may contradict the whole; if so, it
must be rejected. (see Vol. XIX, pp. 257-258)’
This is the position in regard to the question of particular national
movements, of the possible reactionary character of these movements —
if, of course, they are appraised not from the formal point of view, not
from the point of view of abstract rights, but concretely, from the
point of view of the interests of the revolutionary movement.”
J. Stalin. Foundations of Leninism, VI The National Question
With this quote from comrade Stalin, we conclude this additional note.
(1)
What does US strategic doctrine understand by regional equilibrium in the Greater Middle East?
Recall that the strategic orientation of US imperialism in the 1960s
for nuclear and conventional warfare was called the 1 1/2 strategy. This
strategy considered the USSR and China as a single bloc, with the
Middle East as the buffer zone. The balance of power in this zone was
determined by four powers, with the US and the USSR acting as the
arbiters of this regional equilibrium. From 1970 onward, with the Nixon
administration, the strategic orientation of the Americans for theaters
of war changed, becoming known as the 2 1/2 strategy. This strategy
considered the USSR and China separately, not as a single bloc. That is,
if one of them went to war with the US, it did not automatically mean
that the other would also do so.
The Scenario Of lesser strategic importance, the middle ground is the
Middle East, and considerations of its balance are maintained. It is
clear that during the 1970s, this balance tilted in favor of US
dominance. However, in 1979, a new power entered the picture when the US
“lapdog,” the Shah of Iran, was overthrown, and the US lost control of
the country, which became the Islamic Republic of Iran. The new Shiite
regime questioned the role of the superpowers in the regional balance,
primarily affecting the dominance of US imperialism and questioning the
existence of the State of Israel.
When the new US National Security Strategy refers to restoring the
regional balance, it is referring to the need for US imperialism to
regain the control of Iran lost in 1979 and establish a regional balance
among the powers of the region under the arbitration of the single
hegemonic superpower. This concept of “balance” comes from the European
balance of power of the 19th century up to the First World War, which
had the imperialist superpower as its arbiter, England.
Carmen Villalba, militante comunista y combatiente del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) es una revolucionaria temida por las clases dominantes del Paraguay. Tras cumplir 18 años de prisión en Buen Pastor fue trasladada en 2024 a la cárcel de máxima seguridad Minga Guazú, conocida como centro de torturas, donde resiste con firmeza pese a la persecución contra su familia: su hermana Laura condenada a 31 años, su hijo Néstor asesinado, una hija Lichita desaparecida, sobrinas torturadas y asesinadas, y su hermano Osvaldo ejecutado en 2023. Ella se auto identifica como marxista-leninista forjada en la lucha armada contra el viejo Estado latifundista-burocrático paraguayo.
Reproducimos a continuación una entrevista que le realizó el medio Resumen Latinoamericano en 2013:
ENTREVISTA A CARMEN VILLALBA:
Villalba cumple una condena de 18 años de prisión al igual que su compañero Alcides Oviedo, acusados del secuestro de un acaudalado empresario local, y según denuncia un comunicado de otros presos del EPP, en la noche del viernes Villalba sufrió un intento de asesinato por parte de efectivos policiales. Por otra parte, la versión oficial habló primero de que la detenida “habría tratado de fugarse por un boquete”, lo que fue desmentido horas después. Lo cierto es que Villalba, fuertemente custodiada por efectivos policiales fue trasladada a primeras horas de la mañana del sábado a la Agrupación Especializada de la Policía Nacional y de allí siguió viaje a la FOPE (Fuerzas de Operaciones de la Policía Especializada), sin darse razones por este repentino cambio carcelario. En la entrevista, Villalba se presentó como una “orgullosa epepista que lo que más siente es no poder hacer más por mi heroico pueblo paraguayo y por la Revolución” y auguró “más confrontación” con el actual gobierno del Partido Colorado.
-¿Cómo define al Ejército del Pueblo Paraguayo?
-El EPP es una insurgencia revolucionaria marxista-leninista enraizada profundamente en el pueblo paraguayo, y esencialmente en el campesinado. El EPP enfrenta hoy a la mafia organizada cuyo motor principal es el Partido Colorado que nuevamente se ha instalado en el poder.
Para ratificar lo que le estoy diciendo habría que recurrir al escritor Aníbal Miranda, ya fallecido, que hizo una importante investigación que volcó en su libro “La principal organización mafiosa del Paraguay: el Partido Colorado”. En ese texto llegó a la conclusión que en esta mafia coinciden todos los políticos de la extrema derecha oligárquica. En la actual coyuntura paraguaya no se diferencian mucho los partidos tradicionales, el Colorado y el Liberal y otros partidos de derecha que aparecieron después del golpe de Estado del 89.
Los epepistas no hemos necesitado pedirle permiso a nadie para denominar a la insurgencia con el nombre del Ejército del Pueblo Paraguayo, ya que fundamentalmente defendemos los intereses del pueblo campesino pobre que todos los días debe enfrentar el asesinato, el desalojo y el avasallamiento represivo de cada gobierno que se instala.
-¿Cuáles son las causas políticas y económicas de su país que los llevaron a alzarse en armas?
-La situación económica del Paraguay según la propia CEPAL, determina que más del 54 % de la población es pobre y un alto porcentaje se encuentra en la indigencia. Si hablamos de la niñez de mi país, un 43% está en condiciones de desnutrición y por cada año, nueve mil familias campesinas son expulsadas de sus tierras para implementar la agro-ganadería intensiva por parte de trasnacionales como la Monsanto y otras, vinculadas a la oligarquía paraguaya, junto a sus partidos políticos, magistrados y parlamentarios. Estos explotan la fértil tierra del norte y de otros puntos del país.
Todo este panorama hace que el campesino se vea en la actualidad absolutamente despojado y expulsado por las fuerzas represivas instalada en sus tierras por cada gobierno.
Esto es lo que combate actualmente la insurgencia revolucionaria corporizada en el EPP.
-Por parte de los respectivos gobiernos paraguayos y sus medios de comunicación se acusa al EPP de estar vinculado con el narcotráfico y el bandidaje. ¿Cuáles son las razones para que habitualmente lleguen a esas conclusiones?
-Eso es parte de la tergiversación que llevan adelante los medios de comunicación que son propiedad de la oligarquía paraguaya. Además hay una estrecha unión entre ganaderos, sojeros, narcotraficantes, policías y políticos. Nosotros estamos actualmente en guerra contra esa mafia, su gobierno y el Estado y lo hacemos porque nadie tiene dudas en nuestro país que esa oligarquía y sus partidos están compuestos por narcotraficantes.
Creemos que el tiempo demostrará también que ellos están queriendo orientar todo hacia ese lado. Ayer nomás se incautaron de una importante cantidad de cocaína en dos estancias, pero ocultan los nombres de las mismas, porque casi siempre que ocurre esto son propiedad de políticos, de magistrados judiciales o de parlamentarios. El propio presidente de la República tiene estancia en el Norte. El pueblo sabe, los medios saben, que el narcotráfico ha estado siempre instalado en las estructuras del gobierno. No hay mucha diferenciación entre políticos y narcos.
-Recientemente ha habido un ataque del que se hizo cargo el EPP contra custodios de una estancia. ¿Qué buscan con este tipo de acciones?
-Se trata de la estancia del conocido terrateniente brasilero Matelarenjeira, que posee empresas en Brasil, Argentina y aquí. Como otros estancieros tiene grupos paramilitares, integrados en muchos casos por oficiales de la Policía Nacional que cumplen la función de guardias en casi todas las estancias de grandes propietarios. En particular en esa estancia, se dio el caso de que el policía que encabezaba las fuerzas paramilitares estaba en actividad, y la empresa de seguridad es de su propiedad y de otro comisario de la localidad de Pedro Juan Caballero. Fundamentalmente son fuerzas paramilitares las que resguardan los latifundios de los ganaderos en cada una de sus propiedades a lo largo y ancho del país. Las estancias representan uno de los emblemas de políticos de todos los colores, ya que una vez que llegan a cargos en el gobierno o van acumulando dinero terminan comprándose enormes extensiones de tierra. A partir de ello producen la expulsión de gran cantidad de campesinos, a quienes se les torna insostenible convivir con las grandes plantaciones de soja, de maíz y otros granos, por la fumigación que se hace desde aviones que envenenan todos los cultivos y animales domésticos que tienen esos pequeños propietarios. A esto hay que sumarle la agresión continua que sufren por parte de los matones de los estancieros que quieren apropiarse de más tierras para ampliar sus latifundios.
-¿Qué opinión tiene ante la decisión del gobierno y del Parlamento de facultar al Ejército para intervenir abiertamente en el norte y otros puntos del país en aras de “erradicar la subversión”?
-Hay que aclarar que la represión en el Paraguay, y fundamentalmente en el ámbito campesino, hace mucho tiempo que viene produciéndose. Somos conscientes que cada vez aumenta más la escalada de ataques contra quienes luchan en defensa de sus tierras y por ende contra la insurgencia revolucionaria.
Nuestro compromiso con la Revolución, con nuestro pueblo y con los compañeros que siguen peleando afuera es firme. Estamos dispuestos a seguir confrontando con nuestros enemigos, renovando las energías para hacer crecer la insurgencia revolucionaria que se da en la actualidad a través de la lucha armada.
-Cuál es la situación que están viviendo los prisioneros del EPP actualmente?
-Quienes formamos parte del EPP en las cárceles somos alrededor de 15 y también hay numerosos presos de organizaciones campesinas. Las condiciones en las que vivimos son muy malas a nivel del trato y del aislamiento, sobre todo porque nosotros no bajamos la cabeza y seguimos confrontando contra el sistema político y económico imperante. Nuestros militantes sufren un régimen carcelario diferenciado con respecto a otros compañeros. Por ejemplo, mi compañero Alcides Oviedo está siempre en un encierro absoluto, totalmente aislado sin ningún tipo de derechos de trabajos manuales, de estudio y otras posibilidades habituales en estos ámbitos.
Todas estas dificultades que se nos presentan a diario no son más que motivaciones para ir superando, salir adelante y seguir luchando.
-¿Cómo explican en el EPP las acusaciones de todo tipo que se les formulan desde algunos sectores de la izquierda paraguaya?
-Nosotros creemos que el socialismo tiene diferentes corrientes y posiciones ideológicas aquí y en otras partes del mundo. Dentro de la pseudo izquierda paraguaya están los socialistas oportunistas, cuyo mayor emblema de lucha es la participación electoral. Son ellos los que se definen por la colaboración y no la lucha de clases. Nosotros, como marxistas leninistas hijos del mariscal Gaspar de Francia (prócer paraguayo) nos definimos por la confrontación de clases, creemos a su vez que las contradicciones que existen entre el poder oligárquico y los de abajo no pueden solucionarse de manera pacífica, o sólo con participaciones electorales. Sostenemos que para avanzar en un proceso similar al que fue el proceso popular del Doctor Francia, contextualizándolo dentro de este tiempo, hay que hacer una Revolución popular y radical, y no solamente reformas. De lo contrario no cambiarían las condiciones de pobreza y explotación de nuestro pueblo.
-¿Qué escenario le planteará al Presidente Cartes el EPP de aquí en más?
-Creemos que va a seguir profundizándose las condiciones de represión y de confrontación. Tenemos claro que la represión no es de ahora nomás, sino que viene desde hace décadas y eso fue lo que hizo surgir distintas experiencias de insurgencia, hasta que aparece el Ejército del Pueblo Paraguayo. Durante la era Lugo, el EPP ha soportado, ha resistido y ha crecido. Hemos sabido sobrellevar épocas de gran militarización, y por lo tanto no nos toman por sorpresa estas medidas que ahora implementa el Partido Colorado en el poder. Lo más importante para nosotros es seguir penetrando en el corazón de los más humildes, ya que el pueblo empieza a darse cuenta que los integrantes de EPP están a su lado y sufren sus mismas condiciones de vida.
Yo creo que cualquier socialista mínimamente honesto, aunque no comparta el método de lucha armada, debe darse cuenta que cuando la oligarquía persigue con tanta saña a los luchadores es por algo. Yo le pediría a la intelectualidad revolucionaria de América Latina, que a veces leo que tratan con tanta ligereza la experiencia del EPP, tomando como referencia a la pseudo izquierda paraguaya sin conocer la realidad de nuestro país, que intenten ahondar más en el pensamiento de nuestra gente más humilde, que escuchen sus voces que hablan de sufrimiento y represión constante. Como decía el heroico sacerdote guerrillero Camilo Torres hay que preguntarse por qué los oligarcas atacan con tanta crueldad a un sector político si no es porque les plantan cara en defensa de las reivindicaciones de campesinos y obreros.
-¿Usted cree que en Paraguay no hay espacio para otra lucha que no sea la violenta?
-Como marxista, que he tomado el camino de la lucha armada respeto profundamente la opinión de los socialistas que no estén de acuerdo con nuestra opción. Sin embargo, en el momento en que se alían con sectores de la oligarquía y con la opinión de los medios corporativos y señalan que el EPP “es el narcotráfico” o que respondemos a intereses de los ganaderos, deberían darse cuenta que precisamente somos nosotros quienes enfrentamos a esos ganaderos, al gobierno oligárquico y a sus cómplices con las armas en la mano.
Esa pseudo izquierda apoyó al gobierno de Lugo mientras éste profundizaba la presencia del Plan Colombia, o facilitó las condiciones para que organismos imperialistas que eran expulsados de Venezuela y Bolivia vinieran a asentarse en Paraguay.
Notas del MPP a la declaración en apoyo al pueblo iraní
Este documento son unas notas del Movimiento Popular Perú (MPP) a su declaración sobre la guerra de agresión del imperialismo yanqui contra Irán, que puede leerse aquí.
¡Proletarios de todos los países, uníos!
NOTAS A LA DECLARACIÓN EN APOYO AL PUEBLO IRANÍ
En estas notas hacemos algunos agregados para precisar algunas
cuestiones a nuestra DECLARACIÓN EN APOYO AL PUEBLO IRANÍ ( publicada el
07 de marzo 2026) y señalar la situación actual de la guerra, más
precisamente de la actual campaña militar del imperialismo yanqui y su
vasallo el Estado sionista de Israel (la potencia agresora) y la contra
campaña militar de Irán (el país oprimido agredido). Con lo cual,
respecto a estas cuestiones,señalamos claramente nuestra posición:
1. La contradicción principal y las naciones
oprimidas base de la revolución mundial. El centro de la contienda en
el MOA seha desplazado al Golfo Pérsico.
El centro de la contienda bélica entre el imperialismo y los países
oprimidos del MOA se desplaza a Irán. Siguiendo el mismo eje su centro
ha pasado de Palestina (Gaza) a Irán, quien desarrolla una guerra de
resistencia nacional, guerra justa.
La guerra de agresión imperialista-sionista es parte de la ofensiva
contrarrevolucionaria general encabezada por el imperialismo yanqui, que
apunta contra las naciones oprimidas, base de la revolución mundial.
En ella se expresa la primara y principal contradicción, es decir,
entre naciones oprimidas por un lado, y el otro superpotencias y
potencias imperialistas, se resuelve con Revolución Democrática, lo cual
DEMANDA Guerra Popular. Con guerra popular se desarrolla la
contraofensiva revolucionaria marrxista-leninita-maośta, lo cual DEMANDA
Partido Comunista que la dirija.
En esta guerra de agresión del imperialismo yanqui y su actual
campaña militar genocida, también, se está expresando la tercera
contradicción, que es ínter-imperialista; en su segundo nivel. El primer
nivel es entre superpotencias y este nivel está en redefinición.
La contradicción por el botín que es Irán, en este caso, se da entre
la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui, y las
potencias imperialistas, que según sus alineamiento con la primera se
agrupan en vasallo y vándalos o bárbaros.
Los gobiernos lacayos de la región se han alineado con la agresión imperialista-sionista.
El petroleo del Golfo Pérsico va para Europa, China, Japón, India
entre otros. Tiene fuerte incidencia en la economía mundial, que se
alimenta del 20% del petróleo refinado y del 20% del gas licuado de esto
países. Por eso la contienda es clara por reparto.
La contienda bélica tiene como objetivos de gran importancia para los
contendientes: el control del Estrecho de Ormuz y la seguridad de los
pozos petrolíferos de la región.
Colusión y pugna imperialista
Para estabilizar el mercado mundial del petróleo el imperialismo
yanqui a suspendido las sanciones de venta de crudo al imperialismo
ruso, con lo cual también busca separar al imperialismo ruso de Irán, la
guerra de Irán beneficia al imperialismo ruso por que también suben los
precios y la atención imperialista yanqui pasa de Ucrania al Golfo.
China por su dependencia de los suministros de la región, está a
expensas del desarrollo de la guerra y sus resultados. Gran parte del
petróleo que importa de Irán y demás países del Golfo pasan por el
Estrecho de Ormuz y en menor medida del oleoducto saudí que llega al Mar
Rojo.
La cuestión de la seguridad de la producción del petróleo, el gas y
otros derivados para la industria y la alimentación humana y su
transporte es usada por las partes contendientes para sus propios fines.
Es un problema para ambas partes, que tiene que ver con el manejo de
las contradicciones que se les presentan. Los imperialistas yanquis
piensan apuntarse una victoria apuntando a la ocupación militar de la
isla clave para el control del paso marítimo por el Estrecho, la isa de
Kahrgan.
Esta es una región que entro en disputa desde finales del siglo XIX
con el proceso de hundimiento y disolución del Imperio Otomano (1).
2. La relación entre política-economía y guerra
La última parte del punto anterior nos lleva a ver la relación entre
política-economía y guerra. No sólo es problema de petróleo, el,
problema de fondo que está por resolverse desde 1979 es que: quien
avance y controle Irán, asegura y manda en Medio Oriente y por lo tanto
una región clave para la economía mundial y de gran importancia
estratégica porque en el MOA se dan encuentro tres continentes . Este es
el objetivo estratégico de la guerra y de la presente campaña militar,
por eso hemos puesto en nuestra Declaración la cita del Presidente
Gonzalo al respecto.
Es importante tener claridad en este punto partiendo del análisis
histórico de la situación concreta que se da en el MOA y de la relación
entre política-economía y guerra. Este OBJETIVO ESTRATÉGICO DEL
IMPERIALISMO YANQUI de su guerra de agresión, en colusión y pugna con
las demás potencias imperialistas, tiene su expresión concreta en el
CAMBIO DE RÉGIMEN EN IRÁN.
Si no alcanzan este objetivo estratégico principal en su guerra de
agresión, por más que logren algunos éxitos en lo que han denominado
Trump y Netalhau sus “objetivos militares estratégicos” imperialistas
yanquis y sionistas habrán fracasado en su guerra de agresión. Por eso
haciendo balance de lo que va del desarrollo de la guerra decimos que
están fracasando y se han empantanado en su guerra que ya va para tres
semanas.
Por tanto: no es que los imperialistas no tienen una estrategia clara
sino que fracasan y fracasan pese a todo su poderío militar, pese a
todo el genocidio que desatan. EL RÉGIMEN DE IRÁN que encabeza la guerra
de resistencia nacional contra la guerra de agresión
imperialista-sionista NO HA CAPITULADO. Al enemigo se le presenta un
entrampamiento en la guerra presente como ya lo fue en sus guerras
anteriores en el presente siglo.
Pensaron que era fácil, que podían repetir el falso éxito venezolano
con la capitulación del régimen, pero se estrellaron de muelas. Al
interior de la dirección de la resistencia se ha aplastado a los
partidarios de la capitulación nacional ante el imperialismo.
El genocida Donald Trump ha declarado: “ahora no conocemos a nadie,
no hay con quien conversar”. Pese ha que Trump y Netalyahu han
proclamado su “victoria militar”, dicen que la campaña militar va a
proseguir hasta alcanzar todos los “objetivos militares estratégicos”.
Pero si la guerra es la continuación de la política por otros medios, si
fracasan en su objetivo político de la guerra cosecharan de todas
manera su fracaso militar.
Por lo anteriormente expuesto, los estrategas yanquis están hablando
de replantearse los siguientes paso de su campaña militar ante la
posible entrada en una nueva fase de la guerra, del despliegue de
fuerzas terrestres que sería muy limitado y peligroso para Trump pues no
cuenta con el apoyo interno. Dentro de esto entra lo que han planeado
desde el comienzo, que es el empleo de mercenarios de la región como
“botas sobre el terreno” como veremos en el punto 5. En este punto queda
claro el carácter revolucionario de algunos movimientos nacionales como
Irán, Palestina y otros más y el carácter reaccionario de otros
“movimientos nacionales”. Cuando no esta presente el elemento proletario
a través de su Partido Comunista, es un problema siempre concreto y
relativo, que responden a la pregunta: ¿ sirven para debilitar o sirven
para fortalecer el frente del imperialismo?
Una vez más, repetimos lo de la Declaración, esta probado que lo principal en la guerra no son las armas sino el hombre.
3. El imperialismo yanqui está acosado por insalvables
contradicciones internas y externas. Necesita recurrir a tropas de sus
vasallos y lacayos.
El imperialismo yanqui se hunde en un largo proceso como todo los
imperios del pasado, imperialismos nuevos surgen para retarlo, unos
pierden el paso y otros entran en una carrera ascendente pero amenazados
por la bancarrota.
El imperialismo está en su proceso de hundimiento y de barrimiento
por la revolución mundial. El imperialismo es la etapa de la crisis
general del capitalismo, que parte de su esencia económica, el
monopolio. Es monopolista, parasitario o en descomposición y agonizante.
El imperialismo yanqui esta en más avanzado estado de descomposición
que sus rivales.
Los imperialistas yanquis, la superpotencia imperialista hegemónica
única pensaron que había llegado el momento de avanzar y tomar Irán con
su actual campana militar en su guerra de agresión imperialista,
asistido por su vasallo el Estado sionista de Israel. Pero como estamos
viendo va de fracaso en fracaso.
El resquebrajamiento del régimen seguido por la subversión interna
que sería provocada por su diluvio de fuego, destrucción y muerte no se
ha producido. Como está claro, un país no se conquista desde el aire o
el mar, se necesita “botas sobre el terreno”, para esto planearon usar
sus fuerzas especiales que apoyarían la subversión interna, a la que se
sumarían las fuerzas mercenarios de iraníes de la minoría curda
acantonados en Erbil, el llamado Kurdistan Iraquí. Un cohete iraní mató
en Erbil hace poco a un oficial imperialista francés que venia
entrenándolos. La alternativa de usar tropas yanquis para conquistar el
país, no es viable, por cuestión de tiempo y situación política en los
EEUU, ya que esta opción les demandaría desplegar entre 200 a 300 mil
soldados. Dicen: “opción limitada y peligrosa para Trump por la
situación política en el país” (información sobre este asunto en punto
5,)
El imperialismo no solo está acosado por las contradicciones
externas, sino por sus propias contradicciones internas, como la
contradicción con la otra facción imperialista, por un lado, y la
contradicción antagónica interna con el proletariado y el pueblo
norteamericano, por el otro lado.
Los imperialistas vasallos no están dispuesto a ir en su auxilio
porque también se les presenta similares problemas. Además dicen Merz,
Macrón, etc. que esta “no es su guerra”, que no se les ha consultado
antes y, por tanto, tampoco tendrían una gran participación de los
“frutos de la victoria». Entonces con elecciones ad portas y peligro de
perder elecciones no están dispuestos a arriesgar tanto por tan poco.
A través de esa contradicción entre los de arriba se ve, como por una
ventana, la contradicción burguesía-proletariado en los países
imperialistas. Por eso, necesitan centralizar en forma absoluta el Poder
del Estado imperialista, ya sea con absolutismo presidencialista o
fascismo, son dos las formas que toma la reaccionarización del Estado
burgués. Nosotros usamos sus contradicciones, pero no estamos por
ponerlos a la cola de ninguna de sus facciones, estamos por la
destrucción del Estado burgués mediante la guerra popular, con ella
aplastaremos al fascismo, lo contrario lleva a la defensa de la
democracia burguesa.
Pensaron que sometiendo al país a un intenso bombardeo y bárbaro
genocidio el régimen se iba a resquebrajar y que el pueblo de Irán se
iba a levantar pensando que había llegado “el momento de su liberación”
como se desgañitaban Trump y Netalyahu. Pero se equivocaron, ni una ni
otra cosa ha sucedido y el frente interno, el frente nacional contra la
agresión imperialista sionista se mantiene.
4. PROBLEMA ESTRATÉGICO Y DE PRINCIPIOS: ¿ Quién es el enemigo principal de la nación iraní en la presente situación?
El imperialismo yanqui es el enemigo principal de los pueblos del
mundo y específicamente de las naciones oprimidas del MOA. El
imperialismo no es uno solo, considerarlo así es kautskismo, derechismo
puro, las contradicciones entre los imperialistas funcionan como fuerzas
de reserva de la revolución (Lenin)
El régimen que encabeza el Estado de Irán, pese a su carácter de ser
una teocracia mahometana, dirigida por clérigo chiita Jamenei, ha pasado
a encabezar una guerra justa.
El hecho anotado anteriormente expresa el doble carácter de la clase
que dirige ese Estado terrateniente-burocrático, que ante la agresión
imperialista pueden ser parte del frente nacional, como en este caso,
forma parte de la nación iraní.
La lucha del Ayatolla de Irán y sus partidarios por la resistencia
nacional contra la guerra de agresión imperialista, por la defensa de la
soberanía e independencia formal de su país es una lucha objetivamente
revolucionaria, porque esa lucha debilita al imperialismo, lo
descompone, lo socava., ya que están contra la revolución de nueva
democracia y su paso ininterrumpido al socialismo ( por su doble
carácter), funcionan como fuerzas de reserva de la revolución mundial.
Por eso. el problema de la guerra de resistencia nacional de Irán, en
el momento presente, es que su desarrolla a revolución – de nueva
democracia contra el imperialismo, el capitalismo burocrático y la
semifeudalidad para seguir con su paso ininterrumpido a revolución
socialista- requiere la dirección proletaria a través de su Partido
Comunista, que transforme esa lucha en guerra popular. La condición para
el desarrollo victorioso de la nueva gran ola de la revolución mundial.
Lo expuesto anteriormente es de suma importancia no solo para la
lucha de resistencia nacional de Irán, Palestina, el Libano y de toda la
región sino para la revolución mundial para barrer al imperialismo y la
reacción de la fas de la tierra.
Por eso, como se ubiquen los partidos, movimientos y cualquier otra
fuerza en Irán o la región determina su carácter de clase, esto es si
son movimientos nacionales que sirven a la liberación de los pueblos
oprimidos y por tanto a la revolución mundial o son “movimientos
nacionales” que sirven como puestos de avanzada del enemigo más
peligroso en Oriente.
5. El carácter reaccionario de un “movimiento nacional”
Los camaradas de Dem Volken Dienen ( Servir al Pueblo) en días
pasados publicaron un artículo de “Komalah: Los intereses de los USA e
Israel en el Iran y los Curdos, qu según dieron cuenta provenía del
Blogs „maoistdazibao“ de Alemani, del cual queremos destacar solo la
infomación central que contiene, que es:
“Existen informaciones (en los medios de comunicación), de acuerdo a
las cuales los Estados Unidos e Israel enrolarían a las fuerzas armadas
de determinados partidos curdos para utilizarlas como tropas sobre el
terreno contra la República Islámica. De acuerdo a funcionarios
norteamericanos e israelitas como de algunas fuentes políticas que se
está considerando un plan, de acuerdo al cual las fuerzas armadas de los
partidos curdos de la región del Kurdistán marcharían en el Kurdistán
iraní y tomarían el control sobre parte de esa región
Eso significa, que ese plan originario del gobierno israelí y de la
Mossad ha sido propuesto, el cual ha sido posteriormente tomado también
por la US-Central Intelligence Agency (CIA). Existen además informes
sobre contactos y conversaciones entre funcionarios norteamericanos y
algunos jefes de las coaliciones de los partidos curdos, Según ese plan
las fuerzas armadas de esos partidos serían utilizadas como tropas
terrestres para llear a cabo los objetivos políticos y multares de los
EEUU e Israel.”
El artículo también menciona dos ejemplos históricos del empleo de
las fuerzas armadas de los partidos curdos para el desarrollo de la
agresión imperialista en la región y nombra el caso de la Guerra del
Golfo 1990-91 y la más reciente la del empleo por los imperialistas del
movimiento curdo en Siria.
Con respecto a la cuestión de fondo contenida en esta información queremos señalar claramente nuestra posición:
Para evaluar la información precedente, decimos: que como se ubiquen
los partidos, movimientos y cualquier otra fuerza en Irán o la región
determina su carácter de clase, esto es si son movimientos nacionales
que sirven a la liberación de los pueblos oprimidos y por tanto a la
revolución mundial o son “movimientos nacionales” que sirven como
puestos de avanzada del enemigo más peligroso en Oriente.
«La cuestión nacional es una parte de la cuestión general de la
revolución proletaria, una parte de la cuestión de la dictadura del
proletariado (…)
De ahí la necesidad de que el proletariado de las naciones
«imperiales» apoye decidida y enérgicamente el movimiento de liberación
nacional de los pueblos oprimidos y dependientes.
Esto no significa, por supuesto, que el proletariado deba apoyar todo
movimiento nacional, siempre y en todas partes, en todos y en cada uno
de los casos concretos. De lo que se trata es de apoyar los movimientos
nacionales encaminados a debilitar el imperialismo, a derrocarlo, y no a
reforzarlo y mantenerlo. Hay casos en que los movimientos nacionales de
determinados países oprimidos chocan con los intereses del desarrollo
del movimiento proletario. Cae de su peso que en esos casos ni siquiera
puede hablarse de apoyo (…)
En los años 40 del siglo pasado, Marx defendía el movimiento nacional
de los polacos y de los húngaros contra el movimiento nacional de los
checos y de los sudeslavos. ¿Por qué? Porque los checos y los sudeslavos
eran por aquel entonces «pueblos reaccionarios», «puestos avanzados de
Rusia» en Europa, puestos avanzados del absolutismo, mientras que los
polacos y los húngaros eran «pueblos revolucionarios», que luchaban
contra el absolutismo. Porque apoyar el movimiento nacional de los
checos y de los sudeslavos significaba entonces apoyar indirectamente al
zarismo, el enemigo más peligroso del movimiento revolucionario de
Europa.
Las distintas reivindicaciones de la democracia -dice Lenin-,
incluyendo la de la autodeterminación, no son algo absoluto, sino una
partícula de todo el movimiento democrático (hoy, socialista) mundial.
Puede suceder que, en un caso dado, una partícula se halle en
contradicción con el todo; entonces, hay que desecharla (v. t. XIX,
págs. 257-258).
Así se plantea la cuestión de los distintos movimientos nacionales, y
del carácter, posiblemente reaccionario, de estos movimientos, siempre y
cuando, naturalmente, que no se los enfoque desde un punto de vista
formal, desde el punto de vista de los derechos abstractos, sino en un
plano concreto, desde el punto de vista de los intereses del movimiento
revolucionario.”
J. Stalin. Los fundamentos del Leninismo, VI La cuestión nacional
Con la cita del c. Stalin damos por finalizada la pfresente nota adicional.
(1)¿Qué entiende por equilibrio regional en el Medio Oriente Ampliado la docztrina estratégica de USA?
Recordar, que la orientación estratégica del imperialismo yanqui en
los años 60 del siglo anterior para la guerra nuclear y regular se
denominó estrategia de 1 ½. Estrategia que consideraba a la URSS y China
como un solo bloque y el medio era el Medio Oriente, cuyo equilibrio
estaba determinado por cuatro potencias, donde los EEUU y la URSS eran
los árbitros de ese equilibrio regional. Desde 1970, con el gobierno de
Nixon, la orientación estratégica de los norteamericanos para los
teatros de la guerra varía, pasando a conocerse como la estrategia de 2
1/2 por considerar a la URSS y a China separadamente, no como un solo
bloque. Esto es, que si uno de ellos entra en guerra con los EEUU, esto
no significaría que automáticamente la otra también lo haga.
El escenario de menor importancia estratégica, el ½ es el MO y se
mantiene las consideraciones de su equilibrio. Claro está que este
durante los 70 se inclinó a favor del dominio yanqui. Pero, en 1979
entra una nueva potencia en consideración pues el “perro faldero” de los
yanquis el Sha de Irán fue derrocado y estos pierden el dominio del
país, que pasa a llamarse República Islámica de Irán. El nuevo régimen
chiita cuestiona el papel de las superpotencias en el equilibrio
regional, afectando principalmente el dominio del imperialismo yanqui y
cuestionando la existencia del Estado de Israel.
Cuando la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de USA se refiere a
restablecer el equilibrio regional se esta refiriendo a la necesidad del
imperialismo yanqui de recuperar el dominio de Irán perdido en 1979 y
establecer el equilibrio regional entre las potencia de la región bajo
el arbitrio de la superpotencia hegemónica única. Este concepto de
“equilibrio” viene del equilibrio europeo del siglo XIX hasta la Primera
Guerra Mundial, que tenía como arbitro a la superpotencia imperialista
Inglaterra.