Los camaradas
Maoístas de Rusial, publicaron
un informe sobre la situación politica en Rusia, Las dos caras de la moneda fascista: la lucha y
farsa entre la PMC “Wagner” y el Ministro de Defensa, de fecha 30 de junio 2023,
fue con
ocasión de los hechos relacionados al llamado motin de Prigoischin, donde en su
introducción con suma claridad dicen lo siguiente:
“A la luz de los
recientes eventos de la rebelión de Prigozhin publicamos nuestro análisis de la
situación política actual. Creemos que los eventos de hace dos días tienen
significación histórica y casi no tienen analogía en la historia de Rusia hasta
el momento. Estos eventos son también extremadamente reveladores porque
demuestran el grado de desorganización e incompetencia del Estado ruso, el
poder del cuál normalmente se exagera. La mistificación de la fuerza militar
real y del poder político del Estado ruso sólo sirve a la reacción; debemos
percibir la realidad objetiva y reconocer la profunda crisis en la cuál está
estancada este podrido Estado”.
De cómo se
refleja la profunda crisis de este podrido Estado ruso en la cabeza de los
representantes de los imperialistas rivales en su medios de prensa, hemos
escogido -no por casualidad-el artículo de
la revista reaccionaria alemana, Der Spiegel, Nr 27/1.72023, que publica bajo el título „Grietas
en el régimen, seguido de la sumilla: Con su levantamiento, el líder de Wgner,
Yevgeny Prigoshin, golpeó los muros del sistema autocrático de Vladimir Putin,
y todos escucharon: detrás hay un hueco. ¿Cuáles son las consecuencias para
Rusia, la guerra presidencial y la guerra en Ucrania? Por Christian Esch y
Christina Lever (Risse im Regime, seguido de la sumilla: Mit seinem Aufstand
hat der Wgner-Anführer Jewgenij Prigischin gegen die Wände von Wladimir Putins autokratischen
System geklopt, und alle haben gehörtr: Dahinter ist es hohl. Was folgt daraus
für Russland, den Präsidenten- und den Krieg in der Ukreine?)
El artículo sostiene, lo siguiente: que el levantamiento de
Prigoschin a roto vario mitos del régimen de Putin como el mito, que desde que
Putin ejerce la prsidencia de Rusia le ha devuelto la estabilidad al país
después de los tiempos de inesestabilidad que vivió Rusia en los tiempos de sus
antecesores „ como con el golpe de agosto de 1991, cuando los comunistas de
línea dura enviaron tanques a Moscú, o la crisis constitucional de 1993, cuando
el ejército bombardeó el edificio del parlamento.
El mito de la soberanía de Rusia también se ha hecho añicos.
Alexander Lukashenko, el autocrata gobernante en la vecina Bielorrusia, tuvo
que ayudar a resolver el conflicto interno de Rusia. que con fruición, difundió
jugosos detalles en una conferencia de prensa que duró varias
Y por último, también se ha desmentido la intransigencia del
señor Putin frente a los intentos de chantaje.
(...) El Estado de Putin fue sacudido hasta sus cimientos
este fin de semana, en una crisis de la que el propio Putin es culpable. El
presidente habló de una “guerra civil”, que apenas fue evitada y mostró una
debilidad inesperada. Han aparecido gietas en el edificio, el miedo a un
derrumbe es mayor que antes. Necesita ser reconstruido.
(…)
¿Qué es esto ahora? ¿Un intento de golpe de estado? Pero
Prigozhin no quiere derrocar a Putin (...) "Quería darle a Putin una
opción: Zhigu o yo", dice Marat Gabidullin, un ex mercenario de Wagner (...)
"Shoigu o yo" - eso es el
meollo del conflicto que se decidió estos días en Rusia y ha llevado al régimen
de Putin a la crisis más profunda en mucho tiempo.
Y quizás lo más sorprendente de la crisis es cuán
abiertamente el conflicto se ha estado intensificando durante meses sin que el
hombre en la cima realmente se ocupe de él. El conflicto entre Priogoshin y
Shoigu no es solo personal. Es estructural y, hasta cierto punto, incluso
pretendido por Putin.
El conflicto surge directamente de la forma en que el
autócrata Putin ha establecido sus fuerzas de seguridad, con responsabilidades
superpuestas y jerarquías poco claras. La invasión de Ucrania del año pasado
expuso al mundo a la desconcertante variedad de tropas que manda Putin, desde
el "cuerpo de ejército" de las repúblicas títeres en Donbass, hasta
las tropas chechenas de Ramzan Kadyrov, la guardia nacional del ex
guardaespaldas de Putin, Viktor Zolotov, y la Tropa de Wagner de Prigozhin.
Esto también tiene que ver con la desconfianza básica que
tiene Vladimir Putin en su propio ejército. A pesar de todo el militarismo que
exuda la Rusia de Putin, los militares no tienen mucho que decir. Entre los
miembros permanentes del Consejo de Seguridad Nacional, posiblemente el
organismo más importante en el Estado de Putin, hay muchos hombres con
experiencia en inteligencia como el propio Putin, pero ninguno con experiencia
en el ejército. El ministro de Defensa, Sergei Shoigu, es formalmente un
general del ejército, pero se le otorgó el rango de Ministro de Gestión de
Desastres. En el ejército, muchos se burlan de ello.
Las tropas de Wagner son al mismo tiempo los competidores
del ejército y su complemento; se supone que Priogoshin debe ayudar a Shoigu y
presionarlo al mismo tiempo. Por lo general, las tropas de Wagner luchan juntas
con el ejército, a veces se decepcionan entre sí y rara vez luchan entre sí.
A menudo no está claro quién tiene qué decirles que hacer (...)
Es un sistema extraño y profundamente disfuncional el que ha creado Putin. Uno
no sabe dónde termina la riqueza privada de Prigoschhin y comienza el Estado.
¿O es Progozhin ahora el Estado ruso? Son preguntas que paralizan cualquier
resistencia en el aparato a la rebelión de Prigozhin.
Y termina el artículo: “Los propios rusos están tan
asombrados por esto como el resto del mundo“.
Como comentario de nuestro, ofrecemos la parte final del
artículo de los camaradas maoísta de Rusia, mucho más actual, cuando ahora los
flash de noticias anuncian el regreso de Prigoschhin a Rusia:
“ (…)Sin embargo, el destino
incierto de Prigozhin no es tan importante para el movimiento ruso ni para las
masas rusas. A pesar de esto, de una cosa estamos completamente: ahora, después
de esta vergonzosa farsa de enormes proporciones, el gobierno ruso mentirá de
las maneras más perversas y dirá que en realidad todo estaba bajo control, que
la desorganización de su poder no representaba ningún peligro para la vidas de
ciudadanos y soldados, que desde un principio se preveía el desenlace pacífico.
Pero de ninguna manera debemos olvidar cómo se produjo exactamente el escándalo
de los hechos del 23 y 24 de junio. Todo el mundo debe saberlo, porque
demuestra de la manera más clara que los reaccionarios son tigres de papel. Un
análisis material de los hechos del 23 y 24 de junio muestra que todo lo que se
podía salir de control, se ha salido de control. Todos los principales
fascistas, sus burócratas e ideólogos de confianza estaban en pánico; todavía
están cambiando sus zapatos en el aire [Nota del traductor: frase rusa que
indica un cambio rápido y sin principios de posiciones/opiniones] en un vano
intento de silenciar sus errores. Pero los imperialistas rusos nunca podrán
hacer retroceder el reloj y retractarse de las palabras de Putin de que se está
desarrollando un verdadero motín en el país, que representa una amenaza mortal
para la nación y el Estado rusos, y que la situación en las ciudades rusas es
extremadamente difícil debido a sus propios errores.
El Ejército y el
Estado
Por lo tanto,
esta situación es un síntoma de las contradicciones internas increíblemente
agudizadas de la podrida sociedad rusa, que está en crisis permanente. A nivel
económico, los últimos dos días son un enorme y altamente ineficiente
desperdicio de recursos para los imperialistas rusos, que de otro modo podrían
haber sido utilizados en el frente. A nivel político, es un precedente para la
próxima intensificación de la lucha dentro de las filas de los propios
imperialistas, que infligirán a regañadientes fuertes golpes desestabilizadores
en su propio estado cada día que pasa. En el plano ideológico es una
demostración de ausencia de principios, eclecticismo, odio y falta de respeto
al pueblo.
La tesis
marxista clásica de que el estado es una formación organizativa que existe para
mantener las relaciones industriales a través de la violencia debe ser
plenamente comprendida y aplicada a estos eventos. Analizando la sociedad rusa,
concluimos que el Estado ruso se asienta sobre la base de una economía
extremadamente precaria y desequilibrada, que dejó de desarrollarse
definitivamente en 2014. Esta crisis económica se expresa a nivel político por
la mala organización del Estado. En esencia, esto significa que no pueden
organizar su violencia con eficacia y claridad a través de sus fuerzas armadas.
Si pudieron usar la violencia y el ejército de manera efectiva, ¿por qué no fue
tomado por una superpotencia nuclear un país subdesarrollado como Ucrania en los
primeros meses de la guerra? Si su ejército (tanto sus ramas, gubernamental
como privada), que apoya a su estado, está tan bien organizado, ¿por qué está
en guerra consigo mismo? Todo esto apunta a tres cosas.
Primero, que los
factores objetivos para el desarrollo del trabajo revolucionario están tan
listos como siempre. Segundo, que el imperialismo ruso, como otros
imperialismos en todo el mundo, ya no puede organizar su ejército de manera
efectiva para apoyar plenamente a su propio estado y librar con éxito guerras
de conquista contra el Tercer Mundo. Tercero, que el factor limitante en el
proceso de desarrollo revolucionario es el subjetivo, que debemos tener aun más
confianza y más fuerza en nuestro trabajo.
El escándalo del «motín» de 1917 entre
el gobierno provisional de Kerensky y el general Kornilov desacreditó por
completo al gobierno provisional. Fue este escándalo el que históricamente se convirtió
en «la gota que colmó el vaso» que permitió a los bolcheviques organizar un
levantamiento y luego defender su Estado durante varios años difíciles de
guerra. ¿No es esta farsa vergonzosa comparable en su efecto desestabilizador a
la farsa vergonzosa del «motín» de Kornilov? ¿No está claro que los
monopolistas rusos y sus ideólogos títeres ya no son capaces de resolver sus
propios problemas, que ellos mismos crean? ¿No debería esta situación dar aun
más ímpetu y confianza a los revolucionarios rusos para desarrollar su trabajo
de masas? Sí, sí y sí.
Concluimos este
artículo con una magnífica cita del Presidente Gonzalo, que debería ser el
arsenal de cualquier revolucionario:
“Los que
tienen oídos, úsenlos, los que tienen entendimiento -y todos los tenemos-
manéjenlos. ¡Basta de necedades, basta de oscuridades! ¡Entendamos eso! ¿Qué se
desenvuelve en el mundo? ¿Qué necesitamos? Necesitamos que el maoísmo sea
encarnado y lo está haciendo, y que pase generando Partidos Comunistas, a
manejar, a dirigir, esa nueva gran ola de la revolución mundial que se nos
viene” – Presidente Gonzalo, discurso en la prisión militar el 24 de
septiembre de 1992”.