Intervención del Presidente Gonzalo en el I Congreso del PCP, 1988:
La
II Guerra Mundial es un hecho de trascendencia en la historia del
mundo, estrictamente comenzó en 1939 y terminó en 1945 –.
Es
una guerra mundial en la cual por un lado hay la rapiña
imperialista, la disputa por la hegemonía mundial que demandaba para
sí Alemania bajo Hitler; pero por otro es la defensa del socialismo
y desarrollo de la revolución, sí, bien claro es y es correcto que
la guerra librada entonces por la URSS fue una Gran Guerra Patria.. f
Fue
una justa guerra de defensa, una Gran Guerra Patria, así fue
definida con toda corrección, por eso; y de desarrollo de la
revolución mundial porque a más de esa gloriosa defensa heroica que
a la URSS costó 20 millones de hombres, tenemos una lucha
antiimperialista que va a desenvolverse en naciones oprimidas
principalmente en China.
¿Y
por qué decimos principalmente en China?, es bueno recordar que en
China se retuvo durante largo tiempo el 60% del ejército japonés;
por eso es que no estamos de acuerdo cuando simplemente se habla del
frente occidental, del frente oriental pero tomando todo como lo
librado en Europa, y viendo el problema de oriente que es un gran
frente de lucha y un gran frente revolucionario, es erróneo, a
nuestro juicio, cuando se le pretende reducir a la acción de los
occidentales imperialistas y principalmente de Estados Unidos, eso no
ha sido así.
Es
la gran guerra de resistencia de naciones oprimidas, como China, como
Corea, como Birmania, como Indonesia, Filipinas, etc., donde
precisamente los imperialistas fugaron como ratas y fueron los
pueblos de esas naciones los que tomaron las armas; los que tuvieron
la suerte de contar con un Partido Comunista triunfaron y avanzaron y
los que no, por lo menos se libraron en forma transaccional de ser
colonias, ejemplo Indonesia que dejo de ser, a consecuencia de esa
guerra, colonia de Holanda.
En
esa guerra habia un siniestro plan: la cruzada contra la URSS, y
subrayo la palabra cruzada por su raigambre medieval que expresa
claramente su entraña reaccionaria y porque así fue planteada por
el mismo Hitler, como una cruzada antibolchevique, porque el sueño
negro que tenían era barrer a la URSS de la faz de la tierra; fútil,
sueño de vidrio, se estrelló contra el poder de la dictadura del
proletariado, con la dirección del Partido y del camarada Stalin,
del proletariado ruso, del pueblo ruso.
Camaradas,
¡páginas heroicas!: Stalingrado, la más grandiosa lucha de guerra
en ciudades, de guerra en calles, la qué más mortandad genera, ahí
se peleó no sólo casa por casa sino cuarto por cuarto: son
capítulos que han estremecido al mundo.
En
esta guerra mundial,
también se ha visto bien claramente el sucio juego, artero de los
aliados imperialistas: Estados Unidos, Inglaterra, no hablo de
Francia porque estaba ocupada –y lo fue en 18 días-, arteros que
retrasaban la apertura de la invasión de Europa por el norte para
golpear el corazón de Alemania, buscando que Alemania fascista
derrotara a la URSS.
Todos
sabemos, y hay que recordarla camaradas, esa ofensiva fascista
encabezada por los nazis a la cual coadyuvaron los fascistas
italianos, los fascistas españoles de Franco y utilizaron todo el
poderío económico de la Europa sojuzgada, lanzó millón y medio de
hombres, la flor y nata del ejército alemán, el 75% de su fuerza
aérea, penetraron. Pero sabiamente C. Stalin había manejado la
diplomacia en grande y con sutileza –son cosas que (...) el pacto
Germano Soviético era necesario (…) algunos dicen, pero eso no
libró a la URSS de la invasión, no saben de qué hablan, una cosa
era ganar tiempo y otra cosa era que necesariamente Alemania
golpearía a la URSS, razón: no podía seguir avanzando en Occidente
con un poderoso enemigo a las espaldas y con una feraz y riquísima
tierra de un fabuloso potencial; si camaradas, eso hay que reconocer,
hay que entender la realidad tal cual (...)
y un pueblo por encima de los 200 millones, eso era inevitable. Ahí
hay que destacar la sagacidad y penetración del servicio de
inteligencia soviético, ¡eso era servicio de inteligencia!, que
llegaron a saber el día de la invasión; dicen que de nada sirvió
–creo que son eructos tontos-
¿Qué
podía hacer Rusia ante semejante embate?, aplicar pues una defensiva
estratégica y eso es lo que se hizo –nosotros como comunistas y
manejando guerra popular entendemos qué es una defensiva
estratégica- y eso fue lo que se hizo, unida a tierra arrasada, a no
dejarles nada, tierra pelada; y tuvieron la audacia, la alta decisión
de volar monumentales obras como esa famosa represa que une el Volga
con el Don que tantos años de esfuerzo costó, ¡fue volada!; los
alemanes nunca soñaron, pensaron que esa obra no sería volada
porque era demasiado importante y mucho esfuerzo había costado.
Camaradas,
estaba en juego la dictadura del proletariado, estaba en juego la
revolución, no podemos pararnos en mientes ni podemos simplemente
dejarnos entorpecer como dice el Presidente Mao, por defensa de
pulgadas de terrenos no de cacharros; así somos, pues, los
comunistas.
Se
estrellaron en las puertas de Leningrado, en las puertas de Moscú y
Stalingrado; pero no solamente se hizo tierra arrasada sino que se
dejó guerrillas y hasta hombres individualmente con su buen fusil y
buena cantidad de municiones y su vodka para el frío y para
aniquilar a uno de esos, los alemanes tenían que perder 10 hombres,
ese es el promedio camaradas.
No
ha sido pues fácil como los alemanes creyeron; piénsese camaradas.
Que esa ofensiva es un plan militar de alta calidad, así, los más
altos y esclarecidos jefes militares alemanes elaboraron ese plan y
la escuela alemana tiene tradición de guerra muchas veces probada:
en tres meses iban a conquistar la URSS, en tres meses.
La
previsión del c. Stalin, ya había tomado medidas desde los años
treinta cuando hay la gran transformación del campo y de la
industria, habían traspasado ya fábricas más allá de los Urales
previendo incluso la posibilidad de abandonar hasta Moscú, pues es
cierto, todo estaba ya listo por si no podían en último término
defender Moscú, aunque esa fuera la decisión tomada, estaba
previsto ya el desplazar la dirección y el centro a los Urales; así,
lo primero que se hizo fue tomar medidas para el traslado de Lenin
porque no podía caer en sucias manos de miserables hijos del averno,
no podía caer.
Pero
la orden ¿cuál fue pues, camaradas?, después que penetraron hasta
las puertas antedichas, la orden fue ¡no retroceder más!; ustedes
dirán ¿y cómo había esos planes de irse hasta los Urales?,
camaradas, siempre hay un plan por si falla, nunca se hace un solo
plan, eso es de intonsos, , se tiene planes para varias
circunstancias y hasta extremas. Es muy memorable y siempre hay que
recordar cómo un 7 de noviembre, aniversario de la revolución, no
tuvieron dónde celebrarlo y ya se daba por imposible cumplirla;
camarada Stalin dijo: “¡a la estación!”, “pero ahí no hay
estrado, ahí no hay butacas”, c. Stalin paró un cajón, de pie en
él habló celebrando la revolución y dijo: “¿cuántos éramos
cuando conquistamos el Poder, qué fuerzas teníamos cuando
rechazamos la agresión imperialista inmediata la Revolución de
Octubre?, ¡pocos y débiles! en comparación de lo que somos hoy,
por tanto no nos habrán de vencer, ¡los aplastaremos! y a la bestia
la aniquilaremos en su propio cubil, en Berlín”, ¿así no dijo?
Camaradas, son cosas que uno debe recordar, así nomás no se le
puede enjuiciar al c. Stalin, por eso es que el Partido dice hay que
ver la II Guerra Mundial.
Es
de todos conocido cómo después de eso vino la gran resistencia, el
quiebre de las líneas alemanas, el embolsamiento de Stalingrado
donde los mandos pidieron
permiso a Hitler para la retirada (…)
pero aquí, Hitler,
les dijo, los arios no retroceden, los arios no pueden ser derrotados
por bárbaros, por mongoles por inferiores” sí pues, pero esos
inferiores, bárbaros, mongoles, los cazaron como ratas y tuvieron
que rendirse.
Es
bueno reiterar siempre esto: Stalin, manejador de la guerra con
destreza y sabiduría, siempre tenía en cuenta el elemento moral e
hizo desfilar a todos los nazis vencidos, rendidos y arrojar sus
banderas, sus águilas, sus esvásticas al pie del mausoleo de Lenin;
no solo gran derrota militar, ¡gran derrota moral!, la arrogancia,
la soberbia nazi había sido hundida en el fango y pisoteada, ¡fue
el más grande golpe moral que recibió!, ahí comenzó el quiebre
del ejército nazi.
La
otra resistencia de los 300 mil de la raza heroica que impedirían el
acceso de los rusos a Alemania, la ofensiva soviética del Ejército
Rojo la hizo saltar en mil pedazos y se voló 300 mil hombres más;
Alemania estaba hecha, claro pues camaradas. Es ahí cuando los
occidentales imperialistas se apresuran a desembarcar en Normandía,
¿por qué?, porque el Ejército Rojo, los comunistas y el comunismo
avanzaba amenazador sobre todo Europa, eso fue; pero bien sabemos que
en los comienzos de mayo, el Ejército Rojo tomó Berlín y en el
Reichstag, el parlamento corporativo que tenían ellos, clavaron la
bandera roja con la hoz y el martillo, para eterna memoria quedan las
fotografías. Hitler se suicidó, como bien sabemos, fue incluso
incinerado pues sabía lo que vendría si él quedaba, no le iban a
perdonar; los occidentales, ellos quizá, pero la URSS no lo iba a
perdonar.
El
otro grandioso frente, en oriente, tiene como centro a China donde el
ejército japonés se enfangó en un mar de masas, minado, socavado
por la guerra de guerrillas; diversas naciones oprimidas tomaron las
armas contra ellos; los occidentales “apoyaron” para luego
volver, es bueno recordar a Mac Arthur, el mejor cadete que ha tenido
West Point, o sea la escuela militar de los Estados Unidos, uno de
los más altos estrategas que ha dado EEUU, él tenía su cuartel en
Filipinas, ¿qué hizo?, se retiró pronunciando lo que dice su frase
célebre: “¡volveré!”, sí, cuando derrotan a los japoneses,
esa es la parte que no dijo, claro pues camaradas, porque el
volveremos, sí volvieron, ¿pero cuando volvieron, pues?, cuando los
japoneses estaban minados, socavados por la lucha en China y en las
diversas naciones oprimidas de oriente. Son pues los pueblos
oprimidos los que han resistido la bestia japonesa que otra vez
vuelve a las andadas. Piénsese en esto simplemente para que vean lo
que le ha costado a los EE.UU, 100 mil soldados, es todo lo que le ha
costado la II Guerra Mundial, la mayoría de ellos muertos en
oriente, ¿ya ven? Y ante el temor de que habiendo concluido la
guerra en el frente occidental europeo, y como decían los acuerdos,
la URSS debía volver su frente contra Japón, ante el temor de que
el Ejército Rojo se expandiera, entonces tuvieron que usar la bomba
atómica; sí, ahí se ve claramente cómo la política dirige la
guerra, los japoneses iban a ser aplastados, no podían resistir,
justificaciones que nos quieren dar hoy son eso, justificaciones.
Todo
ese hecho grandioso de la II Guerra Mundial estremeció el mundo y a
marcado a los hombres y dio buenos frutos; no en todas partes sí,
pero incluso dio hasta frutos mediatizados, ejemplo, Francia e
Italia, razón revisionistas, se dejaron arrebatar el triunfo, los
frutos de la victoria teniendo guerrillas de 500 mil hombres, de 300
mil hombres, forjados en esa heroica resistencia de la clase y los
pueblos europeos que también hay que tenerlos en cuenta. Así pues,
la II Guerra Mundial es un hecho de gran trascendencia.
El
prestigio de la URSS se empinó altamente sobre la tierra, basta ver
los periódicos de la época, (...);
yo recuerdo, camaradas, cuando la victoria, sí, yo estuve en el
Callao, el puerto que ustedes conocen (...),
¡cómo sonaban las sirenas de fábricas y barcos cuando se rindió
Alemania! Porque ahí ya estaba ganada la guerra, lo otro ya era
acabarlo, fue una algarabía mundial, como también recuerdo, como si
lo viera hoy, cómo las páginas de los diarios ya levantaban la
bomba atómica como un garrote para asustar a miedosos preguntándonos
¿hay riesgo de desintegración, se desintegrará la tierra?, una
necedad porque si hubiera habido tanto riesgo los científicos
¿hubieran echado la bomba atómica?, no tiene sentido es, eso es no
ver la esencia política que dirige la guerra, las armas se las usa
en función de objetivos políticos; esa bombita mató la friolera de
60 mil personas en Hiroshima; Nagasaki fueron 145 mil y sin embargo
más se celebra o se recuerda Hiroshima porque fue la vez primera,
pero en Nagasaki fueron 145 mil, más. Son hechos, entonces, de
trascendencia que van formando las mentes de las personas en esos
fragorosos tiempos.