Donnerstag, 10. November 2016

Sobre las elecciones en los EE.UU., un artículo del Dazibao Rojo y una nota nuestra





Estamos preparando la continuación de la publiación de nuestra ponencia presentada en el VI Seminario Internacional sobre el Capitalismo Burocrático: EL IMPERIALISMO HOY, UN HOMENAJE AL CENTENARIO DE LA OBRA DE LENIN: EL IMPERIALISMO FASE SUPERIOR DEL CAPITALISMO, hoy día publicamos un importante artículo sobre los resultados del circo electoral en los EE.UU. , aparecido recientemente en el Dazibao Rojo: ¿Trump antisistema? Un articulo del camarada J.L. Forneo con nuestro comentario al pié.

jueves, 10 de noviembre de 2016

¿Trump antisistema? Un articulo del camarada J.L. Forneo.

¿Trump antisistema?

 

Imagini pentru trump y clinton

Las parejitas, rivales en el circo electoral, de fiesta

Ahora resulta que no solo ese tinglado socialdemócrata español creado a golpe de billete por las grandes corporaciones económicas y liderado por Pablo Iglesias es un partido "antisistema", como su partido hermano griego, el cómplice de la troika de Bruselas, Syriza, sino que el propio Donald Trump, encarnación del espíritu capitalista weberiano, multimillonario sin escrúpulos que, siguiendo la única ideología en la que cree, la del dinero, es capaz de cualquier cosa para aumentar sus beneficios, también lo es.

La opción "antisistema", como la llaman muchos medios de desinformación es, no obstante, la del Partido Republicano de Bush y Reegan, que se diferencia únicamente de la progresía "demócrata" en que bombardean a otros pueblos díscolos y explotan a la clase trabajadora de forma menos hipócrita y sin necesidad de tanto maquillaje analgésico.

A algunos, incluso, se les llena la boca de esperanza de paz afirmando que con Trump será más asequible vivir como hermanos, como si bajo el sistema capitalista esta paz fuera posible. En primer lugar, el capitalismo se basa en la violencia ejercida por una clase, minoritaria y parásita, sobre otra, mayoritaria y productora de la riqueza, en lo que Marx y Engels llamaría "la guerra de clases", conflicto insalvable hasta que no se eliminen definitivamente esas clases sociales, labor que puede hacer solamente la trabajadora, pues la capitalista siempre va a necesitar del proletariado, fuente principal de su riqueza; en segundo lugar, porque el capitalismo, en especial en su fase imperialista, necesita de la guerra, económica o militar para continuar su necesidad de más recursos, más beneficios, más plusvalia de su exportación de capital, por lo que los acuerdos, alianzas o reubicaciones de unos estados capitalistas u otros son solo antesalas de nuevas guerras:

"Por esto, las alianzas "interimperialistas" o "ultraimperialistas" en la realidad capitalista, y no en la vulgar fantasía pequeñoburguesa de los curas ingleses o del "marxista" alemán Kautsky -- sea cual fuera su forma: una coalición imperialista contra otra coalición imperialista, o una alianza general de todas las potencias imperialistas -- no pueden constituir, inevitablemente, más que "treguas" entre las guerras. Las alianzas pacíficas preparan las guerras y, a su vez, surgen del seno de la guerra, condicionándose mutuamente, engendrando una sucesión de formas de lucha pacífica y no pacífica sobre una y la misma base de relaciones imperialistas y de relaciones recíprocas entre la economía y la política mundiales" (Lenin, Imperialismo, fase superior del capitalismo).

El capitalismo, "inevitablemente", tiende hacia la guerra, aunque una posición débil en la cadena imperialista (de la que forman parte todos los estados sometidos a un régimen capitalista) aparentemente haga parecer que algunos estados capitalistas "no son agresivos" y, por ende, siguiendo esta lógica Kautskiana que desmotara Lenin, "no son imperialistas".

Así que Trump, para los incrédulos o lelos que celebran la victoria del delincuente capitalistanorteamericano que se jacta de haberse hecho rico sin pagar impuestos ni respetar la ley (curiosamente, muchos de ellos hicieron lo propio con el genocida Obama cuando se convirtió en el "esperanzador presidente negro") no se diferencia demasiado con respecto a su rival Hillary Clinton pues, como es normal para los de su clase, ninguno propone ni de lejos cambiar el sistema y el régimen de propiedad que, como decía Marx en su Manifiesto, es el punto básico en el que todo comunista ha de poner el nucleo de su análisis.

En cuanto a la agresividad de Estados Unidos en su política exterior (la continuidad de la explotación de la clase trabajadora se da por descontada en ambos casos), y a pesar de los que se ilusionan fácilmente o, como Kautsky, simplemente justifican esa misma explotación, lo cierto es que sobre todo en un momento en el que el mundo unipolar surgido tras el triunfo del capitalismo en la URSS en los noventa está perdiendo terreno hacia los nuevos bloques imperialistas en ciernes, con Trump va a seguir por la única via por la que el capitalismo puede desarrollarse: la competencia, el robo, la guerra, a pesar de que en momentos puntuales las "treguas", "alianzas" y "acercamientos" entre unos y otros puedan parecer lo contrario de lo que ya Lenin demostró que eran: "preparación para nuevas guerras".

En resumen, y para volver al principio, Trump, como Clinton, es en realidad un hombre del sistema, llegado a ser presidente de Estados Unidos, no lo olvidemos, gracias a un proceso electoral en el que son las Corporaciones quienes, mediante la financiación de las campañas o de sus medios de propaganda, deciden cuales son las opciones que pueden ser votadas, el elefantito capitalista e imperialista (recordemos a los criminales Reagan, o a los Bush) o el burrito capitalista e imperialista (como en el caso de los genocidas Clinton y Obama). En todos los casos, aunque el alma primitivas y pseudorreligiosa del hombre posmoderno tienda a poner en el individuo en concreto el máximo poder imaginable, no son más que dos títeres de los grandes corporaciones monopolísticas de su país y, en consecuencia, marionetas de uno u otro bloque imperialista.

Publicado por dazibao rojo en 11:41 a. m.

 

Nuestro Comentario:

Consideramos que el artículo predcedente tienen gran interés que corresponden a un análisis de clase marxista de los resultados de las elecciones y sus consecuencias políticas.  Según nos parece, a nuestro criterio, apunta principalmente contra aquellos oportunistas y revisionistas que se ponen bajo “bastón de mando” ruso y justifican las agresiones y la guerra imperialista que desarrollan estos imperialistas en el Medio Oriente y otras partes del mundo. Porque, como lo han hecho notar el mismo Putin, y hanrepetido sus partidarios más cercanos, estos tienen cifradas  sus esperanzas de que, con el archirreaccionario Donald Trump, como nuevo presidente de los EE.UU., pueden negociar Major los contenciosos que tienen.

Lo que quieren negociar, en primer lugar, tiene que ver con las sanciones por lo de Ucrania impuestas contra Rusia por  los Estados Unidos y la Unión Europea.
“Sanciones de carácter político y económico por las que han prohibido a sus bancos dar préstamos a las compañías y bancos rusos controlados por el Estado.
Dada la alta dependencia del sector no financiero y del sector bancario ruso de los mercados financieros internacionales, el problema del endeudamiento externo de Rusia adquiere en dichas condiciones una actualidad especial y lleva altos riesgos para el desarrollo de la economía rusa a largo plazo. Últimamente la caída de los precios del petróleo, principal producto de exportación de Rusia, así como la depreciación del rublo, moneda nacional de ese país euroasiático, han condicionado el empeoramiento de su situación económica y la probabilidad de que la economía rusa entre en recesión a partir de 2015.(...) Para finales de 2014, la misma (fue) de 587 100 millones de dólares…
Por otra parte, la prohibición de la venta de la tecnología occidental a las empresas energéticas rusas con participación estatal crea dificultades bastante serias para el desarrollo del sector estratégico de la economía rusa que genera la mayor parte de divisas extranjeras y cuya aportación al presupuesto estatal es de fundamental importancia. La situación se agrava por la caída de los precios internacionales del petróleo y la subsiguiente devaluación del rublo, que lleva a la disminución del poder adquisitivo de la población….” EL ENDEUDAMIENTO EXTERNO DE RUSIA: DINÁMICA, ESTRUCTURA Y RIEGOS EN LAS CONDICIONES DE LAS SANCIONESECONÓMICAS DE LOS PAÍSES DE OCCIDENTE,Tatiana Sidorenko.

Ese es la base económica que explica las declaraciones de Putín y las esperanzas de los oportunistas y revisionistas. Entonces, los imperialistas rusos esperan que con nueva administración se les facilite la negociación con respecto a Ucrania y las sanciones; a cambio, como ya hemos anotado repetidas veces, los imperialistas rusos estarían dispuestos a hacer las concesiones correspondientes a los imperialistas yanquis en el Medio Oriente Ampliado. Ese es el toma y daca que pretenden alcanzar en el corto plazo. Todo esto como dice el interesante artículo que comentamos solo tienen el carácter de “más que "treguas" entre las guerras”. Todos sabemos, como lo dicen tambén los analistas políticos burgueses, que el enfrentamiento yanqui-ruso por sus intereses estratégicos proseguirá pese a todo,  como hasta ahora con Obamo y luego con Trump a la cabeza del imperialismo yanqui

Agregamos, que esto y los resultados  de las elecciones en los EE.UU., la superpotencia hegemónica única, expresa claramente que la situación del imperialismo, en el lecho de muerte pero todavía no muerto (Lenin), se empeora, y como bestia herida de muerte da manotazos, se vuelve más reaccionario y violento en lo interno y en lo externo, descargando su crisis sobre nuestros países e incrementando la disputa entre ellos por el reparto y nuevo reparto, desatando sus guerras de agresión en los diferentes continentes (puntos candentes), uno de los cuales, el más candente hoy, está en el Medio Oriente Ampliado (MOA).

Para entender lo que esta pasando en la política de los diferentes países imperialistas: hay que partir del proceso de mayor reaccionarización de los Estados imperialistas, con mayor centralización absoluta del Poder en el Ejecutivo. Y, que desde comienzos del presente siglo la ofensiva contrarrevolucionaria general pasó a desenvolverse como “guerra contra el terrorismo” o “contra la barbarie del islamismo”, algunas veces presentada de forma descarada como “guerra entre barbarie y civilización” o contra el “sectarismo y el dogmatismo religioso”. Que en todos los países de una forma u de otra se hace propaganda pública, por todas las facciones, grupos, partidos y representantes del imperialismo y sus sirvientes oportunistas y revisionistas de los peligros y amenazas de los migrantes que provienen de los países de cultura musulmana.

Esta ofensiva contrarrevolucionaria busca legitimar la guerra de agresión imperialista contra las naciones oprimidas, presentar la guerra de agresión imperialista por partición y nuevo reparto de los países del Tercer Mundo, especialmente del MOA. Cínicamente presentan a las fuerzas nativas a su servicio en los países oprimidos ocupados como “libertadores”, “nacionalistas” y “revolucionarios”. Con ello tratan de impulsar la acción del oportunismo y el revisionismo a su servicio.

Los kauskistas como se dice en el artículo del Dazibao Rojo van a tartar de justificar todo esto. Por eso nos corresponde, siguiendo a Lenin, analizar y desenmascarar los errores teóricos del “kautskismo”, así como, al pacifismo y “democratismo”, que no tienen ninguna pretensión de marxismo”, pero que al igual que Kaustky y co. pretenden disimular las profundidad de las contradicciones del imperialismo y la ineluctabilidad  de la crisis revolucionaria engendrada por éste.
Como dijo Lenin: Es un deber desenmascarar tales corrientes extraordinariamente muy extendidas por el mundo para “arrancar a la burguesía los pequeños propietarios que ella engaña y los millones de trabajadores cuyas condiciones de vida son más o menos pequeño burguesas”. Hoy esa tarea hay que cumplirla apuntado principalmente contra el nuevo revisionismo.

Siguiendo a Lenin, la tarea que corresponde al proletariado revolucionario con respecto a esa masa que la burguesía engaña, no es abandonarla para que sirva a los intereses imperialistas sino como bien esta establecido, la tarea es arrancarla de esa influecia que ejerce sobre ella la burguesía y ponerla bajo la dirección del proletariado aplastando el reformismo y el chovinismo y a sus propagadores en su seno, los oportunistas y revisionistas de todo color.

Como lo muestran claramente las elecciones en los EE.UU., hoy, eso es cuestión candente en el trabajo de masas, arena de contienda entre revolución y contrarrevolución, de ganarse aliados para la revolución, sirviendo a  la lucha por el partido en estos países imperialistas.

Mayor reaccionarización de los Estados y la política imperialista y ofensiva contrarrevolucionaria general que alienta un chovinismo imperialista más abierto y descarado con gran despliegue de propaganda en todos los medios. Que se dirige principalmente  a esa “masa” de que nos habla Lenin. Sí, a esta masa se dirige en gran parte a diario la propaganda de los representantes de los partidos burgueses y sus acólitos oportunistas y revisionistas en todos los grandes medios, en todos los países imperialistas, para sembrar las ideas más reaccionarias y chovinistas.

La burguesía imperialista de las formas más variadas y en todo momento esta manipulando a través de los grandes medios la opinión pública  sembrando en ella estas ideas chovinista y archirrreaccionarias para dividir al Pueblo. Unos lo hacen en forma velada y  otros en forma más abierta y hasta de la forma más desenfrenada. Para los burgueses esta no son cuestiones de principios sino de oportunidades. Las diferencias entre ellos están en a qué país imperialista o a que monopolio engendrado por el capital financiero defienden, etc. Como dice el artículo que comentamos. “no son más que dos títeres de los grandes corporaciones monopolísticas de su país y, en consecuencia, marionetas de uno u otro bloque imperialista”.

Vivimos la etapa del hundimiento del imperialismo y este es más reaccionario y más violento. Sus resultados están expresado en forma clara en la manipulación y el engaño a que se somete a estas masas como en la campaña del Brexit en Inglaterra, como sucede en Alemania con los éxitos alcanzados por los fascistas de “Iniciativa para Alemania”, o en la campaña electoral en los EE.UU. Como se lee en los informes periodísticos de la misma y sus resultados, es esta masa la que se han disputado, principalmente ambos candidatos en las elecciones para recambio de autoridades del Estado imperialista yanqui, la Clinton del PD y Donald Trump del PR.
Y según los resultados y los mismos informes, quién ha ganado ha sido quien ha ganado en engañar más a estos sectores con la propaganda más reaccionaria y chovinista. Osea, ha ganado quien se ha destacado como más reaccionario y más chovinista en la propaganda demagógica de este circo electoral para el recambio de autoridades del Estado imperialista yanqui. Puede servir mucho que lean las declaraciones del cineasta yanqui Moore, quien al escuchar las declaraciones en TV del reaccionario Trump, expresándos en forma abierta y sin reparos todo el chovinismo imperialista, escribió en un artículo, "ya ganó Trump" (ver el artículo on line publicado el 09.11.2016 en die Deütsche Zeitung), es de agosto del presente ano). Esto quiere decir que las ideas estaban sembradas y tenian opinión publica favorable y estaban dispuestas para quien quisiera  hacerlas suya en la contienda política entre las dos facciones del imperialismo yanqui. Y la ventaja sería de quien se atreviera a pronunciar estas "palabras malditas". Trump las asumió . Ese es el sentido del reazonamiento de Moore.
  Algunos se asustan mucho por los resultados electorales y el triunfo de Trump, pues estrán pensando no como revolucionarios sino como kauskianos, creen que la “paz y la democracia” es posible bajo el imperialism. No! Los Estados imperialistas son cárceles para los obreros sea cual sea el gobierno que encabeza el Estado de dictadura burguesa. Y, en en el proceso de reaccionarización del Estado y la política imperialista, sea cual sea, la forma en que se produce la centralización absoluta, ya sea del tipo presidencialista o fascista, la opresión contra la clase se redobla y se remacha más. La rebelión se justifica!

Por otra parte como ya hemos dicho y nos reafirmamos en esta occasion, los resultados de las elecciones en los EE.UU.muestran con total evidencia el desarrollo de la situación reviolucionaria en el propio suelo de la superpotencia hegemónica única y enemigo principal de los pueblos del mundo y muestra con toda claridad que los reacccionarios ya no pueden seguir gobernando como antes y los obreros y las masas más amplias ya no quieren seguir siendo oprimidos como hasta ahora. Pero los revisionistas como Avakian y su partiducho a través de su vocero “Revolución” lo continuarán negando y negando la existencia del proletariado y la necesidad de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado. Y seguirán esperando como allí lo dicen que en las elecciones reaccionarias se produsca algo inesparado que “genere una situación revolucionaria”.

Pero los hechos son tercos. Las contradicciones se agolpan. La guerra regresa a los países imperialistas como respuesta de las naciones oprimidas a la guerra de agresión imperialista por partición y nuevo reparto de los países oprimidos. Los imperialistas reciben en su propio suelo las consecuencias de su barbarie. Los Estados imperialistas se reaccionarizan aún más, avanzan en la centralización absoluta y la militarización. Mayor supresión de lo conquistado por el proletariado en duras y ardorosas jornadas como salarios, derechos, etc. Los Estados imperialistas se van transformando cada vez más en cárceles para los obreros. Mayor reacción política y demagogia reaccionaria como respuesta reaccionaria en el propio suelo.

A los imperialistas la casa se les comienza a incendiar como parte de ese movimiento de regreso, pues la guerra acicatea todas las contradicciones, entre ellas, la contradicción proletariado-burguesía en estos países. Es indudable que el proletariado responde a la crisis y a la mayor explotación y opresión, eso se expresa en luchas cada vez más militantes y masivas. El proletariado despierta y la tarea atrasada da muestras de avance seguro.

Más todavía, algunos de los obreros a los cuales los imperialistas enviaron a masacrar a los pueblos de las naciones oprimidas, ante la ignominia vivida en el genocidio contra los oprimidos en el exterior y, ante la propia ignominia a que los somete su burguesía imperialista, vuelven sus armas contra el imperialismo de su nación (como hemos visto en los EE.UU.). El imperialismo yanqui es un gigante con piés de barro. Es tigre de papel.

Las masas no necesitan al imperialismo, el imperialismo es cáncer. El próximo gobierno yanqui será más reaccionario, más genocida y descargará más hambre, represion y muerte sobre los oberos y el pueblo norteamericano que el actual.

!Yanquis go home!

Contra la guerra de agresión imperialista en el Medio Oriente Ampliado!
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