¡Proletarios
de todos los países, uníos!
¡CUBA
SÍ, YANQUIS NO!
¡
Yanquis go home!
La
revolución cubana triunfó en 1959 y repercutió en América Latina.
¿Por qué repercutió?, porque
rompiendo decenios mostró que tomando las armas se podía triunfar,
eso es lo que repercutió, y a 90 millas de los Estados Unidos, en
sus propias barbas; fue un aire renovador en toda América,
repercutió mucho en la juventud.
En
primer lugar, corresponde resaltar los hechos históricos,
siguientes:
Desde
el principio, el imperialismo yanqui trató de aplastar la revolución
cubana mediante diversas formas para tratar de someter nuevamente a
Cuba bajo su control semicolonial. Entonces, contra el enemigo más
feroz de los pueblos del mundo, las masas latinoamericanas se
movilizaron en defensa de la revolución en la isla rebelde agitando
la consigna: ¡CUBA SÍ, YANQUIS NO!
Como
parte de los hechos históricos de
la revolución cubana y su aporte al desarrollo del
movimiento
de liberación nacional de las naciones oprimidas, es
necesario tener bien presente, que:
En
1961, el imperialismo yanqui intervino militarmente con sus
mercenarios (“gusanos”) y fue derrotado vergonzosamente en Bahía
de Cochinos. Para los pueblos de nuestro continente americano, fue
una batalla a favor de la historia.
Bahía
de Cochinos se sumó a la derrota del imperialismo yanqui en Corea,
de donde en 1953 tuvieron que salir huyendo como ratas después de la
derrota de Luchon, y fue como un anuncio de su derrota en Vietnam del
Sur.
“El
73, EE.UU tuvo que aceptar su derrota; como decían entonces los
yanquis, Nixon, “permítanos sacar la cara”, es todo el problema
que tenían, una retirada honrosa, “que no nos humillen”, eso era
todo lo que pedían, los todopoderosos imperialistas yanquis.
Razón
tiene el Presidente Mao: “no todo lo grande es poderoso ni debe
tenérsele miedo” porque grande es el marxismo y ese sí es
todopoderoso y ante eso tienen que temblar todos los reaccionarios
porque serán barridos.” (Presidente Gonzalo, I Congreso del PCP,
1978).
En
segundo lugar, es necesario dejar bien claro, que:
Cuba
es también la historia de una
revolución inconclusa; pues, la revolución
se van a sujetar cada vez más al revisionismo soviético, pasando a
finales de la década del 60 a ser semicolonia de la URSS
revisionista.
Recordemos,
que en la gran polémica en el movimiento comunista internacional
entre marxismo y revisionismo, el movimiento castrista adoptó una
posición tercerista.
Por
lo anterior, durante toda la década del 60, Latino América sufrió
una errónea y perniciosa influencia por parte del tercerismo pequeño
burgués. El tercerismo de la pequeña burguesía pretendió
sustituir al proletariado como clase dirigente de la revolución y
arrebatarle su hegemonía, predicaban la no necesidad de Partido
Comunista. Tratando de generalizar la experiencia de revolución
cubana predicaban el llamado particularismo de la revolución en
América Latina, atacando furiosamente el
marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, preconizando su
caducidad, así como la de las leyes universales de la Guerra
Popular.
Todos
los intentos del tercerismo terminaron, como tenía que suceder, en
la derrota. El PCP estableció, “la perentoria obligación y
necesidad de sistematizar las experiencias adquiridas hasta hoy para
continuar la lucha”. Y haciendo balance de la década, concluyó,
que:
“La
década del 60 ha sido una etapa de victoria para el
marxismo-leninismo en América Latina y en el mundo entero.” (1)
Luego
de la bancarrota del revisionismo y el hundimiento del
socialimperialismo soviético en diciembre de 1991, Cuba se queda sin
bastón de mando y con agudos problemas existenciales. Su actual
situación deriva de ese hecho.
Cuba
sufre la agresión imperialista yanqui continuada por cercada de
setenta año con ataques terroristas, sabotajes y atentados para
asesinar a sus dirigentes como los realizados contra Fidel Castro y
otros. Seis décadas de implacable bloqueo económico,
Actualmente,
el gobierno de los Estados Unidos encabezado por el genocida Trump.
cantando tramposos éxitos en su guerra de agresión contra Venezuela
y América Latina, busca capitalizar esa ventaja parcial y relativa
en el Caribe para atacar a Cuba, persigue como objetivo inmediato el
cambio de régimen por uno sujeto a su administración directa, un
gobierno bajo su protectorado, similar al establecido en Venezuela
con los hermanos Rodríguez. Así, los imperialistas yanquis buscan
caer con la fuerza de Cuba sobre América del Sur en aplicación de
su siniestro plan de ocupación política, económica y militar de
nuestro continente como base de la mantención de su hegemonía
mundial (2).
El
imperialismo yanqui busca lograr su objetivo de cambio de régimen
blandiendo la amenaza de un ataque directo contra la isla basada en
el despliegue de su poderosa fuerza militar en la región bajo el
nombre de operación ‘Southern
Spear’ (3),
pero ante el temor que
esto le puede costar una nueva humillante derrota, está tratando de
provocar
la subversión interna mediante el genocidio, lo que llaman
“la
asfixia económica final” según los
propios medios imperialistas, citamos:
“La
decisión de castigar con aranceles el suministro de petróleo a la
isla agrava la asfixia económica y social.
El
estrangulamiento del petróleo a la isla se agravó a principios de
año con el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela, principal
proveedor desde hace décadas. El presidente Donald Trump ha dado un
nuevo giro de tuerca anunciando que castigará con aranceles a
cualquiera que venda o suministre petróleo a la isla. La soga al
cuello cada vez aprieta más a los cubanos, que viven sumidos en una
profunda crisis estructural, donde casi el único objetivo posible es
la supervivencia.”
Tratando
de cubrir el cerco militar contra la Isa dentro del marco de la
operación ‘Southern Spear’ parte de la poderosa flota naval de
los EEUU se ha desplazado a Haití con el pretexto de combate al
narcotráfico (las “narco lancha”).
Por
lo anterior es necesario mus brevemente referirnos a la
militarización de la política. En los EEUU, tanto para su política
interna como exterior tiene larga data.
En
lo interno el gobierno de Trump usa la militarización de la lucha
contra la migración “ilegal”, contra el crimen organizado,
antinarcoticos, etc., usando fuerzas militares y policiales bajo su
control directo para la centralización absoluta del Poder en sus
manos como representante de su facción imperialista (PR), buscando
someter bajo su control a los gobiernos de los estados bajo
gobernadores de la facción del Partido Demócrata y, lo que es
principal, para la guerra contra el pueblo para su guerra exterior.
Las
amenazas verbales, discurso violentos y uso brutal y desmedido de la
fuerza de parte de Trump, demás funcionarios de su gobierno y de las
fuerzas represiva bajo su control central no son muestra de fortaleza
sino de debilidad. Como los EEUU es un país inmenso, Trump no tiene
las fuerzas suficientes para doblegar la resistencia de sus rivales o
del proletariado y el pueblo norteamericano en todo su inmenso
territorio. Recurre a la violencia extrema en algunos estados para
someterlos por el terror buscando que los demás se le sometan, pero
si no puede conseguir doblegar la resistencia en estos lugares actúa
por volverse hacia atrás. Fracasa para buscar repetir después, pero
así irá de fracaso en fracaso en su propio país como en el mundo.
En
su Estrategia de Defensa del Departamento de Guerra (24 de enero
2026), ellos mismos confiesan su limitación de fuerzas:
“En
este enfoque, es esencial ser realista sobre la magnitud de las
amenazas a las que nos enfrentamos y los recursos disponibles para
hacerles frente. (...). En su lugar, el Departamento dará prioridad
a las amenazas más importantes, graves y peligrosas para los
intereses de los estadounidenses. Restauraremos la filosofía bélica
y reconstruiremos la fuerza conjunta para que los enemigos de Estados
Unidos nunca duden de nuestra determinación o capacidad para
responder de manera decisiva a esas amenazas.“
Con
esa “filosofía bélica” buscan imponer su orden hegemónico
imperialista en lo interno y externo.
En
cuanto a América Latina el imperialismo yanqui usa la militarización
del combate al narcotráfico, “narco-terrorismo”, crimen
organizado. economía ilegal, etc. obligando a los gobiernos de la
región a firmar acuerdo y convenios en esas materias usando "la
palabrería anodina de ‘construir capacidad de cooperación y
mejorar la interoperabilidad’. Su objetivo coordinar el trabajo de
las fuerzas de seguridad nacionales a nivel internacional,
subordinadas, de manera directa o indirecta, a la dirección de
Washington"(4)
En
2012, los EEUU disponian de “un corredor que va de Colombia a
México, pasando por Centroamérica”. Cualquier atisbo de
independencia de los gobiernos de la región es vista como una
amenaza a su política de intervención.
La
asistencia a las fuerzas armadas lacayas toma la forma de apoyos a
iniciativas antinarcóticos, como la Iniciativa de Seguridad Regional
para América Central (CARSI), que empezó en 2008 tras la Iniciativa
Mérida y continuaba hasta 2014, con asistencia, equipo y
entrenamiento a las fuerzas policiacas y militares de Centroamérica.
México
corresponde a la jurisdicción del Comando Norte de los EEUU, pero al
sur de sus fronteras es el Comando Sur, el cual opera desde unas
instalaciones de 400 millones de dólares justo al oeste de Miami, el
responsable de todas las actividades militares de EEUU en Centro
ySudamérica.
Finalmente
decimos:
Hoy
rescatamos la vieja consigna ¡CUBA SÍ, YANQUIS NO!, para
apoyar la lucha del pueblo cubano contra la agresión imperialista
que se desarrolla de acuerdo a su doctrina militar de “paz a través
de la fuerza”, esto es, de imponer sus intereses imperialista (de
la oligarquía financiera yanqui) mediante la guerra o la amenaza
creíble de uso de la misma.
Es
buena consigna para hacer frente al plan imperialista de hegemonizar
el Caribe para avanzar en su plan de ocupación política, económica
y militar de América Latina. Como alguna vez se dijo, hoy es más
cierto, los imperialistas yanquis pretenden caer con la fuerza de
Cuba sobre toda América. Con esta consigna se une a nuestros pueblos
con la causa de Cuba en defensa de su la independencia, de su
soberanía formal en su camino por la independencia completa que solo
la conquistará llevando la revolución hasta el fin.
Y,
citamos del Discurso del Presidente Gonzalo del 24 de septiembre de
1992, lo siguiente
“Todo
lo que nos dijeron, la cháchara vacía y necia de la famosa "nueva
etapa de paz" ¿en qué ha quedado? ¿qué de Yugoslavia? ¿qué
de otros lugares? Todo se politizó; eso es mentira. Hoy día la
realidad es una, los mismos contendientes de la I y II Guerra
Mundiales, están generando, están preparando la III nueva guerra
mundial. Eso debemos saber y nosotros como hijos de un país oprimido
somos parte del botín ¡No lo
podemos
consentir! ¡Basta ya de explotación imperialista! ¡Debemos acabar
con ellos! Somos del tercer mundo y el tercer mundo es base de la
revolución proletaria mundial, con una condición, que los Partidos
Comunistas enarbolen y dirijan. ¡Es lo que hay que hacer!”
¡
VIVA LA GUERRA POPULAR!
MOVIMIENTO
POPULAR PERÚ
Febrero
de 2026
NOTAS:
(1)
AMÉRICA LATINA: GUERRA POPULAR, Grandes Victorias, Brillante
Perspectiva, Bandera Roja, Número 42, mayo de 1970
Comité
Central, Partido Comunista del Perú.
(2)
El plan hegemónico y contrarrevolucionario mundial, en aplicación
por el gobierno del archirreaccionario y genocida Trump, data de
comienzos de la última década del siglo pasado. Este plan es
reajustado por cada nuevo gobierno yanqui de acuerdo al desarrollo de
la lucha de clases en el propio país y en el mundo y es publicado
como Estrategia de Defensa Nacional (National Defense Strategy o
«NDS»), el nuevo es de noviembre 2025; cuya doctrina o estrategia
militar se denomina Estrategia de Seguridad Nacional (NSS), publicada
el 24 de enero de 2026 por el Departamento de Guerra de los Estados
Unidos.
El
plan en sus objetivos estratégicos y lineamientos generales fue
establecido durante el gobierno de Bush Sr.(198-92), cuando sin
guerra mundial se hundió el revisionismo soviético, la URSS colapsó
y sus esferas de influencias entraron en nuevo reparto en medio de la
colusión y pugna imperialista (diciembre 1991) y el imperialismo
yanqui devino en la superpotencia hegemónica única. Todavía en la
parte final del proceso de descomposición definitiva del
socialimperialismo, el año anterior, el Presidente Gonzalo, señaló
en forma precisa y contundente,lo que estrategas imperialistas habían
establecido para su plan de dominación mundial en el siglo que se
avecinaba:
“Estados
Unidos y América Latina, su gran área. Iniciativa Bush para América
Latina, unir México, eje, a la unidad EEUU y Canadá para
hegemonizar sobre el Caribe, extenderse a América del Sur,
controlando más y más América Central, así prepararse para el
futuro en la cuenca del Pacífico.” (II Pleno del Comité Centra
(agosto de 1990).
(3)
La operación “Southern Spear” (Lanza del Sur) fue anunciada en
noviembre por Hegseth y forma parte del despliegue de buques de
guerra y aviones militares estadounidenses en América Latina.
De acuerdo con Washington, este operativo apunta a combatir las
embarcaciones utilizadas para el tráfico de drogas por cárteles
definidos como “narcoterroristas”.
(4)
Drug War Capitalism ,
AK Press, diciembre de 2014), en español como Capitalismo
Antidrogas, Una Guerra contra el Pueblo, Dawn Marie Paley, Sociedad
Comunitaria de Estudios Estratégicos Libertad Bajo Palabra, 2018
México.