Saturday, May 23, 2026

PCP.: CARTEL CONTRA LA FARSA ELECTORAL RERACCIONARIA DEL PRÓXIMO 07 DE JUNIO

 

CONTRA LA FARSA ELECTORALREACCIONARIA DEL 07 DE JUNIO 2026 ( 2da Vuelta)

No votar! Votar es contribuir a avalar a este caduco orden social de opresión y explotación!

Existe pues, una continuidad de un régimen fascista, genocida y vendepatria, iniciado el 05 de abril de 1992 y para conservado, han montado su farsa y fraude electoral para el 12 de abril 2026: “Elecciones Generales”. Estas elecciones son un medio de dominación y un instrumento para pretender aplastar las luchas del pueblo y, centralmente de su vanguardia, así como conservar este caduco orden social que solo beneficia a la Gran Burguesía, los Terratenientes y el Capitalismo Burocrático del imperialismo yanqui, principalmente. Según la ONPE, la elección de la fórmula presidencial, tiene estos resultados parciales: Keiko Fujimori de Fuerza Popular con el 17.091%, en representación de la Gran Burguesía, Facción Compradora, tiene la mayor cantidad de votos: seguida de Roberto Sánchez, Juntos por el Perú, representante de la Gran Burguesía, Facción Burocrática, con el 12.038%; seguido de Rafael López Aliaga, en tercer lugar, de Renovación Popular, con el 11.880%. En consecuencia, pasan a la “segunda vuelta”, que se realizará el 7 de junio 2026, entre los dos primeros candidatos a la Presidencia de la República. De inmediato, López Aliaga, al perder en estas elecciones, se ha manifestado contra este proceso, exigiendo que “se anulen”. La ONPE ha respondido que no se puede anular e incluso, los “observadores internacionales” también las respaldan, aduciendo que se han realizado en forma normal.


Elecciones Generales organizadas por las clases explotadoras y opresoras del pueblo, como son la Gran Burguesía con sus dos facciones en colusión y pugna por el Poder Político: la Gran Burguesía Compradora y la Gran Burguesía Burocrática, contando con el apoyo del imperialismo yanqui, específicamente con el de su embajador en el país. No benefician ni jamás serán favorables para el pueblo. Son parte del Cretinismo Parlamentario para renovar y cambiar a los representantes de la Gran Burguesía y de los Terratenientes. Son el camino de la Burguesía; no son el Camino del Pueblo. Y ademas, estas raídas elecciones, son para sostener las Tres grandes Montañas que nos oprimen y explotan hasta despellejarnos en vida para producir plusvalía absoluta: Imperialismo, yanqui principalmente, Capitalismo Burocrático y Semifeudalidad. La tarea central es derribar estas Tres Montañas, para romper las cadenas de la cruenta explotación, hambre y miseria.


Por lo tanto, no votar; por cuanto hacerlo implica avalar a este caduco orden social y, a la Gran Burguesía Compradora, que tomó el Poder desde el año 1980, así como a los Terratenientes, Capitalismo Burocrático e inclusive, al imperialismo yanqui. Son 14 siglos de opresión, desde que surge el Estado en el siglo VII y, 200 años de República Burguesa, con una “democracia” usada solo para explotar y oprimir al pueblo peruano. En este contexto, el caduco Estado Terrateniente/Burocrático, con sus podridos “Poderes Estatales”, organiza las Elecciones Generales el 12, 13 de abril de 2026 para recambiar Autoridades y renovar el reaccionario Congreso, saturado de lacayos de los explotadores y, que ahora, contará con más parásitos: los 60 “Senadores” y 130 diputados, con la singularidad, que es la Cámara de Senadores la que cambiará al Presidente de la República en casos previstos de la “declaración de vacancia” y, es “indisoluble”: no se le puede cerrar.


Entonces, las Elecciones Generales, son un medio e instrumento constante en la historia del país, para “legitimar” este caduco orden social, que se encuentra en plena Crisis generalizada. Y sea quien sea “ganador” de estas Elecciones Generales, aplicará más fascismo, genocidio y remate de nuestra patria, por cuanto es el Camino de la Burguesía y jamás del pueblo y, este tiene también otro camino: el Camino Democrático, que es el Camino de Mariátegui, dirigido por la inmarcesible Vanguardia de la clase, acero puro y encarnando la Ideología Científica del Proletariado, devenida en una Nueva, Tercera y Superior Etapa, derrumbará a las Tres Montañas que nos han sumido en la iniquidad, hambre crónico, miseria y opresión.


¡ VIVA LA CRECIENTE PROTESTA POPULAR Y SU DESARROLLO EN EL PERÚ!


¡ ABAJO LA DICTADURA GENOCIDA, FASCISTA Y VENDEPATRIA!


¡ VIVA LA HEROICA GUERRA DE RESISTENCIA NACIONAL DE LOS PUEBLOS DE PALESTINA E IRÁN!


¡ VIVAN LAS LUCHAS DEL PROLETARIADO INTERNACIONAL CON SU VANGUARDIA!


COMITÉ DE DEFENSA DEL SUTEP ÚNICO Lima, 29.04.2026

 


 

 Contradicción:

  Contradicción: Sí cambiarán las condiciones materiales, "Después de votar,...". Los de "arriba", continuarán como antes: inmensas fortunas como resultado de la explotación inmisericorde que nos despelleja en vida y, nosotros, los de "abajo": en infrahumanas condiciones materiales de vida, golpeados por la incesante inflación que nos arranca el valor monetario y eleva el precio de los productos básicos de "primera necesidad"; mucho más pobres que ayer, famélicos, con los bolsillos rotos y, conteniendo el hambre. Pero, firmes en nuestro pensamiento, resistiendo y en perspectiva, avizorando un "Nuevo Amanecer". Sí, cambian las "Elecciones": pero para los Grandes Burgueses y Terratenientes, ahora tendrán nuevos gamonales o autoridades a su servicio y, nosotros: repudiar esta farsa electoral. ¡Abajo el Cretinismo parlamentario; el SUTEP ÚNICO, es clasista y jamás, parte de este camino de la Burguesía y Terratenientes!.

 

 

 

 

xxxx

EL HERALDO ROJO: Conmemoraciones en los EE. UU. del 46º Aniversario del Inicio de la Lucha Armada en Perú

 

Conmemoraciones en los EE. UU. del 46º Aniversario del Inicio de la Lucha Armada en Perú

A continuación compartimos un artículo publicado por The Worker el 20 de mayo.


Lea nuestro editorial sobre el 46º aniversario del inicio de la lucha armada en Perú aquí.

Trabajadores, estudiantes y revolucionarios en los EE. UU. llevaron a cabo acciones el 17 de mayo en conmemoración del inicio de la lucha armada en Perú, conocido como ILA80.

El 17 de mayo de 1980, el Partido Comunista del Perú (PCP) bajo el liderazgo del Presidente Gonzalo inició la guerra popular hacia la conquista del poder a nivel nacional. La guerra popular en Perú, que continúa hoy, tiene una importancia particular para el proletariado internacional, ya que es dentro de esta guerra popular que el maoísmo fue definido por primera vez como la tercera y más alta etapa de la ideología del proletariado internacional por el Presidente Gonzalo en 1982.

The Worker recibió informes detallando eventos en los EE. UU. en conmemoración de ILA80. Trabajadores, estudiantes y revolucionarios realizaron estudios y discusiones de documentos de la guerra popular en Perú junto con el reciente editorial de The Worker conmemorando ILA80 “Los Iniciadores”, llevaron a cabo distribuciones de estos documentos a trabajadores, vieron videos sobre la guerra popular, y realizaron mítines donde los asistentes pronunciaron discursos sobre el significado de esta festividad revolucionaria.

Puntos particulares de discusión en los eventos incluyeron la historia y significado del PCP, la guerra popular que lidera, y el liderazgo del Presidente Gonzalo; el papel de la ideología rectora, el maoísmo, y las contribuciones universalmente válidas del Presidente Gonzalo a la ideología; la necesidad de llevar a cabo la lucha ideológica y combatir el revisionismo y el oportunismo; el papel central de los trabajadores y campesinos en su revolución, y la extensa participación de las mujeres; la universalidad de la violencia revolucionaria; y el papel del imperialismo estadounidense en América Latina hoy.

The Worker recibió las siguientes fotos de algunas de las conmemoraciones de ILA80.

, , , , ,

THE RED HERALD: Commemorations in the US of the 46th Anniversary of the Initiation of Armed Struggle in Peru

 

 

Commemorations in the US of the 46th Anniversary of the Initiation of Armed Struggle in Peru

We hereby share a report published by The Worker on the 19th of May.


Read our editorial on the 46th anniversary of the initiation of armed struggle in Peru here.

Workers, students, and revolutionaries in the US carried out actions on May 17 in commemoration of the initiation of armed struggle in Peru, known as ILA80.

On May 17, 1980, the Communist Party of Peru (PCP) under the leadership of Chairman Gonzalo initiated people’s war toward the country-wide conquest of power. The people’s war in Peru, which continues today, is of particular significance to the international proletariat, as it is within this people’s war that Maoism was first defined as the third and highest stage of the ideology of the international proletariat by Chairman Gonzalo in 1982.

The Worker received reports detailing events in the US in commemoration of ILA80. Workers, students, and revolutionaries held studies and discussions of documents from the people’s war in Peru along with The Worker’s recent editorial commemorating ILA80 “The Initiators”, carried out distributions of these documents to workers, watched videos on the people’s war, and held rallies where attendees delivered speeches on the significance of this revolutionary holiday.

Particular points of discussion at events included the history and significance of the PCP, the people’s war it leads, and Chairman Gonzalo’s leadership; the role of the guiding ideology, Maoism, and Chairman Gonzalo’s universally-valid contributions to the ideology; the necessity of carrying out ideological struggle and combating revisionism and opportunism; the central role of workers and peasants in their revolution, and the extensive participation of women; the universality of revolutionary violence; and the role of US imperialism in Latin America today.

The Worker received the following photos of some of the ILA80 commemorations.

BANDERA ROJA BOLIVIA: AND BRASIL: LEVANTAMIENTO OBRERO Y CAMPESINO CREA "LABERINTO POLÍTICO" PARA LOS REACCIONARIO EN BOLIVIA

 

AND BRASIL: LEVANTAMIENTO OBRERO Y CAMPESINO CREA "LABERINTO POLÍTICO" PARA LOS REACCIONARIO EN BOLIVIA

Reproducimos a continuación un interesante análisis acerca de lucha de clases en Bolivia recientemente publicado por el Jornal brasilero A nova Democracia (traducción no oficial):
El portavoz de los terratenientes exigió que el gobierno aplique medidas de “fuerza extrema” contra los campesinos, destacando que el sector agroexportador sufre 22 días de parálisis total en el envío de mercancías al mercado internacional, generando pérdidas estimadas en más de 50 millones de dólares.
El centro político de la capital boliviana, La Paz, se transformó en un auténtico campo de batalla. Columnas de mineros, obreros fabriles, campesinos y estudiantes sitiaron los accesos al kilómetro cero de la capital, dispuestos a imponer la caída definitiva del gobierno reaccionario de Rodrigo Paz Pereira, que lleva apenas seis meses en el cargo. Utilizando métodos históricos de autodefensa y combatividad, las masas enfrentaron por más de dos horas, el 18 de mayo, el violento aparato de agresión montado por la policía en el intento de ingresar a la Plaza Murillo, donde se encuentra la sede del Ejecutivo y la Asamblea Legislativa.
El cerco al corazón de la burocracia estatal fue desatado mediante tácticas coordinadas de avance. Un ala de los Ponchos Rojos, agrupación campesina de firme tradición de lucha, marchó por la avenida Sucre con el objetivo de romper las líneas policiales por la parte superior de la plaza. Simultáneamente, contingentes de la Central Obrera Boliviana (COB), obreros de diversos sectores y mineros presionaban fuertemente por los accesos inferiores y traseros del perímetro. La determinación de los manifestantes, que llegaron a incendiar una patrulla, obligó al gobierno a evacuar apresuradamente a los funcionarios de reparticiones públicas, comercios y edificios legislativos, vaciando las inmediaciones ante el inminente colapso del control estatal en la zona.
Las fuerzas de represión desencadenaron un ataque continuo de gas lacrimógeno para contener las columnas populares. En respuesta, las masas recurrieron a hogueras encendidas en las esquinas y calles adyacentes, utilizando puertas, ventanas de madera, carteles y materiales diversos confiscados en las proximidades para anular el efecto de los agentes químicos. Armados con hondas, piedras, palos y fuegos artificiales, los trabajadores en revuelta impusieron una resistencia tenaz que impidió el retroceso de las líneas de manifestantes, convirtiendo las vías públicas en trincheras de resistencia obrera y campesina contra el aparato policial-militar del viejo Estado boliviano.
La ofensiva jurídica y la caza de los dirigentes sindicales
Ante la incapacidad de contener la rebelión, el gobierno activó el brazo jurídico para intentar decapitar la dirección de los movimientos. El Procurador General del Estado, Roger Mariaca, confirmó directamente desde Sucre la expedición de órdenes de arresto contra el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, además de otras 24 dirigencias sindicales y agrupaciones campesinas involucradas en la organización de los bloqueos. Las órdenes de captura fueron fundamentadas en procesos instaurados en el ámbito judicial bajo la alegación de delitos supuestamente cometidos durante las tres semanas de conflictos e interrupciones de carreteras que paralizan el país, actos realizados por las masas enfurecidas.
La acusación formal imputada por el viejo Estado señala a los dirigentes como promotores de supuestas acciones “terroristas” orientadas a desestabilizar el Poder Ejecutivo, citando el uso generalizado de dinamita y armamentos en los puntos de protesta. El cerco policial y jurídico se extendió a los municipios de la región metropolitana, resultando en una ola de invasiones y detenciones arbitrarias destinadas a desmovilizar el apoyo logístico de las masas. El balance de las incursiones punitivas efectuadas por las fuerzas de represión en la zona sur de La Paz, en El Alto y en las carreteras principales, totalizó 50 activistas presos. El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), coronel Henry Pinto, detalló el destino de los detenidos, explicando que 15 manifestantes fueron puestos en libertad, mientras 19 esperan audiencia de custodia. “Tres personas fueron condenadas por un juez a cumplir cuatro meses de prisión preventiva en el Penal de San Pedro. Cinco de ellas deben comparecer ante el Ministerio Público cada 15 días, y ocho están en arresto domiciliario sin derecho a trabajar”, expuso.
La justificación presentada por la policía señala que la mayor parte de las detenciones en flagrancia se derivó de la supuesta posesión y manipulación de sustancias explosivas contra los agentes del viejo Estado. Adicionalmente, los manifestantes apresados son investigados por el Ministerio Público bajo la acusación de destrucción y deterioro de bienes públicos. Este aparato de criminalización judicial avanza pari passu con las incursiones de las patrullas en las carreteras, donde el uso de la violencia reaccionaria resultó, según denuncias de organizaciones campesinas en El Alto, en el asesinato de al menos dos manifestantes y en decenas de civiles heridos.
Las raíces de la rebelión: el látigo del hambre y del latifundio
La actual sublevación popular que sacude a la semicolonia andina es el resultado directo de medidas antipopulares aplicadas al inicio de la gestión de Rodrigo Paz, quien asumió el cargo en diciembre de 2025 interrumpiendo casi dos décadas de hegemonía de la falsa izquierda. El detonante inicial de las movilizaciones se produjo con la emisión de un decreto ejecutivo que eliminó por completo los subsidios estatales a los combustibles, provocando un aumento inmediato en el precio de la gasolina y afectando directamente el costo de vida de las masas. El escenario de revuelta se agudizó de manera irreversible con el intento del gobierno de promulgar una nueva ley sobre tierras. Organizaciones campesinas y comunidades indígenas denunciaron de inmediato que el dispositivo legal tenía el claro objetivo de golpear la producción de las familias y confiscar los territorios tradicionales para favorecer los intereses del latifundio agroexportador. Bajo el pretexto de combatir la crisis económica y fortalecer la agricultura nacional, la ley buscaba legalizar el saqueo agrario, provocando la inmediata entrada en escena de la Confederación Nacional de Mujeres “Bartolina Sisa”, que convocó a sus bases a la resistencia total en las carreteras.
La nota oficial publicada por la directiva de la Confederación campesina el 17 de mayo sintetizó la indignación frente a la política gubernamental: “De forma violenta y criminal el gobierno intervino en la movilización del pueblo dejando como saldo fallecidos, heridos y detenidos a consecuencia de la brutalidad de la policía y del Ejército”. La agrupación afirmó que el viejo Estado actúa exclusivamente para satisfacer los privilegios de las clases dominantes, completando de manera categórica que la gestión “pretende con sus decretos y leyes inconstitucionales quitar nuestras tierras para entregarlas a los latifundistas”. Las reivindicaciones de los sectores en lucha se expandieron a medida que la represión policial fracasó en desmovilizar las barricadas. El contingente de mineros exige el libre acceso a insumos industriales, combustibles y explosivos para la actividad extractiva, además de la inmediata revisión de los contratos y la regulación del sector. Los profesores de la red pública se unieron a las jornadas de protesta exigiendo reajustes salariales urgentes y dotación presupuestaria para las escuelas deterioradas. El sector de transportes, estrangulado por la falta de diésel y gasolina, declaró huelga por tiempo indefinido, convirtiendo las protestas difusas en una huelga política de masas.
Bloqueos de carreteras paralizan y dividen el territorio nacional
La eficacia de los métodos de lucha campesinos y obreros se comprueba en el estrangulamiento de las principales vías de flujo económico de Bolivia. De acuerdo con el balance técnico emitido por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), se registraron el 17 de mayo al menos 23 puntos de interrupción total en carreteras federales y estatales. El cerco logístico se concentra principalmente en el entorno del departamento de La Paz, que contabiliza 13 carreteras completamente bloqueadas con troncos, piedras y barricadas humanas, impidiendo el tráfico regular de mercancías, combustibles y provisiones hacia los centros urbanos.
Los informes emitidos por la Policía Departamental de Potosí señalan que dos frentes de bloqueo en las regiones de Potosí y Chuquisaca aislaron los accesos a los distritos de Tarija y Oruro. El comandante local, coronel Pompeyo Sánchez, reportó que las patrullas operan en régimen de vigilancia continua para monitorear las áreas de fricción. En la carretera que conecta Potosí con Oruro, los campesinos de la localidad de Challamayu, perteneciente al municipio de Tinguipaya, obstruyeron completamente la vía utilizando troncos de gran tamaño y barreras rocosas, impidiendo el paso de camiones de carga y autobuses intermunicipales. Otra interrupción del tráfico fue consolidada por el Sindicato de Trabajadores Departamentales de Potosí en las inmediaciones de San Antonio, estipulando un plazo inicial de 24 horas para mantener la barrera de aislamiento. En el trayecto hacia Tarija, los habitantes de la zona de Padcoyo también paralizaron el tránsito de vehículos. En Chuquisaca, el foco inicial de bloqueo se estableció en el municipio de San Lucas, donde un contingente aproximado de 100 campesinos fijó un puesto de control en la localidad de Sivingamayu, interrumpiendo la ruta que conecta Sucre con el sur del país, según confirmó el coronel Roger Costas.
El comandante de la Policía de Chuquisaca, coronel Iván Costas, detalló que la barricada fue levantada en la comunidad de Sivingani Mayo en cumplimiento de las deliberaciones firmadas en asamblea popular la víspera. El oficial admitió que informes de los servicios de inteligencia señalan que nuevas organizaciones campesinas, municipios circunvecinos y la Federación de los Pueblos Indígenas de Chuquisaca están en proceso de adhesión formal a las protestas. El aislamiento logístico de la capital se amplió con el cierre de la ruta Sucre-Cochabamba, resultado de una barrera instalada en el cruce de Vacas durante el último fin de semana.
La Federación Unificada de Trabajadores de los Pueblos Originarios de Chuquisaca (Futpoch) asumió la responsabilidad de la conducción política de los bloqueos en el departamento. El director ejecutivo de la entidad, Julián Romero Bejarano, justificó las medidas como una reacción legítima de los pueblos del campo ante la ausencia crónica de políticas económicas que pongan fin a la miseria y al hambre en la región. “El pueblo está cansado de un gobierno que no escucha ni responde a las demandas sociales. Este bloqueo es el inicio de una lucha por tiempo indefinido”, declaró el dirigente campesino.
“Es preciso fuerza extrema contra ellos”, clama reaccionario
El impacto económico generado por la lucha combativa de las masas despertó la desesperación y la furia de los representantes de la gran burguesía y del latifundio. El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, expresó públicamente su indignación antes de ingresar a la Asamblea de Santa Cruz, convocada por el Comité Pro-Santa Cruz. El portavoz de los terratenientes exigió que el gobierno aplique medidas de “fuerza extrema” contra los campesinos, destacando que el sector agroexportador sufre 22 días de parálisis total en el envío de mercancías al mercado internacional, generando pérdidas estimadas en más de 50 millones de dólares.
Frerking vociferó contra los efectos de la táctica de estrangulamiento de las carreteras en la recaudación de divisas: “Ya han pasado 22 días desde que logramos exportar un solo dólar. Necesitamos moneda extranjera, necesitamos salir de esta crisis, y eso solo será posible reabriendo todas las carreteras. No podemos continuar así; el país está en crisis y tenemos que ser responsables”. El terrateniente citó casos específicos de perjuicios económicos en la periferia del país, mencionando que la cosecha de castañas en el departamento de Pando está completamente paralizada desde hace más de tres semanas debido a la imposibilidad de flujo logístico. En la misma línea de ataque a los trabajadores, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Manuel Saavedra, utilizó su tiempo de intervención para cuestionar la legitimidad política de las movilizaciones populares, clasificándolas como un complot orquestado para derribar al Ejecutivo. “Ya vimos esta película antes. Aparece un problema, se resuelve, se inventa otro problema, y otro, hasta que exijan la renuncia de un gobierno democráticamente elegido”, afirmó el burócrata local. Saavedra defendió el endurecimiento de las medidas punitivas contra los comités de huelga, argumentando que “cada carretera bloqueada es una arteria cerrada que está matando lentamente a nuestro país”.
A pesar del discurso belicoso de las clases propietarias y de las acusaciones de la inteligencia estatal, que intenta deslegitimar la revuelta popular rotulándola como una mera “Marcha de Evo” armada, el avance impetuoso de las manifestaciones acorraló al gobierno e impuso retrocesos visibles al viejo Estado. Acorralado por la amplitud de la insatisfacción social y por el bloqueo que amenazaba con desabastecer completamente los centros políticos, el presidente Rodrigo Paz se vio obligado a revocar íntegramente la polémica ley de tierras la semana pasada. El retroceso táctico, concebido para vaciar las protestas, resultó insuficiente, pues los obreros y campesinos mantuvieron las movilizaciones, exigiendo reformas estructurales y la destitución del gabinete.
El nivel de fragilidad política del aparato estatal se evidenció en el pronunciamiento del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora. El funcionario se apresuró a descartar la declaración de un estado de excepción o de emergencia en el territorio boliviano, mostrando el temor del gobierno de que una medida de violencia extrema pudiera catalizar una insurrección aún mayor. “Por el momento, la declaración de estado de emergencia no está en discusión. No queremos derramamiento de sangre”, declaró Zamora, intentando vender una falsa imagen de moderación mientras las fuerzas policiales golpeaban a activistas en las periferias de El Alto y saboteaban los sistemas de transporte público como represalia.
La empresa pública Mi Teleférico, incluso, suspendió las operaciones en las líneas Roja, Plata, Azul y Celeste, temiendo que las estaciones fueran tomadas por los comités populares de autodefensa. En conferencia de prensa, el portavoz presidencial, José Luis Gálvez, insistió en acusar a los movimientos y parlamentarios de la oposición de incitar a la violencia armada, divulgando videos donde campesinos empuñaban escopetas de caza.

Friday, May 22, 2026

BOLIVIA: Commentary on a Reader's Letter by the AND-Hamburg Editorial Staff

 BANDERA ROJA BOLIVIA:


#Bolivia | LETTER FROM A READER: "UNTIL VICTORY"—THE LOGIC OF THE PEOPLE
Below, we share a text sent to our editorial desk by a reader, which expresses the sentiments of the Bolivian people currently engaged in struggle:


***
It is the popular masses who steer the course of history—even if governments, intellectuals who fancy themselves "free thinkers," or pragmatic and opportunistic political groups refuse to admit it. Bolivian intellectuals and bureaucrats often claim that "personalism" and *caudillismo* (strongman politics) originate within the popular masses, arguing that these very masses respond only to a single leader. Curiously, however, whenever mobilizations like those currently taking place in Bolivia arise, the first—and irrational—response from these renowned intellectuals and bureaucrats is to assert that the entire movement has been orchestrated by the *caudillo* Evo Morales.
This raises an important question: Are the masses not, in fact, *caudillista*? Why, then, do such "cultured" individuals reduce popular expressions to the actions of a single person? Yet, this is nothing new in history; groups holding governmental and intellectual power have always succumbed to irrational rhetoric—from the Roman patricians who could not fathom how a slave rebellion could bring the Roman Empire to its knees, to the European intelligentsia who could not believe that a proletarian-peasant revolution had exposed the failure of bourgeois models in the mid-20th century.
But, leaving aside that segment of the petty bourgeoisie—which, in terms of social analysis, seems to be moving backward rather than forward—let us continue. Bolivian popular power has demonstrated a conviction so profound—a class consciousness so overflowing—that it actually surpasses that of the established trade union leadership. Popular power has always expressed itself in the streets, through great mass movements where people take to the thoroughfares to engage in collective action—thereby demonstrating what true "people's democracy" actually is: a system where decisions are made collectively by struggle committees, brigades, and trade unions, all working in unison toward concrete, shared objectives. There exists a bourgeois/feudal-landowning Bolivia, and a popular Bolivia—one of workers, trade unionists, and peasants. I apologize if this makes for uncomfortable reading for those seeking "unity," but in this struggle, only one sector can emerge victorious; in the meantime, we will persist in the dichotomy that it is Bolivia—the true Bolivia—that will ultimately triumph. To the misfortune of the bourgeois and feudal classes, history has demonstrated that it is the people who will seize power; no matter how many mistakes are made, no matter how many betrayals occur, the popular masses will prevail. This victory will not be granted by God, nor by the bourgeois "Fatherland" with its nefarious pacts, nor by the solitary individual and their family; liberation will only be achieved when the entire popular masses take power. I wish to conclude this analysis by citing President Mao Zedong:

"Fight, fail, fight again, fail again, fight again—and so on, until victory: this is the logic of the people, and they will never act against it."

COMMENTARY BY AND_HAMBURGO:

REGARDING THE PRECEDING LETTER, WE WISH TO ADD: that in order to seize power for the class and the people, a Marxist-Leninist-Maoist Communist Party is required. The masses are constantly engaged in struggle, yet they have been unable to break the "iron circle" imposed upon them by imperialism—primarily Yankee imperialism—bureaucratic capitalism, and semi-feudalism, because they have been left orphaned—without a Communist Party. The masses make history, but they require the guiding light of the Communist Party. To seize Power and advance the democratic revolution, it is necessary to wage People's War—a strategy which, in our countries, follows the path of encircling the cities from the countryside; to achieve this, a Party, an Army, and a Front (or New State) are indispensable. Thus—and only thus—can the contradictions inherent to the democratic revolution be resolved: the contradiction between Nation and Imperialism; between the People and Bureaucratic Capitalism; and between the Masses and Feudalism. At the present moment, these contradictions manifest primarily as a conflict between the broad popular masses and the government—a regime that represents the landlord-bureaucratic State, acting in the service of imperialism, chiefly that of the Yankees. These constitute the fundamental contradictions between revolution and counter-revolution in our countries.

In the current international and national context, we are witnessing an intensification of the contradiction between Nation and Imperialism—specifically Yankee imperialism. This intensification is starkly evident in the brazen and arrogant intervention of Yankee imperialism, expressed through the public statements of representatives from the arch-reactionary and genocidal administration of Donald Trump, as well as through the visit to Bolivia by a high-ranking representative of the IMF—an institution that has been denounced by the Bolivian revolutionary movement.

However, the foregoing does not imply a shift in the *principal contradiction* within Bolivia, which remains the contradiction between the Masses and Feudalism—unless, that is, a direct armed intervention were to take place, as has occurred in the case of Venezuela. We reiterate, once again, that this contradiction between Nation and Imperialism is indeed intensifying. It is our duty to denounce this Yankee intervention, raising high the universal slogan: "Yankees, Go Home!" This serves to develop the anti-imperialist consciousness of the people, in order to advance the primary strategic task that remains outstanding: THE RECONSTITUTION OF THE COMMUNIST PARTY OF BOLIVIA.

Since the masses constitute an arena of contention, in major demonstrations or popular uprisings, the stage is occupied not only by those representing popular interests but also by representatives of the two factions of the big bourgeoisie—who take turns wielding State Power, serving as governments of either the comprador big bourgeoisie or the bureaucratic big bourgeoisie—as well as by the opportunists and revisionists in their service, acting as lackeys for various imperialist nations. We shall term this contradiction "inter-reactionary," or a contradiction within the reactionary camp.

These two types of contradictions—distinct in their class character—are the forces at work within the actual movement.

SOME ADDITIONAL CLARIFICATIONS:


Intervention by Yankee imperialism—and its lackeys across the continent, principally those grouped within "The Shield of the Americas"—against Bolivia, involving threats and intimidating statements in support of the lakey government of Paz (representing the comprador big bourgeoisie). This intervention is compounded by their actions through the IMF in favor of the current government's anti-people and sellout economic plan, and against the popular forces demonstrating against this big-bourgeoisie/landlord plan, which serves the interests of imperialism—primarily Yankee imperialism.

"The Shield of the Americas backed the Bolivian government of Rodrigo Paz this Thursday and warned that it will not tolerate the 'overthrow of democratically elected leaders' in the hemisphere." (Infobae)

In the current situation, we are witnessing a case—or situation—of indirect intervention by imperialism in Bolivia's internal affairs. This is a semi-colonial country that possesses only formal independence or sovereignty.

The courageous Bolivian people are closing ranks and rejecting the new government's plan for the old State—a rejection that has been characterized as "a great popular uprising." Furthermore, they are bravely rejecting the intervention of their Yankee imperialist master.

We must foster anti-imperialist consciousness among the peoples of Latin America in order to advance the democratic revolution through people's war. We must strive to cultivate this anti-imperialist consciousness through a life-and-death struggle against feudal-imperialist ideology. Struggles such as the present one are conducive to achieving this objective.

The problem lies in the lack of proletarian leadership—specifically, the need for a Marxist-Leninist-Maoist Communist Party to lead the masses, who are fighting with unyielding energy and displaying heroism in abundance. Communists in formation who advocate for the reconstitution of the Communist Party must commit to living, working, and struggling alongside the deepest and broadest masses, and must strive to lead them by establishing concrete strategies and tactics for every situation arising from the unfolding class struggle—clearly defining the objectives to be achieved by the mass movement as well as the specific methods of struggle. This must be done in accordance with a concrete analysis of the concrete situation. They must seek to prevent the masses from being exploited in the conflicts between reactionary factions, and from being hijacked by opportunists and revisionists. This entails skillfully managing the advance and tactical retreat of the movement—that is, engaging in struggle from a position of advantage, within defined limits, and without overextending oneself.

Objective convergences inevitably arise within the struggle; one must know how to leverage the contradictions existing among the factions of the big bourgeoisie without ever trailing behind any one of them. As the letter states, the fundamental issue is one of power; this means that the goal is not merely to replace the government—as if doing so would automatically resolve all problems—but rather to carry out the revolution.

The foundation of the anti-imperialist front is the worker-peasant alliance, led by the Communist Party. In other words, it is the United Front of the New Democratic Revolution—a revolution carried out through People's War to sweep away the "three great mountains": imperialism, bureaucratic capitalism, and semi-feudalism.

At no stage of the New Democratic Revolution can we isolate the anti-imperialist (national) task from the other two tasks. Even if one of these tasks becomes the primary focus during the unfolding of the fundamental contradictions of the democratic revolution, this does not imply that the others are absent or cease to be operative; it simply means that the struggle is tactically reoriented to prioritize one specific task over the others.

Furthermore—should such a scenario arise—there exists an absolute necessity for a Communist Party to transform an armed struggle of national resistance into a full-scale People's War.



 ... a revolution is not a dinner party, or
writing an essay, or painting a picture, or doing embroidery; it cannot
be so refined, so leisurely and gentle, so temperate, kind, courteous,
restrained and magnanimous. 4 A revolution is an insurrection, an act
of violence by which one class overthrows another."


QUOTATIONS FROM CHAIRMAN MAO TSE-TUNG:

The force at the core leading our cause is the Chinese Communist Party.
The theoretical basis guiding our thinking is Marxism-Leninism.

Opening Address at the First Session of the
First National People's Congress of the People's Republic of China
(September 15, 1954).


To make revolution, one must have a revolutionary party. Without a revolutionary party, without a party built on the Marxist-Leninist revolutionary theory and in the Marxist-Leninist revolutionary style, it is impossible to lead the working class and the broad masses of the people in defeating imperialism and its lackeys.

Revolutionary Forces of the World, Unite,
Fight Against Imperialist Aggression!
(November 1948),
Selected Works, Vol. IV.


Without the efforts of the Chinese Communist Party, without the Chinese Communists serving as the mainstay of the Chinese people, it is impossible to achieve the independence and liberation of the country, or its industrialization and the modernization of its agriculture.

On Coalition Government
(April 24, 1945),
Selected Works, Vol. III.


The Chinese Communist Party is the core of leadership of the Chinese people. Without this core, the cause of socialism cannot triumph.

Speech at the Reception for All Delegates
to the Third National Congress of the
New Democratic Youth League of China
(May 25, 1957).


A disciplined Party, armed with the theory of Marxism-Leninism, using the method of self-criticism and closely linked with the masses of the people; an army led by such a Party; a united front of all revolutionary classes and revolutionary groups led by such a Party: these are the three main weapons with which we have defeated the enemy.

On the People's Democratic Dictatorship
(June 30, 1949),
Selected Works, Vol. IV. 

We must have confidence in the masses; we must have confidence in the Party. These are two fundamental principles. If we doubt them, we shall accomplish nothing.

On the Question of Agricultural Cooperation
(July 31, 1955),
[Selected Works, Vol. V].


Armed with Marxist-Leninist theory and ideology, the Communist Party of China has brought a new style of work to the Chinese people—one which mainly consists of integrating theory with practice, maintaining close ties with the masses, and practicing self-criticism.

On Coalition Government
(April 24, 1945),
Selected Works, Vol. III.


No political party can lead a great revolutionary movement to victory unless it possesses revolutionary theory, a knowledge of history, and a profound understanding of the practical movement.

The Role of the Chinese Communist Party in the National War
(October 1938),
Selected Works, Vol. II.




BANDERA ROJA BOLIVIA: CAMPESINOS QUEMAN RETEN POLICIAL

#Bolivia #LOULTIMO | CAMPESINOS QUEMAN RETEN POLICIAL EN LA TRANCA DE CHAGUAYA
La mañana de hoy jueves 21 de mayo fue realizada una acción contundente contra un Retén Policial de Tránsito ubicado en la localidad de Chaguaya provincia Camacho del departamento de La Paz, el cual fue tomado y posteriormente incendiado. El hecho fue realizado por manifestantes enardecidos y en respuesta a la represión policial y militar. Los habitantes de la región se mantienen firme en la lucha contra el régimen y en demanda de la inmediata renuncia de Rodrigo Paz.