Nada de lo que ofreció el banquero en campaña electoral ha cumplido.
Estudiantes deben seguir rindiendo examen para ingresar a la universidad. Promesa de bajar tasas de interés bancario no se cumplió. Propuesta de bajar el precio de los combustibles, menos aún. Es decir, como siempre, las masas engañadas y sumidas en la miseria.
El 12 de junio pasado ya hubo un incremento en el precio de los combustibles, hoy, 12 de julio, nuevamente sube. Al parecer el régimen no tiene ninguna intención de detener esta escalada de precios que sin lugar a dudas generan el incremento de todos los bienes de uso y de consumo, sobre todo de alimentos y movilización, rubros que afectan directamente a la economía de las grandes mayorías.
No podemos ni debemos caer en el juego de las centrales sindicales manejadas por las ratas del revisionismo y el oportunismo de otorgarle cierto tiempo “de prueba” al régimen para tomar decisiones. Hay que volcarse a la lucha, hay que tomarse las carreteras y las calles hasta lograr que este gobierno de banqueros se retracte de las medidas que viene tomando y se exija, de manera incondicional, que el precio de los combustibles vuelva al fijado anteriormente al levantamiento de octubre del 2019, se elimine los Decretos Ejecutivos 1183 y 1222 que instituye que el precio de los combustibles se establecerá dentro de las bandas referenciales.
¡LA REBELIÓN SE JUSTIFICA AQUÍ Y AHORA, DEBE SER LA CONSIGNA!
¡A ORGANIZAR EL NUEVO LEVANTAMIENTO OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!
¡A PREPARAR Y DESATAR LA FURIA DE LAS MASAS EN CONTRA DE SUS VERDUGOS!
Gabriel, vocero de la ACES nos habla acerca de la toma del INDH en el tercer día de ocupación.
La mañana del jueves 8 de julio se inició la ocupación de las oficinas centrales del Instituto Nacional de Derechos Humanos en Santiago, en una acción que busca empujar a que esta institución cumpla el papel que se supone que debiera cumplir en la defensa de los DDHH y reconozca que en Chile actualmente se violan sistemáticamente los DDHH con total impunidad, que existe prisión política y que reconozca las cerca de 500 víctimas de trauma ocular ocasionado por el Estado y los cientos de personas que han sufrido violencia política sexual.En su tercer día de ocupación conversamos con Gabriel, vocero de la ACES, quien nos comentó acerca de los propósitos de esta acción y el estado actual de las demandas.
La toma del INDH fue impulsada por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios ACES, la Coordinadora de Víctimas de Trauma Ocular, la Organización de Familiares y Amigos de lxs Presxs Políticxs OFAPP y la Coordinadora por la Libertad de lxs Presxs Políticxs 18 de Octubre, y ha tenido el apoyo de numerosas organizaciones y personas vinculadas a la lucha popular.
«La toma tiene el objetivo de instalar que existe violación sistemática de los DDHH. No es solo un problema contra Sergio Micco (su cuestionado director), sino que es un problema sistemático. Se hace la toma para hacer presión, porque ningún aparato del Estado ha reconocido esto», nos comenta.
Tras la ocupación del edificio, se levantó un petitorio que, además de exigir el reconocimiento de parte del Estado de la violación sistemática de los derechos humanos, verdad, justicia y reparación a las víctimas y sus familias, se refiere a la demanda de desmilitarización del Wallmapu y garantías de que no existirán represalias para los propios funcionarios del INDH que han apoyado esta ocupación y han denunciado las malas prácticas de Sergio Micco y su directiva.
Gabriel nos comenta que el primer día de la ocupación hubo una reunión con Micco, en la cual estuvo presente Oscar Perez, quien fue aplastado por dos vehículos lanzagases en diciembre de 2019, y también estaban presentes víctimas de trauma ocular. En dicha reunión, Micco sólo se pronunció para referirse a casos particulares, no se refirió al pliego, ni a la violación sistemática de los DDHH, ni a la prisión política. «No hubo respuestas, solo vueltas», nos señaló. Este actuar de la directiva del INDH ha sido denunciado en varias ocasiones y va configurando una práctica que muestra que, más allá de sus objetivos declarados, esta institución realmente no defiende a las víctimas de la violencia estatal y ha sido la movilización y la protesta popular es lo único que ha logrado avanzar en instalar este tema y levantar las consignas de libertad, justicia y reparación.
La toma del INDH se da como parte de estas acciones de protesta popular, con las cuales la Convención Constitucional recién instalada se ha visto forzada a aprobar un posicionamiento sobre la prisión política y la militarización del Wallmapu. Respecto de esto, sin embargo, desde la ACES no siembran esperanzas allí: «sobre los constituyentes, decimos que los convencionales simplemente cumplan su rol, nosotros estamos cumpliendo nuestro rol, no para un año, sino ahora». Gabriel nos señala con toda claridad que «las luchas se deben mancomunar, porque es contra un mismo enemigo».
Nos comenta que la toma se sostendrá mientras no se dé cumplimiento al petitorio que ha sido presentado. Que en esta lucha han recibido la solidaridad de numerosas organizaciones y personas: «Tenemos que destacar el compañerismo dentro de la toma y fuera de la toma. El capitalismo busca sembrar individualismo, pero en cambio aquí se ve lo lindo de la solidaridad. Pero no solo vengan a vernos y apoyarnos a nosotros, que se agradece mucho, sino principalmente se necesita que se levanten en sus territorios, que se demande libertad sin condiciones que no se puede esperar nada de la institución, sino que hay que conquistar las cosas en la calle.»
A continuación publicamos el escrito de un militante
revolucionario en el que se analiza el papel de los distintos sectores
del oportunismo electorero en el marco del actual Paro Nacional.
Invitamos a nuestros lectores a la lectura del texto con el fin de
profundizar la comprensión de la actual coyuntura nacional y tomar una
posición correcta al respecto de cómo actuar y avanzar en esta lucha.
Desde el 28 de Abril se ha desarrollado en Colombia un gran paro
nacional en el que el pueblo ha salido masivamente a luchar contra las
reformas Tributaria y a la Salud que querían implantar desde el gobierno
y en general contra las inaceptables condiciones de vida que solo se
han agravado para el pueblo mientras los grandes ricos solo aumentan sus
fortunas.
Se ha tratado de un claro conflicto social, inmensas
movilizaciones, grandes batallas se viven en las calles y carreteras del
campo y ciudad, se establecen bloqueos para afectar el comercio, se
destruyen bancos y estaciones de policía, se exigen cambios favorables
al pueblo y se van imponiendo victorias parciales como el retiro de
ambas reformas y la renuncia del ministro de hacienda y de varios mandos
de la represión. Por otro lado, el Estado se niega y ataca con
voracidad al pueblo, gaseadas, aturdidoras, balas de goma y balas de
plomo, censura, cortes de luz y acciones paramilitares. Pasados dos
meses de paro se reportan más de 75 luchadores del pueblo asesinados por
la represión, 28 luchadoras abusadas sexualmente por la policía,
incontables heridos, 83 de ellos en los ojos y un incierto número de
desaparecidos que va de 91 a 446 o más, algunos de los cuales se han
encontrado muertos, con signos de tortura y hasta mutilados y
calcinados. Todo esto da clara muestra del carácter dictatorial y
terrorista del Estado en contra del pueblo, como también de la bravura
del pueblo que no se deja someter y sigue aún con mayor indignación en
la lucha.
Ante esto uno podría pensar que es un conflicto con dos
bandos claramente definidos. Por un lado, el pueblo en paro y por otro
lado el Estado criminal que reprime y nos quiere empobrecer cada vez
más. Pero si miramos más en detalle, encontramos que hay actores
aparentemente en el bando del pueblo, actuando como parte del paro, que
participan activamente del Estado y tienen como objetivo obtener la
dirección de este. ¡Es más, son estos los sectores que se dicen
representar el paro!
Podría entonces pensarse que no, que el enemigo no es el
Estado, sino el gobierno de Duque y estos sectores con participación e
intereses en el Estado son una legítima oposición que está de nuestro
lado. ¿Realmente el enemigo es el gobierno o lo es el Estado? ¿Estos
sectores “de oposición” con intereses en el Estado están de nuestro
lado? ¿Qué papel cumplen? ¿Qué actitud debe tener el pueblo ante estos
sectores para avanzar cada vez más en la conquista de sus derechos?
Analicemos quienes son, cómo han actuado, qué posición tienen y si sus
intereses se corresponden a los del pueblo en lucha.
Reunión de Jorge Robledo (Dignidad), Gustavo Petro y Hollman Morris (Colombia Humana) en 2018. Tomado de Polodemocrático.net
Cuando hablamos de estos actores, hablamos principalmente de dos: el Comité Nacional de Paro (CNP) y Gustavo Petro,
actualmente principal candidato a la presidencia. El CNP, dirigido por
la CUT, CGT, CTC, Fecode, entre otros, se encuentra en una posición más
cercana a lo que sería la Coalición de la Esperanza (Partido verde,
Partido Dignidad –antes MOIR-, entre otros). Estos sindicatos son ya
bien reconocidos por su burocratismo y sus posiciones vendeparos,
blandas y convenientes para las patronales y el gobierno. El Partido
Verde, que se pinta de alternativa, también ha quedado cada vez más al
desnudo con la alcaldía de Bogotá en manos de Claudia López. Esa que en
campaña se colocaba del lado de los manifestantes y en contra del uso
del ESMAD y una vez en el poder no duda en criminalizar la protesta,
enviar al ESMAD a reprimir, ordenar desalojos a barrios pobres de la
periferia y que incluso tiene las manos manchadas con la sangre de la
masacre del 9 y 10 de Septiembre 2020. Ella misma criminalizaba el paro,
diciendo que en pandemia era un atentado contra la vida salir a
protestar y que no permitiría aglomeraciones, mientras ha condenado a
millones de trabajadores a tener que salir a diario a trabajar y
transportarse en el pésimo sistema de transporte de la ciudad conocido
por el insoportable hacinamiento en sus buses. Fajardo, otro ya
ampliamente desprestigiado por sus implicaciones en Hidroituango y sus
posiciones blandas y permisivas con el gobierno de Duque, salió a decir
que la protesta era legítima pero que no tenía sentido hacer grandes
movilizaciones[1]
y luego de que las grandes movilizaciones tumban la reforma tributaria,
sale a celebrar con descaro oportunista el triunfo popular, tal como lo
hace también Robledo.
El CNP también está bastante deslegitimado entre las
masas. Mientras el pueblo se preparaba a salir al paro el día 28, sin la
menor duda de que había que salir a luchar, de que no se podía permitir
esa reforma, el CNP se convocaba tímidamente y con dudas bajo el
pretexto del COVID19. Las masas fueron contundentes, salieron
masivamente a paro y no han dejado de hacerlo diariamente hasta la
fecha. El CNP, ante la segunda gran jornada de paro, la del 1 de mayo,
decide “convocar” al paro nacional…¡Pero VIRTUAL!. Las masas salen
masiva- y combativamente a la lucha mientras “los representantes” se
reúnen por zoom. Mientras el pueblo genera múltiples movilizaciones por
día, el CNP convoca en fechas esporádicas a enormes marchas. Salen
grandes jornadas en que se ve el peso de la multitud y el apoyo popular,
pero crece el descontento contra la dirigencia del CNP que
burocráticamente y muy recelosos de prevenir que la rabia del pueblo se
exprese en combativas acciones, manda a las marchas multitudinarias
siempre por rutas cortas que no tocan ninguna vía principal. Tampoco se
les ha pasado por la cabeza movilizar un paro de la producción y sumar
la fuerza obrera. Mientras el pueblo conquistaba sus victorias parciales
haciéndose sentir combativamente en las calles, el CNP condenaba la
violencia y se concentraba en poder sentarse con el gobierno en una mesa
de negociación. La táctica de estos bravos negociadores fue ir cediendo
a todas las demandas del gobierno hasta no tener con qué más negociar.
Cuando el gobierno puso como condición levantar los bloqueos el CNP en
unos días cedió, alardeando el levantamiento del 80% de los bloqueos en
todo el país[2]
sin conseguir nada a cambio por parte del gobierno. Se hizo evidente
que había que cambiar de estrategia, pero el cambio que impulsaron fue
el de suspender las movilizaciones, el de rendirse, darle la espalda al
pueblo en las calles, esperar a elecciones y tocar a fondo en cuanto a
arrodillados desmoviliadores sinverguenzas. Así le fueron haciendo el
favor al gobierno y a los grandes ricos del país, y así el pueblo
aumentaba su desprecio al CNP y reafirmaba que el paro sigue con o sin
ellos.
Ya Petro es un caso distinto, pues un considerable sector
del pueblo que participa y/o apoya el paro lo ve como la esperanza de
cambio para el país o como el complemento necesario para las luchas en
las calles. ¿Pero realmente qué tan distinto es? Miremos las posiciones
que ha planteado Petro frente al paro y analicemos de fondo qué
perspectiva representa.
El 27 de abril Petro sacó un video[3]
en que se dirigía al pueblo, allí planteaba que se debía hacer un paro
de consumo (no comprar en las grandes cadenas y no usar los bancos), que
eso es más importante que la movilización y que quien quisiera salir a
movilizarse tomara medidas de bioseguridad y salieran con tranquilidad y
alegría. Que “los amigos de la reforma” quieren violencia y que el
pueblo debía tener en la cabeza que la policía no es su enemigo. Claro
que no pudo nombrar ni una sola ocasión en la historia de las luchas del
pueblo en que la policía ha estado de su lado, así como guardó silencio
ante los constantes y diarios ultrajes que sufre el pueblo por parte de
esta institución y ni hablar de las masacres, como la cometida
recientemente en las protestas de septiembre de 2020 por el asesinato de
Javier Ordoñez en Bogotá.
El 7 de mayo, como parte de la disputa partidaria, miembros de la “Coalición de la Esperanza” filtraron unos audios[4]
en los que Petro planteaba que el Paro se debió haber bajado el día en
que se retiró la reforma tributaria, que ya los jóvenes populares no
tenían claro por qué estaban luchando, que había que evitar que fuera un
paro continuo y peligroso como el de Chile y había que hacer marchas
esporádicas, masivas y pacíficas para “acumular fuerzas para lo que seguía”
(entiéndase las elecciones de 2022) y que el comité de paro debería
negociar dos puntos rápido -trabajo y educación- con el fin de
satisfacer a la juventud (entiéndase desmovilizarla).
En redes y en una “segunda alocución al pueblo
colombiano” ha fomentado un discurso de infundir temor ante un posible
estado de conmoción interior y un supuesto golpe de Estado por parte de
Uribe contra Duque, planteando que la tarea ahora es “Salvar a Duque de Uribe”
y dirigiéndose a Duque como a un joven confundido que puede convencerse
de ser una buena persona, alguien a quien hay que tenderle la mano e
invitarlo a distanciarse de Uribe.
En las columnas de “Los Gustavos” de la página Cuarto de
Hora ha planteado más a fondo sus posturas, principalmente en dos de
ellas: “Con la violencia gana Uribe”[5] y “De la barricada a la multitud”[6].
La esencia de estos escritos está en la idea de que el camino de la
lucha combativa no le sirve al pueblo (ignorando el hecho de que así se
conquistaron todas las victorias parciales del paro), que la lucha
combativa solo lleva a situaciones donde matan a los jóvenes y que quien
se beneficia es el uribismo. El razonamiento es que si el pueblo lucha
con mucha fuerza, desde el Estado se responderá con la conmoción
interior, un golpe militar y, lo que más le preocupa, no habría
elecciones en 2022, y que por tanto el pueblo no debe luchar
combativamente, debe desmontar las barricadas y bloqueos y hacer
movilizaciones pacíficas. También plantea que la violencia lleva a una
mayor polarización y a que un sector que vota temeroso o cansado de las
protestas tome más fuerza en apoyo al uribismo.
Es decir que plantea la misma posición del CNP: hacer un
paro lo más pasito y arrodillado posible con la esperanza de que así le
ablandará el corazón a los gobernantes que se sentarán a negociar los
cambios que el país necesita o que mantendrá el orden social para ir a
las urnas votar por el cambio que el representaría. Petro quiere
utilizar al movimiento, pero para ello debe ser un movimiento que
exprese la voluntad de cambio, pero que no sea radical y que no polarice
ni asuste a un sector que podría apoyar la idea de un gobierno
distinto, pero moderado. Que la gente debe exigir hasta donde la amenaza
de reacción violenta por parte de las clases dominantes permita y que
la forma de enfrentar esta amenaza es agachando la cabeza.
Lo que Petro no quiere que el pueblo vea, es que no son
cambios moderados los que necesita la amplia mayoría. El pueblo lucha
por trabajo digno, por tierra, por poder producir y prosperar, por no
seguir aguantando hambre como 2,4 millones de hogares colombianxs en
este momento[7],
por no vivir sobreviviendo en el rebusque, por tener un hogar y no ser
desalojado violentamente de tugurios por el ESMAD, por salud, educación y
una perspectiva de futuro para lxs jóvenes. Si vemos cada una de estas
cosas por las que lucha el pueblo, veremos que esta situación no es
casualidad. El país funciona muy bien para algunos como Sarmiento Angulo
que gana 1293 dólares por segundo, aumentando su riqueza incluso en
medio de esta crisis. Si vemos cada uno de estos problemas veremos que
el país necesita un desarrollo nacional propio y al servicio del pueblo
que no le conviene a las clases dominantes. La miseria en el campo no se
puede separar del hecho de que en este país el 80% de las tierras está
en manos del 1% de propietarios. Y ese 1% no soltará las tierras que le
deberían pertenecer al pueblo por las buenas. Un desarrollo nacional y
al servicio del pueblo necesita que haya pequeños y medianos
propietarios que compitan y cooperen para producir y prosperar en
función del pueblo colombiano y no a un puñado de terratenientes que
explotan al campesinado, que muchas veces ni ponen a producir las
tierras y que cuando lo hacen solo producen materias primas para los
imperialistas del extranjero. Lo mismo en las ciudades donde la economía
es famélica, pues no hay prácticamente industrialización, predomina el
comercio y dominan las multinacionales extranjeras que venden caro lo
que producen en países desarrollados con las materias primas que saquean
de países como el nuestro. Hasta algo tan básico como educación o salud
gratuita y de calidad es una ofensa a las multinacionales y banqueros
que hacen millonadas con estos derechos convertidos en mercancía, basta
mirar el caso de ICETEX. El pueblo lucha porque este país que funciona
tan bien para magnates, banqueros y terratenientes no funciona en
absoluto para el pueblo y salir de esta situación tendrá que pasar
inevitablemente por sobre quienes la quieran mantener. La lucha de
clases es inevitable dentro de una sociedad de clases y el camino de
conciliación entre clases que propone Petro y el CNP solo puede llevar a
buscar inútilmente la forma en que el pueblo acepte la explotación y
opresión por parte de un sistema y unas clases que cada vez lo hunden
más.
Petro tiene sus intereses con las clases dominantes. Si
el pueblo lucha duro contra ellas, Petro no resulta una alternativa
viable para las clases dominantes. Él busca ser el candidato, que
mediante reformas secundarias pueda calmar los ánimos de lucha del
pueblo y mantener algún tiempo más la dominación de quien lo explota.
Petro es la ficha de los explotadores de “cambiar algo para que no
cambie nada”. Si el pueblo se sale de control hasta un punto donde Petro
ya no se vería útil para contenerlo, la alternativa preferida no sería
la careta “humana” del petrismo, sino la abierta represión dictatorial
contra el pueblo.
Petro trata de infundir temor con esta segunda
posibilidad, así por lo menos intenta pasar como “lo menos peor”, la
vieja confiable de la politiquería, pero la historia lo demuestra y es
clara en ello: donde hay opresión, hay resistencia. Un
régimen cada vez más descarado solo aumentaría la inconformidad popular,
su disposición de lucha, la urgencia de acabar con este mundo injusto y
despiadado de una vez y por todas. El camino que propone Petro es el de
prolongar la enfermedad con pañitos de agua tibia y desmovilizar al
pueblo para que no rompa las cadenas. La represión ha sido esencial para
este sistema de explotación que siempre entra en crisis más profundas,
por tanto es inevitable. El camino del pueblo no puede ser el de
presentarse sumiso y retroceder ante la amenaza de represión, sino el de
templar sus fuerzas enfrentándola, el de organizarse cada vez más y
comprender que sus problemas profundos solo los solucionará usando toda
esa fuerza y organización invencible del pueblo en la lucha por romper
las cadenas de este sistema de explotación, en la lucha por la
Revolución de Nueva Democracia. Para ello debemos comprender que ningún
politiquero de este Estado granburgués-terrateniente va a ser favorable a
que el pueblo avance por su camino de lucha, que el camino a seguir es
el de la lucha independiente de este viejo Estado y todos sus
politiqueros.
¡NO VOTES, ORGANIZATE Y LUCHA POR LA REVOLUCIÓN!
¡LUCHA, LUCHA, LUCHA, NO PARES DE LUCHAR, POR UN ESTADO OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!
¡QUE VIVA EL HEROICO LEVANTAMIENTO DEL PUEBLO COLOMBIANO!
Luisa Toledo ha fallecido el 6 de
julio de 2021, a los 82 años, como resultado de una larga enfermedad.
Miles de personas se han reunido para despedirle en el corazón de Villa
Francia -territorio de lucha que ha unido a generaciones en torno a la
familia Vergara Toledo- y muchas más se congregaron en distintos puntos
del país para honrar su memoria.
Luisa Toledo, madre de los Hermanos Rafael y Eduardo Vergara Toledo,
asesinados por agentes del Estado el 29 de marzo de 1985 y madre de
Pablo Vergara Toledo asesinado el 5 de noviembre de 1988, todos jóvenes
combatientes caídos en la lucha. Orgullosa pobladora de su querida y
combativa Villa Francia de la Comuna de Estación Central, en Santiago.
Luisa revolucionaria, es la mujer más importante en Chile en el
movimiento popular y revolucionario. “Fuimos cautivándonos con este
empeño, con el empuje, con la lucha, con los encapuchados, con la
piedra, con la barricada. Hagámosla de nuevo, pues!”, nos decía. Su
coraje, convicción y la nitidez de su comprensión le dan el lugar ganado
en los corazones y las mentes de quienes la escuchan desde las ansias
de justicia e igualdad.
Luisa inclaudicable, como las madres pobres, golpeadas por las
carencias y la represión. Señera y elocuente, sus palabras tienen el
filo envolvente de la verdad que increpa y exige lo mejor de los que
deciden luchar: “¡Hagámoslo bien! Uno tiene que morir luchando!”
Luisa pobladora, es la voz más potente entre los más pobres, de esa
mayoría que no vota, los golpeados, dañados, invisibilizados, obligados a
competir, discriminados, detenidos por sospecha, solo por ser pobres,
los que aún no saben leer ni escribir en nuestro país y viven día a día
resolviendo qué comer.
Luisa imprescindible, su conciencia de clase y convicción le permite
ponerse en los pies de cualquier oprimido y golpeado por la represión
del viejo Estado. Solidaria, junto a su compañero Manuel, acompañan a
los violentados por el Estado para darles fuerza y fortaleza.
Mientras algunos, ilusos, sueñan con transformarlo todo desde la
comodidad del voto, engolosinados por el viejo circo constituyente, que
la voz de Luisa nos remezca el corazón y sea nuestro imperativo:
“Les quiero decir que ojala nos pudieramos tomar las calles, y que la
juventud -quiero tomar las palabras de Mariano Puga, sus últimas
palabras-, tiene el DERECHO la juventud pobre de las poblaciones ¡de
quemarlo todo!, ¡de hacerlo todo tira!, de romper todo, porque a ellos
le han quitado desde que nacen, ¡todo! ¡Tienen todo el derecho! ¡Háganlo
compañeros, háganlo!” (Luisa Toledo, en funeral de Francisco, joven
malabarista asesinado por agentes de la policía, 9 de febrero de 2021.)
Luisa Toledo en imágenes del frente Fotográfico.
Mensaje al pueblo que lucha, en palabras de Luisa Toledo en
el Funeral de Aníbal Villarroel, joven poblador asesinado en La Victoria
en el contexto de conmemoración del levantamiento del 18 de Octubre:
“El miserable del presidente de la República dijo que estaban en una guerra contra un enemigo tremendamente poderoso…
«¡Nosotros! Somos tremendamente poderosos. ¿Por qué? ¡Porque tenemos
lo único más importante en una guerra, ¡el coraje! Eso es lo más
importante. Ustedes tienen todo el coraje del mundo, pero hay que
estudiar, hay que pensar, hay que organizarse compañeros, por favor. Hay
que organizarse bien, dar bien los pasos, engañarlos, dar alguna vez un
pencazo fuerte a uno de ellos, no un moretoncito por aquí, por allá.
«Estamos en una guerra, ellos dijeron. Asumamos eso, esto no es un
juego, no es un salir a tirar piedras. ¡Aquí se nos va la vida!, como se
le fue al Aníbal, como se le fue a mi Rafael, a mi Eduardo y a mi
Pablo, se les va la vida, a todos los que salieron a la revuelta y
fueron asesinados por estos cobardes! Porque este gobierno ha hecho más
cobarde a esta policía, que nunca, porque han sido cobardes, pero ahora
son miserablemente cobardes y mentirosos, ¡Mentirosos, desgraciados!
Ustedes son los asesinos, no los chiquillos jóvenes. Los que están ahí a
la vuelta, escondidos, esos son los asesinos, no los jóvenes, no
ustedes, no nosotros…”
La primera vista del proceso de los cuatro activistas detenidos en el campamento Manoel Ribeiro tendrá lugar el próximo martes 29 de junio. El arresto arbitrario ocurrió el 14 de mayo de 2021 y fue realizado por la policía militar de Rondônia, en medio de una campaña ilegal de asedio al campamento que ocurrió desde octubre de 2020. Desatado por los terratenientes locales, el asedio ilegal implicó el uso de tropas policiales que jugaban el papel de guardianes de los terratenientes, haciendo uso de helicópteros durante toda la noche (en práctica de tortura psicológica), armas de fuego, bombas de gas lacrimógeno y también detenciones arbitrarias con flagrancia forjada, según la Liga de Campesinos Pobres (LCP). Desde entonces, varias organizaciones democráticas, artistas, personalidades progresistas y organizaciones populares han lanzado una intensa campaña exigiendo la liberación inmediata de los cuatro.
Con motivo del encarcelamiento de los activistas Estefane, Ricardo, Ezequiel y Luiz Carlos, la campaña ha crecido y tomado proporciones internacionales.
Lea también: El campamento Manoel Ribeiro recibe apoyo de todas partes del mundo
El Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos (Cebraspo) lanzó el pasado viernes, 25 de junio, una serie de publicaciones en las que explica el caso y cómo apoyarlo. Cebraspo dice: "Hacemos un llamamiento a todos los demócratas y activistas para que se posicionen y defiendan al PCL, y exijan la liberación inmediata de Estefane, Ricardo, Ezequiel y Luiz Carlos". La entidad señala también el montaje realizado en torno al caso de los presos políticos de Rondonia, en el que la prensa pro-terrateniente de Rondonia, "junto con la Policía Militar de Rondonia, acusan a los campesinos de 'tenencia ilegal de armas, tentativa de homicidio, daños por depredación y asociación criminal'".
La profesora Maria de Fatima Siliansky, presidenta del Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos, expresa su solidaridad con los presos políticos del campo de Manoel Ribeiro, en Rondonia. Foto: Reproducción
La entidad, cuyo lema es "¡defender el derecho del pueblo a luchar por sus derechos!", ya había organizado un Manifiesto en defensa del campamento de Manoel Ribeiro y del PCL. En ese manifiesto, también estaba la defensa de la libertad inmediata de los campesinos detenidos. Se transmitió a varias entidades y, a través de la firma de este manifiesto, tuvo una amplia repercusión. Hasta ahora se han recogido más de 500 firmas.
Quiénes son los cuatro campesinos detenidos en Rondonia
Estefane, Ricardo, Ezequiel y Luiz Carlos son campesinos que apoyan la lucha por la tierra y fueron detenidos durante una escalada de agresiones por parte de la Policía Militar de Rondonia. El 14 de mayo, agentes de policía atacaron cobardemente a campesinos en lucha en la ciudad de Chupinguaia, donde se encuentra la granja Nossa Senhora Aparecida.
La región forma parte de la antigua granja Santa Elina, escenario de la heroica batalla campesina de Corumbiara, que tuvo lugar en agosto de 1995. En esa fecha, el ataque a los campesinos en lucha fue realizado principalmente por el aparato represivo del viejo Estado (uniformado y de guardia), apoyado también por pistoleros, que fueron utilizados para adelantarse, muchos de ellos incluso recibieron uniformes de la Policía Militar para participar en el intento de masacre, repelido por la heroica resistencia de los campesinos.
Desde entonces, los campesinos de Rondonia se han lanzado a la conquista de la justicia y del sagrado derecho a la tierra, en una lucha que dura ya más de 20 años.
En esta disputa, los campesinos ya lograron conquistar parte de la finca, a pesar de la ilegalidad del latifundio, ladrón de las tierras de los campesinos, de los indígenas y de la Unión, que durante todo el período no abandonó una intensa campaña de difamación, intimidación, persecución y muerte de los dirigentes campesinos. Las tierras del campo Manoel Ribeiro son las últimas parcelas de la finca Santa Elina que los campesinos juraron conquistar.
Lea también: El PCL denuncia la detención ilegal de cuatro campesinos en Manoel Ribeiro y exige: "¡Liberación inmediata!
Los artistas se posicionan
Entre las más de 500 firmas que suscribieron el Manifiesto por la libertad de los cuatro campesinos detenidos, figuran los nombres de populares artistas, como Armando Babaioff, actor y productor, Soraya Ravenle, actriz y cantante, Isabel Teixeira, actriz y directora, Letícia Isnard, actriz, Julia Bernat, actriz, Stella Rabello, actriz y poeta, Eliana Ferreira de Castela, Rubens Santos, actor y humorista, Lorena da Silva, actriz, Isaac Bernat, actor y director, Jorge Carlos Amaral de Oliveira, actor y artista. La actriz y guionista Georgette Fadel también se pronunció en defensa de los cuatro presos políticos de Rondônia. La foto está disponible en su perfil de la red social instagram.
La actriz y guionista Georgette Fadel también defendió a los cuatro presos políticos de Rondonia. Foto: Reproducción
La actriz Isabel Teixeira se posicionó recientemente exigiendo la libertad de los cuatro campesinos de Rondonia. Foto: Reproducción
Intelectuales
Entre los intelectuales, juristas, escritores y académicos que firmaron el Manifiesto se encuentran Luiz Eduardo Soares, antropólogo, politólogo y escritor; Igor Mendes, escritor; Vladimir Safatle, profesor titular de Teoría de las Ciencias Humanas en la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de São Paulo (FFLCH-USP); Roberto Leher, ex decano y profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), José Claudinei Lombardi, profesor titular de la Facultad de Educación de la Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP). También firmaron algunos juristas como el Dr. Siro Darlan, juez del Tribunal de Justicia del Estado de Río de Janeiro, el Dr. João Tancredo, abogado y fundador del Instituto de Defensa de los Derechos Humanos, el Dr. Jorge Luiz Souto Maior, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de São Paulo (USP). También firman el Padre Júlio Lancelloti (Vicariato Episcopal para la Pastoral de la Gente de la Calle) y Dom Roque Paloschi (Presidente del Consejo Misionero Indígena).
El escritor Igor Mendes también defendió la libertad de los cuatro campesinos presos políticos de Rondonia. Foto: Reproducción
El historiador João Carvalho se posicionó exigiendo la Libertad Inmediata a los cuatro campesinos de Rondonia. Foto: Reproducción
En un paso elevado se colgaron pancartas exigiendo la libertad inmediata de los campesinos de Rondonia. Foto: Base de datos AND
Em julgamento farsante juíza nega liberdade aos 4 presos políticos do Manoel Ribeiro
Escrito por LCP de Rondônia e Amazônia Ocidental
Em audiência contra Ezequiel, Luis Carlos, Estefane e Ricardo, presos políticos do Acampamento Manoel Ribeiro, ocorrida no último dia 29 de junho em Vilhena, cone sul do estado de Rondônia, foi novo capítulo da criminalização da luta pela terra combativa, especialmente da nossa honrada organização, LCP – Liga dos Camponeses Pobres.
Em mais uma farsa do judiciário, desde o início da audiência a juíza Lilian Pegoraro Bilharva não escondia sua parcialidade descarada a favor do latifúndio ladrão de terras da União. No que depender da juíza o veredito já está pronto e os camponeses acusados injustamente já estão previamente condenados a crimes que não cometeram. Para a juíza não importa a verdade dos fatos, as provas e evidências, ela busca com o julgamento farsante justificar o objetivo há muito definido pelo latifúndio e o velho Estado que é punir exemplarmente os acampados da área Manoel Ribeiro, não por supostos crimes que tenham cometido, mas por simplesmente ousarem lutar pelo direito a terra para quem nela trabalha.
A audiência foi virtual, e a juíza proibiu a participação de dezenas de representantes de inúmeras organizações democráticas, de estudantes e professores, apesar da legislação brasileira determinar que os julgamentos sejam públicos. Com isso buscou restringir ao máximo que se tornasse pública a farsa em curso. Depois de muita insistência apenas um número limitado de pessoas e organizações conseguiram assistir a audiência.
Em outra artimanha, vídeos gravados pelas câmeras das viaturas e pelo drone da polícia militar na operação ilegal que resultou na prisão dos acampados, no último dia 14 de maio e que foram solicitados pela defesa, só foram anexadas poucas horas antes do julgamento, cerceando os advogados de defesa de explorarem-nas a favor dos camponeses, pois sequer tiveram tempo de assistirem-nas antes da audiência.
As gravações desmontam a farsa dos policiais, suas mentiras de que foram emboscados e atacados pelos camponeses, inclusive com disparo de arma de fogo. A gravação do drone mostra claramente que não houve nenhum confronto, quando viram as viaturas chegando os camponeses apenas soltaram fogos de artifício a longa distância e se retiraram, ninguém atirou na polícia. Os vídeos das câmeras das viaturas comprovam que os trabalhadores não quebraram estes aparelhos nem as viaturas, estes se danificaram devido a invasão brusca ao pasto cometida pela própria polícia.
As testemunhas de acusação eram todas policiais, que como sempre, mentiram muito e apresentaram versões contraditórias. Também testemunhou o próprio gerente da fazenda Ipiranga, latifúndio vizinho à área Manoel Ribeiro. Como bom empregado do latifúndio ele criminalizou a LCP e a luta camponesa o tempo todo, mas foi obrigado a afirmar que não viu quem cortou a cerca da fazenda Ipiranga, que não viu nenhuma arma com os camponeses, nem ouviu disparo algum.
Durante todo julgamento, o promotor fez perguntas defendendo o latifúndio assassino de indígenas, camponeses e ladrão de terras da União, ao lado de criminalizar os camponeses e a LCP.
Todos presos políticos e testemunhas acampadas ou que conheceram o acampamento responderam em uníssono que no acampamento não havia líder, tudo era decidido em Assembleias Populares, pelo povo, pela maioria. As testemunhas de defesa também confirmaram que era proibida a entrada de drogas e bebidas alcoólicas no acampamento e que os camponeses dispunham apenas de estilingues, pedras, bombinhas, escudos de madeira e foguetes. O promotor insistiu muito em saber sobre as bandeiras da LCP, quem as levava para o acampamento, como se isso fosse algum crime. De forma simples e segura todos depoentes disseram que os próprios acampados as fabricavam dentro do acampamento.
A presa política Estefane confirmou o mesmo, e o promotor insistiu, de forma insidiosa “Se não tem direção do movimento, como fazem as bandeiras?” e a lutadora respondeu o óbvio: “Com pano, pincel e tinta.”, fato que despertou a ira do acusador, que passou a gritar ensandecido: “Não sou burro! Você está me afrontando!”. Todo o tempo, o promotor foi agressivo com a presa política e foi ajudado pela juíza na acusação de que ela era liderança da LCP, por ser “esclarecida”.
A verdade é que a Liga não consegue terra e nem nada para o povo, a LCP é o povo camponês organizado na luta combativa e independente contra a opressão e exploração imposta pelos parasitas da Nação. Quem consegue a terra são as massas organizadas na luta consciente dispostas, como secularmente tem lutado, a empregar todos os meios necessários para conquistá-la.
Os representantes do velho Estado não conseguem esconder sua subestimação do povo, especialmente dos camponeses pobres, muito menos seu ódio contra a luta popular e democrática.
Da parte dos camponeses lutadores e de sua defesa, com a seriedade e firmeza dos justos, afirmaram a verdade, desmascararam a farsa da polícia e defenderam a justa e sagrada luta camponesa.
Ao final da audiência foi pedido pela defesa a revogação das prisões preventivas. Em manifestação do promotor de justiça, João Paulo Lopes, escreveu que “a área em questão ainda respira ares de insegurança e intranquilidade” e que “a liberdade dos requerentes certamente estimulará novas invasões, potencializando o risco de conflitos armados” e por isso deveriam manter a “prisões dos acusados, visto que ainda essenciais para garantir a ordem pública”. E como se poderia prever, a juíza anti-povo e anti-camponês, defensora do latifúndio ladrão de terra da União, negou a libertação dos presos, apesar de não haver nada que justifique tal prisão, e desconsiderando as provas juntadas no processo e as inúmeras ilegalidades e crimes cometidos pela polícia e o velho Estado. Mais crimes contra o povo: testemunha é perseguida, presos sofrem torturas e maus-tratos
Um dia após a audiência a polícia começou a caçar uma das testemunhas de defesa acusando-a de ser líder da LCP. Este ataque contou com a participação da juíza que ao final do julgamento tentou conseguir fotos de todas testemunhas.
Durante seu depoimento, a presa política Estefane denunciou que no presídio feminino falta comida e material de limpeza e que as presas não menstruam. Algumas companheiras de cela da lutadora estão há um ano sem menstruação, provavelmente por alguma substância acrescentada criminosamente na água ou comida das detentas, sendo imprevisíveis seus malefícios, o pior deles a esterilização forçada. A juíza tentou justificar o fato gravíssimo com o escárnio: “Deve ser psicológico.”
Os presos políticos Ricardo e Luis Carlos também denunciaram que foram espancados no ato da prisão com chutes na barriga, além das torturas já relatadas que sofreram na sede da fazenda. Judiciário a serviço do latifúndio
A juíza Lilian Pegoraro Bilharva é velha conhecida por suas sentenças favoráveis a ricos latifundiários e severas contra pequenos camponeses. Um caso simbólico é o do latifundiário e empresário dono de postos de combustível Ilário Bodanese, que se diz dono do latifúndio Rio Branco, onde por diversas vezes foram apreendidos arsenais e foram presos bandos armados a soldo de Ilário Bodanese. A magistrada absolveu por “falta de provas” o ricaço, que também está envolvido em ameaças e perseguições contra lideranças camponesas e duas tentativas de assassinato de posseiros na região de Chupinguaia. Todos crimes foram fartamente documentados e são de conhecimento público.
Por outro lado, em 2013 a mesma juíza condenou 18 pequenos posseiros por “terrorismo” e formação de quadrilha por ferirem um pistoleiro, quando se defendiam de um ataque ao retornarem para suas casas com suas famílias, numa região de forte atuação do latifúndio. Ela chegou a condenar 2 camponeses a 10 anos e 6 meses de prisão cada um.
E agora, neste processo contra os 4 presos políticos do acampamento Manoel Ribeiro, o judiciário de Vilhena se soma à repressão contra a LCP e os camponeses, movida pelo governador coronel pm Marcos Rocha, marionete de latifundiários e pau mandado de Bolsonaro.
Liberdade imediata para os companheiros Ezequiel, Luis Carlos, Estefane e Ricardo!
Abaixo a criminalização da luta pela terra! Fim das perseguições, prisões e processos!
Abaixo o governo militar genocida de Bolsonaro!
Conquistar a terra, destruir o latifúndio!
Viva a Revolução Agrária! Terra para quem nela trabalha!
LCP – Liga dos Camponeses Pobres de Rondônia e Amazônia Ocidental
Mirando na LCP, senador bolsonarista quer enquadrar luta pela terra como ‘terrorismo’ O
representante da bancada governista, o senador Marcos Rogério,
apresentou o Projeto de Lei (PL) 2250 para enquadrar como terrorismo a
luta pela terra. O ultrarreacionário é senador por Rondônia e tem
atendido aos interesses do governador de seu estado, Marcos Rocha, e de
seu presidente fascista, Jair Bolsonaro. Ambos se uniram e vêm efetuando
uma série de declarações anticamponesas, que tem por objetivo imputar
às organizações camponesas, e muito particularmente a Liga dos
Camponeses Pobres (LCP), o título de “organização terrorista” e
enquadrar como atividade criminosa a justa luta por um pedaço de chão
para viver e plantar, direito previsto até na constituição.
Editora N-1 publicou Manifesto da LCP. Foto: Reprodução
A
Editora “N-1 edições” divulgou recentemente um manifesto da Liga dos
Camponeses Pobres (LCP) intitulado “Só a Revolução Agrária entregará
terra aos pobres do campo”. O manifesto na íntegra pode ser lido
diretamente no portal da “N-1”, ou clicando aqui.
Morro dos Cavalos em protesto. Foto: Reprodução/Radio Yandê
O
Estado de Santa Catarina, através de seu Instituto do Meio Ambiente
(IMA), arquitetou uma pequena farsa para tentar afastar o Quilombo Vidal
Martins do comando da vida administrativa do seu território ancestral,
situado no Parque Estadual do Rio Vermelho em Florianópolis. Mas a
comunidade saiu vitoriosa. Isso ocorreu dias atrás, com uma decisão da
Justiça Federal, que atendendo ao reclamo e denúncia do grupo, anulou um
Plano de Manejo que o Instituto pretendia impor aos quilombolas.
Militantes do Coletivo Onça Pintada estiveram presentes na manifestação de Floripa. Foto: Banco de Dados AND
Houve
uma grande participação popular na manifestação e o Coletivo Onças
Pintadas marchou com bandeiras da Liga dos Camponeses Pobres (LCP) e
também com uma faixa com os dizeres Contra o Genocídio: Rebelar-se é
Justo!. O Coletivo também distribuiu panfletos em defesa da LCP,
denunciando a ação terrorista do latifúndio e as recentes declarações de
Bolsonaro contra os camponeses em luta. A população foi muito receptiva
em relação aos panfletos democráticos e demonstrou interesse em
conhecer mais sobre a luta pela terra.