Wednesday, April 8, 2026

BANDERA ROJA ORG: MPP-NOTAS A LA DECLARACIÓN EN APOYO AL PUEBLO IRANÍ

 


Informacíon sobre la Guerra Popular, el Presidente Gonzalo y el maoísmo

 

NOTAS A LA DECLARACIÓN EN APOYO AL PUEBLO IRANÍ

¡Proletarios de todos los países, uníos!

 

 

En estas notas hacemos algunos agregados para precisar algunas cuestiones a nuestra DECLARACIÓN EN APOYO AL PUEBLO IRANÍ ( publicada el 07 de marzo 2026) y señalar la situación actual de la guerra, más precisamente de la actual campaña militar del imperialismo yanqui y su vasallo el Estado sionista de Israel (la potencia agresora) y la contra campaña militar de Irán (el país oprimido agredido). Con lo cual, respecto a estas cuestiones,señalamos claramente nuestra posición:

1. La contradicción principal y las naciones oprimidas base de la revolución mundial. El centro de la contienda en el MOA seha desplazado al Golfo Pérsico.

El centro de la contienda bélica entre el imperialismo y los países oprimidos del MOA se desplaza a Irán. Siguiendo el mismo eje su centro ha pasado de Palestina (Gaza) a Irán, quien desarrolla una guerra de resistencia nacional, guerra justa.

La guerra de agresión imperialista-sionista es parte de la ofensiva contrarrevolucionaria general encabezada por el imperialismo yanqui, que apunta contra las naciones oprimidas, base de la revolución mundial.

En ella se expresa la primara y principal contradicción, es decir, entre naciones oprimidas por un lado, y el otro superpotencias y potencias imperialistas, se resuelve con Revolución Democrática, lo cual DEMANDA Guerra Popular. Con guerra popular se desarrolla la contraofensiva revolucionaria marrxista-leninita-maośta, lo cual DEMANDA Partido Comunista que la dirija.

En esta guerra de agresión del imperialismo yanqui y su actual campaña militar genocida, también, se está expresando la tercera contradicción, que es ínter-imperialista; en su segundo nivel. El primer nivel es entre superpotencias y este nivel está en redefinición.

La contradicción por el botín que es Irán, en este caso, se da entre la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui, y las potencias imperialistas, que según sus alineamiento con la primera se agrupan en vasallo y vándalos o bárbaros.

Los gobiernos lacayos de la región se han alineado con la agresión imperialista-sionista.

El petroleo del Golfo Pérsico va para Europa, China, Japón, India entre otros. Tiene fuerte incidencia en la economía mundial, que se alimenta del 20% del petróleo refinado y del 20% del gas licuado de esto países. Por eso la contienda es clara por reparto.

La contienda bélica tiene como objetivos de gran importancia para los contendientes: el control del Estrecho de Ormuz y la seguridad de los pozos petrolíferos de la región.

Colusión y pugna imperialista

Para estabilizar el mercado mundial del petróleo el imperialismo yanqui a suspendido las sanciones de venta de crudo al imperialismo ruso, con lo cual también busca separar al imperialismo ruso de Irán, la guerra de Irán beneficia al imperialismo ruso por que también suben los precios y la atención imperialista yanqui pasa de Ucrania al Golfo.

China por su dependencia de los suministros de la región, está a expensas del desarrollo de la guerra y sus resultados. Gran parte del petróleo que importa de Irán y demás países del Golfo pasan por el Estrecho de Ormuz y en menor medida del oleoducto saudí que llega al Mar Rojo.

La cuestión de la seguridad de la producción del petróleo, el gas y otros derivados para la industria y la alimentación humana y su transporte es usada por las partes contendientes para sus propios fines. Es un problema para ambas partes, que tiene que ver con el manejo de las contradicciones que se les presentan. Los imperialistas yanquis piensan apuntarse una victoria apuntando a la ocupación militar de la isla clave para el control del paso marítimo por el Estrecho, la isa de Kahrgan.

Esta es una región que entro en disputa desde finales del siglo XIX con el proceso de hundimiento y disolución del Imperio Otomano (1).

2. La relación entre política-economía y guerra

La última parte del punto anterior nos lleva a ver la relación entre política-economía y guerra. No sólo es problema de petróleo, el, problema de fondo que está por resolverse desde 1979 es que: quien avance y controle Irán, asegura y manda en Medio Oriente y por lo tanto una región clave para la economía mundial y de gran importancia estratégica porque en el MOA se dan encuentro tres continentes . Este es el objetivo estratégico de la guerra y de la presente campaña militar, por eso hemos puesto en nuestra Declaración la cita del Presidente Gonzalo al respecto.

Es importante tener claridad en este punto partiendo del análisis histórico de la situación concreta que se da en el MOA y de la relación entre política-economía y guerra. Este OBJETIVO ESTRATÉGICO DEL IMPERIALISMO YANQUI de su guerra de agresión, en colusión y pugna con las demás potencias imperialistas, tiene su expresión concreta en el CAMBIO DE RÉGIMEN EN IRÁN.

Si no alcanzan este objetivo estratégico principal en su guerra de agresión, por más que logren algunos éxitos en lo que han denominado Trump y Netalhau sus “objetivos militares estratégicos” imperialistas yanquis y sionistas habrán fracasado en su guerra de agresión. Por eso haciendo balance de lo que va del desarrollo de la guerra decimos que están fracasando y se han empantanado en su guerra que ya va para tres semanas.

Por tanto: no es que los imperialistas no tienen una estrategia clara sino que fracasan y fracasan pese a todo su poderío militar, pese a todo el genocidio que desatan. EL RÉGIMEN DE IRÁN que encabeza la guerra de resistencia nacional contra la guerra de agresión imperialista-sionista NO HA CAPITULADO. Al enemigo se le presenta un entrampamiento en la guerra presente como ya lo fue en sus guerras anteriores en el presente siglo.

Pensaron que era fácil, que podían repetir el falso éxito venezolano con la capitulación del régimen, pero se estrellaron de muelas. Al interior de la dirección de la resistencia se ha aplastado a los partidarios de la capitulación nacional ante el imperialismo.

El genocida Donald Trump ha declarado: “ahora no conocemos a nadie, no hay con quien conversar”. Pese ha que Trump y Netalyahu han proclamado su “victoria militar”, dicen que la campaña militar va a proseguir hasta alcanzar todos los “objetivos militares estratégicos”. Pero si la guerra es la continuación de la política por otros medios, si fracasan en su objetivo político de la guerra cosecharan de todas manera su fracaso militar.

Por lo anteriormente expuesto, los estrategas yanquis están hablando de replantearse los siguientes paso de su campaña militar ante la posible entrada en una nueva fase de la guerra, del despliegue de fuerzas terrestres que sería muy limitado y peligroso para Trump pues no cuenta con el apoyo interno. Dentro de esto entra lo que han planeado desde el comienzo, que es el empleo de mercenarios de la región como “botas sobre el terreno” como veremos en el punto 5. En este punto queda claro el carácter revolucionario de algunos movimientos nacionales como Irán, Palestina y otros más y el carácter reaccionario de otros “movimientos nacionales”. Cuando no esta presente el elemento proletario a través de su Partido Comunista, es un problema siempre concreto y relativo, que responden a la pregunta: ¿ sirven para debilitar o sirven para fortalecer el frente del imperialismo?

Una vez más, repetimos lo de la Declaración, esta probado que lo principal en la guerra no son las armas sino el hombre.

3. El imperialismo yanqui está acosado por insalvables contradicciones internas y externas. Necesita recurrir a tropas de sus vasallos y lacayos.

El imperialismo yanqui se hunde en un largo proceso como todo los imperios del pasado, imperialismos nuevos surgen para retarlo, unos pierden el paso y otros entran en una carrera ascendente pero amenazados por la bancarrota.

El imperialismo está en su proceso de hundimiento y de barrimiento por la revolución mundial. El imperialismo es la etapa de la crisis general del capitalismo, que parte de su esencia económica, el monopolio. Es monopolista, parasitario o en descomposición y agonizante. El imperialismo yanqui esta en más avanzado estado de descomposición que sus rivales.

Los imperialistas yanquis, la superpotencia imperialista hegemónica única pensaron que había llegado el momento de avanzar y tomar Irán con su actual campana militar en su guerra de agresión imperialista, asistido por su vasallo el Estado sionista de Israel. Pero como estamos viendo va de fracaso en fracaso.

El resquebrajamiento del régimen seguido por la subversión interna que sería provocada por su diluvio de fuego, destrucción y muerte no se ha producido. Como está claro, un país no se conquista desde el aire o el mar, se necesita “botas sobre el terreno”, para esto planearon usar sus fuerzas especiales que apoyarían la subversión interna, a la que se sumarían las fuerzas mercenarios de iraníes de la minoría curda acantonados en Erbil, el llamado Kurdistan Iraquí. Un cohete iraní mató en Erbil hace poco a un oficial imperialista francés que venia entrenándolos. La alternativa de usar tropas yanquis para conquistar el país, no es viable, por cuestión de tiempo y situación política en los EEUU, ya que esta opción les demandaría desplegar entre 200 a 300 mil soldados. Dicen: “opción limitada y peligrosa para Trump por la situación política en el país” (información sobre este asunto en punto 5,)

El imperialismo no solo está acosado por las contradicciones externas, sino por sus propias contradicciones internas, como la contradicción con la otra facción imperialista, por un lado, y la contradicción antagónica interna con el proletariado y el pueblo norteamericano, por el otro lado.

Los imperialistas vasallos no están dispuesto a ir en su auxilio porque también se les presenta similares problemas. Además dicen Merz, Macrón, etc. que esta “no es su guerra”, que no se les ha consultado antes y, por tanto, tampoco tendrían una gran participación de los “frutos de la victoria». Entonces con elecciones ad portas y peligro de perder elecciones no están dispuestos a arriesgar tanto por tan poco.

A través de esa contradicción entre los de arriba se ve, como por una ventana, la contradicción burguesía-proletariado en los países imperialistas. Por eso, necesitan centralizar en forma absoluta el Poder del Estado imperialista, ya sea con absolutismo presidencialista o fascismo, son dos las formas que toma la reaccionarización del Estado burgués. Nosotros usamos sus contradicciones, pero no estamos por ponerlos a la cola de ninguna de sus facciones, estamos por la destrucción del Estado burgués mediante la guerra popular, con ella aplastaremos al fascismo, lo contrario lleva a la defensa de la democracia burguesa.

Pensaron que sometiendo al país a un intenso bombardeo y bárbaro genocidio el régimen se iba a resquebrajar y que el pueblo de Irán se iba a levantar pensando que había llegado “el momento de su liberación” como se desgañitaban Trump y Netalyahu. Pero se equivocaron, ni una ni otra cosa ha sucedido y el frente interno, el frente nacional contra la agresión imperialista sionista se mantiene.

4. PROBLEMA ESTRATÉGICO Y DE PRINCIPIOS: ¿Quién es el enemigo principal de la nación iraní en la presente situación?

El imperialismo yanqui es el enemigo principal de los pueblos del mundo y específicamente de las naciones oprimidas del MOA. El imperialismo no es uno solo, considerarlo así es kautskismo, derechismo puro, las contradicciones entre los imperialistas funcionan como fuerzas de reserva de la revolución (Lenin)

El régimen que encabeza el Estado de Irán, pese a su carácter de ser una teocracia mahometana, dirigida por clérigo chiita Jamenei, ha pasado a encabezar una guerra justa.

El hecho anotado anteriormente expresa el doble carácter de la clase que dirige ese Estado terrateniente-burocrático, que ante la agresión imperialista pueden ser parte del frente nacional, como en este caso, forma parte de la nación iraní.

La lucha del Ayatolla de Irán y sus partidarios por la resistencia nacional contra la guerra de agresión imperialista, por la defensa de la soberanía e independencia formal de su país es una lucha objetivamente revolucionaria, porque esa lucha debilita al imperialismo, lo descompone, lo socava., ya que están contra la revolución de nueva democracia y su paso ininterrumpido al socialismo ( por su doble carácter), funcionan como fuerzas de reserva de la revolución mundial.

Por eso. el problema de la guerra de resistencia nacional de Irán, en el momento presente, es que su desarrolla a revolución – de nueva democracia contra el imperialismo, el capitalismo burocrático y la semifeudalidad para seguir con su paso ininterrumpido a revolución socialista- requiere la dirección proletaria a través de su Partido Comunista, que transforme esa lucha en guerra popular. La condición para el desarrollo victorioso de la nueva gran ola de la revolución mundial.

Lo expuesto anteriormente es de suma importancia no solo para la lucha de resistencia nacional de Irán, Palestina, el Libano y de toda la región sino para la revolución mundial para barrer al imperialismo y la reacción de la fas de la tierra.

Por eso, como se ubiquen los partidos, movimientos y cualquier otra fuerza en Irán o la región determina su carácter de clase, esto es si son movimientos nacionales que sirven a la liberación de los pueblos oprimidos y por tanto a la revolución mundial o son “movimientos nacionales” que sirven como puestos de avanzada del enemigo más peligroso en Oriente.

5. El carácter reaccionario de un “movimiento nacional”

Los camaradas de Dem Volken Dienen ( Servir al Pueblo) en días pasados publicaron un artículo de “Komalah: Los intereses de los USA e Israel en el Iran y los Curdos, qu según dieron cuenta provenía del Blogs „maoistdazibao“ de Alemani, del cual queremos destacar solo la infomación central que contiene, que es:

“Existen informaciones (en los medios de comunicación), de acuerdo a las cuales los Estados Unidos e Israel enrolarían a las fuerzas armadas de determinados partidos curdos para utilizarlas como tropas sobre el terreno contra la República Islámica. De acuerdo a funcionarios norteamericanos e israelitas como de algunas fuentes políticas que se está considerando un plan, de acuerdo al cual las fuerzas armadas de los partidos curdos de la región del Kurdistán marcharían en el Kurdistán iraní y tomarían el control sobre parte de esa región

Eso significa, que ese plan originario del gobierno israelí y de la Mossad ha sido propuesto, el cual ha sido posteriormente tomado también por la US-Central Intelligence Agency (CIA). Existen además informes sobre contactos y conversaciones entre funcionarios norteamericanos y algunos jefes de las coaliciones de los partidos curdos, Según ese plan las fuerzas armadas de esos partidos serían utilizadas como tropas terrestres para llear a cabo los objetivos políticos y multares de los EEUU e Israel.”

El artículo también menciona dos ejemplos históricos del empleo de las fuerzas armadas de los partidos curdos para el desarrollo de la agresión imperialista en la región y nombra el caso de la Guerra del Golfo 1990-91 y la más reciente la del empleo por los imperialistas del movimiento curdo en Siria.

Con respecto a la cuestión de fondo contenida en esta información queremos señalar claramente nuestra posición:

Para evaluar la información precedente, decimos: que como se ubiquen los partidos, movimientos y cualquier otra fuerza en Irán o la región determina su carácter de clase, esto es si son movimientos nacionales que sirven a la liberación de los pueblos oprimidos y por tanto a la revolución mundial o son “movimientos nacionales” que sirven como puestos de avanzada del enemigo más peligroso en Oriente.

«La cuestión nacional es una parte de la cuestión general de la revolución proletaria, una parte de la cuestión de la dictadura del proletariado (…)

De ahí la necesidad de que el proletariado de las naciones «imperiales» apoye decidida y enérgicamente el movimiento de liberación nacional de los pueblos oprimidos y dependientes.

Esto no significa, por supuesto, que el proletariado deba apoyar todo movimiento nacional, siempre y en todas partes, en todos y en cada uno de los casos concretos. De lo que se trata es de apoyar los movimientos nacionales encaminados a debilitar el imperialismo, a derrocarlo, y no a reforzarlo y mantenerlo. Hay casos en que los movimientos nacionales de determinados países oprimidos chocan con los intereses del desarrollo del movimiento proletario. Cae de su peso que en esos casos ni siquiera puede hablarse de apoyo (…)

En los años 40 del siglo pasado, Marx defendía el movimiento nacional de los polacos y de los húngaros contra el movimiento nacional de los checos y de los sudeslavos. ¿Por qué? Porque los checos y los sudeslavos eran por aquel entonces «pueblos reaccionarios», «puestos avanzados de Rusia» en Europa, puestos avanzados del absolutismo, mientras que los polacos y los húngaros eran «pueblos revolucionarios», que luchaban contra el absolutismo. Porque apoyar el movimiento nacional de los checos y de los sudeslavos significaba entonces apoyar indirectamente al zarismo, el enemigo más peligroso del movimiento revolucionario de Europa.

Las distintas reivindicaciones de la democracia -dice Lenin-, incluyendo la de la autodeterminación, no son algo absoluto, sino una partícula de todo el movimiento democrático (hoy, socialista) mundial. Puede suceder que, en un caso dado, una partícula se halle en contradicción con el todo; entonces, hay que desecharla (v. t. XIX, págs. 257-258).

Así se plantea la cuestión de los distintos movimientos nacionales, y del carácter, posiblemente reaccionario, de estos movimientos, siempre y cuando, naturalmente, que no se los enfoque desde un punto de vista formal, desde el punto de vista de los derechos abstractos, sino en un plano concreto, desde el punto de vista de los intereses del movimiento revolucionario.”

J. Stalin. Los fundamentos del Leninismo, VI La cuestión nacional

Con la cita del c. Stalin damos por finalizada la pfresente nota adicional.

(1)

¿Qué entiende por equilibrio regional en el Medio Oriente Ampliado la docztrina estratégica de USA?

Recordar, que la orientación estratégica del imperialismo yanqui en los años 60 del siglo anterior para la guerra nuclear y regular se denominó estrategia de 1 ½. Estrategia que consideraba a la URSS y China como un solo bloque y el medio era el Medio Oriente, cuyo equilibrio estaba determinado por cuatro potencias, donde los EEUU y la URSS eran los árbitros de ese equilibrio regional. Desde 1970, con el gobierno de Nixon, la orientación estratégica de los norteamericanos para los teatros de la guerra varía, pasando a conocerse como la estrategia de 2 1/2 por considerar a la URSS y a China separadamente, no como un solo bloque. Esto es, que si uno de ellos entra en guerra con los EEUU, esto no significaría que automáticamente la otra también lo haga.

El escenario de menor importancia estratégica, el ½ es el MO y se mantiene las consideraciones de su equilibrio. Claro está que este durante los 70 se inclinó a favor del dominio yanqui. Pero, en 1979 entra una nueva potencia en consideración pues el “perro faldero” de los yanquis el Sha de Irán fue derrocado y estos pierden el dominio del país, que pasa a llamarse República Islámica de Irán. El nuevo régimen chiita cuestiona el papel de las superpotencias en el equilibrio regional, afectando principalmente el dominio del imperialismo yanqui y cuestionando la existencia del Estado de Israel.

Cuando la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de USA se refiere a restablecer el equilibrio regional se esta refiriendo a la necesidad del imperialismo yanqui de recuperar el dominio de Irán perdido en 1979 y establecer el equilibrio regional entre las potencia de la región bajo el arbitrio de la superpotencia hegemónica única. Este concepto de “equilibrio” viene del equilibrio europeo del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial, que tenía como arbitro a la superpotencia imperialista Inglaterra.

MOVIMIENTO POPULAR PERÚ

Marzo, 2026

BANDERA ROJA

– Presidente Gonzalo

Las críticas y los comentarios pueden enviarse por correo electrónico a info@banderaroja.org

 

 

Wednesday, April 1, 2026

CURRENT SITUATION: NOTES ON THE GLOBAL CRISIS (43. The war of aggression waged by Yankee imperialism against Iran)



1. INTRODUCTION

 

What does the international situation show us?


The international question, its most pressing issue being the war of aggression waged by US imperialism against Iran, which is waging its war of national resistance, leads us to the sole hegemonic superpower of the moment, which it remains. It is the principal enemy of the world's peoples, and this must be denounced and distinguished. Furthermore, there are several other fundamental enemies: the imperialist powers such as Russia, China, Japan, Germany, France, England, etc.

In short, there is one main enemy, and several fundamental ones. And facing the superpowers and imperialist powers in collusion and struggle are the First and Second Worlds, and the oppressed nations: the Third World.

The First World has been undergoing redefinition since 1991, with the bankruptcy of revisionism and the dissolution of the USSR. At that time, it was also observed that in its long process of decline, like all empires of the past, the USA was in serious trouble, and therefore, as it continues to this day, it maintains a policy of dominance based on military power. There are others stronger and more aggressive, and they are preparing for an assault.

Thus, the superpower and other powers vie for world domination; increasingly powerful
imperialist powers seek to displace the superpowers, but these have not ceased to be superpowers; they remain so.

This is how we summarize the international political situation, focusing on its most critical point located in the Persian Gulf (MOA). We must study the facts, analyze them thoroughly, and do so starting from a question: what implications and problems do they pose?

The primary and principal contradiction, between oppressed nations on one side and superpowers and imperialist powers on the other, is resolved through Democratic Revolution, which DEMANDS PEOPLE'S WAR.

The second contradiction, that of the proletariat versus the bourgeoisie, is resolved through socialist revolution and, in a subsequent perspective and over unequal periods, through proletarian cultural revolutions. Here, too, the challenge lies in achieving these through 
PEOPLE'S WAR..

The third contradiction is inter-imperialist, expressed on three levels: superpowers among themselves (the USA is undergoing redefinition), which can only develop through collusion and conflict; superpowers as imperialist powers; and among the imperialist powers themselves, because imperialism is not singular. The PCP (Communist Party of Peru) does not speak of blocs; there is no supra-imperialism, as this is Kauskyism (pure right-wing ideology). These inter-imperialist contradictions unfold in three forms: imperialist wars of aggression, conflicts between imperialist powers, and an imperialist world war for the division of the world. 

All this phenomenon inevitably leads to the World People's War, which is its response. The PCP conceives of the World People's War,as the great process of oppressed nations, of oppressed peoples led by the Communist Party, which, through waves and various wars—whether in localized areas, regions, or even global—will culminate in a World Proletarian War as a response to the imperialist counterrevolutionary war. 

The PCP does not understand the World People's War, as a war waged simultaneously everywhere; that would be ideal, but that is not the reality, and it will come in the future (Lenin: Immense Iron Legions of the Proletariat). Only then, with the World People's War,, will we begin all the construction and development, according to the level of society in which each person finds themselves, throughout the world, so that after a long and arduous journey, we can enter into communism, which will also require another revolution. What will that revolution be like? We'll leave that to future generations, since we don't have a crystal ball. 

Chairman Gonzalo warns that we cannot always focus on the imperialist world war, whether it will happen or not. War is inevitable, and they will wage it when the conditions are right.

Our problem is the people's war; specifically, preparing for it, transforming these aggressions, this inter-imperialist war, or this imperialist world war into a people's war, or preparing ourselves even without an imperialist war, without direct aggression from imperialism, to raise the banner of people's war and dare to fight, as is the case in Peru.

We do not believe that the problem of revolution stems from the war of the reactionaries. Revolution stems from revolutionary war, from people's war. Others are simply dreaming about how to transform the imperialist world war into a revolution. An absurd theory.
 

COROLLARY: THE BEST SERVICE A PARTY CAN GIVE TO THE WORLD REVOLUTION IS TO DEVELOP THE PEOPLE'S WAR.


2. NEWS FROM IMPERIALIST MEDIA

As we have said, we must study the facts, analyze them thoroughly, and do so starting with the question: what implications and problems do they pose? Therefore, our introduction is very important for reading what follows. It may seem repetitive, but it is necessary that it be so.

Briefly, before reading the news, the following:

The genocidal Trump says that "regime change has been accomplished" and that he will soon step down. And his statements on the matter, as well as those of his ministers and advisors, constantly vary in an attempt to confuse the public about the main objective of Yankee imperialism in its current war of aggression against Iran. Since they will not succeed, to save face, the Yankee imperialists seek to escalate the war or push Iran to the negotiating table, aided by social-imperialist China and its lackeys in Pakistan, Turkey, etc. But the escalation of the war through ground action presents serious dangers for imperialism and the world economy. There has been no “citizen uprising against the regime.” The march of Kurdish mercenaries from Erbil is running into resistance from Erdogan, who has stated that the use of Kurdish mercenaries is a red line for his support of the US. Turkey is a NATO partner. The Americans have no way out; they are in a bind.

As with all their previous failures, the US imperialists begin by celebrating their initial victory and end up lamenting their failure, like Bush's “Mission accomplished” (Iraq, 2003), followed by miring, failure.

The second news item or report we are including from the imperialist Husson Institute ends like this:

"Ultimately, the decisive challenge in taking either island is one of sustainment. Seizing ground is feasible, but holding it is more difficult. Continuous resupply, medical evacuation, and air- and missile-defense efforts would strain US capacity, while US bases in the region would remain vulnerable to Iranian strikes. Distributed Iranian operations, including decentralized missile and drone units, would enable Tehran to exert persistent, multi-directional pressure on any opposing forces.

Yet, while Iran retains control of the Strait of Hormuz, it retains the strategic leverage necessary to help it forestall geopolitical defeat. Washington’s path to victory runs through the strait, in one form or another."


2.1 March 19, 2026 | By Matthew Olay, Pentagon News |

During a Pentagon briefing today on Operation Epic Fury, Secretary of War Pete Hegseth said the current conflict with Iran differs from the long wars in Iraq and Afghanistan.

Secretary of War Pete Hegseth gestures while speaking from a lectern to a seated audience.

"[Some people] want you [the American people] to think, just 19 days into this conflict, that we're somehow spinning toward an endless abyss, or a 'forever war,' or a quagmire. Nothing could be further from the truth," Hegseth said.

"Hear it from me, one of hundreds of thousands who fought in Iraq and Afghanistan, who watched previous [administrations] squander American credibility — this is not those wars," he continued.

The secretary went on to say the current campaign in Iran is laser-focused and decisive, and the U.S. objectives of destroying Iran's missiles and missile launchers, eradicating the country's navy and ensuring Iran never gets a nuclear weapon remain unchanged.

As evidence of the progress being made over close to three weeks, Hegseth said all Iranian ballistic missile and one-way drone attacks are down 90% since combat operations began Feb. 28.

(...)
During the briefing, both Hegseth and Caine (chairman of the Joint Chiefs of Staff )paid tribute to the U.S. airmen who lost their lives in a KC-135 Stratotanker crash in Iraq, March 12.

Both leaders were at Dover Air Force Base in Delaware yesterday for the return of the six fallen service members' remains.

Hegseth said the overwhelming sentiment he and Caine heard from the family members of the fallen was that the campaign in Iran must be completed to honor the ultimate sacrifice those airmen made.

"My response, along with that of [President Donald J. Trump], was simple: Of course, we will finish this. We will honor their sacrifice. Their sacrifice only [hardens] our commitment," Hegseth said.




2.2 Mar 30, 2026 Hudson Institute
Examining US Military Options for Kharg Island and the Strait of Hormuz
Can Kasapoglu Hudson Institute

As United States forces aboard the USS Tripoli arrive in the Middle East, Hudson Institute Senior Fellow Can Kasapoglu analyzes Washington’s options for striking Iran’s coercive island network in the Gulf, including Tehran’s main export hub, Kharg Island.

The Military and Geopolitical Perspective on Iran’s Coercive Island Network

The ongoing American–Israeli campaign against Iran has been operationally effective in degrading the Islamic Republic’s destructive military capabilities. Yet Washington will face difficulty compelling Iran’s Islamic Revolutionary Guard Corps (IRGC) to stand down so long as Tehran retains the ability to disrupt maritime economic activity through the Strait of Hormuz.

The strait, while still susceptible to Iranian threats, remains the central vulnerability in the global economy. Prior to Operation Epic Fury, a substantial share of global shipping transited this narrow maritime corridor—including roughly one-quarter of global seaborne trade, one-fifth of the world’s oil supply, one-fifth of the world’s liquid natural gas (LNG), and a wide range of other critical goods such as fertilizers. This concentration of maritime traffic along predictable sea lanes has created a structural exposure: a disruptive and hostile actor with continued access to the strait can impose disproportionate effects on a global scale. Iran’s military and strategic approach to the current conflict rests squarely on this stark geopolitical reality.

In any potential effort to disrupt Iran’s control over the strait, Kharg Island looms large. Located deep in the Persian Gulf, some sixteen miles off the coast of Iran and roughly four hundred miles northwest of the Strait of Hormuz, the island spans only about eight square miles. Despite its small size, Kharg functions as the primary hub for Iran’s oil exports and serves as an economic center of gravity underpinning the IRGC’s coercive power.

Any serious effort to dismantle Iran’s leverage over global energy flows must address the broader network of Iranian-controlled islands in the Gulf rather than focus on a single node. Qeshm Island, positioned closer to the entrance of the strait, extends Iran’s surveillance reach and supports naval drone operations and anti-ship missile coverage. The islands of Abu Musa, Larak, Greater Tunb, and Lesser Tunb sit astride the strait’s entrance, providing Tehran additional reach along this sensitive maritime corridor. Together, these positions allow Iran to maintain persistent surveillance, deploy missile systems, and conduct interdiction efforts against passing vessels.

Even as US Marines were en route to the Gulf aboard the USS Tripoli, Washington was already shaping the battlespace and setting conditions for the opening phase of a potential campaign. US strikes have targeted high-value Iranian military defense infrastructure on offshore islands. Additionally, US Central Command (CENTCOM) has announced the killing of Admiral Ali Reza Tangsiri, commander of the IRGC navy. Although decapitation strikes have inherent limitations, Tangsiri’s death could have a detrimental effect on Iran’s island defense plans.

A coordinated campaign against multiple Iranian positions could further alter the geometry of the war by compressing Iran’s operational space and complicating its ability to sustain maritime pressure. Seizing and holding Kharg Island for a sustained period could even serve as a catalyst for internal political instability or regime change within the Islamic Republic.

Yet the seizure of terrain, whether inside mainland Iran or on its offshore islands, would be only an initial step. Holding that ground amid persistent missile and drone salvos and a barrage of asymmetric threats would likely require a prolonged campaign. Absent robust force protection, layered air and missile defenses, counter-drone capabilities, and continuous resupply operations, any initial gains could erode quickly, leaving US forces dangerously exposed.

The Military Buildup


The USS Tripoli arrived in the Middle East on March 27 carrying thousands of Marines from the 31st Marine Expeditionary Unit (MEU). This force package is configured for rapid-response contingencies across littoral environments and is designed for insertion, limited-objective operations, and crisis response.

The Tripoli’s design shapes how it is likely to be employed. The ship is configured without a well deck, a choice that maximizes its naval aviation capacity and allows it to operate as a high-density platform for F-35B aircraft. As a result, the vessel functions as a light carrier, prioritizing sortie generation and sustained air pressure over surface insertion capacity. The USS Boxer, a Wasp-class amphibious assault ship with the 11th MEU, has also departed San Diego for the Middle East. The two formations appear to be moving toward the region on a staggered timeline.

An MEU provides a modular, multidomain force designed for rapid combat operations. In a strike-forward configuration, embarked F-35B Lightning II aircraft can extend the force’s reach inland while supporting maritime control, including engagements against fast-attack craft. Attack helicopters can deliver persistent coverage in littoral areas, reinforcing interdiction and close-in protection. In an assault posture, an MEU can insert Marines across extended distances using MV-22 Osprey and CH-53E Super Stallion platforms, enabling distributed entry options beyond the immediate shoreline.

This maritime posture is unfolding alongside signs of parallel land-force readiness. Elements associated with rapid-response formations, including detachments from the 82nd Airborne Division, have been described in open-source reporting as part of a broader contingency posture in the region. Taken together, these developments reinforce the idea that Washington is positioning scalable and deployable forces into the Gulf for crisis response rather than preparing for immediate large-scale war. These movements expand the menu of options available to US planners.

A Dangerous Naval Threat Landscape


To date, CENTCOM’s sustained campaign has hampered Iran’s naval, missile, and drone capabilities, degrading Tehran’s ability to mass fires and coordinate effects at scale. Nonetheless, the Islamic Republic retains serious residual threats. Even in a weakened state, Iran’s layered denial architecture—mines, missiles, and drones—continues to impose real operational risks on any force operating in the Gulf.

Easy to deploy and highly effective in the narrow approaches to the Strait of Hormuz that amphibious units must traverse, naval mines represent the least expensive means of threatening a moving amphibious force. The Islamic Republic has a variety of these mines in its inventories. While none are state of the art, they remain dangerous.

Mines do not need to win the fight to be effective—they need only complicate an adversary’s efforts sufficiently to deter action. This principle has been demonstrated repeatedly in modern warfare. During the Korean War, dense minefields delayed US amphibious operations at Wonsan in 1950 and stripped the landing of its operational value. After that operation, US Admiral Allan E. Smith identified the disproportionate impact mines can have with characteristic acerbity: “We have lost control of the seas to a nation without a Navy, using a pre–World War I weapon, laid by vessels that were utilized at the time of the birth of Christ.”

Beyond naval mines, Iran’s anti-ship cruise missiles (ASCM) and anti-ship ballistic missiles (ASBM) pose critical threats in the theater. Satellite imagery suggests that Iran has installed a significant portion of its ASCM capabilities in subterranean launch positions on Qeshm Island.

The Islamic Republic’s ASCM baseline has long borne evidence of Chinese DNA. The Quds Force, a branch of the IRGC specializing in unconventional warfare and subversive military intelligence operations, has transferred some of these systems to Iran’s proxies across the region, including the Houthis in Yemen and Hezbollah in Lebanon. In 2006, Hezbollah successfully struck an Israeli Navy platform, the INS Hanit, with a Noor missile, a derivative of the Chinese C-802 ASCM.

While Iranian anti-ship cruise missiles have historically been limited to subsonic categories, expert assessments suggest that the IRGC has recently explored supersonic options, including variants equipped with ramjet power packs—air-breathing propulsion systems that compress incoming air at high velocity before combustion. More alarmingly, reporting indicates that China may have transferred YJ-12 supersonic anti-ship cruise missiles to Iran before Operation Epic Fury began. While no open-source intelligence confirms Iranian forces have used such weapons to date, this would mark a true capability leap for Tehran.

Anti-ship missiles, however, are only effective as the kill chains that enable them. In 2025, the US Department of State publicly accused Chinese satellite companies of providing the Houthis with targeting data. Moreover, ongoing monitoring suggests that the IRGC has long sought access to military-grade data flow from companies linked to the Chinese Communist Party (CCP).

Additionally, reports that Russia has provided Tehran with targeting data to support its operations against US forces have already made headlines. In any potential marine assault scenario, it would be naïve to assume that China and Russia would remain idle or decline to provide Tehran with real-time actionable intelligence.

ASBMs present an additional challenge for US forces in any effort to seize Kharg Island. Unlike high-end ASCMs, ballistic missiles do not hug the sea or maneuver extensively. Instead, they rely on speed. Some exit the atmosphere and reenter on a steep terminal trajectory, compressing reaction times and striking a target at extreme velocity.

Interception windows against such projectiles are narrow, and the effects of ASBM warheads are correspondingly severe. Yet physics cuts both ways. Ships are moving targets by nature, and a ballistic missile lacking terminal sensors or real-time updates can easily miss a maneuvering vessel.

Once again, the decisive variable in such operations is the kill chain, a systematic, sequential process for identifying, tracking, targeting, engaging, and destroying an enemy. Persistent drone coverage fused with disciplined signals intelligence can convert speed into accuracy. In confined waters, volume can accomplish what imprecise weapons cannot. A coordinated salvo layering ASBMs with loitering munitions and ASCMs increases the probability of a successful strike and taxes defensive magazines.

Iran’s proxy network has demonstrated a willingness to employ ASBMs. In 2023, the Houthis fired ASBMs at the vessel Maersk Hangzhou. The US Navy destroyers USS Gravely and USS Laboon intercepted the inbound missiles, whereupon the engagement shifted to close quarters. Houthi boats closed to within meters of the merchant vessel, prompting US naval helicopters to counterattack, destroying multiple platforms and killing ten enemy fighters.

In 2024, the Houthis also struck the Greek-owned bulk carrier Zografia. Open-source intelligence suggests that the weapon the Iranian proxy employed was an ASBM—probably a Khalij Fars, the anti-ship derivative of the Fateh-110 short-range ballistic missile.

Finally, Iran retains naval drones, or unmanned surface vessels (USVs). These robotic platforms have scored kills on commercial vessels during Operation Epic Fury, and have also constituted a key part of the Houthis’ campaign in the Red Sea. Visual evidence suggests that Iran has deployed naval drones in underground sites along its coastal areas and islands. Open-source battle damage assessments show that repeated attacks on these hardened underground ASCM and USV facilities have failed to destroy them entirely, in part due to limited penetration into the core architecture protecting these installations.

Air Assault Options and Likely Concepts of Operations

At present, the Pentagon is weighing the deployment of up to 10,000 additional ground troops to the Middle East. Such a move would expand the range of military options available to US President Donald Trump. In the meantime, open-source tracking suggests that strategic US drones have conducted frequent surveillance flights above Kharg Island.

While Iran’s coastal islands offer suitable shores for amphibious landings, US forces could likely insert Marines more effectively by air. In any operation targeting Kharg or Iran’s other islands, US forces would likely approach at low altitudes using tilt-rotor aircraft such as the MV-22, the Marine Corps variant of the V-22 Osprey. Elements from the 82nd Airborne Division and select Special Forces detachments would likely join these raids.

Almost certainly, any such campaign would be preceded or accompanied by a strategic-scale shock elsewhere in Iran—perhaps including a massive attack on the country’s electrical grid that could cause widespread blackouts. In addition, while high-command decapitation strikes would not paralyze the IRGC, targeting sector commanders in the Hormuz area and senior leaders of Tehran’s naval forces could open a window for US forces to strike Kharg.

Although US strikes have largely degraded Iran’s strategic air-defense network, residual elements of Tehran’s asymmetric systems remain active and could strike with little warning. High-end Man-Portable Air-Defense Systems (MANPADS) would continue to pose a persistent threat to low-flying aircraft, while more unconventional systems—such as the 358 loitering “air-defense” drone—introduce an added layer of unpredictability to any US air-assault effort.

Together, these threats would complicate US air-assault operations, particularly during the most vulnerable phases of insertion and resupply. Notably, by the end of 2025, Iran had officially made a move to acquire Russian Verba high-end MANPADS, systems capable of imposing serious risks on air assault platforms operating at low altitude.

Once on the ground, any forcible-entry formations would disperse to secure critical infrastructure on Kharg Island or other target locales. This move would force Revolutionary Guard units into a stark choice: strike Iran’s own key economic infrastructure to dislodge invading forces, or hold fire and risk losing control of the regime’s primary export nodes.

If an expeditionary force successfully completes forcible-entry operations on Kharg and secures the island’s export infrastructure, the campaign will transition from seizure to consolidation. The principal task in this phase would be to hold the island and prepare it for follow-on forces. This effort would prioritize force protection under sustained Iranian interdiction. At that stage, the IRGC would likely initiate layered fires, including drones and ballistic missiles, to degrade the US foothold on the island.

The IRGC could then attempt to shift its ground-warfare efforts to irregular operations, using residents and oil workers as human shields. Recent operations in Iraq have demonstrated this approach, with Iranian paramilitary groups there using first-person view (FPV) drones, mirroring a key trend in the war between Russia and Ukraine. A similar concept of employment (CONEMPS) should be anticipated in the Revolutionary Guards’ island-defense efforts, alongside the use of tactical weapons such as anti-tank guided missiles (ATGMs) that could produce asymmetric effects.

Sustainment Under Fire: From Seizure to Vulnerability

If US forces are successful in seizing Kharg Island or other similar objectives, their operation would shift into the sustainment phase. During this period, three Iranian capabilities could threaten US marines and airborne troops.

The first is Iran’s supply of short-range ballistic missiles: road-mobile, solid-fueled, and relatively precise Fateh-110 derivatives, including the Fateh-313, the Zulfiqar, and other variants optimized to strike fixed positions, logistics hubs, and airfields with minimal warning. Iran also possesses an anti-ship variant of this ballistic missile family, a capability which should not be underestimated.

The second threat comes from Iran’s Shahed family of drones. Russian combat experience in Ukraine has demonstrated how these munitions can be effective as expandable strike systems. Ongoing Russian–Iranian adaptation of Shahed drones likely points to the emergence of variants that can carry expanded payloads, including heavier and thermobaric warheads, in innovative concepts of operations (CONOPS).

Third, US forces attempting to hold Iran’s offshore islands could be threatened by heavy ballistic missile warheads equipped with submunitions. These weapons are designed for saturation rather than precision. In an island battle space, these systems could blanket critical areas, stress US naval air defenses, and degrade operational tempo.

Against these threats, the energy infrastructure on Iran’s islands remains both the key objective and the most acute vulnerability. Any Iranian strike against this infrastructure on Kharg Island would not only shape the tactical fight locally, but also transmit immediate shocks to global energy markets.

Access Under Fire: Pathways and Strategic Tradeoffs in the Strait of Hormuz

Any operation targeting Iran’s island oil infrastructure would begin with a shaping phase—cyber and electronic warfare efforts to disrupt sensors and networks, followed by precision strikes to degrade air defenses and isolate the objective. Without these preparations, US forces would enter a contested battle space with high exposure. Any US campaign in the region would likely center on two decisive islands: Kharg and Qeshm.

Kharg is Iran’s economic center of gravity. Seizing it would place Tehran’s oil exports under direct pressure, generating coercive leverage rather than territorial gains. The approach to taking Kharg would likely rely on vertical insertion from regional bases, minimizing the exposure of large amphibious platforms in the Strait of Hormuz.

The potential payoff to capturing Kharg is significant, but so too is the risk of escalation. Even if US forces secured the island, the IRGC would retain the capacity to retaliate across the Gulf by striking the region’s energy, water desalination, and civilian infrastructure. This could expand the conflict into a broader economic war.

Qeshm, by contrast, is the IRGC’s primary denial hub. It anchors Iran’s ability to threaten maritime traffic with missiles, drones, mines, and fast-attack craft supported by hardened and often underground infrastructure. Taking Qeshm is also most likely the harder fight. The island’s size, terrain, and proximity to the mainland favor the defender. Iranian reinforcement efforts there would likely be continuous. Even if seized, holding Qeshm would impose a heavy burden for a relatively limited strategic return.

Ultimately, the decisive challenge in taking either island is one of sustainment. Seizing ground is feasible, but holding it is more difficult. Continuous resupply, medical evacuation, and air- and missile-defense efforts would strain US capacity, while US bases in the region would remain vulnerable to Iranian strikes. Distributed Iranian operations, including decentralized missile and drone units, would enable Tehran to exert persistent, multi-directional pressure on any opposing forces.

Yet, while Iran retains control of the Strait of Hormuz, it retains the strategic leverage necessary to help it forestall geopolitical defeat. Washington’s path to victory runs through the strait, in one form or another.



.. To be continued

SITUACIÓN ACTUAL: NOTAS SOBRE LA CRISIS MUNDIAL ( 43. La guerra de agresión del imperialismo yanqui contra Irán)

 1. INTRODUCCIÓN

 

¿ Que nos muestra la situación internacional?


La cuestión internacional, su punto más candente la guerra de agresión del imperialismo yanqui contra Irán que desarrolla su guerra de resistencia nacional, nos lleva a la superpotencia hegemónica única del momento, lo sigue siendo. Es el enemigo principal de los pueblos del mundo y así hay que denuciarlo y diferenciarlo. Además, hay varios enemigos fundamentales, las potencias imperialistas como Rusia,China, Japón, Alemania, Francia, Inglaterra, etc.

En síntesis, hay un enemigo principal, varios fundamentales. Y frente a las superpotencia y potencias imperialistas en coluson y pugna, el primer y segundo mundos, las nacionales oprimidas: el Tercer Mundo.

El primer mundo esta en redefnición desde 1991, con la bancarrota del revisionismo y la disolución de la URSS. En ese momento, también, se constato que en su largo proceso de hundimiento, como todos los imperios del pasado, USA estaba en serios problemas y por eso, como hasta hoy,  sigue la política de señor, señor basado en poder bélico, hay otros más fuertes y agresivos y se preparan para asalto.  

Así, la superpotencia y potencias pugnan por el dominio mundial; potencias más poderosas cada vez quieren desplazar a las superpotencia pero éstas no han dejado de ser superpotencias, siguen siéndolo.

Así condensamos la situación política internacional centrando en su punto mas candente ubicado en el Golfo Pérsico (MOA). Debemos estudiar los hechos, analizarlos bien; y hacerlo partiendo de una interrogante: ¿qué implicancias y problemas plantean?

La primara y principal contradicción, entre naciones oprimidas por un lado, y el otro superpotencias y potencias imperialistas, se resuelve con Revolución Democrática, lo cual DEMANDA GUERRA POPULAR.

 La segunda contradicción Proletariado-Burguesía, se resuelve con Revolución  socialista y en perspectiva posterior y en periodos desiguales Revoluciones ulturales Proletarias, ahí también el problema es llevarlos a través de GUERRA POPULAR. 

La tercera contradicción es interimperialista, expresada a tres niveles: Superpotencias entre sí (USA- EN REDEFINICIÓN), que no pueden desarrollar sino colusión y pugna. Superpotencias-potencias imperialistas y entre las propias potencias imperialistas, porque el imperialismo no es uno solo, el PCP no habla de bloques, no hay supraimperialismo, ya que es Kauskismo (derechismo puro). Estas contradicciones interimperialistas se desenvuelven a través de tres formas: Guerras de agresión imperialistas, contiendas entre las potencias imperialistas y en guerra mundial imperialista, para el reparto mundial.

Todo este fenómeno, inevitablemente, lleva a la GUERRA POPULAR que es su respuesta. La GUERRA POPULAR mundial, la concibe el PCP, coma el gran proceso de las naciones oprimidas, de los pueblos oprimidos conducidos por Partido Comunista que a través de oleadas y de varias guerras, ya sea en áreas circunscritas, regiones y hasta mundiales llegará a cuajar en una GUERRA POPULAR MUNDIAL como respuesta a la guerra contrarrevolucionaria imperialista. El PCP, no entiende la GUERRA POPULAR MUNDIAL como una guerra librada al unísono, en todas partes, sería bueno pero así no es la realidad y se llegará en el futuro (Lenin: Inmensas legiones de hierro del proletariado). 

Recién allí, con la GUERRA POPULAR MUNDIAL empezaremos toda la construcción y el desarrollo, según el nivel de la sociedad, que esté cada quien, en todo el mundo, para que después de un largo trajín que será duro y nada fácil, entrar al comunismo que también requerirá de otra revolución. ¿Cómo será esa revolución?, lo dejaremos a las generaciones futuras, ya que no tenemos una bola de cristal. 

El Presidente Gonzalo advierte, que no podemos estar poniendo siempre los ojos en la guerra mundial imperialista, si se va a dar o no, la guerra es inevitable y la darán cuando estén en condiciones.

Nuestro problema es la guerra popular, en concreto es prepararse para ello, para convertir en guerra popular esas agresiones o esa guerra interimperialista o esa guerra mundial imperialista o para preparándonos aún sin guerra imperialista, sin agresiones directas del imperialismo enarbolar la guerra popular y atrevernos a combatir, que es el caso del Perú.

Nosotros no consideramos que el problema de la revolución devenga de la guerra de los reaccionarios. La revolución deviene de la guerra revolucionaria, de la guerra popular, otros andan soñando simplemente, en cómo convertir la guerra imperialista mundial en revolución. Teoría absurda.

 

COROLARIO: EL MEJOR SERVICIO DE UN PARTIDO A LA REVOLUCIÓN MUNDIAL ES DESARROLLAR LA PROPA GUERRA POPULAR.

 

2. NOTICIAS DE LOS MEDIOS IMPERIALISTAS

Como hemos dicho, debemos estudiar los hechos, analizarlos bien; y hacerlo partiendo de la interrogante: ¿qué implicancias y problemas plantean? Por eso para leer lo que  ienea continuación es muy importante nuestra introducción. Ésta puede parecer reiterativa preo es necesario que sea así.

Brevemente, antes de leer las noticias, lo siguiente: 

El genocida Trump dice que „se ha cumplido el cambio de régimen“ y que se va retirar pronto. Y sus declaraciones al respecto, como lasde sus ministros y asesores varián constantemente para tratar de confundir sobre el principal objetivo del imperialismo yanqui en su actualguerra de agresión contra Irán. Como no lo van a lograr, para salvar la cara, los imperialistas yanquis buscan escalar la guerra o empujar a Irán a la mesa de negociaciones ayudados por China socialimperialista y sus lacayos de Pakistán, Turquía, etc. Perola escalada de la guerra mediante acción terrestre  presenta graves peligros para el imperialismo y la economía mundial. No se ha producido el “levantamiento ciudadano contra el régimen”. La marcha de mercenarios kurdo desde Erbil choca con la resistencia de Erdogan, quien ha dicho que el uso de mercenarios kurdos es la línea roja para su apoyo a USA. Turquía es socia de la OTAN. Los yanquis no tienen salida, están en un atolladero.

Como en todos sus fracasos anteriores, los imperialistas yanquis comienzan cantando su victoria inical y terminan lamentando su fracaso, como Bush "Misión cumplida" (Iraq, 2003), luego enfangamiento, ffracaso.

La segunda noticia o informe que insertamos del instituto imperialista Husson, termina así:

"En última instancia, el desafío decisivo al tomar cualquiera de las islas es el de sostenimiento. Tomar terreno es factible, pero mantenerlo es más difícil. El reabastecimiento continuo, la evacuación médica y los esfuerzos de defensa aérea y antimisiles sobrecargarían la capacidad estadounidense, mientras que las bases estadounidenses en la región seguirían siendo vulnerables a los ataques iraníes. Las operaciones iraníes distribuidas, incluidas unidades descentralizadas de misiles y drones, permitirían a Teherán ejercer una presión persistente y multidireccional sobre cualquier fuerza opositora.


Sin embargo, si bien Irán conserva el control del Estrecho de Ormuz, conserva la influencia estratégica necesaria para ayudarle a prevenir la derrota geopolítica. El camino de Washington hacia la victoria pasa por el estrecho, de una forma u otra."


2.1 Hegseth distingue entre la Operación Furia Épica y conflictos anteriores

19 de marzo de 2026 | Por Matthew Olay, Noticias del Pentágono |


Durante una sesión informativa en el Pentágono sobre la Operación Furia Épica, el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó que el conflicto actual con Irán difiere de las largas guerras de Irak y Afganistán.


El Secretario de Guerra, Pete Hegseth, gesticula mientras se dirige a un público sentado desde un atril.


«[Algunas personas] quieren que ustedes [el pueblo estadounidense] piensen, a tan solo 19 días del inicio de este conflicto, que nos dirigimos hacia un abismo sin fin, una "guerra eterna" o un atolladero. Nada más lejos de la realidad», declaró Hegseth.

«Escúchenme bien, yo, uno de los cientos de miles que lucharon en Irak y Afganistán, que vimos cómo administraciones anteriores dilapidaban la credibilidad estadounidense: estas no son esas guerras», continuó.


El secretario continuó diciendo que la campaña actual en Irán es precisa y decisiva, y que los objetivos de Estados Unidos de destruir los misiles y lanzadores de misiles iraníes, erradicar la armada del país y garantizar que Irán nunca obtenga un arma nuclear permanecen inalterados.

 

Como prueba del progreso logrado en casi tres semanas, Hegseth afirmó que todos los ataques con misiles balísticos y drones unidireccionales iraníes se han reducido en un 90 % desde que comenzaron las operaciones de combate el 28 de febrero.

(...)

Ambos líderes estuvieron ayer en la Base de la Fuerza Aérea de Dover, en Delaware, para la repatriación de los restos de los seis militares fallecidos.


Hegseth afirmó que el sentimiento generalizado que él y Caine (residente del Estado Mayor Conjunto escucharon de los familiares de los caídos fue que la campaña en Irán debe completarse para honrar el sacrificio supremo que hicieron esos aviadores.


"Mi respuesta, junto con la del presidente Donald J. Trump, fue simple: Por supuesto que terminaremos esto. Honraremos su sacrificio. Su sacrificio solo refuerza nuestro compromiso", dijo Hegseth.

 

 2.2  Examinando las opciones militares estadounidenses para la isla Kharg y el estrecho de Ormuz

Instituto Hudson

Can Kasapoğlu

 

Mientras las fuerzas estadounidenses a bordo del USS Trípoli llegan a Medio Oriente, Can Kasapoglu, investigador principal del Instituto Hudson, analiza las opciones de Washington para atacar la coercitiva red de islas de Irán en el Golfo, incluido el principal centro de exportación de Teherán, la isla Kharg.


La perspectiva militar y geopolítica sobre la red coercitiva de islas de Irán


La actual campaña estadounidense-israelí contra Irán ha sido operativamente eficaz para degradar las capacidades militares destructivas de la República Islámica. Sin embargo, Washington enfrentará dificultades para obligar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) a retirarse mientras Teherán conserve la capacidad de perturbar la actividad económica marítima a través del Estrecho de Ormuz.


El estrecho, si bien sigue siendo susceptible a las amenazas iraníes, sigue siendo la vulnerabilidad central de la economía global. Antes de la Operación Furia Épica, una parte sustancial del transporte marítimo mundial transitaba por este estrecho corredor marítimo, incluido aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo mundial, una quinta parte del suministro mundial de petróleo, una quinta parte del gas natural licuado (GNL) del mundo y una amplia gama de otros bienes críticos, como fertilizantes. Esta concentración del tráfico marítimo a lo largo de rutas marítimas predecibles ha creado una exposición estructural: un actor disruptivo y hostil con acceso continuo al estrecho puede imponer efectos desproporcionados a escala global. El enfoque militar y estratégico de Irán ante el conflicto actual se basa directamente en esta cruda realidad geopolítica.


En cualquier esfuerzo potencial por alterar el control de Irán sobre el estrecho, la isla Kharg ocupa un lugar preponderante. Ubicada en lo profundo del Golfo Pérsico, a unas dieciséis millas de la costa de Irán y aproximadamente a cuatrocientas millas al noroeste del Estrecho de Ormuz, la isla se extiende sólo por unas ocho millas cuadradas. A pesar de su pequeño tamaño, Kharg funciona como el principal centro para las exportaciones de petróleo de Irán y sirve como centro de gravedad económico que sustenta el poder coercitivo del IRGC.


Cualquier esfuerzo serio para desmantelar la influencia de Irán sobre los flujos energéticos globales debe abordar la red más amplia de islas controladas por Irán en el Golfo en lugar de centrarse en un solo nodo. La isla Qeshm, situada más cerca de la entrada del estrecho, amplía el alcance de vigilancia de Irán y apoya las operaciones de aviones no tripulados navales y la cobertura de misiles antibuque. Las islas de Abu Musa, Larak, Greater Tunb y Lesser Tunb se encuentran a horcajadas en la entrada del estrecho, lo que proporciona a Teherán un alcance adicional a lo largo de este sensible corredor marítimo. Juntas, estas posiciones permiten a Irán mantener una vigilancia persistente, desplegar sistemas de misiles y realizar esfuerzos de interdicción contra los buques que pasan.


Incluso cuando los marines estadounidenses se dirigían al Golfo a bordo del USS Trípoli, Washington ya estaba dando forma al espacio de batalla y estableciendo las condiciones para la fase inicial de una posible campaña. Los ataques estadounidenses han tenido como objetivo infraestructura de defensa militar iraní de alto valor en islas costeras. Además, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el asesinato del almirante Ali Reza Tangsiri, comandante de la marina del IRGC. Aunque los ataques de decapitación tienen limitaciones inherentes, la muerte de Tangsiri podría tener un efecto perjudicial en los planes de defensa de las islas de Irán.


Una campaña coordinada contra múltiples posiciones iraníes podría alterar aún más la geometría de la guerra al comprimir el espacio operativo de Irán y complicar su capacidad para sostener la presión marítima. Tomar y mantener la isla de Kharg durante un período prolongado podría incluso servir como catalizador de la inestabilidad política interna o del cambio de régimen dentro de la República Islámica.


Sin embargo, la toma de terreno, ya sea dentro del Irán continental o en sus islas costeras, sería sólo un paso inicial. Mantener ese terreno en medio de persistentes salvas de misiles y drones y un aluvión de amenazas asimétricas probablemente requeriría una campaña prolongada. Sin una sólida protección de la fuerza, defensas aéreas y antimisiles en capas, capacidades contra drones y operaciones continuas de reabastecimiento, cualquier avance inicial podría erosionarse rápidamente, dejando a las fuerzas estadounidenses peligrosamente expuestas.


La acumulación militar


El USS Trípoli llegó a Oriente Medio el 27 de marzo con miles de marines de la 31ª Unidad Expedicionaria de los Infantes de Marina (MEU). Este paquete de fuerza está configurado para contingencias de respuesta rápida en entornos litorales y está diseñado para inserción, operaciones con objetivos limitados y respuesta a crisis.


El diseño del Trípoli determina cómo probablemente se utilizará. El barco está configurado sin cubierta de pozo, una opción que maximiza su capacidad de aviación naval y le permite operar como una plataforma de alta densidad para aviones F-35B. Como resultado, la embarcación funciona como un portaaviones ligero, priorizando la generación de salidas y la presión de aire sostenida sobre la capacidad de inserción en la superficie. El USS Boxer, un buque de asalto anfibio clase Wasp con la 11.ª MEU, también partió de San Diego hacia Oriente Medio. Las dos formaciones parecen moverse hacia la región en una línea de tiempo escalonada.


Una MEU proporciona una fuerza modular y multidominio diseñada para operaciones de combate rápidas. En una configuración de ataque frontal, los aviones F-35B Lightning II embarcados pueden ampliar el alcance de la fuerza tierra adentro mientras apoyan el control marítimo, incluidos los enfrentamientos contra naves de ataque rápido. Los helicópteros de ataque pueden ofrecer una cobertura persistente en las zonas litorales, reforzando la interdicción y la protección cercana. En una postura de asalto, una MEU puede insertar marines a través de distancias extendidas utilizando las plataformas MV-22 Osprey y CH-53E Super Stallion, lo que permite opciones de entrada distribuidas más allá de la costa inmediata.


Esta postura marítima se está desarrollando junto con señales de preparación paralela de las fuerzas terrestres. Los elementos asociados con formaciones de respuesta rápida, incluidos destacamentos de la 82.ª División Aerotransportada, se han descrito en informes de fuente abierta como parte de una postura de contingencia más amplia en la región. En conjunto, estos acontecimientos refuerzan la idea de que Washington está posicionando fuerzas escalables y desplegables en el Golfo para responder a la crisis en lugar de prepararse para una guerra inmediata a gran escala. Estos movimientos amplían el menú de opciones disponibles para los planificadores estadounidenses.


Un peligroso panorama de amenazas navales


Hasta la fecha, la campaña sostenida del CENTCOM ha obstaculizado las capacidades navales, de misiles y de drones de Irán, degradando la capacidad de Teherán para realizar incendios masivos y coordinar efectos a escala. No obstante, la República Islámica conserva graves amenazas residuales. Incluso en un estado debilitado, la arquitectura de negación en capas de Irán (minas, misiles y drones) continúa imponiendo riesgos operativos reales a cualquier fuerza que opere en el Golfo.


Fáciles de desplegar y altamente efectivas en los accesos estrechos al Estrecho de Ormuz que las unidades anfibias deben atravesar, las minas navales representan el medio menos costoso de amenazar una fuerza anfibia en movimiento. La República Islámica tiene una variedad de estas minas en sus inventarios. Si bien ninguno es de última generación, siguen siendo peligrosos.


Las minas no necesitan ganar la lucha para ser efectivas; sólo necesitan complicar los esfuerzos del adversario lo suficiente como para disuadir la acción. Este principio ha sido demostrado repetidamente en la guerra moderna. Durante la Guerra de Corea, densos campos minados retrasaron las operaciones anfibias estadounidenses en Wonsan en 1950 y despojaron al desembarco de su valor operativo. Después de esa operación, el almirante estadounidense Allan E. Smith identificó el impacto desproporcionado que pueden tener las minas con su característica acritud: “Hemos perdido el control de los mares a manos de una nación sin Armada, utilizando un arma anterior a la Primera Guerra Mundial, colocada por embarcaciones que fueron utilizadas en el momento del nacimiento de Cristo”.


Más allá de las minas navales, los misiles de crucero antibuque (ASCM) y los misiles balísticos antibuque (ASBM) de Irán plantean amenazas críticas en el teatro. Las imágenes satelitales sugieren que Irán ha instalado una parte importante de sus capacidades ASCM en posiciones de lanzamiento subterráneas en la isla de Qeshm.


La línea de base del ASCM de la República Islámica ha mostrado durante mucho tiempo evidencia de ADN chino. La Fuerza Quds, una rama del CGRI especializada en guerra no convencional y operaciones subversivas de inteligencia militar, ha transferido algunos de estos sistemas a los representantes de Irán en toda la región, incluidos los hutíes en Yemen y Hezbolá en el Líbano. En 2006, Hezbollah atacó con éxito una plataforma de la Armada israelí, el INS Hanit, con un misil Noor, un derivado del ASCM chino C-802.


Si bien los misiles de crucero antibuque iraníes históricamente se han limitado a categorías subsónicas, las evaluaciones de los expertos sugieren que el IRGC ha explorado recientemente opciones supersónicas, incluidas variantes equipadas con paquetes de energía ramjet: sistemas de propulsión que comprimen el aire entrante a alta velocidad antes de la combustión. Lo que es más alarmante, los informes indican que China pudo haber transferido misiles de crucero antibuque supersónicos YJ-12 a Irán antes de que comenzara la Operación Furia Épica. Si bien ninguna inteligencia de fuente abierta confirma que las fuerzas iraníes hayan utilizado tales armas hasta la fecha, esto marcaría un verdadero salto de capacidad para Teherán.

Sin embargo, los misiles antibuque sólo son efectivos como cadenas de destrucción que los habilitan. En 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos acusó públicamente a las empresas de satélites chinas de proporcionar a los hutíes datos sobre objetivos. Además, el seguimiento continuo sugiere que el IRGC ha buscado durante mucho tiempo acceso al flujo de datos de nivel militar de empresas vinculadas al Partido Comunista Chino (PCC).


Además, los informes de que Rusia ha proporcionado a Teherán datos sobre objetivos para respaldar sus operaciones contra las fuerzas estadounidenses ya han aparecido en los titulares. En cualquier escenario potencial de asalto marítimo, sería ingenuo suponer que China y Rusia permanecerían inactivas o se negarían a proporcionar a Teherán inteligencia procesable en tiempo real.


Los ASBM presentan un desafío adicional para las fuerzas estadounidenses en cualquier esfuerzo por apoderarse de la isla Kharg. A diferencia de los ASCM de alta gama, los misiles balísticos no se abrazan al mar ni maniobran mucho. En cambio, dependen de la velocidad. Algunos salen de la atmósfera y vuelven a entrar en una trayectoria terminal pronunciada, comprimiendo los tiempos de reacción y golpeando un objetivo a una velocidad extrema.


Las ventanas de interceptación contra tales proyectiles son estrechas y los efectos de las ojivas ASBM son, en consecuencia, graves. Sin embargo, la física actúa en ambos sentidos. Los barcos son objetivos en movimiento por naturaleza, y un misil balístico que carece de sensores terminales o actualizaciones en tiempo real puede fácilmente pasar por alto un barco en maniobras.


Una vez más, la variable decisiva en tales operaciones es la cadena de destrucción, un proceso sistemático y secuencial para identificar, rastrear, apuntar, atacar y destruir a un enemigo. La cobertura persistente de drones fusionada con inteligencia de señales disciplinada puede convertir la velocidad en precisión. En aguas confinadas, el volumen puede lograr lo que las armas imprecisas no pueden. Una salva coordinada que superponga ASBM con municiones merodeadoras y ASCM aumenta la probabilidad de un ataque exitoso y grava los cargadores defensivos.


La red proxy de Irán ha demostrado su voluntad de emplear ASBM. En 2023, los hutíes dispararon misiles ASBM contra el buque Maersk Hangzhou. Los destructores USS Gravely y USS Laboon de la Armada de los EE. UU. interceptaron los misiles entrantes, tras lo cual el enfrentamiento pasó a ser cuerpo a cuerpo. Los barcos hutíes se acercaron a pocos metros del buque mercante, lo que provocó que los helicópteros navales estadounidenses contraatacaran, destruyeron múltiples plataformas y mataron a diez combatientes enemigos.


En 2024, los hutíes también atacaron el granelero Zografia, de propiedad griega. La inteligencia de fuente abierta sugiere que el arma que empleó el representante iraní fue un ASBM, probablemente un Khalij Fars, el derivado antibuque del misil balístico de corto alcance Fateh-110.


Finalmente, Irán conserva drones navales o buques de superficie no tripulados (USV). Estas plataformas robóticas han matado a buques comerciales durante la Operación Furia Épica y también han constituido una parte clave de la campaña de los hutíes en el Mar Rojo. La evidencia visual sugiere que Irán ha desplegado drones navales en sitios subterráneos a lo largo de sus zonas costeras e islas. Las evaluaciones de daños de batalla de código abierto muestran que los repetidos ataques a estas instalaciones subterráneas reforzadas de ASCM y USV no han logrado destruirlas por completo, en parte debido a la penetración limitada en la arquitectura central que protege estas instalaciones.


Opciones de asalto aéreo y posibles conceptos de operaciones


Actualmente, el Pentágono está sopesando el despliegue de hasta 10.000 tropas terrestres adicionales en Oriente Medio. Una medida de este tipo ampliaría la gama de opciones militares disponibles para el presidente estadounidense, Donald Trump. Mientras tanto, el seguimiento de fuentes abiertas sugiere que drones estratégicos estadounidenses han realizado frecuentes vuelos de vigilancia sobre la isla Kharg.


Si bien las islas costeras de Irán ofrecen costas adecuadas para desembarcos anfibios, las fuerzas estadounidenses probablemente podrían insertar marines de manera más efectiva por vía aérea. En cualquier operación dirigida a Kharg o a otras islas de Irán, las fuerzas estadounidenses probablemente se acercarían a bajas altitudes utilizando aviones de rotor basculante como el MV-22, la variante del Cuerpo de Marines del V-22 Osprey. Elementos de la 82.ª División Aerotransportada y destacamentos selectos de las Fuerzas Especiales probablemente se unirían a estas incursiones.


Es casi seguro que cualquier campaña de este tipo estaría precedida o acompañada por una conmoción de escala estratégica en otras partes de Irán, incluyendo tal vez un ataque masivo a la red eléctrica del país que podría causar apagones generalizados. Además, si bien los ataques de decapitación a altos mandos no paralizarían al CGRI, atacar a los comandantes de sector en el área de Ormuz y a los altos líderes de las fuerzas navales de Teherán podría abrir una ventana para que las fuerzas estadounidenses ataquen Kharg.


Aunque los ataques estadounidenses han degradado en gran medida la red estratégica de defensa aérea de Irán, elementos residuales de los sistemas asimétricos de Teherán siguen activos y podrían atacar sin previo aviso. Los sistemas portátiles de defensa aérea (MANPADS) de alta gama continuarían representando una amenaza persistente para las aeronaves que vuelan a baja altura, mientras que los sistemas menos convencionales, como el dron 358 de “defensa aérea” merodeador, introducen una capa adicional de imprevisibilidad a cualquier esfuerzo de asalto aéreo estadounidense.


Juntas, estas amenazas complicarían las operaciones de asalto aéreo de Estados Unidos, particularmente durante las fases más vulnerables de inserción y reabastecimiento. En particular, a finales de 2025, Irán había tomado oficialmente la decisión de adquirir MANPADS rusos de alta gama Verba, sistemas capaces de imponer graves riesgos a las plataformas de asalto aéreo que operan a baja altitud.


Una vez en tierra, cualquier formación de entrada por la fuerza se dispersaría para asegurar la infraestructura crítica en la isla Kharg u otros lugares objetivo. Esta medida obligaría a las unidades de la Guardia Revolucionaria a tomar una decisión difícil: atacar la propia infraestructura económica clave de Irán para desalojar a las fuerzas invasoras, o suspender el fuego y correr el riesgo de perder el control de los principales nodos de exportación del régimen.


Si una fuerza expedicionaria completa con éxito las operaciones de entrada forzosa en Kharg y asegura la infraestructura de exportación de la isla, la campaña pasará de la incautación a la consolidación. La tarea principal en esta fase sería mantener la isla y prepararla para las fuerzas de seguimiento. Este esfuerzo daría prioridad a la protección de la fuerza bajo una interdicción iraní sostenida. En ese momento, el IRGC probablemente iniciaría fuegos estratificados, incluidos drones y misiles balísticos, para degradar el punto de apoyo estadounidense en la isla.


El IRGC podría entonces intentar trasladar sus esfuerzos de guerra terrestre a operaciones irregulares, utilizando a residentes y trabajadores petroleros como escudos humanos. Las operaciones recientes en Irak han demostrado este enfoque, donde los grupos paramilitares iraníes utilizan drones con vista en primera persona (FPV), lo que refleja una tendencia clave en la guerra entre Rusia y Ucrania. Debería anticiparse un concepto similar de empleo (CONEMPS) en los esfuerzos de defensa de las islas por parte de la Guardia Revolucionaria, junto con el uso de armas tácticas como los misiles guiados antitanque (ATGM) que podrían producir efectos asimétricos.


Sostenimiento bajo fuego: de la incautación a la vulnerabilidad


Si las fuerzas estadounidenses logran apoderarse de la isla Kharg u otros objetivos similares, su operación pasaría a la fase de mantenimiento. Durante este período, tres capacidades iraníes podrían amenazar a los marines y tropas aerotransportadas estadounidenses.


El primero es el suministro de misiles balísticos de corto alcance por parte de Irán: derivados del Fateh-110, móviles en carretera, de combustible sólido y relativamente precisos, incluidos el Fateh-313, el Zulfiqar y otras variantes optimizadas para atacar posiciones fijas, centros logísticos y aeródromos con una advertencia mínima. Irán también posee una variante antibuque de esta familia de misiles balísticos, una capacidad que no debe subestimarse.


La segunda amenaza proviene de la familia de drones Shahed de Irán. La experiencia de combate rusa en Ucrania ha demostrado cómo estas municiones pueden ser eficaces como sistemas de ataque ampliables. La actual adaptación ruso-iraní de los drones Shahed probablemente apunta a la aparición de variantes que pueden transportar cargas útiles ampliadas, incluidas ojivas termobáricas y más pesadas, en conceptos de operaciones innovadores (CONOPS).


En tercer lugar, las fuerzas estadounidenses que intentan controlar las islas costeras de Irán podrían verse amenazadas por pesadas ojivas de misiles balísticos equipadas con submuniciones. Estas armas están diseñadas para la saturación más que para la precisión. En un espacio de batalla insular, estos sistemas podrían cubrir áreas críticas, sobrecargar las defensas aéreas navales de Estados Unidos y degradar el ritmo operativo.


Frente a estas amenazas, la infraestructura energética de las islas de Irán sigue siendo al mismo tiempo el objetivo clave y la vulnerabilidad más aguda. Cualquier ataque iraní contra esta infraestructura en la isla Kharg no sólo daría forma a la lucha táctica a nivel local, sino que también transmitiría conmociones inmediatas a los mercados energéticos mundiales.


Acceso bajo fuego: caminos y compensaciones estratégicas en el estrecho de Ormuz


Cualquier operación dirigida a la infraestructura petrolera de la isla iraní comenzaría con una fase de configuración: esfuerzos de guerra cibernética y electrónica para alterar sensores y redes, seguidos de ataques de precisión para degradar las defensas aéreas y aislar el objetivo. Sin estos preparativos, las fuerzas estadounidenses entrarían en un espacio de batalla disputado con alta exposición. Cualquier campaña estadounidense en la región probablemente se centraría en dos islas decisivas: Kharg y Qeshm.


Kharg es el centro de gravedad económico de Irán. Tomarlo pondría las exportaciones de petróleo de Teherán bajo presión directa, generando influencia coercitiva en lugar de ganancias territoriales. El enfoque para tomar Kharg probablemente dependería de la inserción vertical desde bases regionales, minimizando la exposición de grandes plataformas anfibias en el Estrecho de Ormuz.


El beneficio potencial de capturar a Kharg es significativo, pero también lo es el riesgo de una escalada. Incluso si las fuerzas estadounidenses aseguraran la isla, el CGRI conservaría la capacidad de tomar represalias en todo el Golfo atacando la energía, la desalinización del agua y la infraestructura civil de la región. Esto podría expandir el conflicto hasta convertirlo en una guerra económica más amplia.


Qeshm, por el contrario, es el principal centro de negación del IRGC. Ancla la capacidad de Irán para amenazar el tráfico marítimo con misiles, drones, minas y naves de ataque rápido respaldadas por una infraestructura reforzada y, a menudo, subterránea. Tomar Qeshm también es probablemente la lucha más difícil. El tamaño, el terreno y la proximidad de la isla al continente favorecen al defensor. Los esfuerzos de refuerzo iraníes allí probablemente serían continuos. Incluso si fuera tomada, mantener Qeshm impondría una pesada carga para un retorno estratégico relativamente limitado.


En última instancia, el desafío decisivo al tomar cualquiera de las islas es el de sostenimiento. Tomar terreno es factible, pero mantenerlo es más difícil. El reabastecimiento continuo, la evacuación médica y los esfuerzos de defensa aérea y antimisiles sobrecargarían la capacidad estadounidense, mientras que las bases estadounidenses en la región seguirían siendo vulnerables a los ataques iraníes. Las operaciones iraníes distribuidas, incluidas unidades descentralizadas de misiles y drones, permitirían a Teherán ejercer una presión persistente y multidireccional sobre cualquier fuerza opositora.


Sin embargo, si bien Irán conserva el control del Estrecho de Ormuz, conserva la influencia estratégica necesaria para ayudarle a prevenir la derrota geopolítica. El camino de Washington hacia la victoria pasa por el estrecho, de una forma u otra.

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Continuará