Thursday, April 30, 2026

Equipo editorial de Servir al Pueblo: Cumbre de lacayos y asesinos propiciado por el imperialismo español

 

Compañeros y compañeras,

enviamos un pequeño análisis que nuestro equipo editorial ha realizado sobre el IV Encuentro en Defensa de la Democracia que tuvo lugar en Barcelona el pasado sábado 18 de abril. Al contrario de lo que la prensa mayoritaria difunde, ninguno de los líderes políticos que asistieron a la misma son progresistas. Bajo el gobierno de Lula, ha aumentado la represión al movimiento campesino y la violencia policial contra los pobres. Sheinbaum mantiene una guerra terrorista contra el pueblo. Petro colabora con los yanquis, entrega los recursos naturales del país y desmoviliza al movimiento popular. Y qué decir de Pedro Sánchez.

Dejamos el artículo en cuestión


Saludos revolucionarios
Servir al Pueblo
 

[Análisis] Cumbre de lacayos y asesinos propiciado por el imperialismo español

Fotografía del encuentro. Fuente: El País.

Equipo editorial de Servir al Pueblo

El sábado 18 de abril, Barcelona fue la ciudad que acogió la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, un evento político internacional que reunió a varios presidentes de gobierno, jefes de estado y líderes políticos de la socialdemocracia y la izquierda parlamentaria. Sheinbaum (México), Lula (Brasil), Petro (Colombia), Orsi (Uruguay) y Boric (Chile), entre otros, participaron en la reunión dirigida por el anfitrión y Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. También participaron políticos estadounidenses, como Tim Walz (gobernador de Minnesota y conocido opositor de Donald Trump), junto con representantes de Alemania, Austria, Irlanda, Lituania, Albania, Barbados, Cabo Verde y Sudáfrica, que en total sumaron cerca de 3.000 participantes provenientes de 40 países.

Los medios de comunicación del imperialismo español, como Vocento, Prisa y Atresmedia entre otros, definen la reunión como una especie de “cumbre progresista” de la “izquierda latinoamericana e internacional”, en la que los participantes defendieron “un mundo basado en reglas” y “la defensa del derecho internacional”, que apostaron por el “multilateralismo”, por la “igualdad entre los pueblos” y manifestaron su preocupación por “la normalización del empleo de la fuerza en las relaciones internacionales”. En general, la prensa nacional redunda en una misma idea: “fuerzas progresistas del mundo sellan una alianza en Barcelona contra Trump y la ultraderecha”. ¡El buen IV Encuentro en Defensa de la Democracia de Sánchez frente al malísimo Escudo de las Américas de Trump! Parte de la prensa internacional, aquella que tiene intereses parcial y temporalmente en común con el imperialismo español, también habla en estos términos.

Asesinos, lacayos y lamebotas

Frente a la desinformación de los medios de comunicación burgueses, hablemos claro. La reunión del 18 de abril en Barcelona no tuvo ningún carácter progresista, absolutamente ninguno. Si la gran burguesía le llama cumbre de progresistas, el proletariado debe llamarla cumbre de imperialistas, lacayos y asesinos. Ninguno se salva, eso es lo que son.

Claudia Sheinbaum es una asesina. Los distintos gobiernos mexicanos han estado en una guerra terrorista contra el pueblo desde 1968, y ella se ha preocupado personalmente de continuarla. La Cuarta Transformación (4T) del país son medidas para reestructurar el capitalismo burocrático, para profundizar la opresión y explotación de los obreros, campesinos, comerciantes e indígenas. Quienes no están de acuerdo con estas medidas son reprimidos por el ejército o por los paramilitares a sueldo del gobierno. Un claro ejemplo los campesinos e indígenas del Itsmo de Tehuantepec, que son torturados y asesinados por el macroproyecto imperialista del Corredor del Itsmo Interoceánico de Tehuantepec (CIIT). La “guerra contra el narco” de los últimos años es la excusa para continuar la guerra contra el pueblo y profundizar en la militarización del Estado. Además de asesina, es una lamebotas de los imperialistas yanquis. Permite operaciones militares en suelo mexicano, vende la soberanía nacional y, además, recientemente no dudó ni un segundo (¡ni si quiera hizo el amago!) en dejar de suministrar petróleo a Cuba. Sin duda, Sheinbaum no es progresista ni nada que se le parezca.

Luiz Inácio Lula da Silva es otro asesino. Aunque parte de los españoles lo consideran como un lider izquierda, una esperanza popular frente a la bestia fascista de los bolsonaristas, hay que desterrar esta idea del movimiento de masas. El gobierno de Lula está siendo igual de criminal que lo fue el de Bolsonaro. De hecho, el gobierno petista de Lula ha aumentado la represión al movimiento campesino, aumentando el pistolerismo en el campo y las torturas y asesinatos a dirigentes campesinos. En las ciudades, la violencia policial se ha disparado como nunca. La lucha de clases ha explotado en los último años y hay más tomas de tierra; más levantamientos; más huelgas; más cortes de carreteras; más luchas combativas… Incluso, hay más autodefensa armada contra los fascistas. Y no ha sido gracias al gobierno de Lula, sino a pesar de él, porque el gobierno criminaliza la autodefensa campesina, obrera y de otros sectores populares. La Revolución Agraria que sacude Brasil en estos momentos, revolución que levanta a decenas de miles bajo la consigna “¡La tierra para quien la trabaja!”, revolución antiimperialista y antifeudal parte de la Revolución de Nueva Democracia, está siendo reprimida por el gobierno petista. Lula y el PT no quieren liberar a su pueblo, sino atarlo en la ciénaga de la dictadura de los imperialistas, los terratenientes y los políticos lacayos vendepatrias, como lo es él.

Gustavo Petro tampoco tiene nada de progresista. Petro no está haciendo reformas, sino medidas. Las reformas son conquistas que consigue el pueblo después de derramar su sangre en las calles, donde varios hijos e hijas del pueblo se convierten en mártires. Cuando las reformas no vienen de la lucha, sino de los pasillos y los despachos, son medidas contra el pueblo. Medidas dictadas para reestructurar el capitalismo burocrático, para tratar de salvarlo de su crisis y profundizar la línea burocrática en la administración, en la economía y en la cultura. Todo lo que ha hecho Petro son medias al servicio de los imperialistas y los terratenientes. Petro ha traficado con los intereses de las masas y ha traicionado a los mártires y presos del Gran Levantamiento Popular que sacudió Colombia en 2021. Petro contribuyó a la desmovilización del pueblo, es el bombero apagahuelgas más grande de Colombia. Si no tiene nada de progresista, mucho menos de antiimperialista. Además de permitir las incursiones militares en Colombia bajo “la guerra contra la droga”, continuando la “cooperación militar” (sometimiento) con los yanquis, la historia lo recordará como un personaje ridículo y patético. Después de “enfrentarse” a Trump por los bombardeos a Venezuela, se reunió con él y declaró que la reunión había salido de 9 sobre 10. Trump, por su parte, declaró que Petro era “una persona fantástica”. ¡Menudo antiimperialista, que eres «fantástico» para tu enemigo!

No podemos entrar a detallar todos y cada uno de los líderes políticos que han acudido al encuentro de Barcelona. No obstante, creemos que nuestra posición ha quedada suficientemente fundamentada: son asesinos de su propio pueblo y unos lacayos del imperialismo. No son líderes populares, son gestores del capitalismo burocrático. No tienen nada de progresistas. Quien gestiona los intereses imperialistas no puede ser progresista. El imperialismo no tiene ningún carácter progresista, es reacción en toda regla.

La crisis del imperialismo español

¿Por qué si son todos unos lamebotas del imperialismo, principalmente del imperialismo yanqui, se han reunido en un cumbre organizada por el imperialismo español? ¿Cómo es esto posible? Hay varias contradicciones que operan en el proceso de la cumbre, pero para comenzar, comprendamos la situación de los monopolios españoles.

El imperialismo español se encuentra en la mayor y peor crisis de su historia. Hay dos momentos clave en esta crisis. El primero, es el crack de la burbuja inmobiliaria de 2008-2012, donde la crisis económica crea una crisis política permanente desde entonces hasta ahora; el segundo, es 2020 con la crisis mundial de sobreproducción, que profundiza la crisis política que ya existía.

El imperialismo español tiene un instrumento político para ejercer la dictadura de los monopolios contra el proletariado y las masas trabajadoras: el Estado imperialista. Por tanto, la crisis del imperialismo español se manifiesta necesariamente en una crisis del viejo Estado y de la democracia burguesa. Los imperialistas no pueden gobernar como antes porque las masas desconfían cada vez más en la democracia burguesa y en todas sus instituciones (tendencia a la rebelión de las masas, la cada vez mayor explosividad de sus luchas, el carácter ascensional de la lucha de masas, etc.). Como respuesta, el Estado imperialista español se militariza: reaccionarización y fascistización de las instituciones estatales, negación de los derechos democráticos, promoción de empresas de desokupación, criminalización de las luchas obreras…

A pesar de todo su proceso de militarización y de propaganda que lanza, el imperialismo español no puede resolver su crisis política, porque es permanente. Los gobiernos son débiles, inestables, y ya no hay mayorías absolutas. Los “partidos de estado” tienen más dificultades para llegar acuerdos en temas clave como los presupuestos o el nombramientos de los jueces. Los casos de corrupción golpean la confianza en la política burguesa. La opción socialdemócrata radical (Podemos y Sumar) se ha hundido y no hay partido que capitalice institucionalmente toda la rabia de las masas, como sí lo había antes. La abstención en las elecciones burguesas es muy alta, especialmente en los barrios obreros y entre las familias más pobres, donde no se tiene ninguna fe en la democracia burguesa. Los sindicatos burocráticos principales (CCOO y UGT), claves para la paz social, están ampliamente denostados. Cada vez hay más huelgas y luchas obreras que suceden al margen de estas las centrales sindicales traidoras.

Mientras que el imperialismo tiende a la crisis y se está cayendo a pedazos todo su sistema, las masas tienden a la rebelión. Esas son las dos caras de la moneda: si la crisis del imperialismo es más grande que nunca, también nos adentramos en un nuevo periodo de revoluciones. Dicho de otra forma: la revolución es la tendencia política principal en el mundo. Las causas objetivas de la revolución están desarrolladas más que nunca. Las causas subjetivas -principalmente, las fuerzas revolucionarias- están en proceso de desarrollarse. El florecimiento de luchas de masas es ejemplo de ello, pues el desarrollo de lo espontáneo no deja de ser la primera fase del desarrollo de lo consciente.

Pedro Sánchez, representante del imperialismo español

En esta situación de crisis se encuentra Pedro Sánchez, que trata de sobrevivir y sortear la crisis permanente de su gobierno. La pandemia de la Covid-19; una coalición de gobierno inestable; derrota tras derrota electoral; gobernar durante años sin presupuestos; la crisis de corrupción del caso Koldo, Aldama y Ábalos… Sánchez ha recibido palos por todas partes, y aún así, se mantiene en el gobierno.

Los monopolios españoles necesitan un político hábil a cargo del gobierno, que cumpla con su programa de militarización y mantenga en todo lo posible la paz social. Pedro Sánchez es lo que más conviene a la gran burguesía imperialista. Se ha demostrado que es capaz de cumplir con todas las medidas reaccionarias, y aún así, autoerigirse como progresista y defensor del pueblo. La propaganda y habilidad de Sánchez es tal que hasta algunas organizaciones políticas hablan de él como una especie de “mal menor”, cuando está cumpliendo de la A a la Z el programa reaccionario de los monopolios. El gobierno del PSOE cumple los planes de los monopolios y mantiene la paz social, mejor de lo que lo haría un gobierno de PP y Vox. Por ese, motivo los monopolios no lo dejaron caer durante la crisis de Aldama y Ábalos, sino que hicieron todo lo posible para mantenerlo estable en el poder. Es importante comprender esto para reafirmarnos en que, cuando habla Pedro Sánchez, no habla “la voz discordante” dentro del poder. Cuando habla Pedro Sánchez, habla el poder. Hablan los monopolios, habla el imperialismo. Pedro Sánchez, su discurso, sus medidas y sus planes, son reaccionarios, desde el primero hasta el último.

El abanderamiento de las luchas antiimperialistas y progresistas que hace Pedro Sánchez es parte de esta política de crear estabilidad en el gobierno. Y Pedro Sánchez encontró en la defensa de Palestina -y ahora, en el “No a la guerra”– la mejor forma de crear estabilidad. No le vale la lucha feminista, porque el caso Ábalos le quitó toda la legitimidad posible. No le vale la lucha por la vivienda, porque ninguna de sus medias ha servido para paliar la crisis habitacional. No le vale la lucha sindical, porque los sindicatos oficiales y Yolanda Díaz están cada vez más desprestigiados entre los obreros. La única lucha que le servía, para cabalgar sobre las reivindicaciones de las masas, apropiárselas y generar estabilidad en el frente interno, han sido las luchas internacionalistas del pueblo español. Además, el imperialismo español encontró un vacío internacional que nadie ocupaba, y que gracias al momento concreto de la pugna interimperialista, Pedro Sánchez podría ocupar.

Esto es una explicación resumida. No podemos desarrollar un tema tan complejo como este en tan pocas páginas, pero ese es, en esencia, el motivo de por qué el representante del imperialismo español abandera la imagen de líder progresista mundial: necesita hacerlo para contener la crisis del viejo Estado y la democracia burguesa.

Por último, huelga recordar que está presente la cuestión económica. La política es expresión concentrada de la economía, por lo que la crisis política es, en última instancia, es una crisis económica. La crisis de los últimos gobiernos españoles (Rajoy, Sánchez) deriva de que los monopolios españoles necesitan obtener más superganancias de las naciones oprimidas. Pero no pueden ganar más mercados de los que ya tienen, porque los mercados están ya repartidos. Su poderío político, económico y militar no es tan grande como para hacer un nuevo reparto del botín mundial. Por tanto, la estabilidad de la que pueda gozar el gobierno de Sánchez será siempre temporal.

Los gobiernos latinoamericanos que han asistido a la cumbre de Barcelona no han elegido un cambio de amo imperialista. No es que cambien del amo yanqui al amo español. Siguen siendo lacayos de los yanquis, pero la asistencia a la cumbre les favorece en cierta manera. En la retórica nacional, se presentan a sí mismo como líderes de izquierda y contrarios a Trump. ¿Cómo no iban a responder al llamamiento de una cumbre “progresista”?


SERVIR AL PUEBLO ESPANA: Declaración de la LAI por el Primero de Mayo

 

Declaración de la LAI por el Primero de Mayo

Compartimos la declaración que ha publicado la Liga Antiimperialista Internacional

Declaración del Primero de Mayo.
¡Atreverse a luchar y a conquistar la victoria!

El Primero de Mayo simboliza la lucha centenaria, la resistencia y la unidad llena de esperanza de la clase obrera y los trabajadores. Hoy, en todo el mundo, trabajadores, obreros, pueblos oprimidos y movimientos sociales se alzan en las calles, hombro con hombro, unidos como un solo puño, contra las crisis, las guerras y la represión creadas por el sistema capitalista-imperialista. El Primero de Mayo no es solo una fecha en el calendario, sino un día de lucha en el que el pueblo sale a las calles para resistir internacionalmente la explotación despiadada del trabajo por parte del sistema capitalista-imperialista, especialmente el de mujeres y niños, mediante salarios ínfimos, y contra la desigualdad, un día en el que se infunde temor en la burguesía.

El Primero de Mayo es un día en el que la clase obrera no solo ha exigido sus derechos, sino que los ha conquistado mediante la lucha. Esta fecha, que se extiende desde el legado del pasado hacia el futuro, es la bandera de la lucha común de obreros, campesinos, jóvenes y mujeres por la dignidad humana. Hoy, desde Estambul hasta Kiev, desde Gaza hasta Brasil, desde Chile hasta Colombia, desde las huelgas masivas en India contra los bajos salarios hasta las huelgas masivas y las movilizaciones en las calles en los sectores del transporte, la educación y la salud en el Reino Unido, Francia, Italia y Alemania contra las políticas de austeridad, las reformas de las pensiones y los bajos salarios, las demandas que se alzan en diferentes geografías comparten la misma esencia: ¡el fin de la explotación, la igualdad y la libertad!

Hoy en día, los bajos salarios, el desempleo, la precariedad, la migración, la guerra y la pobreza son los problemas comunes que el orden capitalista-imperialista impone a la clase obrera y a los pueblos oprimidos. Mientras que el costo de las crisis siempre recae sobre los trabajadores, se mantiene la acumulación de capital y la riqueza se concentra en manos de un pequeño sector. Las guerras injustas, las fluctuaciones económicas, el auge del fascismo, del nacionalismo y la exclusión social son claros indicadores de la estructura podrida del sistema.

Las crisis y guerras generadas por el sistema capitalista han trascendido las fronteras nacionales. La clase obrera y los pueblos oprimidos, con sus diferentes lenguas y culturas, están unidos en una misma cadena. Hoy, la solidaridad internacional y la lucha unida son una necesidad histórica. El Primero de Mayo es un llamado a la lucha compartida, a la transformación social y a la construcción conjunta de un mundo justo y libre.

La guerra en curso en Ucrania, la ocupación y las masacres en Palestina y Líbano, la lucha por los recursos energéticos en Venezuela, la agresión contra Irán y las luchas estratégicas interimperialistas por poder que se desarrollan a través de Irán, son manifestaciones de la crisis actual del sistema imperialista. Mientras que los pueblos trabajadores pagan el precio de estos conflictos a través de la migración, la pobreza, la precariedad y la muerte, las guerras e intervenciones se llevan a cabo para superar las crisis del capital y amenazan la vida de la clase obrera y los pueblos oprimidos.

El congreso anti-imperialista y las nuevas formas de lucha.

El primer congreso de la Liga Anti-imperialista, llevado a cabo en Colombia, representa la unión de la lucha de las clases trabajadoras y los pueblos oprimidos a nivel internacional. El congreso presenta una perspectiva común sobre las guerras imperialistas y reaccionarias, las ocupaciones, las sanciones económicas y la destrucción de la naturaleza, y subraya la importancia fundamental de la lucha organizada y la coordinación. Ya no bastan las formas de resistencia fragmentadas y dispersas; la construcción de una línea internacional consciente, decidida y coordinada abrirá el camino hacia el futuro.

Hoy no es momento de ser meros espectadores, sino de tomar partido y actuar. La unidad, la lucha y la solidaridad son las claves para lograr un mundo justo y libre. Frente a las agresiones imperialistas, las guerras injustas y las ocupaciones, la lucha conjunta de los obreros y los trabajadores del mundo, organizándose en cada fábrica, centro de trabajo, barrio y escuela, y extendiendo la lucha, es indispensable para alcanzar la igualdad frente a la explotación y la independencia frente al imperialismo. La perspectiva planteada por el Congreso Anti-imperialista nos encomienda una tarea clara: ocupar nuestro lugar en la lucha internacional y fortalecerla.

Nuestro camino no admite la neutralidad. O bien formaremos parte de las crisis y guerras del sistema capitalista-imperialista, o bien construiremos una línea de lucha revolucionaria organizada, unida y consciente. El poder internacional de la clase obrera y los pueblos oprimidos, unidos como eslabones de una cadena, es la clave de la transformación revolucionaria histórica. Hoy es el momento de tomar partido y luchar.

¡Viva el Primero de Mayo!

¡Viva la unidad internacional de la clase obrera y los pueblos oprimidos! ¡Atreverse a luchar y a conquistar la victoria!

¡Unidad, lucha, victoria!

¡Viva la lucha antiimperialista!

Liga Antiimperialista
28 de abril de 2026

PERÚ: "POR UNA LÍNEA SINDICAL CLASISTA" SUTE REGIONAL HUARAZ PRONUNCIAMIENTO

 

Wednesday, April 29, 2026

PERÚ: AGIPROP EN HUARMACA PIURA

 

Piura: Suspenden clases en colegio de Huarmaca tras hallarse pintas con contenido subversivo

Según información policial, las pintas aparecieron el domingo 26 de abril. Mensajes surgen nuevamente durante el periodo electoral semanas antes del desarrollo de la segunda vuelta

El texto apareció el domingo 26 de abril en la fachada de los colegios piuranos, que tuvieron que solicitar apoyo a la Policía Nacional del Perú, que acudió a los caseríos Maza y Casaguay para constatar los hechos e iniciar la investigación. Por su parte, las autoridades educativas ordenaron borrar las inscripciones que incluían amenazas de muerte.

 

Una de las pintas es una clara advertencia a quienes derntro de los pueblos son soplones de la reacción, pero comienza con su consigna por el Presidente Gonzalo, en otra pared hay hoces y martillos y vivas al comunismo, a la patria roja (la república roja) y al Partido Comunista derl Perú. Estas pintas no tienen pues que ver pues con el partiducho revisionista tengsiaopinista de patria ... El Comité advierte a los soplones y personas de mal vivir que se abstengas de sus actividades son pena de aplicarlkes la justicia popular. Por eso la policía ha atribuido estas pintas  a "posibles grupos subversivos".

Más aún, los medios recuerdan que esa es una zona donde hay antecedentes de la guerra popuklar :

"El incidente ha reavivado la preocupación en la población debido a antecedentes de violencia registrados en la zona décadas atrás, por lo que los vecinos han solicitado mayor presencia policial y acciones inmediatas para garantizar la seguridad."

 


FDLP-ECUADOR: ¡POR UN PRIMERO DE MAYO REBELDE, INTERNACIONALISTA Y DE LUCHA IDEOLÓGICA!

 

¡POR UN PRIMERO DE MAYO REBELDE, INTERNACIONALISTA Y DE LUCHA IDEOLÓGICA!

Asistimos a este Primero de Mayo en uno de los momentos más críticos que ha vivido el país en los últimos años.

Ya hemos descrito el escenario: crisis hospitalaria, deterioro de la educación, inseguridad, alta tasa de desempleo, despido de trabajadores, sobre todo en el área de la salud, e irrespeto a la ‘voluntad popular’, pues el régimen ha hecho caso omiso de la consulta popular que negó la precarización laboral y la instalación de bases militares extranjeras. A esto se suma la persecución contra luchadores populares, ambientalistas, sindicalistas y contra toda organización o manifestación de oposición al régimen fascista de Noboa.

Se ha desatado una mayor reaccionarización de los aparatos represivos del viejo Estado. A la vez, la presencia de organizaciones y grupos armados ha desencadenado una violencia brutal que ha sido instrumentalizada por el régimen para justificar el endurecimiento represivo, la militarización de la sociedad y la entrega del país al imperialismo. En ese marco, se vuelve cada vez más evidente la intervención directa de aparatos de inteligencia, agencias de seguridad y grupos tácticos del imperialismo, particularmente de Estados Unidos: FBI, HSI, Homeland Security, DEA, Comando Sur, cooperación militar, SOFA, operaciones marítimas, intercambio de oficiales, financiamiento y entrenamiento. A ello se suma la cooperación con la Unión Europea y Europol, mediante el intercambio de información policial bajo el pretexto de combatir el crimen grave y el terrorismo; así como el memorando firmado con Argentina en materia de seguridad ciudadana y prevención del delito.

Con Israel la situación es aún más compleja. Se ha implementado todo un programa integral de “cooperación” en seguridad, tecnología e inteligencia, asesoría operativa, despliegue de grupos de inteligencia y operaciones en territorio nacional, entre otros mecanismos de intervención.

Es decir, tenemos un país literalmente intervenido por lo más reaccionario del planeta; por las fuerzas más criminales, genocidas y abyectas del mundo.  Y no solo en términos militares o policiales, sino también políticos. Se trata de una injerencia abierta que ha logrado no solo cooptar al régimen, sino también a otras instancias del viejo Estado: Asamblea Nacional, Tribunal Electoral, Consejo de Participación Ciudadana, Fiscalía, Contraloría, Procuraduría, Superintendencia de Bancos y, obviamente, los altos mandos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional.

Pero habría que preguntarse: ¿qué proceso político y represivo permitió que el régimen adquiriera las condiciones necesarias para entregar casi todo el país al imperialismo?

Al respecto, consideramos varios aspectos. Es cierto que las contradicciones interburguesas entre la burguesía compradora, expresada en Lasso y Noboa, y la burguesía burocrática, representada principalmente por el correísmo, simplificaron la lucha de clases y la redujeron, con ayuda del revisionismo, el oportunismo y el indigenismo burgués, a una falsa contradicción entre correísmo y anticorreísmo. Eso es fundamental. Pero existe otro elemento de enorme trascendencia en el actual escenario: la desarticulación y desmovilización del movimiento sindical, popular, campesino e indígena durante el régimen de Rafael Correa.

No podemos pasar por alto que fue durante ese régimen cuando se impulsaron cambios fundamentales en el Código Orgánico Integral Penal, COIP, criminalizando la organización y la lucha popular. Fue también bajo ese gobierno cuando se persiguió a organizaciones enteras. Basta recordar el caso de los “11 de Luluncoto”. Del mismo modo, se promovió la desintegración de la Unión Nacional de Educadores, UNE, que, más allá de haber estado dirigida por el oportunismo del MPD, aglutinaba en su seno a los profesores del magisterio. A cambio, el régimen creó una organización paralela que terminó absorbiendo a ciertos elementos democráticos de la anterior estructura.

También se golpeó directamente al movimiento sindical. Y en esto debemos ser muy objetivos en el análisis. Si bien gran parte de ese movimiento estaba en manos de revisionistas y oportunistas, conservaba todavía cierta capacidad de convocatoria y lucha. Frente a ello, Correa creó la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y colocó al frente de esa organización al delincuente Richard Gómez, a quien desde un inicio el Frente de Defensa de las Luchas del Pueblo combatió decididamente.

Como era de esperarse, la política de contraponer organizaciones populares con estructuras paraestatales tuvo efectos concretos. En alguna medida, colocó la correlación de fuerzas a favor del viejo Estado. Richard Gómez, más tarde, traicionaría incluso a la Revolución Ciudadana y terminaría robando los fondos de los trabajadores de la empresa eléctrica y de las arcas del IESS, en calidad de “representante de los trabajadores” ante esa institución. Hoy está prófugo.

Es decir, desde el gobierno y desde el Estado se contrapuso masas contra masas.

Fue mediante estas medidas que se debilitó la capacidad de respuesta de las masas, de las organizaciones sindicales, campesinas y populares. Solo quedó en pie, con relativa fuerza, el movimiento indígena. Sin embargo, este terminó siendo funcional al viejo Estado, porque su dirección fue fácilmente cooptada por la reacción y por los sectores más conservadores del país. Dejaron como saldo un residuo político que, a pesar de haber convocado a tres levantamientos indígenas, terminó negociando la sangre del pueblo y haciendo lo que todos los oportunistas han hecho: postularse como candidatos presidenciales, buscar gobiernos seccionales y acomodarse dentro de la institucionalidad burguesa en una clara manifestación de traición a los luchadores populares.

Pero este programa de desarticulación y desmovilización del campo popular no ha sido obra exclusiva del correísmo. Continuó con Moreno, con Lasso y ahora con Noboa. En este último caso, como expresión clara de intolerancia frente a cualquier forma de oposición, el régimen acaba de defenestrar a Revolución Ciudadana y a Unidad Popular, sacándolos del juego de la patraña electoral.

Hoy el correísmo busca quién lo adopte para no perder la posibilidad de participar en las próximas elecciones. Unidad Popular hace lo mismo. Ya nos tienen ‘acostumbrados’, se han colocado a la cola o bajo las patas de la gran burguesía. A su tiempo tranzaron con la ID, el correísmo, Lasso e inclusive, el mismo Noboa; se venden al mejor postor.

Sin embargo, este último caso (la UP) es más crítico, porque a pesar de que esa organización no tiene más norte que el oportunismo electorero, sigue manteniendo un discurso aparentemente “revolucionario”, que de una u otra manera aporta al proceso de burocratización de las luchas del pueblo y a la desmovilización revolucionaria. Ponen por delante las urnas antes que cualquier otra forma de lucha, y lo hacen sobre la base de un programa trotskista y hoxista que promueve una orientación falsa y equivocada sobre el tipo de revolución que requiere el país.

Los dirigentes de esa organización ahora están preocupados por ver cómo anclarse a la payasada electoral. Ese será, objetivamente, el fin político de dicha organización.

Frente a esto, nosotros reconocemos que Unidad Popular es una organización revisionista y oportunista. No obstante, en su seno también existen elementos ajenos a la espuria y cobarde dirección; hombres y mujeres críticos, honestos o bienintencionados, que creyeron en ese proyecto y se negaron a ver la realidad objetiva del país y el rumbo que debe tomar el factor subjetivo: la organización, el movimiento revolucionario, la construcción de una verdadera dirección proletaria.

A esos militantes y exmilitantes de Unidad Popular les decimos que revisen su posición, que hagan un correcto análisis de los postulados de ese partido y vean más allá de esas cancina narrativa seudo revolucionaria; , que se hagan la crítica sobre el camino o utilización de la vía electorera, burocrática, como forma de lucha; que abran espacios de comunicación y que se incorporen a la organización política correcta. Les decimos que se alineen con la única forma posible de llevar adelante los cambios fundamentales y estructurales que demanda el país, en función de los intereses de la clase, del campesinado pobre y del pueblo: el camino democrático.

Hagamos de este Primero de Mayo una jornada rebelde y antiimperialista. No podemos ni debemos separar la lucha por resolver las contradicciones internas del país de la lucha contra el imperialismo. Toda lucha verdaderamente popular debe comprender que la opresión interna y la dominación extranjera forman parte de una misma estructura de explotación. Por eso, este Primero de Mayo debe levantar una línea clara: contra el viejo Estado, contra el fascismo, contra el oportunismo electorero y contra toda forma de intervención imperialista.

Hagamos de este Primero de Mayo un escenario de lucha de dos líneas; pero también de lucha ideológica, elevándola al nivel de la lucha de clases contra el revisionismo, el oportunismo y todas aquellas corrientes que insisten en sustituir la lucha por paliativos como la revocatoria.

Son los mismos que siguen creyendo en la combinación de formas de lucha, en las elecciones, en el ambientalismo reformista y en los reiterados llamados a la “unidad de las izquierdas”; posiciones que los alejan cada vez más de la coherencia ideológica y de los verdaderos objetivos de la clase y del pueblo.

Frente a ello, corresponde afirmar una línea consecuente, ligada de manera indesligable a la guerra popular, a la Nueva Democracia como parte de la Revolución Proletaria Mundial y a la conquista del comunismo, meta final de la humanidad.

¡POR UN PRIMERO DE MAYO REBELDE E INTERNACIONALISTA!

¡POR UN PRIMERO DE MAYO QUE AFIANCE LA ALIANZA OBRERO-CAMPESINA-POPULAR!

¡VIVA EL FRENTE ANTIIMPERIALISTA DEL ECUADOR!

¡VIVA LA LIGA ANTIIMPERIALISTA!

¡VIVA LA LIGA COMUNISTA INTERNACIONAL!

BANDERA ROJA BOLIVIA: LA TIERRA NO SE VENDE, LA TIERRA SE DEFIENDE!

 

#Bolivia #URGENTE | ¡LA TIERRA NO SE VENDE, LA TIERRA SE DEFIENDE! MARCHA INDÍGENA Y CAMPESINA LLEGA A CARANAVI
La marcha indígena y campesina, que partió hace dos semanas desde la Amazonía, llegó la madrugada de este domingo a la ciudad yungueña de Caranavi en medio de contundentes muestras de solidaridad y apoyo popular.
La movilización ha puesto nuevamente en el centro del debate un problema histórico que las clases dominantes siempre han tratado de minimizar u ocultar: el problema de la propiedad de la tierra. La Ley 1720, impulsada por sectores ligados al latifundio del oriente boliviano y asociada a figuras como Branko Marinković, pretende legalizar el despojo del pequeño campesino y de las tierras comunitarias indígenas. Esta norma, recientemente promulgada, es presentada por el régimen bajo el discurso engañoso de “modernización” y de facilitar el acceso al crédito campesino; sin embargo, encubre un mecanismo clásico de despojo ya conocido en toda América Latina y en los países del tercer mundo: la transformación de la pequeña propiedad en mercancía sujeta a hipoteca, expuesta al endeudamiento y, con ello, al despojo. Cuando el campesino no puede pagar, la tierra pasa a manos del banco y, posteriormente, rematada en favor de los grandes terratenientes.
Se prevé que la próxima semana la marcha campesina arribe a la ciudad de La Paz. Diferentes sectores campesinos del occidente del país han manifestado su respaldo incondicional, así también trabajadores mineros y sectores urbanos que incorporarán contingentes de marchistas para reforzar la movilización.

BANDERA ROJA BOLIVIA: 1° DE MAYO REVOLUCIONARIO Y ANTIIMPERIALISTA